viernes, 31 de julio de 2026

DINK (The Dink)



El género de comedia resulta muy complicado y, para llevarlo a cabo con acierto, debe tomarse sumamente en serio. Decía Charles Chaplin que hacer reír requiere la misma (o superior) precisión, técnica y disciplina que el drama. Si a ello se añade el hecho de que cada persona posee su peculiar sentido del humor, adentrarse en la aventura de rodar una película cómica requiere de una gran habilidad. Se acaba de estrenar en la plataforma “Apple Tv” la cinta “Dink”, que pretende ofrecer un entretenimiento ligero valiéndose de una comicidad amable. Logra transitar por espacios en los que provoca la sonrisa, aunque, al menos en mi caso, no llega a alcanzar la carcajada. Su reducido metraje de apenas hora y media ayuda a que la atención del espectador se mantenga sin dificultad, si bien, en el fondo, la sensación final se limita a haber pasado un rato tan grato como insustancial.

Dirige Josh Greenbaum, quien hasta la fecha se había centrado con cierto éxito en la televisión y los documentales. De hecho, en 2025 recibió una nominación al BAFTA al mejor documental, y su trabajo más elogiado es, probablemente, “Becoming Bond”, otro documental con algunas partes dramatizadas sobre la sorprendente historia de George Lazenby, actor que obtuvo el papel de James Bond contra todo pronóstico. Greenbaum no tampoco desenvuelve mal en el marco de la estricta ficción, pese a manifestar algunas carencias, y firma una obra afable que puede servir como pasatiempo en esta época estival.

Un antiguo tenista de renombre se ve obligado a entrenar a niños malcriados en el club de campo de su padre. Desesperado por ganarse la aprobación de su progenitor, apoya ciegamente la campaña de éste contra el nuevo deporte de moda: el pickleball. Pero, cuando reaparece una vieja lesión que le impide jugar al tenis, recurre a lo impensable para recuperarse y no sólo prueba el pickleball sino que, gracias al encanto de una nueva compañera, descubre que le gusta. Situado de lleno entre ambos bandos irreconciliables, se enfrenta finalmente a los fantasmas de sus fracasos deportivos de antaño, incluido su enemigo de la infancia, Andy Roddick.

La notable labor de los actores, unida al toque simpático y benévolo de la narración, se alían para que el largometraje cumpla (sin alardes, pero cumpla) el propósito del entretenimiento visual. Ciertamente, el Séptimo Arte atesora films destacadísimos sobre el mundo del deporte entre los que no se halla “Dink”, pero sí constituye una opción válida si se visiona al margen de expectativas y con la mera intención de pasar unos momentos amenos y agradables.

En la comedia americana se torna relativamente frecuente la intervención de personajes famosos interpretándose a sí mismos. En esta ocasión, los tenistas   Andy Roddick y John McEnroe aparecen en las imágenes, contribuyendo a la comicidad y a la conexión con el público.

Protagoniza la cinta Jake Johnson, fogueado en el medio televisivo y visto asimismo como secundario en la gran pantalla (“Sin compromiso”, con Natalie Portman y Ashton Kutcher; “Jurassic World”, junto a Chris Pratt y Bryce Dallas Howard). Desarrolla su actuación con corrección y efectividad suficientes.

Le dan la réplica en un segundo plano los conocidos Ed Harris (cuatro veces candidato a la estatuilla dorada de Hollywood por “Las horas”, “Pollock”, “El show de Truman” y “Apollo 13”), Mary Steenburgen (ganadora de dicho premio en 1982 por “Melvin and Howard” y presente en los repartos de “Philadelphia” o “Criadas y señoras”) y Ben Stiller (“Reality Bites”, “La vida secreta de Walter Mitty”).




martes, 28 de julio de 2026

MICHAEL GORE



El músico estadounidense Michael Gore nació el 5 de marzo de 1951. En su debut como compositor de bandas sonoras, obtuvo dos Oscars en 1981 gracias a su trabajo para la película "Fama". Junto al letrista Dean Pitchford se alzó con el de mejor canción original por "Fame", y ganó también el de mejor banda sonora original.

