martes, 30 de julio de 2019

35 ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "AMADEUS" (35th Anniversary of the Premiere of "Amadeus")

Se cumplen 35 años del estreno de la película “Amadeus”, dirigida por Miloš Forman en 1984 y basada en la vida de los compositores Antonio Salieri y Wolfgang Amadeus Mozart, siendo su guión una adaptación de la obra de teatro homónima de Peter Shaffer. 

La cinta recibió más de cuarenta premios, entre ellos ocho Oscars, cuatro British Academy Film Awards, cuatro Golden Globes y un DGA. En 1998, el American Film Institute la situó en el puesto 53 de su lista de los 100 títulos más representativos del cine estadounidense. 

Antonio Salieri es el músico más destacado de la corte del Emperador José II de Austria. Entregado completamente a su arte, promete a Dios humildad y castidad si, a cambio, conserva sus extraordinarias dotes musicales. Sin embargo, a raíz de la llegada de un joven llamado Wolfang Amadeus Mozart, queda relegado a un segundo plano. Enfurecido por su pérdida de protagonismo, hará todo lo posible para arruinar la carrera del genio de Salzburgo. Mientras tanto, Mozart, ajeno a las maquinaciones de Salieri, sorprende a todos con su genialidad, pero también con sus excentricidades. 

"Amadeus" fue inicialmente una obra teatral escrita por el dramaturgo británico Peter Shaffer en 1979. Se estrenó en Londres, con Paul Scofield interpretando el papel de Salieri y Simon Callow el de Mozart. Posteriormente, y ya en Estados Unidos, Ian Mckellen ganó el premio Tony dando vida a Salieri y Tim Curry fue candidato en 1980 convirtiéndose en Mozart. En 2000 se repuso el montaje a cargo del actor David Suchet, mientras que en la pantalla grande los personajes recayeron en unos excelentes Tom Hulce, F. Murray Abraham y Elizabeth Berridge. 

La duración del film alcanza los 161 minutos, aunque existe una versión del director de hasta 180. 


Escenas de la película




viernes, 26 de julio de 2019

VENGANZA BAJO CERO (Cold Pursuit)

Estoy convencido de que alguien que no quiere bien a Liam Neeson le ha persuadido de que, para envejecer como actor, lo ideal es encasillarse como héroe de películas de acción. En sus inicios, este notable actor norirlandés participaba en producciones más variadas y a cargo de papeles muy dispares. Sus actuaciones en “La misión” de Roland Joffé, “Sospechoso” de Peter Yates, “Maridos y mujeres” de Woody Allen, “La lista de Schindler” de Steven Spielberg, “Love Actually” de Richard Curtis o “Kinsey” de Bill Condon dan fe de su heterogénea y variopinta carrera. Sin embargo, al cumplir el medio siglo, ha preferido orientar sus pasos profesionales hacia un tipo de trabajos muy concreto. En 2008 estrenó “Venganza”, a la que siguieron “Venganza: Conexión Estambul” y “V3nganza”. Se alió con el director español Jaume Collet-Serra y rodó “Sin identidad”, “Non-Stop (Sin escalas)” y “Una noche para sobrevivir”. De repente, todos sus papeles respondían al mismo patrón (la versión cinematográfica de “El equipo A”, la horrorosa “Battleship”, “Infierno blanco” o “Caminando entre las tumbas”). Y no es que se trate en todos los casos de malos filmes, simplemente, evidencian una tendencia monotemática y lineal hacia el mismo perfil de personaje. 
Ahora, cercano ya a los setenta, pretende seguir en la brecha dando vida a enfurecidos y vengativos hombres buenos en busca de una justicia rápida e implacable frente a todo clase de villanos sin escrúpulos. Es como si quisiera convertirse en Jason Statham. En una era en la que Sylvester Stallone, con setenta y tres años, continúa encarnando a John Rambo y Arnold Schwarzenegger, de similar edad, sigue poniéndose en la piel de Terminator, se impone la regla no escrita de que no hay nada como vaciar los cargadores de las pistolas y desahogarse a puñetazos para garantizar una sólida y prolongada carrera interpretativa. 
Ahora estrena “Venganza bajo cero”, la historia de un tranquilo y pacífico quitanieves que vive en un recóndito y apartado paraje montañoso de Canadá. Su apacible vida se ve truncada cuando recibe la terrible noticia de que su hijo ha muerto por culpa de las drogas. A partir de entonces buscará venganza a toda costa y declarará la guerra en solitario a un temido clan de narcotraficantes. Se trata del “remake” del título noruego “Uno tras otro” cuyo realizador, Hans Petter Moland, ha decidido volver a rodar otra vez, aunque en esta ocasión con producción británica. La pregunta es qué lleva a un director a filmar dos veces un mismo largometraje. La respuesta, que sea probablemente por dinero. 
Quien no haya visto la obra escandinava, habrá visionado con total seguridad otras de temática similar, por no decir idéntica. No existe, pues, cabida para la sorpresa, la inventiva y la originalidad. Todo se cumple según un previsible guion. Hasta los forzados toques de humor negro y el ritmo un tanto desenfrenado recuerdan a decenas de ejemplos anteriores. Aun así, los aficionados más devotos del género pasarán dos horas deleitándose ante la perspectiva de que los malos sean aniquilados de la faz de la tierra. Un formato muy bíblico y visceral aunque, en el fondo, sumamente simple y antiguo. 
Acompañan a Neeson Laura Dern (“Parque Jurásico”, “Corazón salvaje”, “Terciopelo azul” y ahora en la serie televisiva “Big Little Lies”), Emmy Rossum (“El día de mañana”, “El fantasma de la ópera”, “Mystic River”) y William Forsythe (“Dick Tracy”, “Arizona Baby”). Con un presupuesto de sesenta millones de dólares, tan sólo ha recaudado treinta y cuatro en las taquillas de Norteamérica. Esperemos que dicho dato sirva para evitar otra posible trilogía.

