Jim McBride nació el 16 de septiembre de 1941 en Nueva
York. Director y guionista norteamericano, debutó profesionalmente con “David Holzman's
Diary” (1967). Sin embargo, no comenzó a obtener cierta repercusión popular hasta
los años ochenta.
En 1983 estrenó la cinta “Vivir sin aliento”, protagonizada por Richard Gere y
Valérie Kaprisky, llevando a la pantalla una idea que escribieron en 1960 Jean-Luc
Godard y François Truffaut y que dio como resultado “Al final de la escapada”. Le
siguió “Querido detective” (1986), con Dennis Quaid y Ellen Barkin y “Gran
bola de fuego” (1989), de nuevo con Quaid y una joven Winona Ryder.
Tras dirigir algunos episodios de la serie “Aquellos
maravillosos años”, retornó a la gran pantalla con “El hombre equivocado” (1993), con Rosanna Arquette, Kevin Anderson y John Lithgow en el reparto, y “La tabla
de Flandes” (1994), adaptación de la novela del escritor español Arturo Pérez Reverte y cuyos papeles principales recayeron en Kate
Beckinsale y John Wood.
Su última película fue “Juego sucio” (1997), con
Cary Elwes y Timothy Dalton. Desde entonces se ha dedicado al medio televisivo ( “A dos metros bajo tierra”) y a rodar documentales.
Russell Crowe nació en Nueva Zelanda el 7 de abril de 1964. Actor, director y productor de cine, debutó en la pantalla grande en 1990 con las películas “Juramento de sangre” y “The Crossing”. Al año siguiente rodó a las órdenes de Jocelyn Moorhouse “La prueba”, aunque su popularidad comenzó a crecer tras aparecer en “Rápida y mortal” (1995), de Sam Raimi, junto a Sharon Stone y Gene Hackman, y “Virtuosity” (1995), acompañando a Denzel Washington.
No obstante, su ascenso a la cima de los mejores intérpretes coincidió con el rodaje de “L.A. Confidential” (1997), film que obtuvo dos Oscars de Hollywood de sus nueve nominaciones. Posteriormente se consolidó con la excepcional cinta “El dilema” (1999), de Michael Mann, que coprotagonizó con Al Pacino y que le reportó su primera candidatura a la estatuilla dorada, premio que consiguió finalmente gracias a su papel en “Gladiator” (2000), de Ridley Scott. optando nuevamente al prestigioso galardón en 2001 por su actuación en “Una mente maravillosa (2001), de Ron Howard.
Sus trabajos sucesivos fueron “Master and Commander: Al otro lado del mundo” (2003), de Peter Weir, “Cinderella Man: El hombre que no se dejó tumbar” (2005), de nuevo con Howard, “El tren de las 3:10” (2007), de James Mangold, “American Gangster” (2007) y “Red de mentiras” (2008), dirigidas también ambas por Scott. Por lo tanto, su etapa profesional más brillante se desarrolló entre 1997 y 2008.
Entre sus últimos proyectos destacan “Los miserables” (2012), “El maestro del agua” (2014) -su estreno en la dirección-, “Dos buenos tipos” (2016) e “Identidad borrada” (2018).
El director de cine, guionista y productor francés Luc Besson nació en París el 18 de marzo de 1959.
Debutó en la realización con la película “Kamikaze 1999” (1983), protagonizada por uno de sus actores fetiche, Jean Reno. Logró importante éxito y repercusión con la cinta “El gran azul” (1988), cuyo reparto encabezaban el propio Reno, Jean-Marc Barr y Rosanna Arquette, y que obtuvo dos premios Cesar. Posteriormente rodó “Nikita, dura de matar” (1990) nominada a los Globos de Oro en la categoría de mejor film de habla no inglesa.
Uno de sus mejores trabajos y de mayor reconocimiento internacional fue “El profesional (Léon)” (1994), de nuevo con Jean Reno, Gary Oldman y Natalie Portman. Repitió fortuna con “El quinto elemento” (1997), junto a Bruce Willis, Milla Jovovich y, otra vez, Gary Oldman, recaudando más de doscientos sesenta millones de dólares en todo el mundo. Recurrió nuevamente a Milla Jovovich para dar vida a “Juana de Arco” (1999).
