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viernes, 25 de abril de 2025

CONFIDENCIAL (Black Bag)



Steven Soderbergh es un cineasta singular cuya filmografía incluye varios títulos muy destacados. Se caracteriza por una forma sumamente particular de contar historias, asentada sobre la dirección de actores y a cargo de un estilo propio, en ocasiones hasta teatral. Debutó por todo lo alto en 1989 con “Sexo, mentiras y cintas de vídeo”, obteniendo la Palma de Oro del Festival de Cannes y su primera nominación al Oscar como guionista. Se trata, probablemente, de su trabajo más icónico, aunque tuvo que esperar hasta el año 2000 para lograr la estatuilla dorada de Hollywood gracias a la dirección de “Traffic”. Otras películas suyas que me gustan mucho son “Un romance muy peligroso”, “Solaris” y “Contagio”, si bien “Erin Brockovich” se alza como su largometraje más comercial.  En diversos films menores o que han pasado bastante desapercibidos se aprecia también esa tendencia hacia la disección de personajes y las puestas en escena sobrias, recurriendo a los colores de un modo esencial para plasmar sus relatos en imágenes.

Ahora estrena “Confidencial”, una obra de intrigas, secretos e intereses gubernamentales que se aleja por completo del cine de acción, con preferencia por las localizaciones interiores y donde los diálogos y la interpretación asumen todo el protagonismo. Desde ellos cimienta el suspense y el “thriller” como género, aunque en el caso de Soderbergh se trate de una manera poco habitual y más elaborada. En algunos momentos de la proyección me recordaba vagamente a “La soga”, de Alfred Hitchcock, donde los espacios cerrados y las conversaciones entre los actores determinan la trama absolutamente.

La esposa de un legendario agente de servicios de inteligencia resulta acusada de traición. Tan inesperada situación conlleva que todo su mundo se tambalee. Mientras las pruebas parecen condenarla, el marido se debate entre su juramento hacia la protección de su país y el amor que siente por esa mujer a la que cree conocer. Ante esa tesitura, se ve atrapado en medio de intrigas, secretos y lealtades enfrentadas, involucrándose en una carrera a contrarreloj para descubrir la verdad. Cada elección pone en juego su vida y su reputación.

Pese a una realización refinada y un metraje ajustado, “Confidencial” no termina de despuntar en los niveles de intensidad de suspense, pero mantiene una cota más que aceptable de incertidumbre en cuanto al devenir del complot que sirve de motor a la narración. Tal vez desconcierte a los aficionados a la acción y a las persecuciones, tan naturales en este tipo de argumentos, puesto que aquí no encontrarán nada de ello. Pero así es el sello de Soderbergh y hay que reconocer que le funciona bien.

Dentro de un reparto estelar se hallan figuras de la talla del gran actor Michael Fassbender, a quien vale la pena ver en “Jane Eyre”, de Cary Fukunaga, “Un método peligroso”, de David Cronenberg o “Shame”, de Steve McQueen. Sobresale, asimismo, en sus apariciones de “12 años de esclavitud” o “El consejero”. Ha destacado igualmente en las comerciales sagas de “X-Men” o “Aliens” generada desde “Prometheus”, y aquí lleva a cabo una notable actuación.

Le acompaña Cate Blanchett, doblemente oscarizada por “Blue Jasmine” y “El aviador”, y que ha cosechado aplausos y reconocimientos merced a las relevantes “Carol”, “Elizabeth”, “El curioso caso de Benjamin Button” o “Tar” (todavía no me explico -ni nadie podrá explicarme- cómo no ganó otro premio de la Academia por este papel a las órdenes de Todd Field).

