viernes, 25 de septiembre de 2026

COYOTE VS. ACME




En mi niñez e, incluso, en mi adolescencia, los dibujos animados de “Looney Tunes” (cuya traducción podría significar algo así como “sintonías chifladas”) ocuparon un lugar muy especial. Esta franquicia, perteneciente a la compañía Warner Brothers, contaba con los inolvidables Bugs Bunny, el Pato Lucas, Porky, el canario Piolín, el gato Silvestre, el Coyote y el Correcaminos, entre otros. Pasé muchas horas frente al televisor disfrutando con las divertidas aventuras de tan excéntricos personajes. Ahora se estrena en la pantalla grande “Coyote vs. Acme”, recurriendo a la combinación de imagen real y animada al estilo de “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” (1988), la también ocurrente y entretenida obra de Robert Zemeckis.
Y lo cierto es que he disfrutado con su visionado. Se trata de una cinta ágil, risueña, graciosa y melancólica que consigue conectar con varias generaciones que, durante varias etapas de la vida, nos entretuvimos con estas animaciones que, pese a repetir tramas, trampas y enfrentamientos, provocaban nuestras carcajadas. No descarto que tal disfrute se deba a la conexión con nuestro niño interior, que ahí sigue pese al paso del tiempo. Yo defiendo la tesis de que lo que nos engancha y encandila de pequeños perdura para siempre. Y, desde luego, este largometraje acopla novedad y tradición con un acierto digno de elogio. 
No obstante, el film ha corrido un serio riesgo de no llegar a las salas de proyección. En 2023, la Warner Brothers anunció que abandonaba el proyecto, en el que llevaba trabajando casi cinco años y había invertido unos setenta millones de dólares. Al parecer, en los problemas financieros de la productora se encontraría el origen de la decisión de no asumir el resto de costes derivados de la promoción, y se decantaron por el beneficio de la deducción fiscal como pérdida de la inversión efectuada hasta entonces. Al final, por fortuna, con un retraso considerable y a través de duras negociaciones con la distribuidora, “Coyote vs. Acme” ha visto la luz con notable éxito. En menos de tres semanas ha recaudado setenta y cinco millones y va camino del éxito de crítica y público.
En el empeño del Coyote por perseguir al Correcaminos, todos los productos fabricados por la empresa “ACME Corporation” suponen un fracaso, de modo el carnívoro contrata a un abogado humano, tan desafortunado como él, para demandar a la compañía. Cuando aquel descubre que el jefe de su antiguo bufete es el director general de ACME, cliente y letrado se alían para ganar el juicio.
El objetivo principal de la propuesta (entretener y divertir) se logra con creces. Su ajustada duración de apenas cien minutos basta para mostrar con brillantez y toques de genialidad el espíritu burlón de estas simpáticas figuras. Sorprende la participación como guionista de James Gunn, director de la trilogía de “Guardianes de la Galaxia” y del último “Superman” de 2025. Le acompañan en su labor de escritura Samy Burch (nominada al Oscar al mejor guion original por “May December”) y Jeremy Slater (más vinculado al terror y al género fantástico, como demostró en “Los cuatro fantásticos” o “Godzilla X Kong: The New Empire”). Aunque, de entrada, no parezcan los perfiles más adecuados para narrar esta historia, el resultado sin duda funciona. 
Entre los actores de carne y hueso se hallan Will Forte (habitual en la televisión americana gracias a “Saturday Night Live” y visto “Nebraska”), John Cena (ex luchador reconvertido en intérprete -por ejemplo, en la décima entrega de “Fast & Furious”-), Luis Guzmán (“Traffic”, “Magnolia”) y Lana Condor (“X-Men: Apocalypse”).




martes, 22 de septiembre de 2026

CLINT MANSELL



El músico inglés Clint Mansell nació el 7 de noviembre de 1963 e inicialmente fue vocalista principal de la banda de rock alternativo “Pop Will Eat Itself”. 

Tras la disolución del grupo, se estableció Estados Unidos y empezó una carrera como compositor de bandas sonoras para películas.

En el cine comenzó de la mano del director Darren Aronofsky con sus dos primeras obras: “Pi, fe en el caos” (1998) y “Réquiem por un sueño” (2000), una de sus composiciones más aplaudidas. 

