viernes, 22 de mayo de 2026

JUGADA MAESTRA (How to Make a Killing)



Combinar la comedia con una trama de supuesta intriga criminal supone un reto bastante complicado. Por ello, numerosos proyectos que lo pretenden terminan por resultar un desastre o por caer en la irrelevancia.  Abundando en esta idea, se acaba de estrenar “Jugada maestra” (con un título original, “How to Make a Killing”, bastante más acertado) y, ciertamente, la maestría no aparece por ningún lado, aunque sí ciertos toques de glamour y sarcasmo que aspiran a sustentar el film durante sus escasos cien minutos de duración. Cuenta con varias secuencias divertidas y con el gancho de algunos intérpretes, además de con un guion lo suficientemente absurdo como para caricaturizar dicho suspense.  Sin embargo, su vertiente humorística peca de simpleza y carece del necesario mordiente, tal y como se demuestra en diálogos y situaciones ausentes de genialidad e incapaces de provocar ni risas ni sonrisas.

John Patton Ford, realizador que prácticamente debuta con este largometraje, se inició con otro trabajo en 2022 (“Emily, la estafadora”), aunque apenas se distribuyó, por lo que esta “Jugada maestra” constituye su desembarco inicial a las salas de proyección. Firma también el guion, aspecto donde radica, precisamente, la mayor parte de los problemas. Su punto cínico no llega nunca a ser rompedor ni original y, al final, se percibe con excesiva nitidez la artificialidad de la obra. La comedia negra ni siquiera alcanza un tono gris.  

Un joven inteligente y de carácter frío podría heredar una gran fortuna familiar si no ocupara un alejado octavo puesto en la línea de sucesión del magnate fallecido. Decidido a cambiar su destino, gesta un plan meticuloso y despiadado para acabar con todos los candidatos que se interponen entre él y la herencia. Al tiempo que su estrategia progresa, la ambición le envuelve en una espiral de violencia donde cada movimiento puede delatarlo.

La cinta se inspira en “Ocho sentencias de muerte” (“Kind Hearts and Coronets”), rodada en 1949 por Robert Hamer y protagonizada por Alec Guinness y Dennis Price, que obtuvo una nominación al BAFTA como mejor película británica del año. En mi opinión, el original supera a esta adaptación moderna y hace preferible su visionado.

Mi impresión, aunque no soy capaz de confirmarla, se centra en que el realizador no se atrevió a dar el paso al siguiente nivel, conformándose con una recreación cómoda pero simplista, tanto en el aspecto cómico como en el criminal, generando de ese modo un efecto placebo. Unir riqueza y opulencia a belleza atrae momentáneamente, pero, a la larga, condena la propuesta a la pobreza y a la indefinición respecto a sus posibilidades primarias. 

Encabeza el reparto Glen Powell, visto en notables éxitos de taquilla como “Top Gun: Maverick”, comedias como “Cualquiera menos tú” o títulos como “Figuras ocultas” o la encantadora “La sociedad literaria y el pastel de patata”. A mi juicio, interpreta siempre el mismo papel, aunque en distintos géneros. Habrá que seguir esperando su evolución futura. Le acompaña Margaret Qualley con un perfil un tanto insulso, pero que saca adelante gracias a su mera presencia. Partícipe de “La sustancia” o “Érase una vez en… Hollywood”, su potencial artístico queda fuera de toda duda. Ojalá sepa escoger próximas actuaciones que hagan justicia a su capacidad profesional. Entre los secundarios figuran nombres tan ilustres como el respetadísimo Ed Harris (cuatro veces nominado al Oscar) y Jessica Henwick (“Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion”).




miércoles, 20 de mayo de 2026

CRAIG ARMSTRONG



Craig Armstrong nació en Glasgow, el 29 de abril de 1959. Es un compositor de bandas sonoras y músico, ganador de los premios BAFTA por sus trabajos para las películas “Moulin Rouge” (2002) y “Romeo y Julieta de William Shakespeare” (1998)

Entre sus composiciones destacan, además de las ya mencionadas, “El americano impasible” (2002), “Love Actually” (2003), “El gran Gatsby” (2013) y “Antes de ti” (2016).

