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viernes, 24 de julio de 2026

LA ODISEA (The Odyssey)



Christopher Nolan se ha convertido en el cineasta moderno más influyente de este siglo. Más allá de su excelente capacidad narrativa, su meticulosidad técnica y su habilidad para sorprender visualmente y provocar un torbellino de sensaciones en los espectadores, el repaso a su filmografía es, posiblemente, el mejor manual de aprendizaje para quienes deseen adentrarse en el universo de la cinematografía. Virtuoso y versátil, se interna en el género de acción, en la ciencia ficción, en el drama o en la fantasía con naturalidad y, sobre todo, con eficacia. Tan pronto aborda la biografía de un físico célebre como se impulsa hacia el espacio sideral. Oscar al mejor director por la impecable “Oppenheimer” y responsable de dos joyas como “Interstellar” y “Origen”, así como de la más destacada trilogía sobre un superhéroe jamás filmada (la de Batman), incluso sus obras menos populares (“Memento”, “El truco final”) presentan unos sorprendentes niveles de entretenimiento, originalidad y calidad.

Ahora ha decidido recrear el clásico de Homero “La Odisea”. A título personal, la mitología griega no me atrae en exceso, de modo que observo con bastante distancia sus monstruos, deidades y alegorías. En consecuencia, me asombra la exquisitez técnica de una considerable parte del metraje, pero no me basta para involucrarme en esa trama dominada por las leyendas y las fábulas mágicas.  Sin embargo, sí reconozco que representa a la perfección la vanidad, la estupidez y la mediocridad de los seres humanos, a quienes acompañan unos dioses caprichosos, arbitrarios e incomprensibles.

No obstante, y a medida que avanza la proyección, las piezas encajan y se percibe de manera óptima la ingente cantidad de metáforas y lecciones vitales vigentes en pleno siglo XXI, y se concluye que aquellos poemas cantados en el siglo VIII antes de Cristo servían también entonces para evidenciar la mezquindad humana y la incoherencia divina. Pasan los siglos, pero las esencias no cambian, de tal manera que la cinta, trascendiendo a sus logros artísticos, es de visión obligada en atención a sus clases prácticas de humanismo. Su última frase resulta, en ese sentido, lapidaria: la civilización decae, pero olvidamos nuestros errores.

Tras la guerra de Troya, el legendario Odiseo emprende el largo y peligroso regreso a su hogar en Ítaca, donde su esposa Penélope y su hijo Telémaco lo esperan desde hace mucho tiempo mientras protegen su reino de los numerosos pretendientes que acechan el trono. Ese camino de vuelta se convertirá en una epopeya legendaria en la que deberá enfrentarse a dioses hostiles y criaturas mitológicas que pondrán a prueba, no sólo su ingenio y valentía, sino también su propia humanidad.

Con una fotografía imponente y una dirección artística portentosa, la narración aguanta con firmeza sus casi tres horas de duración. Se nota la devoción y la implicación personal de Nolan por esta historia, transformada en un proyecto complejo y valiente que resiste a base de brillantez y competencia. Sin alcanzar la cima de mis largometrajes favoritos del realizador, acrecienta su mito y ese sello intransferible que le hace formar parte del olimpo de cineastas que han marcado y siguen marcando la historia del Séptimo Arte. Posee varias secuencias que pasarán a la historia del cine.

Encabeza el majestuoso equipo actoral Matt Damon (protagonista de la saga “Bourne” y con excelentes interpretaciones en “El talento de Mr. Ripley”, “Ford v Ferrari”, “El indomable Will Hunting” o “Más allá de la vida”), acompañado por Anne Hathaway (“Los miserables”, “El diablo viste de Prada”), Charlize Theron (“Las normas de la casa de la sidra”, “Monster”), Zendaya (“Dune Parte 2”, “The Drama”), Robert Pattinson (“Crepúsculo”, “La ciudad perdida de Z”), Tom Holland (“Lo imposible”, “Spiderman”), John Leguizamo (“Moulin Rouge”, “Atrapado por su pasado”), Mia Goth (“Frankenstein” de Guillermo del Toro), Lupita Nyong'o (“12 años de esclavitud”, “Black Panther”) y Samantha Morton (“Minority Report”, “Elizabeth: la edad de oro”). Todos ellos realizan su labor con corrección, si bien desearía destacar la inolvidable actuación de Damon y la forma en la que Zendaya logra cautivar sobremanera a través de la pantalla en cada uno de sus planos.




miércoles, 15 de julio de 2026

PREESTRENO DE "LA ODISEA" (The Odyssey)



El estreno oficial en cines de "La Odisea" -la nueva película de Christopher Nolan- tendrá lugar el  próximo 17 de julio, aunque algunas salas ya han llevado a cabo un preestreno especial en formato IMAX. 

