viernes, 26 de junio de 2020

LA RED AVISPA (Wasp Network)



Días después de la finalización del Estado de Alarma en España, y tras pocas semanas de reapertura con restricciones de algunas salas de cine, los largometrajes continúan sin llegar a nuestras carteleras. Con medio año ya transcurrido, el panorama cinematográfico actual resulta insólito e inédito. Sin festivales ni certámenes y con las productoras y distribuidoras retrasando hasta final de 2020 la mayor parte de los estrenos por miedo a las bajas recaudaciones, el denominado “cine de plataformas” se alza como el único capaz de ofrecer novedades a los espectadores. Ahora ha llegado a Netflix “La red avispa”, otra producción basada en hechos reales con la que llenar el vacío que este coronavirus está ocasionando a los amantes del Séptimo Arte. 
Se trata de una cinta correcta y aceptable, de las que ni destacan ni desentonan en ningún aspecto, y asume su realización el francés Olivier Assayas, un especialista en historias intimistas y arriesgadas como “Finales de agosto, principios de septiembre”, “Viaje a Sils Maria” o “Personal Shopper” (que en 2016 le proporcionó el premio al mejor director en el Festival de Cannes). Se trata de un cineasta que prometía imprimir a sus obras un sello personal y alejarse de convencionalismos y modas y aunque, a mi juicio, sus trabajos nunca han rebosado brillantez ni distracción, sí garantizaban al menos un trabajo honesto y una dirección de actores destacada. En cualquier caso, “La red avispa” se encuadra dentro de sus títulos menos lucidos. Sin poder achacarle ningún error de bulto, tampoco termina de ofrecer la intriga ni la emoción que presagiaba. 
En la década de los noventa un piloto cubano roba un avión y huye de Cuba, dejando atrás a su esposa e hija. Comienza así una nueva vida en Miami. Pronto otros compatriotas desertores le siguen y juntos forman la Red Avispa, una organización de élite cuya misión es infiltrarse en los grupos opositores a Fidel Castro que se han ido asentando en Florida, siendo los responsables de los ataques militares a la isla caribeña. 
El principal demérito del film radica en que abre demasiados frentes, pero no llega a cerrar ninguno. Contiene una parte de género de espionaje, otra de melodrama y, por momentos, otra de documental divulgativo, sembrando un ramillete de expectativas que no terminan de dar fruto. Sin embargo, dicha carencia se compensa notablemente gracias al interés de la trama y a una adecuada labor por parte de los actores. Por ello, las dos horas de proyección oscilan entre la esperanza de hallar entretenimiento y la decepción ante una mezcla coral que no siempre funciona. Aparecen demasiados personajes con posibilidades de protagonizar por sí mismos la historia y también en este punto el film abarca más de lo que puede. 
Aun así, el apartado interpretativo es sin duda uno de los más destacados. Una efectiva Penélope Cruz aporta credibilidad al proyecto, acompañada en esta ocasión por Edgar Ramírez, quien ya trabajó a las órdenes de Assayas en la mini serie televisiva “Carlos” y que ha participado en “La noche más oscura”, “El ultimátum de Bourne”, “La chica del tren” o la recientemente fallida “Los últimos días del crimen”. Su actuación aquí puede calificarse de discreta, a juego con el tono general de “La red avispa”. Junto a ellos figuran otros rostros conocidos como los de Gael García Bernal (“También la lluvia”, “Babel”, “Amores perros”) y Leonardo Sbaraglia (“Dolor y gloria”, “Intacto”, “Una pistola en cada mano”). 
Curiosamente, Ana de Armas y Wagner Moura (a quienes vimos hace escasas semanas en “Sergio”, biopic del diplomático Sergio Alfredo José de Mello) dan vida de nuevo a una pareja sentimental, si bien sus personajes quedan tristemente desaprovechados en este relato. De Armas, cada vez más activa profesionalmente, acumula varios trabajos en el último año. Entre ellos destaca “Sin tiempo para morir”, última aventura del agente 007 dirigida por Cary Joji Fukunaga que ha sido una de las damnificadas por el Covid-19. Su estreno, previsto para el pasado mes de abril, se ha pospuesto y todavía no tiene fecha para poder ser visionado en pantalla grande.