Completan el elenco Tom Burke (“Living”, “Furiosa” de Mad Max), Gustaf Skarsgård (“Oppenheimer”, “Air”) y Pierce Brosnan, supongo que rememorando su pasado como James Bond 007.




viernes, 3 de febrero de 2023

TÁR



Una de las escenas que podría resumir el espíritu de la película “Tár” se desarrolla en la célebre Escuela Juilliard de Nueva York. La gran diva y profesional, en la cima del mundo, va a dar una clase magistral a unos estudiantes con más sueños que conocimientos, y llenos de taras y aprensiones. Allí chocan los prejuicios, las limitaciones y los miedos de los alumnos con la sabiduría, la habilidad y la arrogancia de la estrella a la que todos aplauden. Y en esa concreta secuencia se plasman buena parte de las miserias, hipocresías y debilidades humanas, y queda bien patente que una mentira, por mucho que se adorne y se dulcifique, no deja de ser una mentira, y que una verdad, por mucho que se exprese de forma hiriente y descarnada, no deja de ser una verdad. Que la mediocridad busca múltiples excusas y que la ignorancia es atrevida. Y que la grandeza y la acumulación de poder, si no se controlan y se limitan, degeneran en corrupción y maldad.

“Tár” es una gran película, que deslumbra con la magnética interpretación de su protagonista y que está conducida de forma rigurosa y certera por un director que sabe lo que quiere contar y cómo hacerlo. Tal vez le sobre parte de metraje (supera las dos horas y media de proyección) y en su tramo final no mantenga el mismo nivel pero, en general, ofrece un relato honesto, solvente, creíble y bien trenzado sobre la vanidad y la soberbia, sobre el cúmulo de belleza y placer de un virtuoso del arte, y sobre el reguero de cadáveres y víctimas que deja a su paso para alcanzar sus metas.

Mis primeros recuerdos de su realizador, el californiano Todd Field, se refieren a su faceta de actor, cuando interpretaba pequeños papeles en cintas como “Creadores de sombras”, de Roland Joffé o “Eyes Wide Shut”, de Stanley Kubrick. Tras su paso a la dirección, y con tan sólo tres largometrajes en su haber, ha demostrado ingenio y astucia de sobra para escarbar en asuntos incómodos y agitar a ese público que no quiere moverse de su popularmente conocida “zona de confort”.

Cuenta la historia de la mundialmente famosa directora de la Orquesta Filarmónica de Berlín Lydia Tár, en los días previos a uno de los conciertos y grabaciones más importantes de la Sinfonía nº 5 de Gustav Mahler. Su descomunal talento y su arrebatadora personalidad generan admiración y recelo, pero sus conductas tienden a ser cada vez más despóticas y el trato hacia quienes la rodean resulta interesado y egoísta, lo que terminará poniéndola contra las cuerdas.

“Tár” ha recibido multitud de reconocimientos. Candidata a seis premios Oscar, incluyendo mejor película, dirección, actriz protagonista y guion original, opta asimismo a cinco BAFTA y ya ha obtenido el Globo de Oro a la mejor actriz en una película dramática. El American Film Institute la ha incluido entre los diez mejores films del año y las Asociaciones de Críticos de Los Ángeles y Nueva York la han aupado a la cima de sus selecciones.

Uno de sus principales atractivos radica sin duda en la australiana Cate Blanchett, a veces con cierta propensión a la sobreactuación, pero cuyo estilo interpretativo encaja como anillo al dedo con sus personajes, consiguiendo una perfección sublime. Con esta maravillosa actuación ganará probablemente su tercera estatuilla, tras las logradas con “El aviador”, de Martin Scorsese y “Blue Jasmine”, de Woody Allen. Destacan particularmente sus trabajos en “Carol”, “El curioso caso de Benjamin Button”, “Babel” o “Elizabeth”. En esta ocasión le acompañan Nina Hoss (vista en las series televisivas “Homeland” y “Jack Ryan”), Noémie Merlant (“Retrato de una mujer en llamas”) y Mark Strong (“La noche más oscura”, “1917”).



viernes, 17 de diciembre de 2021

NO MIRES ARRIBA (Don't Look Up)



Al terminar de ver la película “No mires arriba” me surgió la duda de si se trataba de una alocada y cómica exageración o, por el contrario, de un preocupante y reflejo de la actual deriva de esta sociedad tan desnortada e imbuida por la mediocridad. Desde luego, los primeros minutos de proyección me parecieron una mera bobada con cierta gracia, en consonancia con su condición de comedia de tono jocoso e hilarante. Aun así, algunas escenas consiguen con más fortuna que otras un propósito que va más allá de dicho género. Numerosas secuencias presentan una esencia humorística simplona y, a la hora de contar la historia, se hilvanan de una forma torpe. Pero otras aciertan de lleno con su toque sarcástico y ofrecen un entretenimiento muy divertido. En otras palabras, la impresión inicial la acerca a una propuesta chistosa y burda, más propia de un “sketch” televisivo que de un largometraje con contenido.