"La Odisea" (The Odyssey) es una cinta épica de acción británica-estadounidense, escrita, dirigida y producida por Nolan, que se basa en el poema griego homónimo de Homero y en la que el actor Matt Damon da vida a Odiseo, el rey griego de Ítaca. 

El film narra su largo y peligroso viaje de regreso a casa después de la Guerra de Troya, así como sus encuentros con seres míticos mientras intenta reunirse con su esposa, Penélope, interpretada por Anne Hathaway. 

El reparto coral incluye a Tom Holland, Robert Pattinson, Lupita Nyong'o, Samantha Morton, Zendaya y Charlize Theron, entre otros. 

Nolan y su esposa, Emma Thomas, asumen también la producción a través de su compañía Syncopy Inc.


Entrevista con Christopher Nolan


Entrevista con Matt Damon


Premier 



viernes, 8 de mayo de 2026

EL DIABLO VISTE DE PRADA 2 (The Devil Wears Prada 2)



La película “El diablo viste de Prada” se estrenó hace ya veinte años, cosechando un gran triunfo. Más allá de sus dos nominaciones al Oscar, cinco a los BAFTA y tres a los Globos de Oro (en este caso, Meryl Streep se alzó con el galardón a mejor actriz de comedia o musical -uno de sus ocho Globos-), recaudó más de trescientos millones de dólares a nivel mundial, lo que, para un presupuesto de apenas treinta y cinco, supuso una rentabilidad muy lucrativa. Además, ciertamente se trataba de una comedia con chispa, bien interpretada y de agradable visión, a cargo de algunos momentos destacados y de varios diálogos contundentes. Se sigue proyectando con frecuencia en las plataformas y en la pequeña pantalla, manteniendo todavía su gancho para entretener y convencer.

Ahora, dos décadas después, se estrena una segunda parte que ni estaba prevista ni era necesaria. La historia había terminado como debía, de manera correcta. Pero a la industria de Hollywood le encantan las segundas, las terceras y hasta las infinitas entregas, en su empeño por alargar los éxitos como forma de entender el Séptimo Arte. Ahora, con una inversión cercana a los cien millones, vuelven a reunirse sus estrellas para revisar el universo de las revistas de moda y su evolución en los tiempos recientes.

Si bien no sucumbe ante la desidia y la mediocridad habituales de las continuaciones, la cinta pierde frescura, originalidad y, sobre todo, capacidad para sorprender. Los personajes conservan parcialmente su tirón de conexión con el público, pero, en general, la propuesta descansa mayoritariamente sobre el recuerdo de su antecesora, más que sobre sus propias aportaciones. Parafraseando al universo que le sirve como base, transita de la alta costura al prêt-à-porter, salvando las distancias. Aun así, cumple con creces como mero entretenimiento.

Miranda Priestly, leyenda de la moda y directora de la emblemática publicación Runway, se enfrenta de nuevo a Emily Charlton, su ex empleada y asistente, convertida ahora en poderosa ejecutiva de una empresa rival. La realidad ha cambiado y los medios de comunicación escritos se hallan en crisis, perdiendo terreno frente al incontrolable sistema digital. Ambas mujeres entablan una intensa batalla por los ingresos publicitarios, mientras Priestly, que ve más cercana la jubilación, se empeña en salvaguardar su legado intacto.

Meryl Streep permanece en la brecha. Su filmografía y su carrera profesional resultan tan brillantes que no cabe resumirlas en las escasas líneas de esta crítica. A mi juicio, se alza como la actriz por antonomasia, seguramente la más grande en activo. Nos ha regalado actuaciones tan magistrales que sólo procede dispensarle respeto y admiración profundos. También Anne Hathaway puede presumir de contar con una estatuilla dorada gracias a su participación en “Los miserables”, de integrar repartos de títulos tan legendarios como “Interstellar” y de llevar a cabo notables interpretaciones como la de “La boda de Rachel”. Juntas forman un tándem que sustenta el relato en un alto porcentaje.