Otra de sus obras más icónicas es “Angel-A” (2005). A partir de ese rodaje, se ha orientado más hacia el público infantil, con títulos como “Arthur y los minimoys” y sus secuelas o “Adèle y el misterio de la momia”.
Sus últimas incursiones tras la cámara son “Malavita” (2013), “Lucy” (2014), “Valerian y la ciudad de los mil planetas” (2017) y “Anna” (2019).
Neil Jordan nació en Irlanda el 25 de febrero de 1950. Director que en el año 1992 obtuvo el Oscar al mejor guion original por “Juego de lágrimas” (The Crying Game), debutó en el cine con “Danny Boy” (1982), junto a uno de los actores más recurrentes en su filmografía, Stephen Rea.
Comenzó a gozar de mayor repercusión gracias la cinta “En compañía de lobos” (1984), candidata a cuatro premios BAFTA, aunque logró todavía más popularidad con “Mona Lisa” (1986), por la que Bob Hoskins fue nominado a la estatuilla de Hollywood al mejor actor.
Otras de sus películas en la década de los ochenta fueron “El hotel de los fantasmas” (1988), con Peter O'Toole, Daryl Hannah y Steve Guttenberg y “Nunca fuimos ángeles” (1989), protagonizada por Robert De Niro, Sean Penn y Demi Moore.
En 1992 estrenó “Juego de lágrimas”, nominada a seis Oscars, incluyendo el de mejor película, y que proporcionó a Jordan el galardón al mejor guion. Le siguieron “Entrevista con el vampiro” (1994), con Brad Pitt, Tom Cruise y Antonio Banderas, “Michael Collins” (1996), con Liam Neeson, Aidan Quinn y Julia Roberts, y “El fin del romance” (1999), con Ralph Fiennes y Julianne Moore.
Ya en el nuevo milenio ha rodado otros títulos como “Desayuno en Plutón” (2005), “La extraña que hay en ti” (2007) o “Byzantium” (2012).
Miloš Forman nació en la actual República Checa el 18 de febrero de 1932 y falleció en Estados Unidos el 13 de abril de 2018. Director de cine, guionista y actor, fue premiado a lo largo de su carrera con dos Oscars y tres Globos de Oro.
Debutó como realizador en 1964 con “Pedro, el negro” y, justo al año siguiente, recibió su primera nominación al galardón de la Academia de Hollywood en la categoría de mejor film de habla no inglesa con “Los amores de una rubia” (1965), representando a la antigua Checoslovaquia. En 1967 repitió idéntica candidatura con “¡Al fuego, bomberos!”.
En 1975 estrenó ya en Norteamérica la cinta “Alguien voló sobre el nido del cuco”, que le reportó su primera estatuilla dorada y el Globo de Oro a la mejor dirección. En esa misma década filmó asimismo el musical “Hair” (1979).
En los ochenta rodó tres títulos: “Ragtime” (1981), “Amadeus” (1984) -segundo Oscar y nuevo Globo de Oro- y “Valmont” (1989), una versión de “Las amistades peligrosas”.
El tercer Globo de Oro le llegó gracias a “El escándalo de Larry Flynt” (1996) y fue igualmente el responsable de “Man on the Moon” (1999) y “Los fantasmas de Goya” (2006).
Su último trabajo fue “Dobre placená procházka” (2009), rodado nuevamente en la República Checa.
Brian De Palma nació en Nueva Jersey el 11 de septiembre de 1940. Director y guionista estadounidense, pasó por la Facultad de Física de la Universidad de Columbia, donde participó en un grupo teatral, y posteriormente estudió Cinematografía en el Centro Sarah Lawrence College, ubicado también la Gran Manzana.
A mediados de la década de los sesenta rodó su primer largometraje, la comedia de bajo presupuesto “The Wedding Party”, protagonizada por Robert de Niro, pero que no llegó a las pantallas hasta 1969. Un año antes había estrenado “Murder à la Mod” (1968) y “Saludos” (1968), comedia satírica de nuevo con De Niro y co-escrita por el productor Charles Hirsch. A estos comienzos pertenece también “Get To Know Your Rabbit” (1972), otra muestra del género en la que participó el propio Orson Welles.