Tres años después repitió nominación a la estatuilla dorada por sus partituras para “La fuerza del cariño” (Terms of Endearment).

Otras de sus composiciones son “La chica de rosa” (“Pretty in Pink”), en 1988; “No le digas que soy yo” (“The Boyfriend School”), en 1990; “Una bruja en Nueva York” (“The Butcher's Wife”) en 1991; o “Un marido para mi mujer” (“Mr. Wonderful”), en 1993.

Gore y Pitchford estrenaron asimismo en las tablas de Broadway "Carrie: The Musical", escrito por Lawrence D. Cohen y basado en la novela homónima de Stephen King publicada en 1974.


Fama


La fuerza del cariño


La chica de rosa






viernes, 24 de julio de 2026

LA ODISEA (The Odyssey)



Christopher Nolan se ha convertido en el cineasta moderno más influyente de este siglo. Más allá de su excelente capacidad narrativa, su meticulosidad técnica y su habilidad para sorprender visualmente y provocar un torbellino de sensaciones en los espectadores, el repaso a su filmografía es, posiblemente, el mejor manual de aprendizaje para quienes deseen adentrarse en el universo de la cinematografía. Virtuoso y versátil, se interna en el género de acción, en la ciencia ficción, en el drama o en la fantasía con naturalidad y, sobre todo, con eficacia. Tan pronto aborda la biografía de un físico célebre como se impulsa hacia el espacio sideral. Oscar al mejor director por la impecable “Oppenheimer” y responsable de dos joyas como “Interstellar” y “Origen”, así como de la más destacada trilogía sobre un superhéroe jamás filmada (la de Batman), incluso sus obras menos populares (“Memento”, “El truco final”) presentan unos sorprendentes niveles de entretenimiento, originalidad y calidad.

Ahora ha decidido recrear el clásico de Homero “La Odisea”. A título personal, la mitología griega no me atrae en exceso, de modo que observo con bastante distancia sus monstruos, deidades y alegorías. En consecuencia, me asombra la exquisitez técnica de una considerable parte del metraje, pero no me basta para involucrarme en esa trama dominada por las leyendas y las fábulas mágicas.  Sin embargo, sí reconozco que representa a la perfección la vanidad, la estupidez y la mediocridad de los seres humanos, a quienes acompañan unos dioses caprichosos, arbitrarios e incomprensibles.

No obstante, y a medida que avanza la proyección, las piezas encajan y se percibe de manera óptima la ingente cantidad de metáforas y lecciones vitales vigentes en pleno siglo XXI, y se concluye que aquellos poemas cantados en el siglo VIII antes de Cristo servían también entonces para evidenciar la mezquindad humana y la incoherencia divina. Pasan los siglos, pero las esencias no cambian, de tal manera que la cinta, trascendiendo a sus logros artísticos, es de visión obligada en atención a sus clases prácticas de humanismo. Su última frase resulta, en ese sentido, lapidaria: la civilización decae, pero olvidamos nuestros errores.

Tras la guerra de Troya, el legendario Odiseo emprende el largo y peligroso regreso a su hogar en Ítaca, donde su esposa Penélope y su hijo Telémaco lo esperan desde hace mucho tiempo mientras protegen su reino de los numerosos pretendientes que acechan el trono. Ese camino de vuelta se convertirá en una epopeya legendaria en la que deberá enfrentarse a dioses hostiles y criaturas mitológicas que pondrán a prueba, no sólo su ingenio y valentía, sino también su propia humanidad.

Con una fotografía imponente y una dirección artística portentosa, la narración aguanta con firmeza sus casi tres horas de duración. Se nota la devoción y la implicación personal de Nolan por esta historia, transformada en un proyecto complejo y valiente que resiste a base de brillantez y competencia. Sin alcanzar la cima de mis largometrajes favoritos del realizador, acrecienta su mito y ese sello intransferible que le hace formar parte del olimpo de cineastas que han marcado y siguen marcando la historia del Séptimo Arte. Posee varias secuencias que pasarán a la historia del cine.

