viernes, 29 de mayo de 2026
THE MANDALORIAN AND GROGU
lunes, 25 de mayo de 2026
RACHEL PORTMAN
Rachel Portman nació en Surrey (Reino Unido) el 11 de diciembre de 1960.
Compositora conocida principalmente por sus trabajos para el cine, fue la primera mujer en ganar el Oscar a la mejor banda sonora original por la película “Emma” (1996).
Posteriormente, recibió otras dos nominaciones gracias a sus composiciones para “The Cider House Rules”
(1999) y “Chocolat” (2000).
En 2010 le concedieron la Orden del Imperio Británico.
Además de sus partituras ya mencionadas, destacan las de “Belle”
(2013), “One Day" (Siempre el mismo día) (2011), “Nunca me abandones” (2010), “La
duquesa” (2008), “La mancha humana” (2003) o “La leyenda de Bagger Vance”
(2000).
“The Cider House Rules”
“One Day" (Siempre el mismo día)
“Nunca me abandones”
domingo, 24 de mayo de 2026
PALMARÉS DEL FESTIVAL DE CINE DE CANNES 2026
- Pawel Pawlikowski por 'Fatherland'
- Javier Calvo y Javier Ambrossi por 'La bola negra'
viernes, 22 de mayo de 2026
JUGADA MAESTRA (How to Make a Killing)
Combinar
la comedia con una trama de supuesta intriga criminal supone un reto bastante
complicado. Por ello, numerosos proyectos que lo pretenden terminan por
resultar un desastre o por caer en la irrelevancia. Abundando en esta idea, se acaba de estrenar
“Jugada maestra” (con un título original, “How to Make a Killing”, bastante más
acertado) y, ciertamente, la maestría no aparece por ningún lado, aunque sí ciertos
toques de glamour y sarcasmo que aspiran a sustentar el film durante sus
escasos cien minutos de duración. Cuenta con varias secuencias divertidas y con
el gancho de algunos intérpretes, además de con un guion lo suficientemente
absurdo como para caricaturizar dicho suspense. Sin embargo, su vertiente humorística peca de
simpleza y carece del necesario mordiente, tal y como se demuestra en diálogos
y situaciones ausentes de genialidad e incapaces de provocar ni risas ni sonrisas.
John
Patton Ford, realizador que prácticamente debuta con este largometraje, se
inició con otro trabajo en 2022 (“Emily, la estafadora”), aunque apenas se distribuyó,
por lo que esta “Jugada maestra” constituye su desembarco inicial a las salas
de proyección. Firma también el guion, aspecto donde radica, precisamente, la
mayor parte de los problemas. Su punto cínico no llega nunca a ser rompedor ni
original y, al final, se percibe con excesiva nitidez la artificialidad de la
obra. La comedia negra ni siquiera alcanza un tono gris.
Un
joven inteligente y de carácter frío podría heredar una gran fortuna familiar
si no ocupara un alejado octavo puesto en la línea de sucesión del magnate
fallecido. Decidido a cambiar su destino, gesta un plan meticuloso y despiadado
para acabar con todos los candidatos que se interponen entre él y la herencia.
Al tiempo que su estrategia progresa, la ambición le envuelve en una espiral de
violencia donde cada movimiento puede delatarlo.
La
cinta se inspira en “Ocho sentencias de muerte” (“Kind Hearts and Coronets”),
rodada en 1949 por Robert Hamer y protagonizada por Alec Guinness y Dennis
Price, que obtuvo una nominación al BAFTA como mejor película británica del
año. En mi opinión, el original supera a esta adaptación moderna y hace
preferible su visionado.
Mi
impresión, aunque no soy capaz de confirmarla, se centra en que el realizador
no se atrevió a dar el paso al siguiente nivel, conformándose con una
recreación cómoda pero simplista, tanto en el aspecto cómico como en el
criminal, generando de ese modo un efecto placebo. Unir riqueza y opulencia a
belleza atrae momentáneamente, pero, a la larga, condena la propuesta a la
pobreza y a la indefinición respecto a sus posibilidades primarias.
Encabeza
el reparto Glen Powell, visto en notables éxitos de taquilla como “Top Gun:
Maverick”, comedias como “Cualquiera menos tú” o títulos como “Figuras ocultas”
o la encantadora “La sociedad literaria y el pastel de patata”. A mi juicio,
interpreta siempre el mismo papel, aunque en distintos géneros. Habrá que
seguir esperando su evolución futura. Le acompaña Margaret Qualley con un
perfil un tanto insulso, pero que saca adelante gracias a su mera presencia.