El cineasta alcanzó el éxito gracias a “Carrie” (1976), film basado en el best-seller homónimo de Stephen King que contó con la participación de Sissy Spacek, nominada al Oscar al igual que su madre en la ficción, Piper Laurie. Ya en 1976, y también con guion de Paul Schrader, firmó “Obsesión”.
Le siguieron “Vestida para matar” (1980) junto a Michael Caine, Angie Dickinson y Nancy Allen, “Impacto” (1981), “El precio del poder” (1983) junto a Al Pacino en uno de sus mayores éxitos y “Doble cuerpo” (1984). También fue el responsable de “Los intocables de Elliot Ness” (1987), con libreto de David Mamet y música de Ennio Morricone, nuevamente con De Niro y un extraordinario Kevin Costner al frente del reparto. Puso el broche a los ochenta con la cinta bélica “Corazones de hierro” (1989).
En la década siguiente fue el encargado de “La hoguera de las vanidades” (1990), “En nombre de Caín” (1992), “Atrapado por su pasado” (1993) -de nuevo con un Pacino espectacular- y “Misión imposible” (1996), que dio inicio a una saga con Tom Cruise a la cabeza.
Entre sus últimos proyectos se encuentran “La dalia negra” (2006), con Scarlett Johansson, Josh Hartnett y Aaron Eckhart, y “Passion” (2012), remake de la francesa “Crime d’amour” (2010), con Rachel McAdams y Noomi Rapace.
Quentin Tarantino nació en Tennessee el 27 de marzo de 1963. Director, productor, guionista, editor y actor estadounidense, en 1985 logró un trabajo en un videoclub, donde entabló amistad con el estudiante de Cine Roger Avary y conoció al profesional de la producción John Langley. Ambos nombres le marcaron en su carrera.
Se estrenó como realizador de largometrajes con “My Best Friend's Birthday” (1987), pero no fue hasta “Reservoir Dogs” (1992) cuando comenzó a adquirir notoriedad. En 1994 filmó “Pulp Fiction”, su mejor obra hasta la fecha, que obtuvo siete nominaciones a los Oscar, recayendo en él la estatuilla dorada al mejor guión. Más tarde rodó uno de los episodios de “Four Rooms” (1995) y. posteriormente, “Jackie Brown” (1997). Después se embarcó en los proyectos “Kill Bill: Volumen 1” (2003) y “Kill Bill: Volumen 2” (2004) y fue el responsable de otro episodio de la cinta coral “Grindhouse” (2007), a la que continuaron “Death Proof” (2007) y “Malditos bastardos” (2009).
En 2012 asumió la dirección de “Django desencadenado”, que le valió su segundo Oscar como guionista y en 2015 llevó a las salas de proyección “Los odiosos ocho”. Ahora está a punto de estrenar su último trabajo, “Érase una vez en... Hollywood”.
Además de interpretar algunos cameos y papeles secundarios en sus propios filmes, ha actuado también en títulos como “Abierto hasta el amanecer” (1996) o “Johnny Destiny” (1995).
Rob Reiner nació en la ciudad de Nueva York el 6 de marzo de 1947. Actor, director de cine, escritor y activista político, inicialmente alcanzó la fama gracias a su interpretación del personaje de Michael Stivic en la comedia televisiva “All in the Family” (Todo en familia). Para la pantalla grande ha actuado en títulos como “Tira a mamá del tren” (1987), “Postales desde el filo” (1990), “Misery” (1990), “Algo para recordar” (1993), “Balas sobre Broadway” (1994), “Primary Colors” (1998) o “El lobo de Wall Street” (2013).
Sin embargo, la faceta profesional con la que ha triunfado y obtenido mayor repercusión ha sido la de realizador. En 1986 rodó el inolvidable film “Cuenta conmigo”, nominado al Oscar al mejor guión. Posteriormente, fue el responsable de “La princesa prometida” (1987), película icónica que se ha convertido con el tiempo en un clásico imperecedero. Más tarde se encargó de filmar “Cuando Harry encontró a Sally” (1989), junto a Billy Crystal y Meg Ryan, sin duda una de las más célebres y aclamadas comedias de todos los tiempos. En 1990 dirigió “Misery” y después “Algunos hombres buenos” (1992), candidata a la estatuilla dorada a la mejor película en los premios de la Academia de Hollywood.