Les acompañan de nuevo Emily Blunt y Stanley Tucci. Una y otro apuntalan los aspectos cómicos y dan pequeños empujones que consolidan el listón global del proyecto. Como incorporaciones novedosas figuran Kenneth Branagh (“Hamlet”, “Henry V”), Lucy Liu (“Chicago”, “Kill Bill, volumen 1”) o Lady Gaga (“La casa Gucci”, “Ha nacido una estrella”).

Confío en que esta iniciativa no se perpetúe, porque resultaría tristísimo asistir a su tercera parte, con el riesgo de derivar en la enésima saga que añadiera dígitos detrás del título. Sus elevados ingresos no deberían representar una llamada a estirar más el chicle. Determinados filmes, por su esencia y naturaleza, empiezan y acaban en sí mismos. Por lo tanto, se impone apostar por otras narraciones y no empecinarse en revivir la que ya terminó.  




martes, 23 de diciembre de 2025

PRIMER TRAILER DE "LA ODISEA" DE CHRISTOPHER NOLAN (The Odyssey)




"La Odisea" es, seguramente, la película más esperada del año 2026. Christopher Nolan lleva a la gran pantalla una de las obras más grandiosas de la literatura universal.

Ya se ha dado a conocer su tráiler, previamente a su estreno el 17 de julio de 2026 en España, con un reparto de lujo: Matt Damon, Anne Hathaway, Charlize Theron, Tom Holland, Zendaya y Robert Patinson.





viernes, 5 de marzo de 2021

CONFINADOS (Locked Down)



Resultaba bastante previsible que no tardarían en llegar a las pantallas películas donde la pandemia de Covid-19 reflejara un importante peso en el guion. “Confinados” es una de las primeras y, a su vez, de las más decepcionantes. Personalmente, siento cierta devoción por el director Doug Liman, quien inició una de las mejores sagas de cine de acción de todos los tiempos (“El caso Bourne”) y llevó a cabo unos solventes trabajos en “Caza a la espía” y “Al filo del mañana”. Incluso en la desproporcionada y artificial “Sr. y Sra. Smith” filmó algunas secuencias cómicas de gran calidad. Sin embargo, se trata de un cineasta irregular que también ha firmado obras prescindibles, representando “Confinados” su ejemplo más ilustrativo.

Nos hallamos ante un relato incoherente y sin sentido que pretende sustentarse en el renombre y tirón popular de sus protagonistas y en una débil comicidad. Constituye una de esas cintas con tan poca sustancia que su idea originaria parece fruto de una desafortunada y puntual reunión alcohólica. Unos personajes poco trabajados y un relato nada interesante conforman un metraje que se estira a base de vaguedades y escenas vacías de contenido. En el fondo, la idea del confinamiento como alternativa sanitaria en la lucha contra el virus no pasa de ser una excusa endeble para narrar una tontería.

Una pareja rompe su relación en el momento menos indicado, justo cuando se impone un encierro domiciliario que retrasa su separación física, generándose desde entonces una convivencia forzosa y no deseada. Durante un par de semanas se verán obligados a compartir techo pese a sus enormes diferencias personales aunque, curiosamente, aprovecharán la coyuntura para planear el robo de una joya de las famosas galerías comerciales “Harrods” en Londres.

La pretensión de aunar comedia romántica, acción, thriller e, incluso, drama deriva en un estrepitoso fracaso de todos y cada uno de esos géneros y la patente sensación de pérdida de tiempo nunca desaparece a lo largo de la proyección. A pesar de los solventes profesionales que figuran en los títulos de crédito, sólo cabe hablar de decepción ante el visionado de este proyecto.

La actriz neoyorkina Anne Hathaway encabeza el elenco. Ya había demostrado su valía en “La boda de Raquel”, “El diablo viste de Prada”, “Interstellar”, “One Day” o “Los miserables”, por cuyo papel ganó el Oscar a la mejor interpretación de reparto. En ocasiones tiende a errar en la elección de las comedias, como se evidencia en “Guerra de novias”, “El becario” o “Timadoras compulsivas” y da la impresión de que comienza a alternar éxitos y fracasos (y no precisamente desde el punto de comercial), por lo que sería deseable que reorientase ya su carrera profesional. Chiwetel Ejiofor es su cómplice en este desastre. Recordado por sus actuaciones en “Love Actually”, “American Gangster” o “12 años de esclavitud”, poco puede hacer para enderezar este dislate.