Encabeza el majestuoso equipo actoral Matt Damon (protagonista de la saga “Bourne” y con excelentes interpretaciones en “El talento de Mr. Ripley”, “Ford v Ferrari”, “El indomable Will Hunting” o “Más allá de la vida”), acompañado por Anne Hathaway (“Los miserables”, “El diablo viste de Prada”), Charlize Theron (“Las normas de la casa de la sidra”, “Monster”), Zendaya (“Dune Parte 2”, “The Drama”), Robert Pattinson (“Crepúsculo”, “La ciudad perdida de Z”), Tom Holland (“Lo imposible”, “Spiderman”), John Leguizamo (“Moulin Rouge”, “Atrapado por su pasado”), Mia Goth (“Frankenstein” de Guillermo del Toro), Lupita Nyong'o (“12 años de esclavitud”, “Black Panther”) y Samantha Morton (“Minority Report”, “Elizabeth: la edad de oro”). Todos ellos realizan su labor con corrección, si bien desearía destacar la inolvidable actuación de Damon y la forma en la que Zendaya logra cautivar sobremanera a través de la pantalla en cada uno de sus planos.




miércoles, 22 de julio de 2026

VANGELIS



Evángelos Odysséas Papathanassíou, conocido artísticamente con Vangelis, nació el 29 de marzo de 1943 y falleció el 17 de mayo de 2022. Músico y compositor de bandas sonoras, obtuvo un Oscar en 1982 por su composición para la película “Carros de fuego”.

En los años ochenta popularizó sus temas en largometrajes como “Missing” de Costa-Gavras (1982), “Blade Runner” de Ridley Scott (1985) o “Motín a bordo” de Roger Donaldson (1984).

Ya en la década de los noventa destacaron sus aportaciones para “Lunas de hiel”, de Roman Polanski (1992) o “1492: la conquista del paraíso”, de nuevo con Ridley Scott (1992).

Entre sus últimos trabajos sobresalen los de “Alejandro Magno”, de Oliver Stone (2004) o “El Greco”, de Yannis Smaragdis (2007)

En su honor la Unión Astronómica Internacional dio su nombre a un asteroide: el “(6354) Vangelis”.


Blade Runner





Missing





Carros de fuego




 


viernes, 17 de julio de 2026

A 500 MILLAS DE CASA (500 Miles)



La película "A 500 millas de casa", dirigida por el cineasta británico Morgan Matthews, se ha convertido en una pequeña sorpresa cinematográfica de este año. No ha acaparado grandes recaudaciones ni titulares, pero sí ha terminado por hacerse un hueco a base de la lenta (aunque efectiva) vía de los comentarios del público. Adaptación de una exitosa novela juvenil de Mark Lowery, la cinta destila en todo momento ese tono tierno y casi infantil que puede tanto enganchar como disgustar, usando sin disimulo el recurso de la emotividad. Pese a poder ser catalogada como una “road movie”, el viaje (o, en este caso, la huida) se alza como excusa para el desarrollo de los personajes y se convierte en una evocadora reflexión sobre el duelo, la culpa y la reconciliación familiar.

No obstante, en bastantes tramos del metraje deambula peligrosamente por esa delgada línea entre el afecto y una sensiblería que no convence. Dependerá de cada espectador recaer en un lado u otro. Pero, en general, el tono resulta grato y con un cierto regusto clásico que se agradece. Su realizador, sin demasiada experiencia profesional en la gran pantalla, posee nada menos que cuatro premios BAFTA en los ámbitos televisivo y documental. Por ello, evidencia capacidad narrativa y construye cimientos emocionales suficientemente sólidos como para sostener los cien minutos de proyección. 