Sin embargo, a medida que avanza el metraje, resulta patente que los dardos envenenados lanzados desde la pantalla dan en el blanco. Su trasfondo crítico e hiriente sobre el declive de este mundo se torna, en ocasiones, en una certera y realista recreación de las miserias y absurdeces de nuestro tiempo. Sin duda toca infinidad de palos: la mezquindad de los grandes círculos de poder; la infantilización de los medios informativos; la banalización de cualquier asunto de tinte sexual como fórmula para ganar audiencia; la inconsistencia de la mayoría de “estrellas” o personajes célebres acerca de lo que debería ser el mundo cultural; la sencillez con la que se puede manipular y dirigir dócilmente a la masa ciudadana; o la endeblez de los mensajes que se difunden como lemas de nuestro tiempo. Y todo ello aliñado con chistes y burlas fáciles tendentes a una exageración que tal vez no es tanta como parece.

Una estudiante de posgrado de Astronomía y su profesor hacen un descubrimiento asombroso: existe un cometa en la órbita del sistema solar cuya trayectoria anuncia que colisionará con la Tierra. Inicialmente, nadie se toma en serio el hallazgo y el asunto se relega. La Casa Blanca está más preocupada por los escándalos sexuales del nominado por la Presidenta para formar parte del Tribunal Supremo o por ganar las próximas elecciones. Los medio de comunicación, a su vez, abren los informativos con la ruptura de la relación entre dos cantantes. A nadie parece importarle que se aproxime el fin de la vida en el planeta pero, como estrategia electoral, los asesores de la Primera Dama deciden dar prioridad al asunto para relanzar una popularidad en caída libre. Sin embargo, con cada paso dado para evitar el desastre, una sucesión de absurdas paradojas parecen hacer inevitable el trágico desenlace.

El director Adam McKay es especialista en abordar temas relevantes con un cinismo muy acusado. La crisis financiera en “La gran apuesta” (por la que ganó un Oscar al mejor guion adaptado) o la vida del vicepresidente Dick Cheney en “El vicio del poder” suponen dos ejemplos de buen cine destinado a poner el dedo en la llaga. A este cineasta le encanta plasmar escenarios descabellados para mostrar esas miserias que pasamos por alto, como si fuera el niño del cuento “El traje nuevo del emperador”, de Hans Christian Andersen. Él es el que grita que el rey está desnudo cuando todos los demás se empeñan en ver su vestido nuevo y “No mires arriba”, sin alcanzar el nivel de sus anteriores trabajos, no deja de constituir un necesario toque de atención.

El amplio elenco artístico reúne a grandes nombres de la interpretación, todos ellos sobreactuados obedeciendo a ese clima de exageración al que les somete McKay. Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Jonah Hill, Mark Rylance, Timothée Chalamet, Ron Perlman o Cate Blanchett engalanan un reparto de altura sobresaliente. Juntos suman ocho Oscars y cuarenta y tres nominaciones a la estatuilla de Hollywood, por lo que referirme a sus méritos profesionales eternizaría esta crítica. Les acompañan también otro estilo de celebridades, como la solista Ariana Grande. Sin realizar unas destacadas actuaciones, contribuyen en su conjunto a este festival de la insensatez cuya conclusión es que la Humanidad quizá merezca extinguirse.



viernes, 10 de julio de 2020

DÓNDE ESTAS, BERNADETTE (Where'd You Go, Bernadette)