Perdidos entre el equipo artístico encontramos algunos rostros conocidos, como el del prolífico Ben Kingsley (“Gandhi”, “Maurice”, “Bugsy”, “La lista de Schindler”, “Casa de arena y niebla”, entre otras) y el inclasificable Ben Stiller (“Reality Bites”, “La vida secreta de Walter Mitty”, “Noche en el museo”). Ignoro cómo les convencieron, pero cuesta trabajo entender que aceptaran la propuesta, ya que la constatación de que se ha desaprovechado tantísimo talento acrecienta, sin duda, el grado de desencanto. Los premios Golden Raspberry, popularmente conocidos como Razzies, fueron creados por el crítico y escritor de cine John J. B. Wilson en 1980. Su objetivo se centra en criticar con enfoque cómico las estatuillas de la Academia de Hollywood, premiando en este caso a los peores actores, guionistas, directores y películas de la industria cinematográfica estadounidense. Sus nominaciones se darán a conocer el próximo 14 de marzo y, a mi juicio, “Confinados” cuenta con muchas opciones para alzarse con varios galardones.




viernes, 6 de noviembre de 2020

LAS BRUJAS DE ROALD DAHL (The Witches)


Viendo “Las brujas (de Roald Dahl)” confieso que no he sido capaz de reconocer a Robert Zemeckis detrás de la cámara. Me considero un admirador del popular realizador nacido en Chicago, “la ciudad de los vientos”, desde que, siendo yo un adolescente, me divertí sobremanera con su primera entrega de “Regreso al futuro”. Desde sus trabajos en “Forrest Gump”, “Contact” o “Náufrago” hasta sus incursiones más alocadas e hilarantes en “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” o “La muerte os sienta tan bien”, ha ido reuniendo en su filmografía excelentes momentos cinematográficos. Se trata de un cineasta intrépido, ingenioso y sumamente hábil a la hora de combinar emotividad, entretenimiento y comicidad. Sin embargo, en “Las brujas (de Roald Dahl)” ofrece un artificio sobrecargado y sin sustancia con el que ni ha captado mi interés ni me ha aportado esa dosis de evasión fantasiosa a la que me tenía acostumbrado.

El célebre escritor galés de ascendencia noruega Roald Dahl cuenta con numerosos libros llevados a la gran pantalla. “Matilda” de Danny de Vito, “Fantástico Sr. Fox” de Wes Anderson, “James y el melocotón gigante” de Henry Selick, “Charlie y la fábrica de chocolate” de Tim Burton o “Mi amigo el gigante” de Steven Spielberg dan sobradas muestras de su imaginativo universo infantil. De hecho, en 1990 ya se estrenó “La maldición de las brujas”, dirigida por Nicolas Roeg, producida por Jim Henson y protagonizada por Anjelica Huston y Rowan Atkinson. Su prolífica producción literaria se traduce en destacadas aportaciones visuales, puesto que todas sus adaptaciones incluyen secuencias relevantes desde el punto de vista artístico. Sin embargo, esta reciente versión de Zemeckis resulta sobreactuada, postiza y artificial, no pudiendo los colores llamativos, los alocados giros y las exageradas muecas esconder cierto vacío creativo.

A finales de los años sesenta, un pequeño huérfano se va a vivir con su abuela a un pueblo de Alabama. El niño y la anciana mantienen extraños encuentros con unas brujas aparentemente glamurosas pero, en realidad, malvadas, así que la mujer decide quitarse de en medio y llevarse al chico a un hotel de lujo en la costa. Sin embargo, no consigue con su cambio de aires despistar a la Gran Bruja, empeñada en lograr sus maquiavélicos planes.

Tal vez haya perdido una parte de mi espíritu de niño, muy necesario para apreciar este tipo de propuestas, aunque dudo que se encuentre ahí la explicación al hecho de que la cinta no me haya gustado. A menudo me deleito y me río con títulos destinados a los más pequeños de la casa e, incluso, reviso algunos de los largometrajes ya mencionados con una imaginación que me retrotrae a etapas tempranas de mi vida. Mi decepción radica, por lo tanto, en la sobrevenida carencia de personalidad y creatividad que manifiesta el director, así como en su utilización de trucos y efectos especiales superfluos, destinados exclusivamente a alargar un tiempo de proyección de por sí ajustado.