La trama arranca en Sheffield, donde dos menores disfrutan de una infancia aparentemente idílica. Sin embargo, el conflicto estalla cuando uno de ellos escucha discutir a sus padres acerca de un inminente divorcio que amenaza con separarlos. Con la ingenuidad y la determinación propias de la niñez, los hermanos deciden escapar y recorrer las quinientas millas (unos ochocientos kilómetros) que les separan de casa de su abuelo, esperanzados de que él arregle la situación. En su camino, los muchachos avanzan gracias a su ingenio y a la ayuda de desconocidos, hasta la aparición de una música callejera que huye de sus propios problemas y se convierte en su protectora improvisada. 

A partir de ese momento, el largometraje adopta una estructura más aventurera, para volver finalmente al drama. Matthews aprovecha el paisaje irlandés para transformarlo en un personaje más del relato. El montaje juega asimismo con las rupturas temporales y los recuerdos de tiempos pasados de los protagonistas, preparando así la senda hacia un final enternecedor que incluye un giro argumental quizás algo forzado, pero muy eficaz en cuanto al impacto que provoca en el público.

Roman Griffin Davis y Dexter Sol Ansell dan vida a ambos jóvenes. El primero ha participado en algunos títulos conocidos, como “Jojo Rabits” (su debut en la actuación, que le proporcionó una candidatura a los Globos de Oro) junto a Scarlett Johansson, o “Silent Night”, en compañía de Keira Knightley. El segundo ha intervenido fugazmente en varias entregas de “Los juegos del hambre” y en “Here”, de Robert Zemeckis.

Bill Nighy encarna al abuelo. Célebre y prolífico intérprete británico, optó al Oscar por la deliciosa “Living” y trabajó en “Love Actually”, “Una cuestión de tiempo” o “Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto”. Asume una importante dosis de la carga emocional y del peso actoral de esta historia.

De modo secundario figuran Maisie Williams (vista en series televisivas como “Juego de tronos”, “Doctor Who” o “Mary Shelley”), Clare Dunne (“Spider-Man: Lejos de casa”, “Cosas pequeñas como estas”), Michael Socha (“Papillon”, “This is England”) y Deirdre Monaghan (“Problemas de familia”).




jueves, 16 de julio de 2026

GEORGES DELERUE



Georges Delerue nació en Roubaix el 12 de marzo de 1925 y falleció en Los Ángeles el 20 de marzo de 1992. Compositor francés de música de cine, fue candidato al Oscar en cinco ocasiones, obteniéndolo por "Un pequeño romance" (1979).

Estudió en el Conservatorio de París y, muy posteriormente, entró en contacto con el movimiento denominado Nouvelle Vague, del que sería uno de sus autores preferidos. De hecho, sus composiciones han acompañado numerosas películas del director François Truffaut.

Entre sus trabajos cabe citar “Hiroshima, mon amour”, de Alain Resnais; “Jules y Jim”, de François Truffaut; “Ricas y famosas”, de George Cukor; “Silkwood”, de Mike Nichols; “Salvador” y “Platoon”, ambas de Oliver Stone; “Crímenes del corazón”, de Bruce Beresford o “Magnolias de acero”, de Herbert Ross.

Sus candidaturas a la estatuilla dorada de Hollywood se debieron a "Agnes de Dios” (1986), la ganadora “Un pequeño romance” (1980), Julia (1978), “El día del delfín” (1974) y “Ana de los mil días” (1970). 

Obtuvo igualmente tres César del cine francés gracias a “El último metro” (1981), “El amor en fuga” (1980) y “¿Quiere ser el amante de mi mujer?” (1979).


Un pequeño romance


Jules y Jim


Platoon



miércoles, 15 de julio de 2026

PREESTRENO DE "LA ODISEA" (The Odyssey)



El estreno oficial en cines de "La Odisea" -la nueva película de Christopher Nolan- tendrá lugar el  próximo 17 de julio, aunque algunas salas ya han llevado a cabo un preestreno especial en formato IMAX. 

