viernes, 4 de septiembre de 2026
UNA NOCHE AL AÑO (One Night Only)
martes, 1 de septiembre de 2026
LUDWIG GÖRANSSON
jueves, 27 de agosto de 2026
IN MEMORIAM: TIM CURRY
miércoles, 26 de agosto de 2026
CARTER BURWELL
Carter Burwell nació en Nueva York el 18 de noviembre de 1954. Compositor estadounidense de música cinematográfica, se inició en el Séptimo Arte de la mano de las películas de los hermanos Coen, con quienes ha colaborado de forma frecuente desde sus comienzos como autor de bandas sonoras.
Ha optado en tres ocasiones al Oscar de la Academia de Hollywood: en 2016 por “Carol”, en 2018 por “Tres anuncios a las afueras” y en 2023 por “Almas en pena de Inisherin”. También ha sido candidato a cuatro Globos de Oro, además de por las tres partituras ya citadas, por la de “Donde viven los monstruos” (2009).
Su debut tuvo lugar con la cinta “Sangre fácil” (1984), dirigida también por los Coen, quienes desde entonces contaron con él en filmes como “Muerte entre las flores” (1990), “Barton Fink” (1991), “Fargo” (1996) o “El hombre que nunca estuvo allí” (2001).
Otras de sus obras son “Rob Roy” de Michael Caton-Jones (1995), “Dioses y monstruos” de Bill Condon (1998), “Cómo ser John Malkovich” de Spike Jonze (1999) y “Misántropo” de Damián Szifron (2023).
Carol
lunes, 24 de agosto de 2026
83º EDICIÓN DEL FESTIVAL DE CINE DE VENECIA
La 83 edición del Festival de Cine de Venecia se celebrará del 2 al 12 de septiembre. Este año George Clooney y Ellen Burstyn recibirán galardones honoríficos, mientras que Maggie Gyllenhaal presidirá el jurado del certamen, también integrado por Johnnie To, Kaouther Ben Hania, Shahrbanoo Sadat, Xavier Giannoli, Daniel Blumberg y Francesco Casetti.
“Ink”, la nueva película de Danny Boyle sobre el ascenso de Rupert Murdoch, será la encargada de inaugurar este encuentro cinematográfico. El cineasta británico aspira al León de Oro, junto a otros realizadores como Casey Affleck, Werner Herzog, May el-Toukhy, Nanni Moretti, Hirozaku Koreeda y Martin McDonagh.
PROGRAMACIÓN COMPLETA DE LA MOSTRA
Sección Oficial
- Ink, de Danny Boyle (Inauguración)
- Company, de Casey Affleck
- Kami Nour (A Bit of Light), de Ali Asgari
- Ritorno a Buenos Aires, de Marco Bechis
- Un bon petit soldat, de Stéphane Brizé
- Il fuoco che ti porti dentro, de Edoardo De Angelis
- Kvinde Ukendt (Woman Unknown), de May el-Toukhy
- Bucking Fastard, de Werner Herzog
- 15/18 A Place to Heal, de Cédric Kahn
- Dau, de Ilya Khrzhanovsky
- Look Back, de Hirozaku Koreeda
- Ga-neung-han Sa-rang (Possible Love), de Lee Chang-dong
- Wild Horse Nine, de Martin McDonagh
- Sucederá questa notte, de Nanni Moretti
- Primetime, de Lance Oppenheim
- The Echo Chamber, de Andrea Pallaoro
- Un peu avant minuit, de Nicolas Pariser
- L’estranea, de Paolo Strippoli
- Mr. Nelson, Did you Kill People?, de Shinya Tsukamoto
- Bunker, de Florian Zeller
Fuera de la sección oficial
Ficción
- Nessun dolore, de Gianni Amelio
- Father Joe, de Barthélémy Grossmann
- Scherzetto, de Mario Martone
- Place to Be, de Kornél Mundruczó
- No Paradise if You Are Killed by a Woman, de Halkawt Mustafa
- Arrested Memory, de Sabu
- The Basics of Philosophy, de Paul Schrader
- Un bon avocat, de Tristan Seguela
- Jupiter, de Alexandre Smia
- Dio Ride, de Giovanni Veronesi
Documental
- Be Brave, de Francesco Carrozzini
- What Love Builds, de Russell Crowe
- Burgundy, de Michael Dweck y Gregory Kershaw
- Musk, de Alex Gibney
- The Road to Jericho, de Amos Gitai
- Citizen Osama, de Ahmed Hassouna
- Union Town, de Barbara Kopple
- Holy Wood Dust, de Victor Kossakovsky
- Letters, de Andrei Kutsila