Guillermo del Toro, polifacético profesional mejicano muy acostumbrado a desenvolverse en las creaciones fantásticas, firma el guion junto al propio Zemeckis, no habiendo mejorado ni el original literario ni la anterior versión cinematográfica. Aun así, cabe destacar el esfuerzo del equipo artístico por apuntalar este proyecto. Queda patente su dedicación y empeño en aportar grandeza a la filmación, si bien dicho afán, en mi opinión, no resulta provechoso. Anne Hathaway sostiene sobre sus espaldas gran parte del peso interpretativo, que resuelve con corrección. Personalmente, prefiero sus papeles en “Interstellar”, “El caballero oscuro: La leyenda renace”, “One Day” o “La boda de Rachel”, habida cuenta que su nivel como actriz lo manifiesta mejor a través del drama. Octavia Spencer encarna a la abuela con su pulcritud habitual. Sus personajes de “Criadas y señoras”, “Figuras ocultas” y “La forma del agua” la avalan como uno de los nombres más competentes del panorama actual del Séptimo Arte. Les acompañan, entre otros, los populares Stanley Tucci y Chris Rock.



viernes, 12 de julio de 2019

SERENITY

Para mí “Serenity” ha supuesto una gran decepción. A menudo los espectadores acuden a ver una película animados por los nombres de integran el elenco, presumiendo que los méritos que han cosechado gracias a sus trabajos anteriores quedarán, de algún modo, reflejados en el nuevo proyecto. En ese sentido, esta cinta está plagada de figuras con trayectorias brillantes y que obran como anzuelo digno de ser mordido. Sin embargo, el resultado final es una obra desestructurada, fallida, desnortada y sin sentido, por lo que la desilusión es todavía mayor que cuando acudes a ver una cinta de la que ya presupones sus carencias y simplemente terminas por confirmar las sospechas previas. 
Asume la dirección Steven Knight, guionista de “Promesas del Este” y “Negocios ocultos” (por cuyo trabajo recibió una nominación al Oscar en 2004), así como de la serie televisiva “Peaky Blinders”. En su faceta de realizador fue el responsable de “Locke”, extraño largometraje protagonizado por Tom Hardy que optó a los Premios del Cine Europeo de 2014 en las categorías de director, actor y guion, argumentos suficientes para garantizar que sería capaz de evitar cualquier desmoronamiento. Pero, muy al contrario, eso es exactamente lo que ocurre conforme avanza la proyección. Como si se tratara de una construcción formada por piezas que no encajan y sostenida sobre unos pilares endebles, el derrumbe se torna inevitable. La pretendida intriga que sustenta el thriller y la intensidad que intenta marcar el drama resultan demasiado artificiales e inconexas, por lo que la narración deriva en un conjunto de escenas deslavazadas que si, aisladamente pudieran tener algún futuro, una vez ordenadas en el montaje final se muestran huérfanas de sentido. 
Un capitán de barco que realiza excursiones a una isla tropical caribeña aspira a dejar atrás su pasado y llevar una vida tranquila. Por desgracia, esa calma desaparece cuando recibe una llamada de auxilio de su ex mujer con la insólita petición de que le ayude a deshacerse de su nuevo y violento esposo.
Knight coloca demasiados calderos al fuego y malogra la cocción de todos ellos. Empieza a guisar un thriller. Después, un drama. A mitad de camino recula y opta por el melodrama. Pero luego se arrepiente y apuesta por añadir al guiso algunos ingredientes propios del género fantástico. Consciente por fin del desastre que se avecina, retorna al suspense y a la intriga para servirlo todo en el mismo plato. Una verdadera lástima, habida cuenta que las materias primas, por separado, servían para presentar un plato sabroso o, al menos, no indigesto. Viendo el largometraje retrocedí veintisiete años en el tiempo para recordar el film “Análisis final”, de Phil Joanou, promocionado como la quintaesencia del suspense psicológico y cuyo reparto lucía plagado de estrellas. Aunque la música de George Fenton lo ambientaba con corrección, la fotografía colorista era precisa y algunas secuencias resultaban suculentas, el conjunto era un desastre. Pues con “Serenity” ocurre lo mismo. 
Matthew McConaughey (Oscar al mejor actor por “Dallas Buyers Club” y protagonista de “Mud” e “Interstellar”, todas de visión obligada) es un notable intérprete que, cuando dispone de un buen material y de una habilidosa dirección, brilla. Pasa lo mismo con Anne Hathaway (estatuilla dorada por “Los miserables” y arriesgada actriz en trabajos como “Colosal” o “La boda de Rachel”), Diane Lane (que debutara hace más de cuarenta años en la deliciosa “Un pequeño romance” y que cuenta en su filmografía con títulos como “Cotton Club” o “Infiel”), Jason Clarke (uno de los actores de moda gracias a “La noche más oscura”, “Mudbound” o “El escándalo Ted Kennedy”) y Djimon Hounsou (“Diamante de sangre”, “Gladiator”, “En América”). ¿Cómo no se va a dejar uno encandilar por un casting así?