Trailer 



Datos del filme

Título original: Wasp Network
Año: 2019
Duración: 123 min.
País: Francia
Dirección: Olivier Assayas
Guion: Olivier Assayas
Fotografía: Denis Lenoir
Reparto: Penélope Cruz, Edgar Ramirez, Wagner Moura, Gael García Bernal, Ana de Armas, Leonardo Sbaraglia, Harlys Becerra

martes, 23 de junio de 2020

45º ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "TIBURÓN" (45th Anniversary of the Premiere of "Jaws")

Este mes se cumplen 45 años del estreno de la película de Steven Spielberg “Tiburón”, recordada como un verdadero hito del Séptimo Arte y que llegó a ser la producción más taquillera del mundo (más de cuatrocientos millones de dólares en ingresos) hasta la llegada de “Star Wars” en 1977. 

Protagonizada en sus papeles principales por los actores Roy Scheider, Robert Shaw y Richard Dreyfuss, tanto la banda sonora como el montaje recibieron numerosos galardones, constituyendo el punto de partida del sistema del negocio de Hollywood moderno que gira en torno al género de acción y aventura. 

En 2001 la cinta fue seleccionada por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos para preservarla en el Registro Nacional de Cine por considerarla «cultural, histórica o estéticamente significante». 

John Williams compuso la música del film, trabajo que le valió el Oscar y que, tiempo después, se colocó en el sexto lugar de la lista de las mejores bandas sonoras elaborada por el American Film Institute. 

El film se alzó con tres estatuillas doradas de Hollywood (banda sonora, montaje y sonido), resultando también nominado en la categoría de mejor película. Obtuvo asimismo un Globo de Oro y compitió en los BAFTA británicos.

Escenas de la película




viernes, 19 de junio de 2020

DA 5 BLOODS: HERMANOS DE ARMAS (Da 5 Bloods)


Cuesta encontrar un adjetivo calificativo para el último trabajo del director Spike Lee, lo que de por sí me parece una virtud digna de ser destacada. El hecho de que una película no pueda calificarse con facilidad implica, como mínimo, que ni se amolda a las modas convencionales, ni se limita a seguir las tendencias del momento, ni reitera fórmulas desgastadas ya por el uso. Aun así, tampoco me atrevería a afirmar con rotundidad que “Da 5 Bloods: Hermanos de armas” me haya gustado. Estrenada en Netflix la pasada semana, presenta una trama argumental interesante, contiene algunas escenas ingeniosas y ofrece varios instantes notables. Sin embargo, se pierde a lo largo de un metraje excesivo, se enreda dentro de un estilo narrativo demasiado ecléctico y el cúmulo de mensajes reivindicativos que pretende transmitir resultan un tanto inconexos. En mi opinión, cuarenta minutos menos de duración y una dirección más firme y coherente hubieran mejorado la obra final, pero es innegable que, siquiera a ratos, brinda momentos cinematográficos sugestivos. 
La cinta comienza con unas breves imágenes de corte documental que resumen la cara más vergonzante de la Historia norteamericana reciente. Dos de sus traumas por excelencia (el racismo y la guerra de Vietnam) protagonizan un “collage” de escenas reales que reflejan con acierto el lado más oscuro de la naturaleza humana. Si a ello se añaden los actuales episodios de protestas raciales, sólo cabe presagiar un duro, serio y contundente alegato en contra de unas injusticias que se extienden durante décadas o, en función de hasta cuándo queramos remontarnos, siglos. La contradicción surge cuando, a la postre, nos damos de bruces con un relato gamberro, desenfadado, irónico y hasta cómico, salpicado por constantes guiños humorísticos y por recursos más propios de largometrajes de acción y violencia exacerbada. ¿Tal vez ha pretendido Spike Lee jugar a ser Quentin Tarantino? Sinceramente, no lo creo, ya que también encuentro similitudes forzadas con otros cineastas. ¿O acaso esa reunión de soldados veteranos que retornan al país oriental no se asemeja en ciertos aspectos a “Space Cowboys” de Clint Eastwood? 
Cuatro excombatientes afroamericanos regresan a suelo vietnamita para recuperar los restos de un compañero de escuadrón caído en combate, así como para apropiarse de un tesoro que encontraron y escondieron en el transcurso del conflicto bélico. Su plan se irá torciendo a medida que avanza, topándose con obstáculos naturales y con inconvenientes humanos, y reviviendo aquella lucha por la supervivencia que experimentaron cincuenta años atrás. 
Aunque el principal hilo argumental del largometraje se dedica a los problemas de la comunidad afroamericana, hay que reconocer que el imprescindible tono de denuncia termina diluyéndose. Las más de dos horas y media de proyección terminan pesando como una losa y la forma de hilvanar la narración acaba resultando inconsistente, provocando la sensación de que lo que podría haber sido un gran título ha derivado en una alocada propuesta que, tras verla por primera vez con curiosidad, no volverá a visionarse en el futuro. El Spike Lee de “Malcolm X”, “Haz lo que debas” o “La última noche”, que aparentaba haber recuperado el estilo y el protagonismo con “Infiltrado en el KKKlan”, se mantiene en la brecha con “Da 5 Bloods: Hermanos de armas”, pero no tanto por aquel estilo que le aupó a la fama como por las estridencias que ahora le definen. 
El equipo artístico está formado por algunos rostros conocidos, como Delroy Lindo (“Las normas de la casa de la sidra”, “Cómo conquistar Hollywood”) y Jean Reno (“Leon: El profesional”, “El gran azul”). Les acompañan Isiah Whitlock Jr. (que ya colaboró con Lee en “La última noche” e “Infiltrado en el KKKlan”), Mélanie Thierry (“Nos vemos allá arriba”, “La bailarina”) y Clarke Peters (de la serie televisiva “The Wire”).