Partícipe de “La sustancia” o “Érase una vez en… Hollywood”, su potencial
artístico queda fuera de toda duda. Ojalá sepa escoger próximas actuaciones que
hagan justicia a su capacidad profesional. Entre los secundarios figuran
nombres tan ilustres como el respetadísimo Ed Harris (cuatro veces nominado al Oscar)
y Jessica Henwick (“Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion”).
miércoles, 20 de mayo de 2026
CRAIG ARMSTRONG
Craig Armstrong nació en Glasgow el 29 de abril de 1959.
Músico y compositor de bandas sonoras, ha sido premiado con dos BAFTA por sus trabajos para las películas “Moulin Rouge” (2002) y “Romeo y Julieta de William Shakespeare” (1998).
Entre sus composiciones destacan, además de las ya mencionadas, “El americano impasible” (2002), “Love Actually” (2003), “El gran Gatsby” (2013) y “Antes de ti” (2016).
Love Actually
El americano impasible
Antes de ti
viernes, 15 de mayo de 2026
CRIATURAS LUMINOSAS (Remarkably Bright Creatures)
Se
ha estrenado en la plataforma Netflix “Criaturas luminosas”, adaptación
cinematográfica de la novela homónima y, desde el primer minuto, ya presagiaba
que iba a tratarse de un melodrama tierno y bienintencionado. Dicho así, no debería
sonar peyorativo en absoluto. Sin embargo, la línea que le acerca a la cursilería
y al empalago queda tan próxima que casi la cruza en cada escena, dando lugar a
un estilo que aletarga y, a ratos, aburre. Todo resulta suave, liviano y benévolo,
incluso cuando se pretende transmitir tristeza o amargura, provocando una
sensación uniforme, ya sea en una secuencia romántica, entrañable, triste o
melancólica.
Su
directora, Olivia Newman, me agradó con su anterior largometraje, “La chica
salvaje”, otra adaptación literaria con bastante más enjundia y contenido. En
este nuevo trabajo se deja llevar por unos personajes previsibles y planos,
pero, sobre todo, por una dinámica muy blanda en la forma y en el fondo que, aunque
le permite avanzar en la trama, nunca logra que despegue realmente y que
ofrezca nada interesante.
Una
viuda anciana entabla una insólita amistad con un pulpo gigante que vive en el
acuario donde ella trabaja. Poco a poco, comienza también a relacionarse y a
ayudar a un nuevo empleado, joven y desorientado. Sus vidas parecen atascadas,
pero, contra todo pronóstico, será el animal el que termine convirtiéndose en
el elemento que las cambiará para siempre.
Esta
especie de versión octópoda de “Liberad a Willy” contiene todos los elementos
del más tópico telefilme de sobremesa, apto para hacer la digestión entre
cabezada y cabezada entre planos tiernos y sentimentales. Se digiere fácil,
pero no deja una especial huella. Si le añadiéramos nieve, adornos y luces de
colores, podría asimilarse perfectamente a uno de esos títulos navideños que
inundan las televisiones en época invernal.
No
cabe duda de que contará con su público, pero, en mi opinión, representa una
propuesta excesivamente almidonada y de escaso ritmo. Desde
la música hasta la fotografía, pasando por los perfiles y los diálogos, la
ternura rezuma de tal manera que no es creíble ni interesante.
Sin
embargo, destaca el elenco de actores encabezado por Sally Field, veterana
actriz de Hollywood ganadora de dos Oscars por sus actuaciones en “Norma Rae” y
“En un lugar del corazón”. Ha participado asimismo en destacadas cintas como
“Ausencia de malicia”, “Magnolias de acero”, “Forrest Gump” o “Lincoln”. Nominada
once veces a los Globos de Oro y con dos de ellos en su haber, encarna a uno de
los rostros más amables del cine de las cinco últimas décadas. Sostiene el peso
de la acción y compone un papel absolutamente bondadoso.
Otras
figuras afamadas y de experimentadas trayectorias son el todo terreno Colm
Meaney (uno de los secundarios más prolíficos del Séptimo Arte, visto en “Dublineses”,
“Dick Tracy”, “La jungla 2”, “The Commitments”, “Un horizonte muy lejano”, “El
último mohicano”, “Alerta máxima” o “El inglés que subió una colina, pero bajó
una montaña”) y Kathy Baker, poco conocida por su nombre, pero que ha
intervenido en numerosos largometrajes como “Elegidos para la gloria”, “Eduardo
Manostijeras”, “Jennifer 8”, “Las normas de la casa de la sidra”, “Cold
Mountain” o “El secreto de Adeline”, entre otros.