"La Odisea" (The Odyssey) es una cinta épica de acción británica-estadounidense, escrita, dirigida y producida por Nolan, que se basa en el poema griego homónimo de Homero y en la que el actor Matt Damon da vida a Odiseo, el rey griego de Ítaca. 

El film narra su largo y peligroso viaje de regreso a casa después de la Guerra de Troya, así como sus encuentros con seres míticos mientras intenta reunirse con su esposa, Penélope, interpretada por Anne Hathaway. 

El reparto coral incluye a Tom Holland, Robert Pattinson, Lupita Nyong'o, Samantha Morton, Zendaya y Charlize Theron, entre otros. 

Nolan y su esposa, Emma Thomas, asumen también la producción a través de su compañía Syncopy Inc.


Entrevista con Christopher Nolan


Entrevista con Matt Damon


Premier 



martes, 14 de julio de 2026

SAM NEILL, IN MEMORIAM



El actor Sam Neill falleció ayer a los 78 años, según ha informado su familia en un comunicado por Instagram: “La pérdida fue repentina e inesperada, pero bendecida por el hecho de que Sam permaneció libre de cáncer”.

Neill nació en Omagh, Irlanda del Norte, el 14 de septiembre de 1947, si bien tenía nacionalidad neozelandesa. Comenzó a destacar a finales de los ochenta gracias a sus intervenciones en “Un grito en la oscuridad” (1988), junto a Meryl Streep, o “Calma total” (1989), en compañía de Nicole Kidman. En 1990 formó parte del elenco de “La caza del Octubre Rojo”, encabezado por Sean Connery.  

1993 fue uno de los momentos más relevantes de su carrera, al intervenir en “El piano”, de Jane Campion, y en “Parque Jurásico”, de Steven Spielberg, participando posteriormente en alguna de sus secuelas.

Rodó asimismo otros títulos, como “El hombre que susurraba a los caballos” (1998), de Robert Redford, o “Todos los días de mi vida” (2012), de Michael Sucsy. 

Recibió tres nominaciones al Globo de Oro en categoría televisiva: “Merlín” (1992), “La historia de Mary Lindell” (1991) y “Reilly - As de espías” (1985).





viernes, 10 de julio de 2026

LA MUERTE DE ROBIN HOOD (The Death of Robin Hood)




En la historia del Séptimo Arte, el personaje de Robin Hood ha sido uno de los más llevados a la pantalla grande. Recuerdo versiones para todos los gustos. Desde las más antiguas (con Douglas Fairbanks o Errol Flynn) a las más modernas (con Russell Crowe o Taron Egerton). Desde las más aventureras (como la de Kevin Costner en 1991) a las más melancólicas (como la de Sean Connery en 1976). Desde la más cómica (que dirigió Mel Brooks en 1993) hasta la versión femenina (protagonizada por una adolescente Keira Knightley en 2001). Esta medieval leyenda inglesa ha estado presente en las carteleras década tras década desde que existe el cine. Algo tendrá, pues, este Robin de Locksley, si tantas veces se recurre a él para abordar nuevos proyectos. Ahora, en concreto, se estrena la última propuesta: “La muerte de Robin Hood”, encarnado para la ocasión por el actor australiano Hugh Jackman.

En algunos pasajes del metraje, al verle interpretar a un cansado y ya casi anciano héroe venido a menos, me hizo recordar otra de sus actuaciones que más me ha impresionado: dando vida en “Logan” a un Lobezno agotado y desconsolado, curtido en demasiadas batallas y con ansias de dejarlo todo atrás. Porque esta nueva visión del personaje en nada se parece a las cintas aventureras que muestran a un jovial, ágil e intrépido forajido, amado por el pueblo y odiado por los gobernantes. Aquí queda patente su declive y su ocaso. Tal vez sorprenda (y hasta disguste) a quienes esperen disfrutar con peleas de espadachines y vertiginosas contiendas entre buenos y malos, máxime por presentar al héroe de tal manera que los espectadores duden de su honorabilidad y mérito.  