Trailer 



Datos del filme
Título original: Da 5 Bloods
Año: 2020
Duración: 154 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Spike Lee
Guion: Spike Lee, Kevin Willmott (Historia: Danny Bilson, Paul De Meo, Matthew Billingsly)
Música: Terence Blanchard
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Reparto: Delroy Lindo, Clarke Peters, Norm Lewis, Isiah Whitlock Jr., Chadwick Boseman, Jonathan Majors, Jean Reno, Paul Walter Hauser, Veronica Ngo, Mélanie Thierry,

martes, 16 de junio de 2020

KEN LOACH

El cineasta Ken Loach nació en la localidad inglesa de Nuneaton el 17 de junio de 1936. Se trata de uno de los nueve directores más laureados en el Festival de Cannes, habiendo obtenido la prestigiosa Palma de Oro en dos ocasiones: en 2006 con “The Wind That Strakes The Barley” (El viento que agita la cebada) y en 2016 con “I, Daniel Blake” (Yo, Daniel Blake), que también le proporcionó un BAFTA de la Academia de Cine Británico. 

Comenzó a destacar profesionalmente gracias a la cinta “Agenda oculta” (1990) (Premio Especial del Jurado en Cannes), a la que siguieron “Riff-Raff” (1991), “Lloviendo piedras” (1993) (de nuevo, Premio Especial del Jurado en el citado certamen francés), “Ladybird Ladybird” (1994), “Tierra y libertad” (1995) (Premio European Film Award a la mejor película), “La canción de Carla” (1996) y “Mi nombre es Joe” (1998). 

Ya en el nuevo milenio rodó “Felices dieciséis” (2002), “El viento que agita la cebada” (2006) y “Yo, Daniel Blake” (2016). Su último film hasta la fecha es “Sorry We Missed You” (2019).


Escena de "Agenda oculta"




"Yo, Daniel Blake" (película completa)



viernes, 12 de junio de 2020

LOS ÚLTIMOS DÍAS DEL CRIMEN (The Last Days of American Crime)

