Dave Grusin nació en
Colorado el 26 de junio de 1934. Músico y compositor estadounidense,
ganador de un Oscar y de diez premios Grammy, ha estado nominado a la estatuilla dorada en ocho ocasiones.
Así, ha optado a ella en 1979 por “El cielo puede esperar”, en 1980 por “Campeón”, en 1982 por “En
el estanque dorado”, en 1983 por “Tootsie”, en 1990 por “Los fabulosos Baker
Boys”, en 1991 por “Habana” y en 1994 por “La tapadera”.
Logró el preciado galardón en 1989 por “Un lugar llamado Milagro”.
Otras de sus bandas sonoras más relevantes son las de “Caprichos del
destino” (1999), “Una árida estación blanca” (1989), “Los Goonies” y “Enamorarse” (ambas de 1984), “Ausencia de malicia” (1981) o “La chica del adiós” (1977).
Se
acaba de estrenar en la plataforma Netflix “Depredador dominante”, dirigida por
el islandés Baltasar Kormákur, quien se dio a conocer en 2005 con “Verdades
ocultas” y que posteriormente logró que su film “The Deep” fuese seleccionado
para representar a su país en la categoría de mejor film de habla no inglesa en
la 85º edición de los Oscar de Hollywood. A partir de ese momento, logró cierta
fama con títulos como “Contraband”, protagonizado por Mark Wahlberg; “2 Guns”,
de nuevo con Wahlberg y Denzel Washington; “Everest”, con Jason Clarke y Jake
Gyllenhaal; o “A la deriva”, con Shailene Woodley. Su estilo está marcado por
la acción y, en gran medida, por la recreación de experiencias extremas en
parajes naturales. Tanto en las citadas “The Deep”, “Everest” y “A la deriva”
como en la actual “Depredador dominante”, la hostilidad que alberga la
naturaleza juega como un personaje más.
A
través de una larga introducción que refleja sus penurias, una pareja trata de
escalar un elevado risco en condiciones muy adversas para, a continuación,
adentrarse en unos enclaves australianos en los que la protagonista se
enfrentará también a la dificultad y a la hostilidad de ríos y montañas, haciendo
frente además a un maníaco decidido a darle caza. Al final, como escribiría Thomas
Hobbes en su obra “Leviatán” (1651), «el hombre es un lobo para el hombre»,
siendo aún más salvaje que los más inhóspitos mares y selvas.
La
filmación resulta correcta, así como el esfuerzo por recrear la intensidad de
las intrigas y tormentos que sufre el personaje principal, aunque nunca llega
alcanzar un nivel realmente brillante. Aceptable como pasatiempo, en modo
alguno supone una propuesta destacada en cuanto a su originalidad y fuerza. Con una ajustada duración de apenas hora y
media, logra mantener un ritmo constante durante toda la proyección. No
obstante, denota cierto tufillo a telefilme de sobremesa, intuyéndose las
herramientas para manipular al espectador con el fin de generarle angustia.
Sasha,
una mujer intrépida y amante de las aventuras, trata de superar una tragedia
personal adentrándose en el ecosistema de Australia para encontrar la paz
interior. Le gusta superar sus propios límites, por lo que inicia una expedición
extrema a lo largo de un río y de unas montañas salvajes. Sin embargo, su
iniciativa pronto se convierte en una lucha desesperada por sobrevivir, cuando
descubre que un peligroso y despiadado asesino la acecha tras haberla elegido
como presa.
La
cinta entretiene, pero sus expectativas se cumplen sólo en parte. En el fondo,
su trama repetitiva no ofrece novedades ni sorpresas, desarrollándose de manera
amena, pero previsible.
Charlize
Theron encarna a la intrépida sufridora. Ganadora de una estatuilla dorada por
“Monster” (primera sudafricana en recibirlo), ha intervenido de forma notable
en “Las normas de la casa de la sidra”, “El escándalo (Bombshell)”, “Tully” o “La
leyenda de Bagger Vance”. En “Depredador dominante” cumple tanto con el reto
físico como con el interpretativo, si bien no aparecerá en el listado de sus
mejores trabajos.
Le
acompaña Taron Egerton, que personificó al cantante Elton John en el biopic “Rocketman”
(2019), valiéndole el Globo de Oro como actor en comedia o musical. A cargo de
un papel secundario figura asimismo Eric Bana (“Black Hawk Down”, “Hulk”, “Múnich”).
Ryūichi Sakamoto nació en Tokio el 17 de enero de 1952 y falleció en la misma ciudad el 28 de marzo de 2023. Compositor, productor, pianista, cantante, escritor y actor japonés, compuso la banda sonora de "Feliz Navidad, Mr. Lawrence" (1983), que le reportó el BAFTA a la mejor música original, así como en la de “El último emperador” (1987), con la que consiguió un Oscar junto a sus compañeros David Byrne y Cong Su.
Otros filmes en los que Sakamoto se encargó de la música fueron "The Sheltering Sky" (1990), de Bernardo Bertolucci (premiada por la Asociación de Críticos de Los Ángeles); "Tacones lejanos" (1991), de Pedro Almodóvar; "Pequeño Buda" (1993), también de Bertolucci; "Wild Palms" (1993), de Oliver Stone; "Love is the Devil: Study for a Portrait of Francis Bacon" (1998), de John Maybury; "Snake Eyes" (1998) y "Femme Fatale" (2002), de Brian De Palma; "Gohatto" (1999), de Oshima; una canción para "Dhobi Ghat" (2011), de Kiran Rao; "Hara-kiri: Muerte de un samurai" (2011), de Takashi Miike; "El renacido" (2005), de Alejandro González Iñárritu; "El fotógrafo de Minamata" (2020), de Andrew Levitas; y "Monstruo" (2023), de Hirokazu Koreeda.
Fue también el responsable musical de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, evento transmitido a más de mil millones de espectadores.