Trailer en castrellano


Trailer en versión original



Datos del filme
Título original: Cold Pursuit 
Año: 2019
Duración: 118 min.
País: Reino Unido
Dirección: Hans Petter Moland
Guion: Frank Baldwin (Remake: Kim Fupz Aakeson)
Música: George Fenton
Fotografía: Philip Øgaard
Reparto Liam Neeson, Laura Dern, Emmy Rossum, Julia Jones, William Forsythe

martes, 23 de julio de 2019

60º ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "CON LA MUERTE EN LOS TALONES" (60th Anniversary of the Premiere of "North by Northwest")

Este mes se cumplen sesenta años del estreno de “Con la muerte en los talones”. Dirigida por Alfred Hitchcock y protagonizada por Cary Grant, Eva Marie Saint, James Mason y un jovencísimo Martin Landau, está considerada una de sus mejores cintas. 

Obtuvo tres candidaturas a los Oscar (guión original, dirección y montaje) y forma parte de la lista “AFI's 10 Top 10” en la categoría de "Películas de misterio". En 1995, fue calificada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry. 

El primer pase tuvo lugar en Chicago en el mes de julio de 1959 en Chicago y, con un solo día de diferencia, en Los Ángeles y en el Festival de Cine de San Sebastián. 

Se trata, sin lugar a dudas, de una obra emblemática del maestro del suspense. Cuenta la historia de un ejecutivo de una empresa de publicidad, Roger Thornhill, que se ve envuelto en un trágico malentendido cuando unos espías le confunden con un agente del gobierno. La situación se complica cuando Roger es secuestrado por tres individuos desconocidos para interrogarle. El protagonista logra huir y volver a casa con la esperanza de que la policía localice a sus secuestradores, pero todo se vuelve en su contra y es él quien aparece como el responsable de la muerte de un hombre.


Escenas de la película









viernes, 19 de julio de 2019

EL REY LEÓN (The Lion King)