Determinadas películas confunden la acción con la violencia, la intensidad con el exabrupto y el ingenio con la desproporción. Reflejan la dosis más elevada de crueldad, sufrimiento y dolor como forma de expresión de la originalidad. Sin embargo, no existe nada más vacío que la pura y elemental dureza humana expresada a través de peleas, castigos y torturas. La primera escena de “Los últimos días del crimen” dura alrededor de cinco minutos, pero basta y sobra para intuir lo que puede dar de sí una cinta de más de dos horas y media de metraje. Las muertes (justas o injustas, da igual), los suplicios físicos (merecidos o inmerecidos, no importa) y los disparos y explosiones (necesarios o innecesarios, es irrelevante) ya auguran lo que cabe esperar de los restantes ciento cuarenta y cinco minutos. La tosca chulería del tipo duro, la cruel recreación de la agonía y una endeble y acartonada trama que, revestida de vulgaridad, pretende aparentar dramatismo y suspense, se traducen únicamente en una concatenación de secuencias ramplonas, huecas y falsas. 
Curiosamente, se trata de una tendencia cinematográfica bastante acusada que, bajo la premisa de dar al público lo que quiere (a saber, recrearse en el hedor de la sangre, los gritos ensordecedores y el lenguaje chabacano), cimienta proyectos donde la marginalidad, la delincuencia y la furia más básicas sirven de motor a un guion que perfectamente podría haberse improvisado en cada toma. Por supuesto, ningún estímulo subyace en “Los últimos días del crimen” que no se haya visto ya una y mil veces en centenares de otros títulos. De hecho, si por algo destaca este último estreno de la plataforma “Netflix” es por su total ausencia de aportación al Séptimo Arte. Al parecer, sobran candidatos convencidos de poseer la capacidad de Quentin Tarantino a la hora de combinar humor, violencia y agudeza visual, o de contar con la habilidad del mejor John McTiernan para encandilar al público con una intensa energía cinematográfica. Por desgracia, la cruda realidad se encarga de demostrar que esos talentos no están al alcance de cualquiera. 
Es el caso de Olivier Megaton, cineasta francés responsable de los films “Transporter 3”, protagonizado por Jason Statham, “Venganza: Conexión Estambul” y “V3nganza”, ambas con Liam Neeson al frente del reparto. En comparación con “Los últimos días del crimen” (cuyos intérpretes parecen haber rodado cada escena bajo los efectos de los alucinógenos), hasta la propia “Transporter 3” constituye un ejemplo de mimada elaboración. El resultado se reduce a una propuesta excesiva, rellenada con un enorme vacío artístico e impulsada por un ritmo artificial y mediocre. Karl Gajdusek, guionista de “Oblivion”, con Tom Cruise, “Bajo amenaza”, con Nicolas Cage y Nicole Kidman o “La conspiración de noviembre”, con Pierce Brosnan y Olga Kurylenko, se ha encargado de elaborar el relato. 
En un futuro próximo, el Gobierno de Estados Unidos planea crear un sistema de transmisión de señales que imposibilite quebrantar cualquier ley, pretendiendo terminar así con el crimen y el terrorismo de forma definitiva. Ante esa tesitura, un delincuente decide unirse a un famoso gángster y a una hacker del mercado negro para cometer el mayor atraco de la Historia, que también será el último que tenga lugar en el país norteamericano. 
El actor Edgar Ramírez encabeza el elenco. Participó junto a Matthew McConaughey en la más interesante “Gold, la gran estafa”, si bien se encuentra más vinculado al medio televisivo, habiendo sido nominado en dos ocasiones a los Globos de Oro por sus papeles en las series “Carlos” y “American Crime Story”. Le acompañan Michael Pitt (“Bully”, “Soñadores”, “Asesinato… 1,2,3”) y Anna Brewster (“Mrs. Henderson presenta”, “Star Wars: El despertar de la fuerza”). Resulta evidente que ninguno de ellos progresará en sus respectivas carreras gracias a este trabajo.

Trailer


Datos del filme
Título original: The Last Days of American Crime
Año: 2020
Duración: 148 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Olivier Megaton
Guion: Karl Gajdusek (Novela gráfica: Rick Remender)
Música: The Limiñanas, David Menke
Fotografía: Daniel Aranyo
Reparto: Michael Pitt, Sharlto Copley, Edgar Ramirez, Anna Brewster

martes, 9 de junio de 2020

JOHNNY DEPP

Johnny Depp nació en Kentucky el 9 de junio de 1963. Actor y productor estadounidense, ha sido candidato al Oscar en tres ocasiones y ha ganado un Globo de Oro, un Premio del Sindicato de Actores y un César a título honorífico. 

Debutó profesionalmente en 1984 con “Pesadilla en Elm Street” para, posteriormente, intervenir en la oscarizada “Platoon” (1986). En 1990 inició una larga relación artística con el cineasta Tim Burton, rodando a sus órdenes “Eduardo Manostijeras”. De esa misma época son “Benny & Joon (El amor de los inocentes)” (1993), “¿A quién ama Gilbert Grape?” (1993) y “Ed Wood” (1994). 

A finales de la década estrenó “Donnie Brasco” (1997), “La novena puerta”, “La cara del terror” y “Sleepy Hollow” (todas ellas de 1999). 