Otros de sus largometrajes son “El presidente y Miss Wade” (1995), “Fantasmas del pasado” (1996), “Historia de lo nuestro” (1999), “Dicen por ahí...” (2005), “El verano de sus vidas” (2012) y “Shock and Awe” (2017).
Alan Parker nació en Londres el 14 de febrero de 1944. Realizador, productor, escritor y actor, es el fundador del Director's Guild de Gran Bretaña.
Debutó en el cine con "Bugsy Malone, nieto de Al Capone" (1976), un film en cuyo reparto figuraba una jovencísima Jodie Foster. Su siguiente trabajo fue "El expreso de medianoche" (1978), cinta ganadora de dos Oscars por la que obtuvo una nominación como mejor director. Le seguiría la exitosa "Fama" (1980), también merecedora de dos estatuillas de la Academia de Hollywood en las categorías de canción y banda sonora.
Ya en 1982 estrenó "Pink Floyd: The Wall" y "Después del amor". Posteriormente rodó "Birdy" (1984), con Matthew Modine y Nicolas Cage, y "El corazón del ángel" (1987), con Mickey Rourke, Robert De Niro y Lisa Bonet. En el año 1988 llegó una de sus obras más destacadas y premiadas, "Arde Mississippi", con Gene Hackman, Willem Dafoe y Frances McDormand, que le supuso su segunda nominación al Oscar a la mejor dirección.
En la década de los noventa dirigió "Bienvenido al paraíso" (1990), con Dennis Quaid, "The Commitments" (1991), por la que ganó el BAFTA al mejor director, "El balneario de Battle Creek" (1996), con Anthony Hopkins y Bridget Fonda, y "Evita" (1997), con la cantante Madonna y, de nuevo, Antonio Banderas.
Sus últimos largometrajes han sido "Las cenizas de Ángela" (1999), con Emily Watson y Robert Carlyle, y "La vida de David Gale", con Kevin Spacey, Kate Winslet y Laura Linney.
El director, guionista y actor estadounidense Harold Ramis nació en Chicago el 21 de noviembre de 1944 y falleció en la misma ciudad el 24 de febrero de 2014.
En su faceta de realizador filmó las cintas “Atrapado en el tiempo” (1993) -una de las comedias más célebres de la Historia del cine, junto a Bill Murray y Andie MacDowell-, “Mis dobles, mi mujer y yo” (1996), con Michael Keaton y, de nuevo, Andie MacDowell, y “Una terapia peligrosa” (1999), en compañía de Robert De Niro y Billy Crystal. Ya en 2002 estrenaría su secuela, “Otra terapia peligrosa ¡Recaída total!”.
Como intérprete es muy célebre su actuación en “Los cazafantasmas” (1984) y su continuación (1986), ejerciendo también cameos en algunos títulos como “Mejor... imposible” (1997) o “El último beso” (2006).
En cuanto a su labor como autor de guiones, además de los de buena parte de los largometrajes ya mencionados, escribió los de “Desmadre a la americana” (1978), “El pelotón chiflado” (1981) y “Regreso a la escuela” (1986).
El director, guionista y productor Peter Jackson nació en Nueva Zelanda el 31 de octubre de 1961. Es conocido principalmente por dirigir, coescribir y producir la trilogía cinematográfica de "El señor de los anillos": “La comunidad del anillo” (2001), “Las dos torres” (2002) y “El retorno del rey” (2003), así como su precuela, la trilogía de "El hobbit": “Un viaje inesperado” (2012), “La desolación de Smaug” (2013) y “La batalla de los cinco ejércitos” (2014). Entre otros galardones, cuenta en su haber con tres Oscars (todos por “El retorno del rey”), un Globo de Oro y otros tres premios BAFTA.
Su primer largometraje se tituló “Mal gusto” (1987) y, tras su exhibición en el Festival de Cannes, se convirtió en un minoritario film de culto gracias a su imaginativa mezcla entre comedia satírica y descocado horror gore. La celebridad de Jackson aumentó después con “Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro” (1992).