Por el contrario, se trata de un largometraje contemplativo e introspectivo que traslada el relato de un hombre extenuado de sí mismo y deseoso de liberarse del estigma de su pasado, por muy glorioso que lo consideren. En definitiva, el público ha de acercarse a esta obra como a un drama. 

Michael Sarnoski (conocido por la compleja “Pig”, con Nicolas Cage al frente del elenco en 2019, o por “Un lugar tranquilo: Día 1”, precuela de “Un lugar tranquilo” -con el matrimonio formado por John Krasinski y Emily Blunt encabezando el reparto-) se sitúa tras la cámara. A mi juicio, lleva a cabo una buena labor de realización, si bien determinadas visiones melancólicas y reflexiones crepusculares se antojan un tanto pesadas y difíciles de digerir. 
Robin Hood intenta lidiar con sus demonios tras una larga vida de crímenes y venganzas. Cuando en una sangrienta batalla resulta herido de gravedad, es enviado a un misterioso castillo para que curen sus heridas. Allí conocerá a una mujer que le ofrecerá una oportunidad de redención final y de descanso real. 

Intérprete todoterreno, Hugh Jackman destaca en el musical, la comedia, la aventura y el drama sin aparente dificultad. Nominado al Oscar por “Los Miserables”, en su filmografía figuran títulos como “Prisioneros”, “El gran Showman” o la saga de Lobezno. Ejecuta su actuación con solvencia y acierto, demostrando ser un seguro en cualquier equipo artístico.

Le acompaña Jodie Comer, vista en la televisiva “Killing Eve” y en “El último duelo” o “Star Wars: Episodio IX - El ascenso de Skywalker”. Junto a ellos, Bill Skarsgård (“It”, “Nosferatu”) y Clive Russell (“Sherlock Holmes” de 2009, “El Rey Arturo” de 2004). 




martes, 7 de julio de 2026

HOWARD SHORE



Howard Shore nació en Toronto el 18 de octubre de 1946.

Compositor canadiense de música para películas, ha estado nominado al Oscar en cuatro ocasiones, tanto en el apartado de mejor banda sonora como en el de mejor canción, habiendo obtenido tres estatuillas. 

También cuenta con seis nominaciones a los BAFTA y otras seis a los Globos de Oro (de los que ha logrado tres).

Muy célebres son sus composiciones para “El silencio de los corderos” y para la saga de “El señor de los anillos”. Asimismo, colabora desde 1979 con el director David Cronenberg en todas sus cintas, a excepción de una.

Junto a los ya citados, cabe destacar sus trabajos para “Jo, ¡qué noche!” (1985), “La mosca” (1986), “Big” (1988), “Bésame antes de morir” (1991), “Mujer blanca soltera busca” (1992), “M. Butterfly” (1993), “Philadelphia” (1993), “Seven” (1995), “Copland” (1997), “El aviador” (2004), “Hugo” (2011) y “Spotlight” (2015).



El silencio de los corderos



El señor de los anillos: La comunidad del anillo


Hugo






viernes, 3 de julio de 2026

SUPERGIRL



En 1984, en plena efervescencia del éxito del “Superman” de Christopher Reeve (para entonces ya se habían estrenado tres entregas de las aventuras del célebre superhéroe), llegó a las pantallas “Supergirl”, interpretada por Helen Slater. El resultado no respondió al previsto por sus productores, las críticas fueron malas (o muy malas) y la recaudación en taquilla tampoco pudo maquillar dichas impresiones, por mucho que entre los secundarios se encontraran rostros tan populares y de indiscutible nivel como Faye Dunaway, Mia Farrow o Peter O'Toole. A cuarenta y dos años vista, la apuesta se repite de la mano del reciente “Superman” dirigido por James Gunn en 2025, y donde esta versión femenina de la heroína aparece fugazmente. 

Se trata ahora de una cinta más eficaz y elaborada que su antecesora, aunque sin llegar a despuntar en ningún momento. Refleja diversos aspectos en su contra.  De hecho, yo comencé a verla con cierta resistencia, pues estoy muy saturado de propuestas a menudo cansinas y reiterativas. Tal vez el problema se localicé en mí, pero en todo caso no puedo dejar de mencionarlo.

