“El día de la revelación” (“Disclosure Day”) es el título de
la próxima película producida y dirigida por Steven Spielberg, a partir de un
guion de David Koepp basado en una historia del propio cineasta.
Se trata de uno de los pioneros de la era del “Nuevo
Hollywood” y uno de los realizadores más reconocidos y populares de la industria
cinematográfica mundial.
Títulos como “Tiburón” (1975), “Encuentros en la tercera
fase” (1977), la franquicia de “Indiana Jones” y “E.T., el extraterrestre”
(1982), revolucionaron en su momento el Séptimo Arte y mantienen su vigencia en la actualidad.
En años posteriores, comenzó a abordar temas humanistas como
el Holocausto, el comercio atlántico de esclavos, los derechos civiles y
políticos, la guerra y el terrorismo, en cintas como “El color púrpura”
(1985), “El imperio del sol” (1987), “La lista de Schindler” (1993), “Amistad”
(1997), “Savar al soldado Ryan” (1998), “Múnich” (2005), “War Horse” (2011), “Lincoln”
(2012) o “El puente de los espías” (2015).
Candidato veinticinco veces al Oscar, lo ha ganado en tres
ocasiones, además de recibir el Premio “Irving G. Thalberg”
“The
Drama” (estrenada en España con su título original) me ha sorprendido, lo que
ya es mucho más de lo que me suele suceder con la inmensa mayoría de las
películas que veo. Incluso en buena parte de su metraje, tal sorpresa me
resultó agradable. Hasta en sus momentos menos atrayentes, me convenció el tono
general de descaro y originalidad. Desde luego constituye una propuesta
diferente, todo un logro en estos tiempos de evidente reiteración, y su trama
demuestra un atrevimiento que el director aprovecha para adentrarse en zonas
incómodas y proponer alternativas interesantes.
Se
trata del realizador y guionista noruego Kristoffer Borgli, de quien carecía de
referencias hasta la fecha, pero que, sin duda, ha arriesgado con este trabajo
al redefinir el modelo clásico de comedia romántica para darle la vuelta
completamente.
El
largometraje se construye sobre la base de un par de figuras emergentes, muy
exitosas entre el público juvenil, pero, a la par, se percibe un empeño de
provocación valiéndose de una pizca de inteligencia y un gran cinismo, lo que
termina por descolocar al espectador.
He
de confesar que no se insertará en mi listado de cintas preferidas, ni tampoco
la revisaré una y otra vez, como hago con las obras maestras o las que,
sencillamente, me tocan el corazón. Pero, aun así, valoro sus méritos y la
labor de sus intérpretes.
A
pocos días de su boda, una joven pareja debe enfrentarse a una crisis
inesperada, cuando algunos secretos ocultos salen a la luz. Lo que parecía un
amor inquebrantable se tambalea, al descubrir que no se conocen tanto como
creían. Mientras lidian con dudas, miedos y revelaciones que amenazan con
separarlos, tendrán que decidir si su amor alberga la fuerza suficiente como para
resistir a la verdad o si su historia sentimental acabará antes de iniciarse. A
caballo entre la incertidumbre y la esperanza, cada elección personal podría
cambiarlo todo.
A
cargo de la productora “A24” y con un presupuesto de unos veintiocho millones
de dólares, lleva recaudados más de ciento veinte a nivel mundial. Todavía
mantiene el cartel de “productora independiente” y, a decir verdad, se expone y
se compromete con un tipo de cine que, sea o no comercial, marca diferencias. “Midsommar”,
de Ari Aster; “Enemy”, de Denis Villeneuve; “The Witch”, de Robert Eggers; “The
Florida Project”, de Sean Baker; “Minari”, de Lee Isaac Chung; “Moonlight”, de Barry
Jenkins; “El año más violento”, de J.C. Chandor; “Ex Machina”, de Alex Garland;
“Past Lives”, de Celine Song o “Lady Bird”, de Greta Gerwig ejemplifican las apuestas
de “A24” y, con independencia de que otros de sus proyectos me horroricen, se
trata de una compañía a la que agradezco su tendencia de ir a contracorriente. El
grueso del film reposa sobre los hombros de sus dos protagonistas: Zendaya y Robert
Pattinson. Ella, ya una estrella antes de verla yo por vez primera en “El gran Showman”,
me llamó realmente la atención en “Malcolm & Marie”. Ha encarnado a la
novia de Spiderman e intervenido en la saga “Dune”, de Denis Villeneuve. Habiendo
triunfado asimismo en la serie televisiva “Euphoria”, la considero una actriz
notable que, de conducir su carrera profesional con acierto, llegará lejos.
Él,
por su parte, debutó con “Harry Potter”, aunque obtuvo su mayor éxito gracias a
la saga “Crepúsculo”. Ha participado en “La ciudad perdida de Z”, de James Gray;
“Tenet”, de Christopher Nolan y “The Batman”, de Matt Reeves. Pese a contar con
menor desparpajo y soltura que su compañera de reparto, resiste a su empuje. Les
acompañan en papeles secundarios Alana Haim (“Licorice Pizza” y “Una batalla
tras otra”, ambas de Paul Thomas Anderson) y Mamoudou Athie (“Jurassic World:
Dominion”).
El compositor James Newton Howard nació en Los Ángeles, el 9 de junio de 1951.
Ha sido nueve veces nominado al Oscar, gracias a sus composiciones de “El príncipe de las mareas”, “El fugitivo”, “Junior”, “One Fine Day” (en el apartado de mejor canción original), “La boda de mi mejor amigo”, “The Village”, “Michael Clayton”, “Defiance” y “Noticias del gran mundo”.
Durante los años ochenta y principios de los noventa fue teclista para Elton John, pero finalmente se dedicó a la música cinematográfica.
Además de las citas bandas sonoras, también ha firmado las partituras de “Los juegos del hambre”, “Agua para elefantes”, “El caballero oscuro” (junto con Hans Zimmer), “La guerra de Charlie Wilson”, “Diamante de sangre”, “Lady in the Water” o “King Kong” (la versión de Peter Jackson).