- Biografía de Jorge Luis Borges, de Mariano Llinás
- My Undesirable Friends: Part II
- Exile, de Julia Loktev
- Boatbuilders,de Luke Lorentzen
- Imperium, de Sergei Loznitsa
- Shumei. The Living Legacy of Kabuki, de Mike Takashi
- Queer Edward II, de Theo Rollason
- Oasis: Don’t Look Back in Anger, de Dylan Southern y Will Lovelace
- Weichen, de Tsai Ming-liang
- Everest: The Other Side, de Elizabeth Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin
- From Inside Out – The Architecture of Peter Zumthor, de Wim Wenders
miércoles, 12 de agosto de 2026
PHILIP GLASS
sábado, 1 de agosto de 2026
TERENCE BLANCHARD
Terence Blanchard nació en Nueva
Orleans el 13 de marzo de 1962. Músico de jazz estadounidense y trompetista, ha compuesto varias bandas sonoras, especialmente para las películas de
Spike Lee.
Ganador de cinco Grammys, ha logrado asimismo dos nominaciones al Oscar por sus partituras para “Da 5 Bloods” (2021) y “BlacKkKlansman” (2019).
Debutó en el cine componiendo la
música de “Fiebre salvaje” (1991), a la que siguieron “Malcolm X” (1992), “Eve's
Bayou” (1997) y “Summer of Sam (Nadie está a salvo de Sam)” (1999).
Ya en el nuevo siglo destacan sus trabajos para “Pecado original” (2001), “La
última noche” (2002), “Plan oculto” (2006) o “Una noche en Miami” (2020).
Plan oculto
viernes, 24 de julio de 2026
LA ODISEA (The Odyssey)
Christopher
Nolan se ha convertido en el cineasta moderno más influyente de este siglo. Más
allá de su excelente capacidad narrativa, su meticulosidad técnica y su
habilidad para sorprender visualmente y provocar un torbellino de sensaciones
en los espectadores, el repaso a su filmografía es, posiblemente, el mejor manual
de aprendizaje para quienes deseen adentrarse en el universo de la
cinematografía. Virtuoso y versátil, se interna en el género de acción, en la
ciencia ficción, en el drama o en la fantasía con naturalidad y, sobre todo,
con eficacia. Tan pronto aborda la biografía de un físico célebre como se
impulsa hacia el espacio sideral. Oscar al mejor director por la impecable “Oppenheimer”
y responsable de dos joyas como “Interstellar” y “Origen”, así como de la más
destacada trilogía sobre un superhéroe jamás filmada (la de Batman), incluso sus
obras menos populares (“Memento”, “El truco final”) presentan unos
sorprendentes niveles de entretenimiento, originalidad y calidad.
Ahora
ha decidido recrear el clásico de Homero “La Odisea”. A título personal, la
mitología griega no me atrae en exceso, de modo que observo con bastante
distancia sus monstruos, deidades y alegorías. En consecuencia, me asombra la
exquisitez técnica de una considerable parte del metraje, pero no me basta para
involucrarme en esa trama dominada por las leyendas y las fábulas mágicas. Sin embargo, sí reconozco que representa a la
perfección la vanidad, la estupidez y la mediocridad de los seres humanos, a
quienes acompañan unos dioses caprichosos, arbitrarios e incomprensibles.
No
obstante, y a medida que avanza la proyección, las piezas encajan y se percibe
de manera óptima la ingente cantidad de metáforas y lecciones vitales vigentes
en pleno siglo XXI, y se concluye que aquellos poemas cantados en el siglo VIII
antes de Cristo servían también entonces para evidenciar la mezquindad humana y
la incoherencia divina. Pasan los siglos, pero las esencias no cambian, de tal
manera que la cinta, trascendiendo a sus logros artísticos, es de visión
obligada en atención a sus clases prácticas de humanismo. Su última frase
resulta, en ese sentido, lapidaria: la civilización decae, pero olvidamos
nuestros errores.