La factoría Disney se ha convertido en el ejemplo perfecto para explicar un fenómeno que afecta a buena parte de la industria cinematográfica norteamericana actual. Consiste en repetir y copiar las mismas historias con el fin de salir de una crisis marcada por el miedo y la falta de creatividad. El ansia por batir año tras año las cifras de taquilla, por acaparar números uno, por encumbrarse y permanecer en el primer puesto de la recaudación, les impide siquiera sopesar la inversión en proyectos que no tengan garantizada una alta rentabilidad, evitando de ese modo cualquier apuesta arriesgada o amago creativo. Se limitan a reincidir, rehacer y duplicar los modelos que ya han sido aplaudidos por el público con anterioridad. 
Dicha tendencia se manifiesta a través de dos vías. La primera se centra en crear sagas que permitan filmar sus entregas año tras año. La segunda, en volver a rodar sus propios clásicos. Así, tenemos “La bella y la bestia” de 1991 y la de 2017, “Aladino” de 1992 y de 2019 o “El rey león” de 1994 y de 2019. Ni siquiera se puede hablar de nuevas versiones, puesto que utilizan las mismas canciones y las secuencias se calcan del original casi plano a plano. La famosa productora ha cambiado hasta tal extremo que no se la reconoce, convertida en otra máquina eficiente a costa de perder por el camino su alma mágica y la emocionante inventiva de antaño. 
“El rey león” que llega ahora a las salas ofrece aspectos positivos, aunque todos ellos heredados de su predecesora. Desde el punto de vista cinematográfico, no aporta nada que los espectadores que hayan visto la versión de Roger Allers y Rob Minkoff se pierdan si deciden no ir a verla. Es verdad que la repercusión de este título de hace ya veinticinco años resulta incuestionable. Con un presupuesto de cuarenta y cinco millones de dólares, recaudó para la gran pantalla casi mil millones a nivel mundial. Después se convirtió en un musical igualmente exitoso, cuya banda sonora figura entre las diez más vendidas de la Historia. Por lo tanto, semejante huella hace inviable el factor sorpresa en esta producción de 2019. Todo es previsible porque todo se conoce. 
En esta ocasión se sitúa tras la cámara Jon Favreau, responsable de “El libro de la selva” de 2016 y de las dos primeras entregas de “Iron Man”, si bien ha dedicado a la interpretación la mayor parte de su trayectoria artística. Le hemos visto en varios capítulos de la serie televisiva “Friends” y en los últimos “Spiderman”. Aquí desempeña una función meramente mecánica y ajena a la creatividad, habida cuenta el autoplagio de Disney y el nulo margen que le distancia del largometraje anterior. En todo caso, Favreau nunca ha sido un cineasta experimental ni poseedor de un acento estético. Antes al contrario, se limita solamente a encarnar la mano ejecutora que necesitan los productores, sin aportar toques personales. 
A mi juicio, el problema radica en la transición de la enfermedad a la epidemia, pues en 2020 se estrenará la siguiente “Mulán” y para noviembre está prevista la llegada de “Frozen 2”. Por consiguiente, se pretende reorientar a base de secuelas y revisiones el futuro de una de las compañías más emblemáticas de la cinematografía norteamericana. Entre sus políticas monopolísticas, comprando y absorbiendo al resto de sus competidoras, y sus previsiones de cara al futuro, Disney ha dejado de ser aquella productora tierna, infantil y creativa y se ha convertido en un serio peligro para la supervivencia del Séptimo Arte como expresión artística. Sus apuestas serán, a buen seguro, todo un éxito en el que reincidirán una y otra vez. Sin embargo, por lo que a mí respecta, han perdido el rumbo y la posición como empresa de referencia. 
En cuanto al reparto, repite James Earl Jones poniendo voz a Mufasa en la versión original, Chiwetel Ejiofor toma el relevo de Jeremy Irons como Scar, Donald Glover sustituye a Matthew Broderick como Simba, Beyoncé ocupa el lugar de Moira Kelly como Nala y John Oliver reemplaza a Rowan Atkinson como Zazu. Muy numerosos son mis recuerdos asociados a aquel primer rey león, que tantas veces vi con uno de mis hijos (literalmente prendado de la historia). Hoy recibo un producto de innegable calidad técnica, pero carente de sentido, razón por la que no me dejará la misma huella.

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del filme

Título original: The Lion King
Año: 2019
Duración: 118 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Jon Favreau
Guion: Jeff Nathanson (Historia: Brenda Chapman. Personajes: Irene Mecchi, Linda Woolverton, Jonathan Roberts)
Música: Hans Zimmer (Canciones: Tim Rice, Elton John)

martes, 16 de julio de 2019

DONALD SUTHERLAND


Donald Sutherland nació en Canadá el 17 de julio de 1935. Con la cinta bélica “Doce del patíbulo” (1967) logró uno de sus primeros personajes importantes para la pantalla grande, aunque en realidad fue en la década de los setenta cuando se consolidó profesionalmente. De esa época son “MASH” (1970), de Robert Altman, “Los violentos de Kelly” (1970), de Brian G. Hutton, “Klute” (1971), de Alan J. Pakula, “Amenaza en la sombra” (1973), de Nicolas Roeg, “Novecento” (1976), de Bernardo Bertolucci, “Casanova” (1976), de Federico Fellini y “La invasión de los ultracuerpos” (1978), de Philip Kaufman. También encarnó a Jesucristo en el film antibélico “Johnny cogió su fusil” (1971). 