Sin embargo, el cineasta sorprendió realmente a crítica y público con “Criaturas celestiales” (1994), un magnífico largometraje con Kate Winslet y Melanie Lynskey como protagonistas de un relato sobre un asesinato real acontecido en la Nueva Zelanda de los años cincuenta.
Al margen de sus títulos sobre el universo de J.R.R. Tolkien, estrenó “Agárrame esos fantasmas” (1996) con Michael J. Fox y Trini Alvarado, “King Kong” (2005), junto a Naomi Watts, Jack Black y Adrien Brody, y “The Lovely Bones” (2009) acompañado por Rachel Weisz, Mark Wahlberg y Saoirse Ronan.
Tengo que reconocer que, en esta ocasión, mis predicciones han fallado estrepitosamente. Narcotizado por completo por la peligrosa y autodestructiva corriente de las secuelas interminables que invaden la industria cinematográfica americana, comencé el visionado de la sexta entrega de “Misión imposible” imbuido de un pesimismo desbordante. Presagiaba la enésima reiteración de tópicos y una nueva rendición de la creatividad frente a una concatenación de secuencias grandilocuentes alejadas años luz de la más mínima credibilidad. Sin embargo, confieso que me ha sorprendido gratamente. Me atrevo incluso a afirmar que se trata la mejor de las seis películas estrenadas hasta la fecha y, muy posiblemente, ante el largometraje de acción del verano. Una conclusión inimaginable para mí cuando, desde hace ya varios meses, repasaba el listado de estrenos estivales.
La saga ya había llegado a las salas de proyección a través de cinco títulos dirigidos por cinco directores distintos. El primero, bueno, a cargo de un efectivo y clásico Brian de Palma. El segundo, claramente el peor, firmado por un descontrolado y desnortado John Woo. El tercero, revitalizando y enderezando el camino, de la mano del enérgico y visionario J.J. Abrams. El cuarto, algo desubicado, con Brad Bird tras la cámara asumiendo el reto de su primera obra no animada. Y el quinto, pretendiendo de nuevo reorientar el serial en la dirección correcta, de un potente y complejo Christopher McQuarrie que no logró alcanzar plenamente su objetivo. El conjunto ofrecía aportaciones interesantes, si bien dentro de una trayectoria irregular.
En este sexto proyecto uno de los cineastas repite detrás tras la cámara. McQuarrie, ganador del Oscar al mejor guion original por la turbadora “Sospechosos habituales”, filma su cuarta cinta como realizador y completa, sin duda, su mejor trabajo. “Misión: Imposible – Fallout” es emocionante, espectacular y con un ritmo constante. Como filme de acción, responde a las expectativas, aunque no se puede negar que las escenas están cosidas con cierta precipitación y el protagonismo de los personajes resulta escaso. No obstante, tales carencias se suplen con creces con una acertada plasmación visual y con un inesperado acierto en las dosis de aventura y tensión. Más de lo que pudiera parecer evidente a simple vista, en numerosos planos se aprecia la mano precisa de un director preocupado por los detalles. Así, el resultado se traduce en una claro ascenso del nivel de calidad de una franquicia que auguraba seguir tambaleándose sobre un alambre. Personalmente, yo no comenzaría a preparar la séptima aventura a tenor de las alabanzas recibidas, ya que bingos de este calibre no se suelen cantar a menudo y, menos aún, de forma consecutiva.
Su estrella indiscutible es Tom Cruise, sobre el que ya he manifestado en otras críticas cinematográficas mi confusión en cuanto a su perfil interpretativo. Inició su carrera artística compaginando papeles centrados en su atractivo físico y en películas de mero entretenimiento (“Top Gun”, “Días de trueno”) con actuaciones más exigentes en otros proyectos de complejidad superior (“Rain Man”, “Nacido el cuatro de julio”). Sus innegables éxitos de taquilla parecían ir asociados a una reconocible calidad (“La tapadera”, “Algunos hombres buenos”, Minority Report”). Trabajaba con directores emblemáticos que le brindaban sus trabajos más arriesgados, como Stanley Kubrick con “Eyes Wide Shut” o Paul Thomas Anderson con “Magnolia”. Pero, de repente, esa deriva cesó para dar paso a una única modalidad de propuestas donde Cruise se empecina en reiterar su prototipo de héroe intrépido e invencible, cerrando aparentemente las puertas a la posibilidad de valorar otras opciones. Una auténtica lástima. Le acompañan en el reparto Henry Cavill (el último Superman), Ving Rhames (un veterano de la saga), Angela Bassett (“Días extraños”, “Tina”) y Michelle Monaghan (“Adiós pequeña, adiós”, “La boda de mi novia”).