Ya en el año 2000 protagonizó “Chocolat”, a la que siguieron “Blow” (2001), “Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra” (2003) -su primera nominación a la estatuilla de Hollywood- y “Descubriendo Nunca Jamás” (2004) -su segunda candidatura al preciado galardón-. 

Después, además de en las secuelas de "Piratas del Caribe", ha participado en “Charlie y la fábrica de chocolate” (2005) y “Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet” (2007), que le reportó un Globo de Oro y su tercera nominación de la Academia-. 

También  trabajó junto al realizador Michael Mann en “Enemigos públicos” (2009), y en “Alicia en el País de las Maravillas” (2010) e “Into the Woods” (2014).


Escena de "Descubriendo nunca jamás"




Escena de "Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra"



viernes, 5 de junio de 2020

JOHN WILLIAMS Y ENNIO MORRICONE, PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS DE LAS ARTES




Los compositores de bandas sonoras John Williams y Ennio Morricone, dos leyendas vivas del Cine y de la Música, acaban de ser galardonados ex aequo con el prestigioso Premio Princesa de Asturias de las Artes, resumiendo de ese modo toda la historia reciente del audiovisual. Juntos, Ennio Morricone (Roma, 1928) y John Williams (Florida, 1932) acumulan dos siglos de vida que aúnan las últimas revoluciones del Séptimo Arte. 

Morricone recibió un Oscar honorífico en 2006 y ganó la estatuilla a la mejor banda sonora en 2016 por “Los odiosos ocho”. Destacan, entre otros, sus trabajos en películas del género denominado "spaghetti western" dirigidas por su amigo y compatriota Sergio Leone. No obstante, su obra se extiende a multitud de campos de la composición, convirtiéndolo así en uno de los autores más versátiles e influyentes del siglo XX. Sus composiciones para "Days of Heaven" (1978), "La misión" (1986) o "Cinema Paradiso" (1988) están catalogadas como auténticas obras maestras. 

Williams, por su parte, es el más prolífico de todos los compositores cinematográficos. Seis décadas enteras le contemplan. Suyas son las más famosas y reconocibles bandas sonoras compuestas hasta hoy: "Harry Potter", "Tiburón", "E.T. el extraterrestre", "Superman", "Star Wars", "Indiana Jones", "Parque Jurásico", "La lista de Schindler"... La relación es interminable. Y si existe un director que le distingue y le acompaña, ése es Steven Spielberg. Con él ha colaborado en su filmografía desde 1974, excepto en tres ocasiones. Su trayectoria se ha visto aplaudida unánimemente con infinidad de honores y reconocimientos, entre ellos 52 nominaciones al Oscar, de las que ha obtenido cinco, convirtiéndose en el compositor más galardonado de la Historia del Cine. 

Enhorabuena, Maestros, por tan merecido reconocimiento.  

SECRETOS DE ESTADO (Official Secrets)