Por fin comienzan a llegar, poco a poco, algunos estrenos a las salas de proyección, siendo uno de ellos la película de Richard Linklater "Dónde estás, Bernadette" que, aunque se filmó el pasado año, recala ahora en la cartelera, coincidiendo con la inseguridad de distribuidores y exhibidores a la hora de proyectar los títulos previstos para el verano, habida cuenta la restricción del aforo y el clima de preocupación generado por la actual pandemia de coronavirus. Linklater es un cineasta interesante que cuenta con varias aportaciones cinematográficas bastante originales. Su trilogía iniciada con "Antes del amanecer", junto a la meritoria excentricidad de "Boyhood (Momentos de una vida)" evidencian que no se trata un director convencional. Por ello, me ha sorprendido esta última cinta. Más allá de la trama y los personajes, el estilo y la forma de narrar "Dónde estás, Bernadette" resulta tan usual en el cine americano que me lleva a preguntarme dónde está Richard Linklater, pues parece haberse escapado del mismo modo que la protagonista de la comedia.  
El tono general del largometraje puede calificarse de correcto. Las interpretaciones, notables. Determinadas secuencias, logradas. Y el ritmo, constante. Suficientes elementos para el aprobado y su posterior disfrute por buena parte del público. No obstante, a la ausencia de la huella del realizador, se une cierta falta de gancho ya reflejado en el propio título (que no se sabe si se refiere a una pregunta, una exclamación o una afirmación anodina). 
Una madre arquitecta, agorafóbica y miembro de una familia aparentemente idílica desaparece un día de su casa. Sus familiares saldrán en su búsqueda y descubrirán por el camino secretos que la mujer prefirió ocultarles. “Dónde estás, Bernadette” es la adaptación para la gran pantalla de la novela de la escritora y guionista televisiva María Semple y, pese a presentarse con un formato poco creativo (similar a un telefilme de sobremesa), tanto la historia como los perfiles terminan por despertar el interés del espectador. A pesar de una cierta sobreactuación y un tufillo a filmación prefabricada, posee un punto de encanto y hasta de atrayente moraleja mágica, por lo que el sabor de boca al final es positivo. 
Gran parte del mérito reside, sin duda, en un reparto encabezado por la icónica Cate Blanchett, quien recibió por este papel una nominación a los Globos de Oro en la categoría de mejor actriz. Su talento y capacidad tanto para el drama ("Babel", "Carol") como para la comedia ("Blue Jasmine"), manifestados asimismo en destacados títulos de las últimas décadas ("El curioso caso de Benjamin Button", "Elizabeth", "El talento de Mr. Ripley", "El aviador") la han catapultado al estrellato y su mera presencia en cualquier proyecto justifica su visionado. 
Le acompañan un efectivo Billy Crudup -"Casi famosos", "Big Fish", "Spotlight", y también con dignas aportaciones televisivas ("Gypsy", "The Morning Show")-, Laurence Fishburne ("Matrix", "Contagio", "Mystic River") y Kristen Wiig ("La vida secreta de Walter Mitty"). 
Dos nuevos proyectos ocuparán a Richard Linklater en 2021: "Apolo 10½" (historia ambientada en los suburbios de Houston en el verano de 1969 sobre el histórico alunizaje del Apolo 11) y "Merrily We Roll Along" (musical sobre un talentoso compositor de Broadway que abandona su carrera teatral y sus amistades en Nueva York para dedicarse a producir películas en Los Ángeles). Su versatilidad me predispondrá siempre a contemplar sus trabajos.