A continuación, alguna de sus composiciones:

Love Actually



El americano impasible



Antes de ti



viernes, 15 de mayo de 2026

CRIATURAS LUMINOSAS (Remarkably Bright Creatures)



Se ha estrenado en la plataforma Netflix “Criaturas luminosas”, adaptación cinematográfica de la novela homónima y, desde el primer minuto, ya presagiaba que iba a tratarse de un melodrama tierno y bienintencionado. Dicho así, no debería sonar peyorativo en absoluto. Sin embargo, la línea que le acerca a la cursilería y al empalago queda tan próxima que casi la cruza en cada escena, dando lugar a un estilo que aletarga y, a ratos, aburre.  Todo resulta suave, liviano y benévolo, incluso cuando se pretende transmitir tristeza o amargura, provocando una sensación uniforme, ya sea en una secuencia romántica, entrañable, triste o melancólica.

Su directora, Olivia Newman, me agradó con su anterior largometraje, “La chica salvaje”, otra adaptación literaria con bastante más enjundia y contenido. En este nuevo trabajo se deja llevar por unos personajes previsibles y planos, pero, sobre todo, por una dinámica muy blanda en la forma y en el fondo que, aunque le permite avanzar en la trama, nunca logra que despegue realmente y que ofrezca nada interesante. 

Una viuda anciana entabla una insólita amistad con un pulpo gigante que vive en el acuario donde ella trabaja. Poco a poco, comienza también a relacionarse y a ayudar a un nuevo empleado, joven y desorientado. Sus vidas parecen atascadas, pero, contra todo pronóstico, será el animal el que termine convirtiéndose en el elemento que las cambiará para siempre.

Esta especie de versión octópoda de “Liberad a Willy” contiene todos los elementos del más tópico telefilme de sobremesa, apto para hacer la digestión entre cabezada y cabezada entre planos tiernos y sentimentales. Se digiere fácil, pero no deja una especial huella. Si le añadiéramos nieve, adornos y luces de colores, podría asimilarse perfectamente a uno de esos títulos navideños que inundan las televisiones en época invernal.

No cabe duda de que contará con su público, pero, en mi opinión, representa una propuesta excesivamente almidonada y de escaso ritmo.   Desde la música hasta la fotografía, pasando por los perfiles y los diálogos, la ternura rezuma de tal manera que no es creíble ni interesante.

Sin embargo, destaca el elenco de actores encabezado por Sally Field, veterana actriz de Hollywood ganadora de dos Oscars por sus actuaciones en “Norma Rae” y “En un lugar del corazón”. Ha participado asimismo en destacadas cintas como “Ausencia de malicia”, “Magnolias de acero”, “Forrest Gump” o “Lincoln”. Nominada once veces a los Globos de Oro y con dos de ellos en su haber, encarna a uno de los rostros más amables del cine de las cinco últimas décadas. Sostiene el peso de la acción y compone un papel absolutamente bondadoso.

Otras figuras afamadas y de experimentadas trayectorias son el todo terreno Colm Meaney (uno de los secundarios más prolíficos del Séptimo Arte, visto en “Dublineses”, “Dick Tracy”, “La jungla 2”, “The Commitments”, “Un horizonte muy lejano”, “El último mohicano”, “Alerta máxima” o “El inglés que subió una colina, pero bajó una montaña”) y Kathy Baker, poco conocida por su nombre, pero que ha intervenido en numerosos largometrajes como “Elegidos para la gloria”, “Eduardo Manostijeras”, “Jennifer 8”, “Las normas de la casa de la sidra”, “Cold Mountain” o “El secreto de Adeline”, entre otros.

Entre los más jóvenes se encuentran Lewis Pullman (“Top Gun: Maverick”, “Malos tiempos en El Royale”) y Sofia Black-D'Elia (“Ben-Hur”, versión de 2016).




miércoles, 13 de mayo de 2026

ABEL KORZENIOWSKI


Abel Korzeniowski es un compositor y músico polaco nacido en 1972, nominado por sus bandas sonoras en dos ocasiones a los Globos de Oro y en una a los BAFTA.

En el año 2009 compuso la música para “Un hombre soltero”, de Tom Ford. Con dicho realizador colaboró también en 2016, como responsable de la partitura de “Animales nocturnos”.

En 2011 fue el elegido por Madonna cuando la famosa cantante decidió dar el salto a la dirección con el rodaje “Wallis y Eduardo: El romance del siglo”. Y, si bien la película cosechó malas críticas, su parte musical resultó muy elogiada, recibiendo Korzeniowski una nominación al Globo de Oro.

Circunstancia similar sucedió con “Romeo y Julieta” (2013), de Carlo Carlei.