Inició los años ochenta con un título que ganó el Oscar a la mejor película -“Gente corriente” (1980), de Robert Redford-,  participando posteriormente en “Curso del 65” (1985), de Michael Dinner o “Una árida estación blanca” (1989), de Euzhan Palcy. 

Ya en los noventa intervino en “Llamaradas” (1991), de Ron Howard, “JFK: Caso abierto” (1991), de Oliver Stone, “Seis grados de separación” (1993), de Fred Schepisi, “Estallido” (1995), de Wolfgang Petersen, “Tiempo de matar” (1996), de Joel Schumacher e “Instinto” (1999), de Jon Turteltaub. 

En el presente milenio ha actuado en “Space Cowboys” (2000), de Clint Eastwood, “The Italian Job” (2003), de F. Gary Gray, “Cold Mountain” (2003), de Anthony Minghella y en la saga “Los juegos del hambre”.


Escena de "J.F.K.: Caso abierto"




Escena de "Gente corriente"



viernes, 12 de julio de 2019

SERENITY

Para mí “Serenity” ha supuesto una gran decepción. A menudo los espectadores acuden a ver una película animados por los nombres de integran el elenco, presumiendo que los méritos que han cosechado gracias a sus trabajos anteriores quedarán, de algún modo, reflejados en el nuevo proyecto. En ese sentido, esta cinta está plagada de figuras con trayectorias brillantes y que obran como anzuelo digno de ser mordido. Sin embargo, el resultado final es una obra desestructurada, fallida, desnortada y sin sentido, por lo que la desilusión es todavía mayor que cuando acudes a ver una cinta de la que ya presupones sus carencias y simplemente terminas por confirmar las sospechas previas. 
Asume la dirección Steven Knight, guionista de “Promesas del Este” y “Negocios ocultos” (por cuyo trabajo recibió una nominación al Oscar en 2004), así como de la serie televisiva “Peaky Blinders”. En su faceta de realizador fue el responsable de “Locke”, extraño largometraje protagonizado por Tom Hardy que optó a los Premios del Cine Europeo de 2014 en las categorías de director, actor y guion, argumentos suficientes para garantizar que sería capaz de evitar cualquier desmoronamiento. Pero, muy al contrario, eso es exactamente lo que ocurre conforme avanza la proyección. Como si se tratara de una construcción formada por piezas que no encajan y sostenida sobre unos pilares endebles, el derrumbe se torna inevitable. La pretendida intriga que sustenta el thriller y la intensidad que intenta marcar el drama resultan demasiado artificiales e inconexas, por lo que la narración deriva en un conjunto de escenas deslavazadas que si, aisladamente pudieran tener algún futuro, una vez ordenadas en el montaje final se muestran huérfanas de sentido. 
Un capitán de barco que realiza excursiones a una isla tropical caribeña aspira a dejar atrás su pasado y llevar una vida tranquila. Por desgracia, esa calma desaparece cuando recibe una llamada de auxilio de su ex mujer con la insólita petición de que le ayude a deshacerse de su nuevo y violento esposo.
Knight coloca demasiados calderos al fuego y malogra la cocción de todos ellos. Empieza a guisar un thriller. Después, un drama. A mitad de camino recula y opta por el melodrama. Pero luego se arrepiente y apuesta por añadir al guiso algunos ingredientes propios del género fantástico. Consciente por fin del desastre que se avecina, retorna al suspense y a la intriga para servirlo todo en el mismo plato. Una verdadera lástima, habida cuenta que las materias primas, por separado, servían para presentar un plato sabroso o, al menos, no indigesto. Viendo el largometraje retrocedí veintisiete años en el tiempo para recordar el film “Análisis final”, de Phil Joanou, promocionado como la quintaesencia del suspense psicológico y cuyo reparto lucía plagado de estrellas. Aunque la música de George Fenton lo ambientaba con corrección, la fotografía colorista era precisa y algunas secuencias resultaban suculentas, el conjunto era un desastre. Pues con “Serenity” ocurre lo mismo. 
Matthew McConaughey (Oscar al mejor actor por “Dallas Buyers Club” y protagonista de “Mud” e “Interstellar”, todas de visión obligada) es un notable intérprete que, cuando dispone de un buen material y de una habilidosa dirección, brilla. Pasa lo mismo con Anne Hathaway (estatuilla dorada por “Los miserables” y arriesgada actriz en trabajos como “Colosal” o “La boda de Rachel”), Diane Lane (que debutara hace más de cuarenta años en la deliciosa “Un pequeño romance” y que cuenta en su filmografía con títulos como “Cotton Club” o “Infiel”), Jason Clarke (uno de los actores de moda gracias a “La noche más oscura”, “Mudbound” o “El escándalo Ted Kennedy”) y Djimon Hounsou (“Diamante de sangre”, “Gladiator”, “En América”). ¿Cómo no se va a dejar uno encandilar por un casting así?