Entre
los más jóvenes se encuentran Lewis Pullman (“Top Gun: Maverick”, “Malos
tiempos en El Royale”) y Sofia Black-D'Elia (“Ben-Hur”, versión de 2016).
miércoles, 13 de mayo de 2026
ABEL KORZENIOWSKI
Abel Korzeniowski es un compositor y músico polaco nacido
en 1972, nominado por sus bandas sonoras en dos ocasiones a los Globos de Oro y en una a los BAFTA.
En el año 2009 compuso la música para “Un hombre soltero”, de
Tom Ford. Con dicho realizador colaboró también en 2016, como responsable de la partitura de “Animales nocturnos”.
En 2011 fue el elegido por Madonna cuando la famosa cantante decidió dar el salto a la dirección con el rodaje “Wallis y Eduardo: El
romance del siglo”. Y, si bien la película cosechó malas críticas, su parte musical resultó muy elogiada, recibiendo Korzeniowski una nominación al Globo de Oro.
Circunstancia similar sucedió con “Romeo y Julieta” (2013), de Carlo Carlei.
Otras destacadas composiciones de su autoría son las de “Emily” (2022), de Frances
O'Connor y “El espía inglés” (2020), de Dominic Cooke.
“Un hombre soltero"
viernes, 8 de mayo de 2026
EL DIABLO VISTE DE PRADA 2 (The Devil Wears Prada 2)
La
película “El diablo viste de Prada” se estrenó hace ya veinte años, cosechando
un gran triunfo. Más allá de sus dos nominaciones al Oscar, cinco a los BAFTA y
tres a los Globos de Oro (en este caso, Meryl Streep se alzó con el galardón a
mejor actriz de comedia o musical -uno de sus ocho Globos-), recaudó más de
trescientos millones de dólares a nivel mundial, lo que, para un presupuesto de
apenas treinta y cinco, supuso una rentabilidad muy lucrativa. Además,
ciertamente se trataba de una comedia con chispa, bien interpretada y de
agradable visión, a cargo de algunos momentos destacados y de varios diálogos
contundentes. Se sigue proyectando con frecuencia en las plataformas y en la
pequeña pantalla, manteniendo todavía su gancho para entretener y convencer.
Ahora,
dos décadas después, se estrena una segunda parte que ni estaba prevista ni era
necesaria. La historia había terminado como debía, de manera correcta. Pero a
la industria de Hollywood le encantan las segundas, las terceras y hasta las
infinitas entregas, en su empeño por alargar los éxitos como forma de entender
el Séptimo Arte. Ahora, con una inversión cercana a los cien millones, vuelven
a reunirse sus estrellas para revisar el universo de las revistas de moda y su
evolución en los tiempos recientes.
Si
bien no sucumbe ante la desidia y la mediocridad habituales de las
continuaciones, la cinta pierde frescura, originalidad y, sobre todo, capacidad
para sorprender. Los personajes conservan parcialmente su tirón de conexión con
el público, pero, en general, la propuesta descansa mayoritariamente sobre el
recuerdo de su antecesora, más que sobre sus propias aportaciones.
Parafraseando al universo que le sirve como base, transita de la alta costura
al prêt-à-porter, salvando las distancias. Aun así, cumple con creces como mero
entretenimiento.
Miranda
Priestly, leyenda de la moda y directora de la emblemática publicación Runway,
se enfrenta de nuevo a Emily Charlton, su ex empleada y asistente, convertida
ahora en poderosa ejecutiva de una empresa rival. La realidad ha cambiado y los
medios de comunicación escritos se hallan en crisis, perdiendo terreno frente
al incontrolable sistema digital. Ambas mujeres entablan una intensa batalla
por los ingresos publicitarios, mientras Priestly, que ve más cercana la
jubilación, se empeña en salvaguardar su legado intacto.
Meryl
Streep permanece en la brecha. Su filmografía y su carrera profesional resultan
tan brillantes que no cabe resumirlas en las escasas líneas de esta crítica. A
mi juicio, se alza como la actriz por antonomasia, seguramente la más grande en
activo. Nos ha regalado actuaciones tan magistrales que sólo procede
dispensarle respeto y admiración profundos. También Anne Hathaway puede
presumir de contar con una estatuilla dorada gracias a su participación en “Los
miserables”, de integrar repartos de títulos tan legendarios como “Interstellar”
y de llevar a cabo notables interpretaciones como la de “La boda de Rachel”. Juntas
forman un tándem que sustenta el relato en un alto porcentaje.
Les
acompañan de nuevo Emily Blunt y Stanley Tucci. Una y otro apuntalan los
aspectos cómicos y dan pequeños empujones que consolidan el listón global del
proyecto. Como incorporaciones novedosas figuran Kenneth Branagh (“Hamlet”,
“Henry V”), Lucy Liu (“Chicago”, “Kill Bill, volumen 1”) o Lady Gaga (“La casa
Gucci”, “Ha nacido una estrella”).