Entre sus trabajos se encuentran “The Hole” (2001), “La fuente de la vida” (2006), “Definitivamente, quizá” (2008), “El luchador” (2008), “Moon” (2009), “Cisne negro” (2010), “Sólo una noche” (2010) y “Stoker” (2013).


Réquiem por un sueño



Sólo una noche


Cisne negro



viernes, 18 de septiembre de 2026

PRÁCTICAMENTE MAGIA 2 (Practical Magic 2)



Hace veintiocho años se estrenó “Prácticamente magia”, una película que pasó por la taquilla de forma discreta, pero que alcanzó cierta repercusión por la popularidad de sus dos actrices principales, Nicole Kidman y Sandra Bullock. Por aquel 1998 la primera venía de rodar “El pacificador” y su carrera estaba tomando impulso, además de que su matrimonio con Tom Cruise la situaba en las portadas de revistas y medios de comunicación. La segunda todavía saboreaba el gran éxito de “Speed” junto a Keanu Reeves y también se estaba consolidando en la industria. Esta fantasía cómica con toques sobrenaturales no destacó por nada en particular, pero fue un peldaño más en el ascenso de ambas intérpretes a lo que, años más tarde, fueron sus mejores años desde el punto de vista artístico. 
Obviamente, resultaba del todo innecesario rodar su secuela, otro enésimo proyecto montado sobre la falsa ilusión de atrapar a los espectadores con la nostalgia del pasado pero que, en el fondo, alberga carencia de originalidad e incapacidad para asumir riesgos a través de nuevos guiones, personajes y situaciones. Se nota la artificialidad del producto y la pretensión de alargar de forma redundante lo que quedó perfectamente cerrado hace casi tres décadas. 
El hecho de que Kidman y Bullock produzcan también “Prácticamente magia 2” (junto con Denise Di Novi) evidencia que ellas se han empeñado en retomar esta historia. Ignoro los motivos. Desde luego, si confiaban en impulsar de ese modo unas carreras en cierto declive, no parece el camino más adecuado.  
En esta ocasión, ha variado el realizador, cambiando al actor y director Griffin Dunne (más célebre por interpretar algunos títulos como “¡Jo, qué noche!”, de Martin Scorsese o “Un hombre lobo americano en Londres”, de John Landis) por Susanne Bier, cineasta danesa que se dio a conocer internacionalmente con varias cintas rodadas bajo los parámetros del movimiento fílmico “Dogma 95” y cuyo largometraje “En un mundo mejor” ganó en 2011 el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Brier se deja arrastrar aquí por la inercia y la apatía que suelen asociarse a este tipo de producciones, firmando un trabajo que no termina de destacar por nada en concreto. 
Las aventuras de estas dos brujas que luchan contra predestinaciones y maldiciones familiares pueden entretener a los incondicionales de la entrega inicial o a los admiradores de las protagonistas. Si bien cabe calificar alguna secuencia como acertada, las más de dos horas de metraje se antojan excesivas y superfluas en su mayor parte. 
La principal baza a su favor radica en el casting. No hay que olvidar que Nicole Kidman y Sandra Bullock se consolidaron tras filmar “Prácticamente magia” y que se alzaron con sus estatuillas doradas de Hollywood (Kidman, por “Las horas”; Bullock por “The Blind Side: Un sueño posible”), disfrutando desde entonces de una posición firme en el complejo universo del Séptimo Arte. Sin embargo, esta última propuesta no aporta nada a sus respectivas filmografías. 
Acompañan de nuevo a las dos estrellas Dianne Wiest y Stockard Channing, con cuyos papeles de menor protagonismo garantizan siempre unas actuaciones destacadas. La primera ha recibido sendos Oscars por su participación en dos creaciones de Woody Allen (“Hannah y sus hermanas” y “Balas sobre Broadway”). La segunda, después del éxito de “Grease” en 1978, ha intervenido en las interesantes “Se acabó el pastel” o “Seis grados de separación”. 
Entre las nuevas incorporaciones figuran Joey King (“Bullet Train”, “Independence Day: Contraataque”) y Maisie Williams (“Juego de tronos”, “El libro del amor”).