Trailer con subtítulos en castellano



Trailer en versión original


Datos del filme

Título original: Serenity
Año: 2019
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Steven Knight
Guion: Steven Knight
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Jess Hall
Reparto: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Diane Lane, Jason Clarke,

viernes, 6 de julio de 2018

OCEAN´S 8 (Ocean's Eight)

En las últimas entregas de certámenes cinematográficos muchas de las féminas premiadas, además de pronunciar discursos contra la discriminación de su género, han puesto también un especial énfasis en alertar sobre los pocos papeles femeninos de peso y en la escasez de proyectos netamente de mujeres. Sin embargo, no creo que las galardonadas valorasen como solución a esos problemas la alternativa de rodar títulos ya estrenados en su momento con la única variante de cambiar el sexo de los protagonistas. Tanto la apuesta por una visión de la mujer en el cine (sea en la dirección, en la producción o en los guiones) como el reclamo de personajes interesantes, poco o nada tiene que ver con la práctica de sustituir a hombres por mujeres en otras nuevas versiones. No se trata de rodar ahora “Doce del patíbulo” con señoras. Entiendo que la reivindicación se refiere a potenciar las realidades femeninas para, posteriormente, trasladarlas a la gran pantalla, así como a dotar de verdadera enjundia a los perfiles. Ciertamente, ahora mismo existe eso, aunque se aboga por una mayor equiparación desde el punto de vista cuantitativo. 
De modo que, cuando supe que se iba a rodar una visión de la saga Ocean (“Ocean's Eleven: Hagan juego” de 2001, “Ocean's Twelve” de 2004 y “Ocean's Thirteen” de 2007, por no remontarnos al título encabezado por Frank Sinatra de 1960) cambiando el elenco por estrellas del sexo opuesto como muestra de que algo estaba cambiando en Hollywood, pensé que no se había entendido el mensaje. O puede que sea yo el que no lo captara en su justa medida pero, sinceramente, sustituir a George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon, Andy García, Don Cheadle o Bernie Mac por Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Rihanna o Dakota Fanning para continuar con la franquicia no parece la mejor vía para cambiar las cosas. 
No niego que el largometraje posea cierto gancho, resulte a ratos entretenido y se vea con facilidad. Sin embargo, no puede ocultar su condición de producto prefabricado y, lo que es peor, completamente exprimido. “Ocean's Thirteen” ya dejaba en evidencia el agotamiento de la trama. Por lo tanto, “Ocean's 8” no puede variar el diagnóstico. Es cierto que Gary Ross es un director con recursos (“Pleasantville”, “Seabiscuit, más allá de la leyenda”). Logra revitalizar en parte la propuesta y, además, el renombre de las intérpretes le da un empujón adicional, pero se insiste en repetir la fórmula y reiterar lo ya filmado. Una práctica, por desgracia, demasiado habitual en la industria americana del Séptimo Arte. 
Debbie Ocean, hermana de Danny, acaba de salir de la cárcel y junto a su mano derecha, Lou, tienen la intención de ejecutar un gran robo en la ciudad de Nueva York. Su objetivo será hacerse con un valioso collar durante la celebración de un importante evento benéfico. Para llevar a cabo su plan y asegurarse el éxito final, reclutarán a un grupo de compañeras. 
Dentro de este particular reparto sobresalen especialmente Cate Blanchett (“Carol”, “Blue Jasmine”, “El aviador”, “Babel”) y Anne Hathaway (“Los Miserables”, “El caballero oscuro: La leyenda renace”, “La boda de Rachel”). Les sigue a cierta distancia Sandra Bullock (“Un sueño posible”, “Gravity”, “Speed”) y, en un segundo plano, Helena Bonham Carter (“El club de la lucha”, “Big Fish”, “Las alas de la paloma”) y la casi olvidada Dakota Fanning (“La guerra de los mundos”, “Yo soy Sam”). En el apartado masculino encontramos a Griffin Dunne (“Jo, qué noche”, “Un hombre lobo americano en Londres”) y Elliot Gould (“M.A.S.H.”, “Contagio”). Se mire hacia donde se mire, existe un universo de estrellas tratando de deslumbrar.

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Título original: Ocean's Eight
Año: 2018
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Gary Ross
Guion: Olivia Milch, Gary Ross
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Eigil Bryld
Reparto: Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kaling, Rihanna, Dakota Fannin