Confío
en que esta iniciativa no se perpetúe, porque resultaría tristísimo asistir a
su tercera parte, con el riesgo de derivar en la enésima saga que añadiera
dígitos detrás del título. Sus elevados ingresos no deberían representar una
llamada a estirar más el chicle. Determinados filmes, por su esencia y naturaleza,
empiezan y acaban en sí mismos. Por lo tanto, se impone apostar por otras
narraciones y no empecinarse en revivir la que ya terminó.
martes, 5 de mayo de 2026
DAVE GRUSIN
Logró el preciado galardón en 1989 por “Un lugar llamado Milagro”.
Otras de sus bandas sonoras más relevantes son las de “Caprichos del
destino” (1999), “Una árida estación blanca” (1989), “Los Goonies” y “Enamorarse” (ambas de 1984), “Ausencia de malicia” (1981) o “La chica del adiós” (1977).
"En el estanque dorado"
viernes, 1 de mayo de 2026
DEPREDADOR DOMINANTE (Apex)
Se
acaba de estrenar en la plataforma Netflix “Depredador dominante”, dirigida por
el islandés Baltasar Kormákur, quien se dio a conocer en 2005 con “Verdades
ocultas” y que posteriormente logró que su film “The Deep” fuese seleccionado
para representar a su país en la categoría de mejor film de habla no inglesa en
la 85º edición de los Oscar de Hollywood. A partir de ese momento, logró cierta
fama con títulos como “Contraband”, protagonizado por Mark Wahlberg; “2 Guns”,
de nuevo con Wahlberg y Denzel Washington; “Everest”, con Jason Clarke y Jake
Gyllenhaal; o “A la deriva”, con Shailene Woodley. Su estilo está marcado por
la acción y, en gran medida, por la recreación de experiencias extremas en
parajes naturales. Tanto en las citadas “The Deep”, “Everest” y “A la deriva”
como en la actual “Depredador dominante”, la hostilidad que alberga la
naturaleza juega como un personaje más.
A
través de una larga introducción que refleja sus penurias, una pareja trata de
escalar un elevado risco en condiciones muy adversas para, a continuación,
adentrarse en unos enclaves australianos en los que la protagonista se
enfrentará también a la dificultad y a la hostilidad de ríos y montañas, haciendo
frente además a un maníaco decidido a darle caza. Al final, como escribiría Thomas
Hobbes en su obra “Leviatán” (1651), «el hombre es un lobo para el hombre»,
siendo aún más salvaje que los más inhóspitos mares y selvas.
La
filmación resulta correcta, así como el esfuerzo por recrear la intensidad de
las intrigas y tormentos que sufre el personaje principal, aunque nunca llega
alcanzar un nivel realmente brillante. Aceptable como pasatiempo, en modo
alguno supone una propuesta destacada en cuanto a su originalidad y fuerza. Con una ajustada duración de apenas hora y
media, logra mantener un ritmo constante durante toda la proyección. No
obstante, denota cierto tufillo a telefilme de sobremesa, intuyéndose las
herramientas para manipular al espectador con el fin de generarle angustia.
Sasha,
una mujer intrépida y amante de las aventuras, trata de superar una tragedia
personal adentrándose en el ecosistema de Australia para encontrar la paz
interior. Le gusta superar sus propios límites, por lo que inicia una expedición
extrema a lo largo de un río y de unas montañas salvajes. Sin embargo, su
iniciativa pronto se convierte en una lucha desesperada por sobrevivir, cuando
descubre que un peligroso y despiadado asesino la acecha tras haberla elegido
como presa.
La
cinta entretiene, pero sus expectativas se cumplen sólo en parte. En el fondo,
su trama repetitiva no ofrece novedades ni sorpresas, desarrollándose de manera
amena, pero previsible.
Charlize
Theron encarna a la intrépida sufridora. Ganadora de una estatuilla dorada por
“Monster” (primera sudafricana en recibirlo), ha intervenido de forma notable
en “Las normas de la casa de la sidra”, “El escándalo (Bombshell)”, “Tully” o “La
leyenda de Bagger Vance”. En “Depredador dominante” cumple tanto con el reto
físico como con el interpretativo, si bien no aparecerá en el listado de sus
mejores trabajos.
Le
acompaña Taron Egerton, que personificó al cantante Elton John en el biopic “Rocketman”
(2019), valiéndole el Globo de Oro como actor en comedia o musical. A cargo de
un papel secundario figura asimismo Eric Bana (“Black Hawk Down”, “Hulk”, “Múnich”).