Tras
la guerra de Troya, el legendario Odiseo emprende el largo y peligroso regreso
a su hogar en Ítaca, donde su esposa Penélope y su hijo Telémaco lo esperan
desde hace mucho tiempo mientras protegen su reino de los numerosos
pretendientes que acechan el trono. Ese camino de vuelta se convertirá en una
epopeya legendaria en la que deberá enfrentarse a dioses hostiles y criaturas
mitológicas que pondrán a prueba, no sólo su ingenio y valentía, sino también
su propia humanidad.
Con
una fotografía imponente y una dirección artística portentosa, la narración
aguanta con firmeza sus casi tres horas de duración. Se nota la devoción y la
implicación personal de Nolan por esta historia, transformada en un proyecto
complejo y valiente que resiste a base de brillantez y competencia. Sin
alcanzar la cima de mis largometrajes favoritos del realizador, acrecienta su
mito y ese sello intransferible que le hace formar parte del olimpo de
cineastas que han marcado y siguen marcando la historia del Séptimo Arte. Posee
varias secuencias que pasarán a la historia del cine.
Encabeza
el majestuoso equipo actoral Matt Damon (protagonista de la saga “Bourne” y con
excelentes interpretaciones en “El talento de Mr. Ripley”, “Ford v Ferrari”,
“El indomable Will Hunting” o “Más allá de la vida”), acompañado por Anne
Hathaway (“Los miserables”, “El diablo viste de Prada”), Charlize Theron (“Las
normas de la casa de la sidra”, “Monster”), Zendaya (“Dune Parte 2”, “The
Drama”), Robert Pattinson (“Crepúsculo”, “La ciudad perdida de Z”), Tom Holland
(“Lo imposible”, “Spiderman”), John Leguizamo (“Moulin Rouge”, “Atrapado por su
pasado”), Mia Goth (“Frankenstein” de Guillermo del Toro), Lupita Nyong'o (“12
años de esclavitud”, “Black Panther”) y Samantha Morton (“Minority Report”, “Elizabeth:
la edad de oro”). Todos ellos realizan su labor con corrección, si bien
desearía destacar la inolvidable actuación de Damon y la forma en la que
Zendaya logra cautivar sobremanera a través de la pantalla en cada uno de sus
planos.
miércoles, 22 de julio de 2026
VANGELIS
Evángelos Odysséas Papathanassíou, conocido artísticamente
con Vangelis, nació el 29 de marzo de 1943 y falleció el 17 de mayo de 2022. Músico y compositor de bandas sonoras, obtuvo un Oscar en 1982 por su
composición para la película “Carros de fuego”.
En los años ochenta popularizó sus temas en
largometrajes como “Missing” de Costa-Gavras (1982), “Blade Runner” de Ridley
Scott (1985) o “Motín a bordo” de Roger Donaldson (1984).
Ya en la década de los noventa destacaron sus aportaciones para “Lunas
de hiel”, de Roman Polanski (1992) o “1492: la conquista del paraíso”, de nuevo
con Ridley Scott (1992).
Entre sus últimos trabajos sobresalen los de “Alejandro Magno”, de
Oliver Stone (2004) o “El Greco”, de Yannis Smaragdis (2007)
En su honor la Unión Astronómica Internacional dio su nombre
a un asteroide: el “(6354) Vangelis”.
Blade Runner
Missing
Carros de fuego
jueves, 16 de julio de 2026
GEORGES DELERUE
viernes, 10 de julio de 2026
LA MUERTE DE ROBIN HOOD (The Death of Robin Hood)
martes, 7 de julio de 2026
HOWARD SHORE
viernes, 3 de julio de 2026
SUPERGIRL
En
1984, en plena efervescencia del éxito del “Superman” de Christopher Reeve
(para entonces ya se habían estrenado tres entregas de las aventuras del
célebre superhéroe), llegó a las pantallas “Supergirl”, interpretada por Helen
Slater. El resultado no respondió al previsto por sus productores, las críticas
fueron malas (o muy malas) y la recaudación en taquilla tampoco pudo maquillar dichas
impresiones, por mucho que entre los secundarios se encontraran rostros tan
populares y de indiscutible nivel como Faye Dunaway, Mia Farrow o Peter O'Toole.