Otras destacadas composiciones de su autoría son las de “Emily” (2022), de Frances O'Connor y “El espía inglés” (2020), de Dominic Cooke.


“Un hombre soltero"



“Romeo y Julieta”



“Wallis y Eduardo: El romance del siglo”



“Animales nocturnos”



viernes, 8 de mayo de 2026

EL DIABLO VISTE DE PRADA 2 (The Devil Wears Prada 2)



La película “El diablo viste de Prada” se estrenó hace ya veinte años, cosechando un gran triunfo. Más allá de sus dos nominaciones al Oscar, cinco a los BAFTA y tres a los Globos de Oro (en este caso, Meryl Streep se alzó con el galardón a mejor actriz de comedia o musical -uno de sus ocho Globos-), recaudó más de trescientos millones de dólares a nivel mundial, lo que, para un presupuesto de apenas treinta y cinco, supuso una rentabilidad muy lucrativa. Además, ciertamente se trataba de una comedia con chispa, bien interpretada y de agradable visión, a cargo de algunos momentos destacados y de varios diálogos contundentes. Se sigue proyectando con frecuencia en las plataformas y en la pequeña pantalla, manteniendo todavía su gancho para entretener y convencer.

Ahora, dos décadas después, se estrena una segunda parte que ni estaba prevista ni era necesaria. La historia había terminado como debía, de manera correcta. Pero a la industria de Hollywood le encantan las segundas, las terceras y hasta las infinitas entregas, en su empeño por alargar los éxitos como forma de entender el Séptimo Arte. Ahora, con una inversión cercana a los cien millones, vuelven a reunirse sus estrellas para revisar el universo de las revistas de moda y su evolución en los tiempos recientes.

Si bien no sucumbe ante la desidia y la mediocridad habituales de las continuaciones, la cinta pierde frescura, originalidad y, sobre todo, capacidad para sorprender. Los personajes conservan parcialmente su tirón de conexión con el público, pero, en general, la propuesta descansa mayoritariamente sobre el recuerdo de su antecesora, más que sobre sus propias aportaciones. Parafraseando al universo que le sirve como base, transita de la alta costura al prêt-à-porter, salvando las distancias. Aun así, cumple con creces como mero entretenimiento.

Miranda Priestly, leyenda de la moda y directora de la emblemática publicación Runway, se enfrenta de nuevo a Emily Charlton, su ex empleada y asistente, convertida ahora en poderosa ejecutiva de una empresa rival. La realidad ha cambiado y los medios de comunicación escritos se hallan en crisis, perdiendo terreno frente al incontrolable sistema digital. Ambas mujeres entablan una intensa batalla por los ingresos publicitarios, mientras Priestly, que ve más cercana la jubilación, se empeña en salvaguardar su legado intacto.

Meryl Streep permanece en la brecha. Su filmografía y su carrera profesional resultan tan brillantes que no cabe resumirlas en las escasas líneas de esta crítica. A mi juicio, se alza como la actriz por antonomasia, seguramente la más grande en activo. Nos ha regalado actuaciones tan magistrales que sólo procede dispensarle respeto y admiración profundos. También Anne Hathaway puede presumir de contar con una estatuilla dorada gracias a su participación en “Los miserables”, de integrar repartos de títulos tan legendarios como “Interstellar” y de llevar a cabo notables interpretaciones como la de “La boda de Rachel”. Juntas forman un tándem que sustenta el relato en un alto porcentaje.

Les acompañan de nuevo Emily Blunt y Stanley Tucci. Una y otro apuntalan los aspectos cómicos y dan pequeños empujones que consolidan el listón global del proyecto. Como incorporaciones novedosas figuran Kenneth Branagh (“Hamlet”, “Henry V”), Lucy Liu (“Chicago”, “Kill Bill, volumen 1”) o Lady Gaga (“La casa Gucci”, “Ha nacido una estrella”).

Confío en que esta iniciativa no se perpetúe, porque resultaría tristísimo asistir a su tercera parte, con el riesgo de derivar en la enésima saga que añadiera dígitos detrás del título. Sus elevados ingresos no deberían representar una llamada a estirar más el chicle. Determinados filmes, por su esencia y naturaleza, empiezan y acaban en sí mismos. Por lo tanto, se impone apostar por otras narraciones y no empecinarse en revivir la que ya terminó.  




martes, 5 de mayo de 2026

DAVE GRUSIN


Dave Grusin nació en Colorado el 26 de junio de 1934. Músico y compositor estadounidense, ganador de un Oscar y de diez premios Grammy, ha estado nominado a la estatuilla dorada en ocho ocasiones. 

