En mi opinión, dentro del género de la ciencia ficción, el subgénero espacial vivió un antes y un después en 2014, tras el estreno de “Interstellar”. Esta obra maestra de Christopher Nolan reúne infinidad de méritos cinematográficos de primera magnitud, además de hallarse envuelta en un halo de credibilidad y rigor científico pocas veces logrado. Obviamente, la recién estrenada “Proyecto Salvación” ni siquiera se acerca (probablemente, tampoco lo pretende) a los niveles de la película protagonizada por Matthew McConaughey, pero sí alcanza una cota de entretenimiento bastante aceptable, si bien desde una perspectiva más cómica y liviana. Ambas propuestas se han abordado desde planos muy diferentes. La primera, desde el drama y la docta pulcritud. La segunda, desde la comedia sin pretensiones eruditas. En todo caso, atendiendo a los parámetros de diversión y distracción, tanto una como otra llegan a metas similares por diferentes caminos.
Se
podría afirmar que “Proyecto Salvación” se alza como un producto de visión
infantil o, mejor aún, ingenua, que dota a la narración de un estilo
desenfadado y hasta optimista. Sus directores, Phil Lord y Christopher Miller,
han sido también guionistas y productores de títulos como “La LEGO película”,
“Infiltrados en la Universidad” e “Infiltrados en clase”, de un tono cómico y
ligero, y con aciertos y desaciertos. En este nuevo trabajo tratan de mantener
esa dinámica jovial y graciosa que contagia al público de cierto entusiasmo. En
ese sentido, el visionado resulta sencillo y agradable.
El
problema radica en su excesiva duración, superior a las dos horas y media, ya
que mantener un listón elevado durante tanto tiempo entraña gran dificultad.
Por ello se torna predecible y un tanto cansina, cayendo en ocasiones en la
tontería más que en el candor. No obstante, en conjunto, constituye una opción
correcta como pasatiempo. A ratos, vivaz y placentera. Simpática, aunque con un
punto de insustancial.
Un
profesor de Ciencias despierta dentro de una nave espacial, a años luz de su
hogar y sin entender cómo ha llegado hasta allí. A medida que recupera la
memoria, se dispone a descubrir su misión: resolver el enigma de la misteriosa
sustancia que provoca la extinción del Sol. Deberá recurrir a sus conocimientos
científicos y a sus ideas poco ortodoxas para salvar cuanto hay en la Tierra y
evitar que el planeta sufra el mismo destino que el astro rey. En ese camino
encontrará a un curioso aliado con el que entablará una amistad inesperada.
A
cargo de un elevado presupuesto de más de doscientos millones de dólares, ha
obtenido una considerable taquilla durante el fin de semana de su estreno en
Estados Unidos, logrando recaudar más de ciento sesenta millones de dólares en
tres días. Todo apunta a que acreditará cifras sobresalientes y tendrá buena
acogida por parte de los espectadores, sustentadas en gran medida por el
carisma de su estrella principal y por su cuidado aspecto visual.
Encabeza
el reparto y soporta el peso del filme Ryan Gosling, quien actúa y, además,
produce la cinta. Tres veces nominado al Oscar, cuenta en su haber con cintas
tan destacadas como “La, La, Land”, “Los idus de marzo”, “Drive”, “Blue
Valentine” o “La gran apuesta”. Se trata de un actor versátil y eficaz que aquí
desempeña con solvencia su papel.
Le
acompañan Sandra Hüller (“Anatomía de una caída”, “La zona de interés”), Lionel
Boyce (de la serie “The Bear”), Milana Vayntrub (de la televisiva “This is Us”)
o Ken Leung (famoso por su participación en “Perdidos”).