A cuarenta y dos años vista, la apuesta se repite de la mano del reciente
“Superman” dirigido por James Gunn en 2025, y donde esta versión femenina de la
heroína aparece fugazmente.
Se
trata ahora de una cinta más eficaz y elaborada que su antecesora, aunque sin
llegar a despuntar en ningún momento. Refleja diversos aspectos en su
contra. De hecho, yo comencé a verla con
cierta resistencia, pues estoy muy saturado de propuestas a menudo cansinas y
reiterativas. Tal vez el problema se localicé en mí, pero en todo caso no puedo
dejar de mencionarlo.
De
otra parte, sus principales virtudes (además de la intérprete escogida, a la
que me referiré al final de esta crítica) se centran en distracciones y envoltorios
fastuosos que ocultan sus palpables carencias narrativas y de guion: un
despliegue de canciones potentes, luces de colores y desparpajo visual que no
se acompasan con una trama ni interesante ni atrayente.
El
realizador Craig Gillespie, quien llamó mi atención en “Yo, Tonya” (por cuya
actuación Margot Robbie recibió su primera nominación al Oscar), ha derivado
hacia una senda de personajes imaginarios que, a mi juicio, le ha hecho
retroceder. Dirigió “Cruella”, con Emma Stone encarnando a la malvada de Vil, y
a continuación se ha decantado por esta “Supergirl” si bien, en mi opinión, su
vertiente profesional mejora cuando se enfrenta a figuras reales.
Más
allá de cierto estilo llamativo en cuanto a la puesta en escena (desde el
vestuario a los efectos especiales), el film no supone una propuesta rigurosa
ni solvente, pese a que han dado la vuelta al personaje dotándolo de un oscuro
pasado que configura un presente más complejo. Lástima que ni la historia ni
sus compañeros de aventuras la acompañen adecuadamente.
Kara,
prima de Superman, se ha fortalecido con el transcurso del tiempo y debido
también a la caída de Krypton. Mientras viaja por diferentes lugares conoce a
Ruthye, una joven que busca venganza a causa del asesinato de su padre. Las dos
juntas inician una persecución contra un criminal enormemente peligroso,
durante la que se enfrentarán a una serie de peligros y de criaturas que
pueblan el lado más oscuro del universo. Kara deberá decidir si emplea su
fuerza para destruir o para proteger.
Desconozco
el futuro de este nuevo “spin off” de Superman ya que, en atención a su
rentabilidad económica, quizá dé lugar a un reguero de proyectos similares. Pero, si ya me parece un milagro que su metraje
alcance una duración de hora y tres cuartos, prefiero no imaginarme idéntica
situación en otros dos o tres largometrajes.
Milly
Alcock, la actriz que da vida a “Supergirl”, posee un físico distinto que le
proporciona cierto carisma en pantalla. Al igual que gran parte de los
espectadores, la conocí gracias a la serie “La casa del dragón”, como Rhaenyra
Targaryen en su época infantil (su principal trabajo a raíz de la repercusión
de la precuela de “Juego de tronos”). Lleva a cabo su labor con solvencia e intuyo
en ella capacidad artística para abordar otros retos que trasciendan a esta
heroína, por lo que convendrá seguirle la pista profesional.
Completan
el elenco David Corenswet (que repite como “Superman”), Eve Ridley (“The
Witcher”), Matthias Schoenaerts (“La chica danesa”, “De óxido y hueso”), Ferdinand
Kingsley (“Mank”) y Jason Momoa (“Aquaman”, “Dune: parte dos”).
miércoles, 1 de julio de 2026
GABRIEL YARED
Gabriel Yared nació en Beirut el 6 de octubre de 1949.
Compositor franco-libanés, conocido principalmente por sus trabajos en el cine francés y estadounidense, posee un Oscar por la banda sonora de “El paciente inglés” y ha estado nominado en otras dos ocasiones al máximo galardón de la Academia de Cine de Hollywood (“Cold Mountain” y “El talento de Mr. Rippley”). Por dichos largometrajes recibió también premios y candidaturas a los Globos de Oro.
Igualmente ha ganado el César, que otorga la Academia de Cine de Francia, por la música de “El amante”.