El año pasado debió llegar a nuestra cartelera la película “Secretos de Estado”, del cineasta Gavin Hood. Sin embargo, su modesta distribución impidió la exhibición en las salas de proyección tinerfeñas. Ahora la plataforma “Amazon Prime” estrena este título, cuyo director fue galardonado en 2005 en diversos festivales y certámenes gracias al film “Tsotsi” y que es también el responsable de los interesantes “Espías desde el cielo”, “Expediente Anwar” y “X-Men orígenes: Lobezno”. Es obvio, pues, que en la filmografía del realizador sudafricano se aprecia una marcada inquietud por los excesos del poder y se constata un importante mensaje de denuncia. Con “Secretos de Estado” sigue en la misma línea y ofrece un claro debate sobre la complicada convivencia existente en nuestras Democracias entre, por una parte, la necesaria transparencia y la fundamental labor de información a la ciudadanía y, por otra, el ámbito de los secretos oficiales. 
Se trata de un largometraje basado en hechos reales y, como prueba de ello, en la última escena aparecen los personajes auténticos que protagonizaron la trama en lugar de los actores que les han dado vida en la gran pantalla. Asimismo, durante una parte considerable del metraje se recurre a fragmentos de comparecencias verídicas de algunos líderes, como George W. Bush o Tony Blair. La historia se desarrolla en los años posteriores a los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, cuando los dirigentes de varios países (si bien la cinta se centra en británicos y estadounidenses) maniobran para invadir Iraq y justificar dicha acción a través de una resolución favorable de la Organización de las Naciones Unidas. Una trabajadora del GCHQ (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno Británico) filtra un correo electrónico clasificado donde se evidencia un complot para presionar y vigilar a miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y así imponer una resolución que avale el comienzo de la guerra. Acusada de romper el Acta de Secretos Oficiales y enfrentándose a su entrada en prisión, Katharine y sus abogados están decididos a defender sus actos, justificándose en la ilegalidad de las conductas del Gobierno del Reino Unido y en la necesidad de que la ciudadanía conociese tal engaño. 
Desde un punto de vista cinematográfico, “Secretos de Estado” presenta un inicio un tanto dubitativo. Se evidencia en exceso su propósito aleccionador, descuidando los elementos artísticos y de entretenimiento. Sin embargo, a medida que avanza el relato va ganando en consistencia, para alcanzar finalmente un nivel destacado. Dirigida eminentemente a los espectadores interesados en cuestiones políticas y en temáticas de enjundia jurídica, sus objetivos se cumplen con solvencia. Suscita una adecuada reflexión sobre la compatibilidad de determinados aspectos ocultos en las democracias presididas por el control y vigilancia de los poderes y, más aún, sobre la peligrosa tendencia de identificar de forma automática el interés general con el interés del concreto partido que ocupa el Gobierno. 
Es posible que para algunos presente un estilo demasiado sobrio y relegue la intensidad y la acción para centrarse en la descripción de los hechos. Tal vez podría haber incidido en mayor medida sobre vertientes cinematográficas más elaboradas, pese a que no creo que sea una cinta de acción o espionaje al uso, ni que tampoco fuera esa la intención de sus productores. En cualquier caso, sin ser un referente del género, se ve con agrado e, incluso, es recomendable más allá del público aficionado al Séptimo Arte, como vía de concienciación sobre las obligaciones y responsabilidades de cada ciudadano con la calidad de su democracia. 
Forman parte del elenco algunos excelentes profesionales como Keira Knightley, cuyo envidiable currículum incluye las imprescindibles “Descifrando enigma”, “Expiación” y “Orgullo y prejuicio”, o las emblemáticas “Love Actually”, “Anna Karenina”, “Begin Again”, “Sólo una noche” y “Nunca me abandones”, lo que la convierte sin duda en una de las mejores actrices de su generación. La acompañan en esta ocasión Ralph Fiennes (“El paciente inglés”, “El jardinero fiel”, “La lista de Schindler”), Matthew Goode (“Stoker”, “Match Point”) y Rhys Ifans (“Notting Hill”, “The Amazing Spider-Man”).

Trailer 



Datos del filme

Título original: Official Secrets
Año: 2019
Duración: 112 min.
País: Reino Unido
Dirección: Gavin Hood
Guion: Gregory Bernstein, Sara Bernstein, Gavin Hood (Libro: Marcia Mitchell, Thomas Mitchell)
Música Paul Hepker, Mark Kilian
Fotografía Florian Hoffmeister
Reparto Keira Knightley, Matt Smith, Ralph Fiennes, Matthew Goode, Indira Varma, Tamsin Greig, Conleth Hill

martes, 2 de junio de 2020

TONY CURTIS

El célebre actor Tony Curtis nació en Nueva York el 3 de junio de 1925 y falleció en Las Vegas el 29 de septiembre de 2010. 

Candidato al Oscar por la película “Fugitivos” (1958), entre sus primeros largometrajes destaca “Winchester 73” (1950), de Anthony Mann. De la misma década cabe citar sus trabajos en “Trapecio” (1956), de Carol Reed, la citada “Fugitivos” (1958), de Stanley Kramer, “Operación Pacífico” (1959), de Blake Edwards y “Con faldas y a lo loco” (1959), de Billy Wilder, donde compartió protagonismo con Jack Lemmon y Marilyn Monroe. 

Los años sesenta supusieron otro período dorado para Curtis, con títulos como “Espartaco” (1960), de Stanley Kubrick, “El gran impostor”, (1960) de Robert Mulligan, “El sexto héroe” (1961), de Delbert Mann, “La pícara soltera” (1964), de Richard Quine -en la que formó pareja con la actriz Natalie Wood-, “La carrera del siglo”, (1965) de Blake Edwards o “El estrangulador de Boston” (1968), de Richard Fleischer.

Escena de "Fugitivos"



Escena de "Espartaco"