miércoles, 24 de junio de 2026
BASIL POLEDOURIS
viernes, 19 de junio de 2026
EL DÍA DE LA REVELACIÓN (Disclosure Day)
A
mi juicio, son numerosos los aspectos positivos a señalar en la última película
de Steven Spielberg. También cabe alguno negativo, pero prefiero comenzar esta
crítica resaltando el placer que me produjo revivir sensaciones de antaño
cuando acudía a las salas de proyección a ver sus largometrajes, cuya diversión
y entretenimiento me saciaban en aquella bendita década de los ochenta. Con “El
día de la revelación” parece concluir una trilogía no oficial, tras “Encuentros
en la tercera fase” y “E.T. El extraterrestre” y con un cierto aroma a la
famosa serie televisiva “Expediente X”, otra de las ofertas que me atraparon en
mi juventud.
El
sello del cineasta, del que sobran las presentaciones, se reconoce completamente.
Por todos conocido, yo lo asocio a mi propio crecimiento vital, pues su obra me
ha acompañado desde la infancia hasta el día de hoy. La utilización de la luz
en las imágenes, el movimiento de la cámara, el ritmo ágil (entre divertido e
intenso) y, sobre todo, el aire infantil, bienintencionado, jovial y distendido
que impregna, sobre todo, sus obras iniciales, me ha devuelto a otra época. Y
he disfrutado de nuevo con ese divertimento aventurero, imaginativo y un punto
iluso con el que asocio a aquellos tiempos. La fotografía de Janusz Kaminski y la
música de John Williams (que escucho de fondo mientras escribo estas líneas)
también contribuyen a dejarse llevar por esta iniciativa que aborda temas
relevantes, aunque por medio de un estilo desenfadado y excitante que convierte
en livianas las dos horas y media de proyección.
Como
apunte tal vez un tanto desfavorable, se evidencian en el guion diversos
recursos forzados y hasta pueriles que, cuando menos, chocan. El modo en el que
los “buenos” escapan de los “malos” tras persecuciones y encerronas
espectaculares se me antoja, en ocasiones, ridículo. Incluso la sorprendente
transición de algún protagonista, caracterizado al inicio como villano, hacia
el lado del bien, se torna demasiado utópica. Quizás ahí radique la parte más
infantil de la propuesta y lo que puede afear su resultado final.
Aun
así, Steven Spielberg, que cumplirá ochenta años en este 2026, sigue
desarrollando su manera de cine a través de ese toque ingenuo con el que rodó “E.T.
El Extraterrestre”, donde el espíritu candoroso encajaba como un guante,
permitiendo conectarnos a todos con ese niño interior que llevamos dentro.
Abundando en tal idea, el personaje encarnado por una monja le dice a una de las
protagonistas, que fue novicia y se salió del convento: “El problema no es que
perdieses la fe en Dios, es que perdiste la fe en la humanidad”. Se nota que Spielberg
no ha perdido la fe en la humanidad. Personalmente, me gustaría ser como él en
muchas cosas. También en esta.
El
empleado de una corporación que trabaja para el Gobierno de los Estados Unidos
ocultando la existencia de vida extraterrestre, decide fugarse con las pruebas
para sacarlas a la luz. Los máximos responsables de esa conspiración le persiguen
para evitarlo. Mientras tanto, la presentadora del tiempo de una cadena
televisiva comienza a experimentar una serie de poderes y capacidades que no
logra entender. Sin saberlo, el ex trabajador y la periodista acabarán
conectados en la aventura, decididos a comunicar la verdad.
Para
disfrutar de la proyección se requiere, como mínimo, interés por la ciencia
ficción y afición por los universos alienígenas. En la ya mencionada “Expediente X”, el agente
del F.B.I. Fox Mulder tenía en su despacho un cartel con la imagen de un ovni y
la frase “I Want to Believe” (Quiero creer). De lo contrario, la obra resulte
incluso pesada. Si no, el regocijo queda garantizado.