De otra parte, sus principales virtudes (además de la intérprete escogida, a la que me referiré al final de esta crítica) se centran en distracciones y envoltorios fastuosos que ocultan sus palpables carencias narrativas y de guion: un despliegue de canciones potentes, luces de colores y desparpajo visual que no se acompasan con una trama ni interesante ni atrayente.

El realizador Craig Gillespie, quien llamó mi atención en “Yo, Tonya” (por cuya actuación Margot Robbie recibió su primera nominación al Oscar), ha derivado hacia una senda de personajes imaginarios que, a mi juicio, le ha hecho retroceder. Dirigió “Cruella”, con Emma Stone encarnando a la malvada de Vil, y a continuación se ha decantado por esta “Supergirl” si bien, en mi opinión, su vertiente profesional mejora cuando se enfrenta a figuras reales. 

Más allá de cierto estilo llamativo en cuanto a la puesta en escena (desde el vestuario a los efectos especiales), el film no supone una propuesta rigurosa ni solvente, pese a que han dado la vuelta al personaje dotándolo de un oscuro pasado que configura un presente más complejo. Lástima que ni la historia ni sus compañeros de aventuras la acompañen adecuadamente.

Kara, prima de Superman, se ha fortalecido con el transcurso del tiempo y debido también a la caída de Krypton. Mientras viaja por diferentes lugares conoce a Ruthye, una joven que busca venganza a causa del asesinato de su padre. Las dos juntas inician una persecución contra un criminal enormemente peligroso, durante la que se enfrentarán a una serie de peligros y de criaturas que pueblan el lado más oscuro del universo. Kara deberá decidir si emplea su fuerza para destruir o para proteger.

Desconozco el futuro de este nuevo “spin off” de Superman ya que, en atención a su rentabilidad económica, quizá dé lugar a un reguero de proyectos similares.  Pero, si ya me parece un milagro que su metraje alcance una duración de hora y tres cuartos, prefiero no imaginarme idéntica situación en otros dos o tres largometrajes.

Milly Alcock, la actriz que da vida a “Supergirl”, posee un físico distinto que le proporciona cierto carisma en pantalla. Al igual que gran parte de los espectadores, la conocí gracias a la serie “La casa del dragón”, como Rhaenyra Targaryen en su época infantil (su principal trabajo a raíz de la repercusión de la precuela de “Juego de tronos”). Lleva a cabo su labor con solvencia e intuyo en ella capacidad artística para abordar otros retos que trasciendan a esta heroína, por lo que convendrá seguirle la pista profesional.

Completan el elenco David Corenswet (que repite como “Superman”), Eve Ridley (“The Witcher”), Matthias Schoenaerts (“La chica danesa”, “De óxido y hueso”), Ferdinand Kingsley (“Mank”) y Jason Momoa (“Aquaman”, “Dune: parte dos”).




miércoles, 1 de julio de 2026

GABRIEL YARED



Gabriel Yared nació en Beirut el 6 de octubre de 1949. 

Compositor franco-libanés, conocido principalmente por sus trabajos en el cine francés y estadounidense, posee un Oscar por la banda sonora de “El paciente inglés” y ha estado nominado en otras dos ocasiones al máximo galardón de la Academia de Cine de Hollywood (“Cold Mountain” y “El talento de Mr. Rippley”). Por dichos largometrajes recibió también premios y candidaturas a los Globos de Oro.

Igualmente ha ganado el César, que otorga la Academia de Cine de Francia, por la música de “El amante”.

Destacan asimismo sus composiciones para “Betty Blue” (1986), “La pasión de Camille Claudel” (1988), “City of Angels” (1998), “Mensaje en una botella” (1999), “Un asunto real” (2012) o “Judy” (2019).


El paciente Inglés


El talento de Mr. Ripley


El amante