Destacan asimismo sus composiciones para “Betty Blue”
(1986), “La pasión de Camille Claudel” (1988), “City of Angels” (1998), “Mensaje
en una botella” (1999), “Un asunto real” (2012) o “Judy” (2019).
El paciente Inglés
lunes, 29 de junio de 2026
BILL CONTI
viernes, 19 de junio de 2026
EL DÍA DE LA REVELACIÓN (Disclosure Day)
A
mi juicio, son numerosos los aspectos positivos a señalar en la última película
de Steven Spielberg. También cabe alguno negativo, pero prefiero comenzar esta
crítica resaltando el placer que me produjo revivir sensaciones de antaño
cuando acudía a las salas de proyección a ver sus largometrajes, cuya diversión
y entretenimiento me saciaban en aquella bendita década de los ochenta. Con “El
día de la revelación” parece concluir una trilogía no oficial, tras “Encuentros
en la tercera fase” y “E.T. El extraterrestre” y con un cierto aroma a la
famosa serie televisiva “Expediente X”, otra de las ofertas que me atraparon en
mi juventud.
El
sello del cineasta, del que sobran las presentaciones, se reconoce completamente.
Por todos conocido, yo lo asocio a mi propio crecimiento vital, pues su obra me
ha acompañado desde la infancia hasta el día de hoy. La utilización de la luz
en las imágenes, el movimiento de la cámara, el ritmo ágil (entre divertido e
intenso) y, sobre todo, el aire infantil, bienintencionado, jovial y distendido
que impregna, sobre todo, sus obras iniciales, me ha devuelto a otra época. Y
he disfrutado de nuevo con ese divertimento aventurero, imaginativo y un punto
iluso con el que asocio a aquellos tiempos. La fotografía de Janusz Kaminski y la
música de John Williams (que escucho de fondo mientras escribo estas líneas)
también contribuyen a dejarse llevar por esta iniciativa que aborda temas
relevantes, aunque por medio de un estilo desenfadado y excitante que convierte
en livianas las dos horas y media de proyección.
Como
apunte tal vez un tanto desfavorable, se evidencian en el guion diversos
recursos forzados y hasta pueriles que, cuando menos, chocan. El modo en el que
los “buenos” escapan de los “malos” tras persecuciones y encerronas
espectaculares se me antoja, en ocasiones, ridículo. Incluso la sorprendente
transición de algún protagonista, caracterizado al inicio como villano, hacia
el lado del bien, se torna demasiado utópica. Quizás ahí radique la parte más
infantil de la propuesta y lo que puede afear su resultado final.
Aun
así, Steven Spielberg, que cumplirá ochenta años en este 2026, sigue
desarrollando su manera de cine a través de ese toque ingenuo con el que rodó “E.T.
El Extraterrestre”, donde el espíritu candoroso encajaba como un guante,
permitiendo conectarnos a todos con ese niño interior que llevamos dentro.
Abundando en tal idea, el personaje encarnado por una monja le dice a una de las
protagonistas, que fue novicia y se salió del convento: “El problema no es que
perdieses la fe en Dios, es que perdiste la fe en la humanidad”. Se nota que Spielberg
no ha perdido la fe en la humanidad. Personalmente, me gustaría ser como él en
muchas cosas. También en esta.
El
empleado de una corporación que trabaja para el Gobierno de los Estados Unidos
ocultando la existencia de vida extraterrestre, decide fugarse con las pruebas
para sacarlas a la luz. Los máximos responsables de esa conspiración le persiguen
para evitarlo. Mientras tanto, la presentadora del tiempo de una cadena
televisiva comienza a experimentar una serie de poderes y capacidades que no
logra entender. Sin saberlo, el ex trabajador y la periodista acabarán
conectados en la aventura, decididos a comunicar la verdad.
Para
disfrutar de la proyección se requiere, como mínimo, interés por la ciencia
ficción y afición por los universos alienígenas. En la ya mencionada “Expediente X”, el agente
del F.B.I. Fox Mulder tenía en su despacho un cartel con la imagen de un ovni y
la frase “I Want to Believe” (Quiero creer). De lo contrario, la obra resulte
incluso pesada. Si no, el regocijo queda garantizado.