Trailer en castellano



Trailer en versión original



Datos del filme
Título original: Where'd You Go, Bernadette
Año: 2019
Duración: 104 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Richard Linklater
Guion: Richard Linklater, Holly Gent Palmo, Vincent Palmo Jr. (Novela: Maria Semple)
Música: Graham Reynolds, Sam Lipman
Fotografía: Shane F. Kelly
Reparto: Cate Blanchett, Kristen Wiig, Billy Crudup, Judy Greer, Laurence Fishburne

viernes, 6 de julio de 2018

OCEAN´S 8 (Ocean's Eight)

En las últimas entregas de certámenes cinematográficos muchas de las féminas premiadas, además de pronunciar discursos contra la discriminación de su género, han puesto también un especial énfasis en alertar sobre los pocos papeles femeninos de peso y en la escasez de proyectos netamente de mujeres. Sin embargo, no creo que las galardonadas valorasen como solución a esos problemas la alternativa de rodar títulos ya estrenados en su momento con la única variante de cambiar el sexo de los protagonistas. Tanto la apuesta por una visión de la mujer en el cine (sea en la dirección, en la producción o en los guiones) como el reclamo de personajes interesantes, poco o nada tiene que ver con la práctica de sustituir a hombres por mujeres en otras nuevas versiones. No se trata de rodar ahora “Doce del patíbulo” con señoras. Entiendo que la reivindicación se refiere a potenciar las realidades femeninas para, posteriormente, trasladarlas a la gran pantalla, así como a dotar de verdadera enjundia a los perfiles. Ciertamente, ahora mismo existe eso, aunque se aboga por una mayor equiparación desde el punto de vista cuantitativo. 
De modo que, cuando supe que se iba a rodar una visión de la saga Ocean (“Ocean's Eleven: Hagan juego” de 2001, “Ocean's Twelve” de 2004 y “Ocean's Thirteen” de 2007, por no remontarnos al título encabezado por Frank Sinatra de 1960) cambiando el elenco por estrellas del sexo opuesto como muestra de que algo estaba cambiando en Hollywood, pensé que no se había entendido el mensaje. O puede que sea yo el que no lo captara en su justa medida pero, sinceramente, sustituir a George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon, Andy García, Don Cheadle o Bernie Mac por Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Rihanna o Dakota Fanning para continuar con la franquicia no parece la mejor vía para cambiar las cosas. 
No niego que el largometraje posea cierto gancho, resulte a ratos entretenido y se vea con facilidad. Sin embargo, no puede ocultar su condición de producto prefabricado y, lo que es peor, completamente exprimido. “Ocean's Thirteen” ya dejaba en evidencia el agotamiento de la trama. Por lo tanto, “Ocean's 8” no puede variar el diagnóstico. Es cierto que Gary Ross es un director con recursos (“Pleasantville”, “Seabiscuit, más allá de la leyenda”). Logra revitalizar en parte la propuesta y, además, el renombre de las intérpretes le da un empujón adicional, pero se insiste en repetir la fórmula y reiterar lo ya filmado. Una práctica, por desgracia, demasiado habitual en la industria americana del Séptimo Arte. 
Debbie Ocean, hermana de Danny, acaba de salir de la cárcel y junto a su mano derecha, Lou, tienen la intención de ejecutar un gran robo en la ciudad de Nueva York. Su objetivo será hacerse con un valioso collar durante la celebración de un importante evento benéfico. Para llevar a cabo su plan y asegurarse el éxito final, reclutarán a un grupo de compañeras. 
Dentro de este particular reparto sobresalen especialmente Cate Blanchett (“Carol”, “Blue Jasmine”, “El aviador”, “Babel”) y Anne Hathaway (“Los Miserables”, “El caballero oscuro: La leyenda renace”, “La boda de Rachel”). Les sigue a cierta distancia Sandra Bullock (“Un sueño posible”, “Gravity”, “Speed”) y, en un segundo plano, Helena Bonham Carter (“El club de la lucha”, “Big Fish”, “Las alas de la paloma”) y la casi olvidada Dakota Fanning (“La guerra de los mundos”, “Yo soy Sam”). En el apartado masculino encontramos a Griffin Dunne (“Jo, qué noche”, “Un hombre lobo americano en Londres”) y Elliot Gould (“M.A.S.H.”, “Contagio”). Se mire hacia donde se mire, existe un universo de estrellas tratando de deslumbrar.

Trailer en castellano


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Datos del film

Título original: Ocean's Eight
Año: 2018
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Gary Ross
Guion: Olivia Milch, Gary Ross
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Eigil Bryld
Reparto: Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kaling, Rihanna, Dakota Fannin