Así, ha optado a ella en 1979 por “El cielo puede esperar”, en 1980 por “Campeón”, en 1982 por “En el estanque dorado”, en 1983 por “Tootsie”, en 1990 por “Los fabulosos Baker Boys”, en 1991 por “Habana” y en 1994 por “La tapadera”.

Logró el preciado galardón en 1989 por “Un lugar llamado Milagro”.

Otras de sus bandas sonoras más relevantes son las de “Caprichos del destino” (1999), “Una árida estación blanca” (1989), “Los Goonies” y “Enamorarse” (ambas de 1984), “Ausencia de malicia” (1981) o “La chica del adiós” (1977).


"En el estanque dorado"


"Los fabulosos Baker Boys"


"Enamorarse"









viernes, 1 de mayo de 2026

DEPREDADOR DOMINANTE (Apex)



Se acaba de estrenar en la plataforma Netflix “Depredador dominante”, dirigida por el islandés Baltasar Kormákur, quien se dio a conocer en 2005 con “Verdades ocultas” y que posteriormente logró que su film “The Deep” fuese seleccionado para representar a su país en la categoría de mejor film de habla no inglesa en la 85º edición de los Oscar de Hollywood. A partir de ese momento, logró cierta fama con títulos como “Contraband”, protagonizado por Mark Wahlberg; “2 Guns”, de nuevo con Wahlberg y Denzel Washington; “Everest”, con Jason Clarke y Jake Gyllenhaal; o “A la deriva”, con Shailene Woodley. Su estilo está marcado por la acción y, en gran medida, por la recreación de experiencias extremas en parajes naturales. Tanto en las citadas “The Deep”, “Everest” y “A la deriva” como en la actual “Depredador dominante”, la hostilidad que alberga la naturaleza juega como un personaje más.

A través de una larga introducción que refleja sus penurias, una pareja trata de escalar un elevado risco en condiciones muy adversas para, a continuación, adentrarse en unos enclaves australianos en los que la protagonista se enfrentará también a la dificultad y a la hostilidad de ríos y montañas, haciendo frente además a un maníaco decidido a darle caza. Al final, como escribiría Thomas Hobbes en su obra “Leviatán” (1651), «el hombre es un lobo para el hombre», siendo aún más salvaje que los más inhóspitos mares y selvas.

La filmación resulta correcta, así como el esfuerzo por recrear la intensidad de las intrigas y tormentos que sufre el personaje principal, aunque nunca llega alcanzar un nivel realmente brillante. Aceptable como pasatiempo, en modo alguno supone una propuesta destacada en cuanto a su originalidad y fuerza.  Con una ajustada duración de apenas hora y media, logra mantener un ritmo constante durante toda la proyección. No obstante, denota cierto tufillo a telefilme de sobremesa, intuyéndose las herramientas para manipular al espectador con el fin de generarle angustia.

Sasha, una mujer intrépida y amante de las aventuras, trata de superar una tragedia personal adentrándose en el ecosistema de Australia para encontrar la paz interior. Le gusta superar sus propios límites, por lo que inicia una expedición extrema a lo largo de un río y de unas montañas salvajes. Sin embargo, su iniciativa pronto se convierte en una lucha desesperada por sobrevivir, cuando descubre que un peligroso y despiadado asesino la acecha tras haberla elegido como presa.

La cinta entretiene, pero sus expectativas se cumplen sólo en parte. En el fondo, su trama repetitiva no ofrece novedades ni sorpresas, desarrollándose de manera amena, pero previsible.  

Charlize Theron encarna a la intrépida sufridora. Ganadora de una estatuilla dorada por “Monster” (primera sudafricana en recibirlo), ha intervenido de forma notable en “Las normas de la casa de la sidra”, “El escándalo (Bombshell)”, “Tully” o “La leyenda de Bagger Vance”. En “Depredador dominante” cumple tanto con el reto físico como con el interpretativo, si bien no aparecerá en el listado de sus mejores trabajos.

Le acompaña Taron Egerton, que personificó al cantante Elton John en el biopic “Rocketman” (2019), valiéndole el Globo de Oro como actor en comedia o musical. A cargo de un papel secundario figura asimismo Eric Bana (“Black Hawk Down”, “Hulk”, “Múnich”).