Trailer en castellano
Trailer en versión original
Datos del film
Título original: Mission: Impossible - Fallout
Año: 2018
Duración: 147 min
País: Estados Unidos
Dirección: Christopher McQuarrie
Guion: Christopher McQuarrie, Bruce Geller
Música: Lorne Balfe
Fotografía: Rob Hardy
Reparto: Tom Cruise, Rebecca Ferguson, Henry Cavill, Simon Pegg, Vanessa Kirby, Michelle Monaghan, Alec Baldwin, Angela Bassett, Sian Brooke, Ving Rhames
El famoso cineasta holandés Paul Verhoeven nació en Amsterdam el 18 de julio de 1938. Comenzó su andadura profesional rodando documentales para el Ejército y, posteriormente, dio el salto a la televisión, donde obtuvo cierto éxito gracias a la serie “Floris"(1969), protagonizada por Rutger Hauer.
Su primer largometraje fue “Delicias holandesas” (1971), que pasó bastante desapercibido. Sin embargo, poco después estrenó “Delicias turcas” (1973), que resultó nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa.
Comenzó a ser conocido por el gran público en los años ochenta, gracias a títulos como “El cuarto hombre” (1983), con Jeroen Krabbé, “Los señores del acero” (1985), de nuevo con Rutger Hauer y Jennifer Jason Leigh y “Robocop” (1987), con Peter Weller.
Sin embargo, fue en la siguiente década cuando cosechó sus mayores éxitos. De esa época son “Desafío total” (1990), con Arnold Schwarzenegger, Sharon Stone y Michael Ironside; “Instinto básico” (1992), con Michael Douglas y de nuevo Sharon Stone; “Showgirls” (1995), con Elizabeth Berkley y Kyle MacLachlan; y “Starship Troopers: Las brigadas del espacio” (1997), con Casper Van Dien y Denise Richards. Ya en el año 2000 rueda “El hombre sin sombra”, junto a Kevin Bacon, Elisabeth Shue y Josh Brolin.
Sus últimos trabajos han sido “El libro negro” (2006), nominado al BAFTA al mejor film de habla no inglesa y “Elle” (2016), ganadora de dos Globos de Oro (mejor cinta de habla no inglesa y mejor actriz en un drama).
Jeffrey Jacob Abrams, más conocido como J. J. Abrams, nació el 27 de junio de 1966 en Nueva York. Director, productor, escritor, actor y compositor de cine y televisión, es hijo del productor Gerald W. Abrams y de la productora ejecutiva Carol Abrams. Además, su hermana es la guionista Tracy Rosen.
Se inició profesionalmente en la década de los noventa con los guiones de“Millonario al instante” (1990), de Arthur Hiller, “A propósito de Henry” (1991), de Mike Nichols y “Eternamente joven” (1992), de Steve Miner.
En el ámbito de la producción, además de los dos últimos largometrajes mencionados y de sus posteriores trabajos como realizador, fue responsable de series televisivas como “Felicity”, “Alias” y “Perdidos”.
En cuanto a la faceta de la dirección, además de algunos episodios de las series ya citadas, filmó “Misión imposible 3” (2006), “Star Trek” (2009), “Super 8” (2011) y “Star Trek: En la oscuridad” (2013). En 2015 fue el responsable de continuar con la saga más exitosa del Séptimo Arte dirigiendo “Star Wars: Episodio VII - El despertar de la Fuerza”.
Asimismo, ha participado como intérprete en “Seis grados de separación” (1993), “Diabólicas” (1996) o “The Suburbans” (1999).
A día de hoy se le reconoce como uno de los más completos cineastas de la actualidad.
Escena de "Super 8"
Escena de “Star Wars: Episodio VII - El despertar de la Fuerza”