Integran
el reparto Emily Blunt (“Oppenheimer”, “El diablo viste de Prada”, “Destino
oculto”), Colin Firth (“El discurso del rey”, “Un hombre soltero”, “El diario
de Bridget Jones”), Colman Domingo (“Las vidas de Sing Sing”, “Selma”) y Josh
O'Connor (“Rivales”).
miércoles, 17 de junio de 2026
JOHN POWELL
miércoles, 29 de abril de 2026
RYÜICHI SAKAMOTO
viernes, 10 de abril de 2026
LA GRAZIA
Paolo Sorrentino es un director y guionista italiano con estilo propio. A día de hoy, probablemente sea el cineasta más relevante de Italia. Su cinta “La gran belleza” ganó el Oscar y el BAFTA a la mejor película de habla no inglesa y también ha cosechado premios en los Festivales de Cine de Cannes y Venecia. En su filmografía, además del ya citado, se hallan títulos como “La juventud” (2015), “Silvio (y los otros)” (2018) o, más recientemente, “Parthenope” (2024). Este napolitano ha dotado a sus trabajos de un sello muy característico, centrado sobre todo en las reflexiones sobre el paso del tiempo y la melancolía, con historias que mezclan delicadeza y profundidad con cierto toque de cinismo y descaro. Tal vez su mayor cualidad estribe en hablar de temas cotidianos y relevantes con una visión totalmente personal y una estética altamente cuidada. Desde el punto de vista visual resulta atrayente y, por lo que se refiere al aspecto narrativo, interesante. Con independencia de que algunos de sus filmes gusten más que otros, sus propuestas siempre se revisten de elegancia y se construyen sobre ideas firmes. En definitiva, disfrutar de sus obras equivale a adentrarse en un museo donde el visitante se va a sentir sin duda interpelado.
Ahora
presenta “La grazia” (estrenada con su título original), que obtuvo varios
galardones en la última Mostra veneciana, junto a dos nominaciones a los
Premios del Cine Europeo (actor y guion). Se trata de un largometraje político,
pero más optimista de lo que el panorama real depara a través de los líderes
mundiales y de esa denominada “geopolítica” que nos deprimen a diario en los
informativos. La narrativa continúa presidida por el refinamiento y por ese
particular sentido del humor que engancha. A ratos poética y a ratos intensa,
supone una oferta sumamente interesante.
Mariano
De Santis, presidente ficticio de la República italiana, es un veterano
político demócrata, humanista y católico que, de repente, comienza a dudar
sobre la adopción de determinadas decisiones, en especial sobre vetar o no una
ley de eutanasia que le genera un profundo dilema moral.
Pese
a sus casi dos horas y cuarto de duración, “La grazia” no se percibe como larga
y logra mantener un ritmo adecuado durante todo el metraje. Se experimenta con
claridad la exquisitez en los planos, la distinción en la puesta en escena, la
sensibilidad en los temas tratados y una pizca de sorna que inevitablemente
mueve a la reflexión. Se trata de una de las grandes obras de Sorrentino, al
punto de que, si mantiene esta línea, habrá que esperar con ansiedad su
siguiente trabajo. El nombre define a la perfección el estado del realizador,
de gracia, y perpetúa su habilidad para aderezar cada encuadre de cámara con
una imagen hermosa y, casi cada diálogo, con un detalle certero. No he visto “Father
Mother Sister Brother”, de Jim Jarmusch (ganadora del reciente León de Oro)
pero, si superó a la propuesta de Sorrentino, me afanaré por visionarla.
Sea
como fuere, y más allá de sus aciertos cinematográficos, “La grazia” constituye
una llamada de atención sobre la inmensa distancia que existe entre la
gobernanza y la realidad. Acostumbrado a la mezquindad, la mediocridad y el histrionismo
que reflejan la mayoría de los medios de comunicación, esta mirada me
reconforta y alecciona acerca de los problemas y las responsabilidades
asociados a la utilización y al ejercicio del poder.
Se
sitúa al frente del reparto el actor Toni Servillo, habitual en el cine de Paolo
Sorrentino (“Las consecuencias del amor”, “La gran belleza”, “Fue la mano de
Dios”, “Silvio (y los otros)”. Ha actuado igualmente en “Gomorra” o “Una vida
tranquila”. Desempeña aquí una labor solvente sobre la que se sostiene el
grueso de la acción.