Trailer con subtítulos en castellano



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Datos del filme

Título original: Serenity
Año: 2019
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Steven Knight
Guion: Steven Knight
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Jess Hall
Reparto: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Diane Lane, Jason Clarke,

martes, 9 de julio de 2019

40 AÑOS DEL ESTRENO DE "APOCALYPSE NOW" (40th Anniversary of the Premiere of "Apocalypse Now")


Se cumplen cuarenta años del estreno de “Apocalypse Now”, cinta bélica estadounidense dirigida y producida en 1979 por Francis Ford Coppola. Su guión se basó en “El corazón de las tinieblas” (Heart of Darkness), una novela breve de Joseph Conrad ambientada en el África de finales del siglo XIX, si bien trasladando la acción a la Guerra de Vietnam. Estuvo igualmente influenciada por el film de Werner Herzog “Aguirre, la cólera de Dios” (Aguirre, der Zorn Gottes) (1972). 

La película ganó dos Oscars (fotografía y sonido) y cosechó otras seis candidaturas (director, película, actor de reparto -Robert Duvall-, guión adaptado, dirección artística y montaje). Obtuvo asimismo la Palma de Oro del Festival de Cannes y se alzó con tres Globos de Oro (dirección, actor secundario y banda sonora). 

En el año 2000, este título fue considerado «cultural, histórica y estéticamente significativo» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, y seleccionado para su preservación en el National Film Registry. 

Un año después, Coppola presentó de nuevo en Cannes otro montaje, que alcanzaba ya las tres horas y media de duración, con el nombre de "Apocalypse Now Redux". Y si la primera versión se convirtió en una obra de culto, la segunda tampoco defraudó ni a la crítica ni a los antiguos admiradores.