Integran
el reparto Emily Blunt (“Oppenheimer”, “El diablo viste de Prada”, “Destino
oculto”), Colin Firth (“El discurso del rey”, “Un hombre soltero”, “El diario
de Bridget Jones”), Colman Domingo (“Las vidas de Sing Sing”, “Selma”) y Josh
O'Connor (“Rivales”).
miércoles, 17 de junio de 2026
JOHN POWELL
viernes, 12 de junio de 2026
BACKROOMS
“Backrooms”
supone una de las sorpresas más recientes de la taquilla norteamericana. En su
primer fin de semana de exhibición, recaudó más de ochenta millones de dólares
sólo en los Estados Unidos y más de ciento cuarenta a nivel mundial. Constituye
todo un logro para su productora A24 (fundada en 2012 y todavía con esa aureola
de potenciar el denominado “cine independiente”) que, con un presupuesto de
apenas diez millones, la confirma como una de sus apuestas más rentables de
2026. A medio camino entre la ciencia ficción fantasiosa y el terror
psicológico, se basa en un cortometraje previo, ya estrenado en Internet con
visualizaciones millonarias y que, posteriormente, se alargó en forma de serie
de episodios. Por lo tanto, llega a las salas de proyección con una potente
legión de seguidores, lo que explicaría ese gran potencial recaudatorio durante
sus primeros tres días.
El
director de la adaptación y responsable de la difusión en la web es el joven Kane
Parsons, de apenas veinte años (cumple los veintiuno en breve), quien comenzó
como “youtuber” y que ahora, gracias al éxito de “Backrooms”, se ha ganado una
posición dentro de la industria. Aquí se estrena como realizador y, para ser un
debut, acredita cierta solvencia como narrador. Obviamente, se precisa tener
interés en este género encuadrado en el terror sobrenatural y en los fenómenos
inexplicables. Si uno se deja llevar por propuestas y ensoñaciones fantasiosas,
la propuesta fílmica se califica como correcta. En caso contrario, cuando este
tipo de dramas se atragantan, no se alzan como una opción a tener en cuenta.
El
dueño de una tienda de muebles lucha contra su alcoholismo y su reciente
divorcio. Visita regularmente a una terapeuta, quien también sufre un trauma
relacionado con su madre esquizofrénica y con la demolición de la casa de su
infancia. En el establecimiento empiezan a producirse extraños incidentes
eléctricos. A la búsqueda de explicaciones, descubre una puerta en el sótano, por
la que el protagonista se desplaza a una dimensión más allá de la realidad, de
donde la doctora intenta rescatarlo.
No
he visto publicaciones anteriores sobre esta historia, por lo que ignoro hasta
qué punto se trata de una nueva adaptación, de una continuación o de una creación
libre, pero parece claro que, como cinta de terror, cumple de sobra, incluso
con niveles de intensidad y entretenimiento superiores a otras muestras de
temática similar que recalan en nuestra cartelera. No obstante, me sorprende la
enorme precocidad de su creador, ya que hace dos décadas (su edad actual) la
repercusión de cualquier éxito en Internet era muchísimo menor que hoy.
Por
ello, llama la atención la gran originalidad que infunde a su relato. Conviene
apuntar el nombre de Parsons para seguirlo en futuros proyectos. En un metraje
ajustado de escasos cien minutos, logra un importante impacto visual y una
perturbadora sensación de intriga que se mantiene de modo bastante constante
durante toda la proyección.
Encabeza
el reparto Chiwetel Ejiofor, nominado al Oscar por su actuación en “12 años de
esclavitud” y visto en la saga del “Doctor Strange” y en largometrajes como
“Marte”, “American Gangster” o “Love Actually”. Aborda su personaje con
corrección y ayuda a dotar al filme de esa intensidad contagiosa. Junto a él
interviene Renate Reinsve, conocida por las obras de Joachim Trier “Valor sentimental”
y “La peor persona del mundo”. Como secundarios, les acompañan Mark Duplass
(“Tully”, “Bombshell”), Finn Bennett (de la serie “True Detective”) y Robert
Bobroczkyi (“Alien: Romulus”).
miércoles, 10 de junio de 2026
PREESTRENO DE "EL DÍA DE LA REVELACIÓN"
“El día de la revelación” (“Disclosure Day”) es el título de
la próxima película producida y dirigida por Steven Spielberg, a partir de un
guion de David Koepp basado en una historia del propio cineasta.
Se trata de uno de los pioneros de la era del “Nuevo
Hollywood” y uno de los realizadores más reconocidos y populares de la industria
cinematográfica mundial.
Títulos como “Tiburón” (1975), “Encuentros en la tercera fase” (1977), la franquicia de “Indiana Jones” y “E.T., el extraterrestre” (1982), revolucionaron en su momento el Séptimo Arte y mantienen su vigencia en la actualidad.
En años posteriores, comenzó a abordar temas humanistas como el Holocausto, el comercio atlántico de esclavos, los derechos civiles y políticos, la guerra y el terrorismo, en cintas como “El color púrpura” (1985), “El imperio del sol” (1987), “La lista de Schindler” (1993), “Amistad” (1997), “Savar al soldado Ryan” (1998), “Múnich” (2005), “War Horse” (2011), “Lincoln” (2012) o “El puente de los espías” (2015).
Candidato veinticinco veces al Oscar, lo ha ganado en tres
ocasiones, además de recibir el Premio “Irving G. Thalberg”
Trailer
Estreno del film
viernes, 5 de junio de 2026
THE DRAMA
“The
Drama” (estrenada en España con su título original) me ha sorprendido, lo que
ya es mucho más de lo que me suele suceder con la inmensa mayoría de las
películas que veo. Incluso en buena parte de su metraje, tal sorpresa me
resultó agradable. Hasta en sus momentos menos atrayentes, me convenció el tono
general de descaro y originalidad. Desde luego constituye una propuesta
diferente, todo un logro en estos tiempos de evidente reiteración, y su trama
demuestra un atrevimiento que el director aprovecha para adentrarse en zonas
incómodas y proponer alternativas interesantes.
Se
trata del realizador y guionista noruego Kristoffer Borgli, de quien carecía de
referencias hasta la fecha, pero que, sin duda, ha arriesgado con este trabajo
al redefinir el modelo clásico de comedia romántica para darle la vuelta
completamente.
El
largometraje se construye sobre la base de un par de figuras emergentes, muy
exitosas entre el público juvenil, pero, a la par, se percibe un empeño de
provocación valiéndose de una pizca de inteligencia y un gran cinismo, lo que
termina por descolocar al espectador.
He
de confesar que no se insertará en mi listado de cintas preferidas, ni tampoco
la revisaré una y otra vez, como hago con las obras maestras o las que,
sencillamente, me tocan el corazón. Pero, aun así, valoro sus méritos y la
labor de sus intérpretes.
A
pocos días de su boda, una joven pareja debe enfrentarse a una crisis
inesperada, cuando algunos secretos ocultos salen a la luz. Lo que parecía un
amor inquebrantable se tambalea, al descubrir que no se conocen tanto como
creían. Mientras lidian con dudas, miedos y revelaciones que amenazan con
separarlos, tendrán que decidir si su amor alberga la fuerza suficiente como para
resistir a la verdad o si su historia sentimental acabará antes de iniciarse. A
caballo entre la incertidumbre y la esperanza, cada elección personal podría
cambiarlo todo.
A
cargo de la productora “A24” y con un presupuesto de unos veintiocho millones
de dólares, lleva recaudados más de ciento veinte a nivel mundial. Todavía
mantiene el cartel de “productora independiente” y, a decir verdad, se expone y
se compromete con un tipo de cine que, sea o no comercial, marca diferencias. “Midsommar”,
de Ari Aster; “Enemy”, de Denis Villeneuve; “The Witch”, de Robert Eggers; “The
Florida Project”, de Sean Baker; “Minari”, de Lee Isaac Chung; “Moonlight”, de Barry
Jenkins; “El año más violento”, de J.C. Chandor; “Ex Machina”, de Alex Garland;
“Past Lives”, de Celine Song o “Lady Bird”, de Greta Gerwig ejemplifican las apuestas
de “A24” y, con independencia de que otros de sus proyectos me horroricen, se
trata de una compañía a la que agradezco su tendencia de ir a contracorriente. El
grueso del film reposa sobre los hombros de sus dos protagonistas: Zendaya y Robert
Pattinson. Ella, ya una estrella antes de verla yo por vez primera en “El gran Showman”,
me llamó realmente la atención en “Malcolm & Marie”. Ha encarnado a la
novia de Spiderman e intervenido en la saga “Dune”, de Denis Villeneuve. Habiendo
triunfado asimismo en la serie televisiva “Euphoria”, la considero una actriz
notable que, de conducir su carrera profesional con acierto, llegará lejos.
Él,
por su parte, debutó con “Harry Potter”, aunque obtuvo su mayor éxito gracias a
la saga “Crepúsculo”. Ha participado en “La ciudad perdida de Z”, de James Gray;
“Tenet”, de Christopher Nolan y “The Batman”, de Matt Reeves. Pese a contar con
menor desparpajo y soltura que su compañera de reparto, resiste a su empuje. Les
acompañan en papeles secundarios Alana Haim (“Licorice Pizza” y “Una batalla
tras otra”, ambas de Paul Thomas Anderson) y Mamoudou Athie (“Jurassic World:
Dominion”).