Escenas de la película









viernes, 5 de julio de 2019

YESTERDAY

Al cineasta inglés Danny Boyle le gusta experimentar con cada nuevo proyecto que emprende. No se encasilla en ningún género determinado ni narra las historias de la misma manera. Desde que saltó a la fama con su inclasificable film “Trainspotting” ha abordado la comedia en “Una historia diferente”, el terror en “28 días después”, el drama místico en “Millones”, la ciencia ficción en “Sunshine” o las pseudo biografías basadas en hechos reales en “127 horas” y “Steve Jobs”. Dichos títulos reúnen los suficientes méritos como para considerar a Boyle un realizador interesante. Curiosamente, obtuvo su mayor éxito gracias a la premiada “Slumdog Millionaire” aunque, en mi opinión, se trata de una cinta demasiado sobrevalorada que, pese a su corrección formal y a algunas escenas conmovedoras, resulta de visión un tanto indigesta y desconcertante. 
Ahora el director retorna a la comedia que, sin ser uno de sus campos habituales, encara con frescura e inteligencia para ofrecernos una muestra pura y simple del género, sin esas mezclas artificiosas a las que últimamente nos tienen acostumbrados a los espectadores. Se trata del mismo fenómeno que la cocina o la música fusión, un empeño por combinar gastronomías y ritmos de lo más variado, a veces hasta incompatibles. Nos hemos tenido que habituar a aceptar la acción en la comedia o el humor en el drama y la ciencia ficción, como si ya no fuera posible encajar un largometraje netamente cómico. En este concreto caso, la propuesta se destina a provocar las sonrisas y las risas del público, y los condimentos añadidos de música y fantasía en nada desvirtúan su verdadera naturaleza. 
Todo el mundo conoce a “Los Beatles”. Al menos, así era hasta que un desafortunado músico de una pequeña localidad de Inglaterra, consciente de que sus sueños profesionales no se van a cumplir, un día se percata de que la gente ha olvidado al mítico grupo tras un misterioso apagón en todo el planeta. Llegará entonces su oportunidad de hacerse inmensamente famoso interpretando las canciones del cuarteto de Liverpool, aunque por el camino se arriesgará a perder a la musa y amor de su vida. Reconozco que he disfrutado con “Yesterday”. 
Acostumbrado a tener que soportar comedias absurdas o groseras, valoro enormemente la recuperación de un estilo narrativo que entretiene y, al mismo tiempo, conmueve con esa dulzura y energía propias de las comedias bien estructuradas. Quizá decepcione a quienes prefieran al Boyle más crudo e intenso porque aquí no le van a encontrar. Por el contrario, ha filmado un trabajo liviano, puede que incluso superfluo, pero absolutamente tierno y adorable y que, pese a ciertas pinceladas surrealistas y sin sentido, jamás pierde el tono. 
Richard Curtis, realizador de “Love Actually” y “Una cuestión de tiempo” y autor del texto de “Cuatro bodas y un funeral”, se hace cargo del guion. A todas sus notables aportaciones artísticas suma ahora este “Yesterday”, de cuyo elenco forman parte numerosos actores muy poco conocidos y a quienes se une alguna estrella emergente. 
El protagonista es Himesh Patel, un intérprete eminentemente televisivo al que le ha llegado esta oportunidad, que no ha dejado pasar. Mucho más popular es Lily James (“La sociedad literaria y el pastel de piel de patata”, “El instante más oscuro”, “Baby Driver”). Ambos llevan a cabo unas eficaces actuaciones. 

Trailer en castellano



Trailer en versión original


Datos del filme:

Título original: Yesterday
Año: 2019
Duración: 116 min.
País: Reino Unido
Dirección: Danny Boyle
Guion: Richard Curtis (Historia: Jack Barth)
Fotografía: Christopher Ross
Reparto: Himesh Patel, Lily James, Ana de Armas, Kate McKinnon

martes, 2 de julio de 2019

TOM CRUISE


Tom Cruise nació en Nueva York el 3 de julio de 1962. Actor estadounidense tres veces nominado al Oscar, debutó en el cine bajo la dirección del italiano Franco Zeffirelli en la película “Amor sin fin” (1981), drama romántico basado en una novela de Scott Spencer que protagonizaron Brooke Shields y Martin Hewitt. 

Alcanzó la fama con “Risky Business” (1983), cinta co-protagonizada por Rebecca de Mornay, y con “Rebeldes” (1983), film dirigido por Francis Ford Coppola. Con posterioridad intervino en algunos títulos de gran éxito comercial, como “Legend” (1985), de Ridley Scott, “Top Gun” (1986), de Tony Scott (hermano de Ridley), “El color del dinero” (1986), de Martin Scorsese, “Rain Man” (1988), de Barry Levinson, “Cocktail” (1988), de Roger Donaldson o “Nacido el cuatro de julio” (1989), de Oliver Stone. Por esta última interpretación ganó un Globo de Oro y optó por  primera vez a la estatuilla dorada. 

Ya en la década de los noventa, Cruise volvió a ser nominado al Oscar por “Jerry Maguire” (1996), de Cameron Crowe y por “Magnolia” (1999), de Paul Thomas Anderson, aunque no consiguió el galardón. A esa etapa corresponden “Un horizonte muy lejano” (1992), de Ron Howard, “Algunos hombres buenos” (1992), de Rob Reiner, “La tapadera” (1993,) de Sydney Pollack, “Entrevista con el vampiro” (1994), de Neil Jordan y “Eyes Wide Shut” (1999), de Stanley Kubrick. Entre todos esos trabajos, el actor inició la saga de “Misión imposible” interpretando al personaje de Ethan Hunt hasta en seis ocasiones. 

Otros títulos de su filmografía son "Minority Report" (2002), de Steven Spielberg, “El último samurai” (2003), de Edward Zwick, “La guerra de los mundos” (2005), de nuevo con Steven Spielberg, “Leones por corderos” (2007), de Robert Redford, “Valkiria” (2008), de Bryan Singer o “Al filo del mañana” (2014), de Doug Liman.


Escena de "Rain Man"




Escena de "La tapadera"