martes, 7 de julio de 2020

IN MEMORIAM: ENNIO MORRICONE


El compositor italiano Ennio Morricone ha fallecido a los 91 años en su Roma natal. Considerado como una leyenda de la Historia del cine, ha dejado tras de sí un legado de más de 500 bandas sonoras. El pasado 5 de junio fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2020 junto a su compañero de profesión, el estadounidense John Williams. Entre sus partituras más destacadas cabe resaltar las siguientes:

  •  ‘Los intocables de Eliot Ness’ (1987). El éxito de Brian De Palma le valió al actor Sean Connery su primer y único Oscar. Una sección de cuerda que marca el ritmo de los gángsteres en una banda sonora que da vuelo y épica a la labor del grupo especial de policías encabezado por Ness.
  • ‘Novecento’ (1976). Bertolucci contaba que, para él, lo que había hecho Morricone en "Novecento" era componer uno de los himnos más bellos de la Historia del cine en loor del proletariado italiano.
  • ‘Cinema Paradiso’ (1988). Con una sensibilidad pasmosa, las notas de los instrumentos de cuerda trasladan casi flotando a los espectadores a su infancia más tierna, para ver crecer y enamorarse por primera vez al pequeño Salvatore antes de convertirse en un director de renombre. El realizador Giuseppe Tornatore supo retratar con maestría la magia que traía consigo el proyector del bueno de Alfredo a un pueblo siciliano que, como tantos otros, trataba de salir adelante tras la Segunda Guerra Mundial. En la obra participó también el hijo de Ennio, Andrea, componiendo el tema "Amor".
  • ‘La misión’ (1986). Parece increíble que cuando le llegó el encargo a Morricone, este se lo pensara. La película le parecía tan espectacular que no necesitaba una banda sonora. Luego no ganó el Oscar y se enfadó. La estatuilla recayó en Herbie Hancock por "Alrededor de medianoche" cuya música se basaba en temas previos, con lo que no era original. En cambio, "La misión"... Cualquier cinéfilo es capaz de silbar hoy la melodía de "El oboe de Gabriel".
  • ‘Por un puñado de dólares’ (1964). Con la trilogía del dólar ("Por un puñado de dólares", "La muerte tenía un precio" y "El bueno, el feo y el malo"), Sergio Leone levantó la piedra angular del spaghetti western gracias a varios elementos, entre ellos el rostro de Clint Eastwood y la música de Ennio Morricone, con el que había ido de niño al colegio -curiosamente, ninguno se acordaba de ello-. 
  • ‘Érase una vez en América’ (1984). El compositor italiano contaba que sentía que este Oscar se le había escapado. Al parecer, alguien no anduvo rápido con el papeleo y llegaron tarde a registrarle como posible candidato en la categoría musical. Una pena, porque es uno de sus más grandes trabajos y Leone subrayaba cómo usó distintos estilos para cada época, además de saber enhebrar "Amapola" dentro de la música de la cinta.
  • ‘Frenético’ (1988). Morricone también colaboró con Roman Polanski en este film policial y de espías protagonizado por Harrison Ford y Emmanuelle Seigner. Compone una magnífica partitura en cuyo tema principal utiliza el sonido electrónico del bajo eléctrico para marcar la sensación de tensión y suspense. Igualmente, el maestro italiano crea otras composiciones con un tono más melancólico y triste, como podemos apreciar en los títulos finales, donde usa el acordeón en una clara alusión al trasfondo parisino de la historia.
  • ‘En la línea de fuego’ (1993). Partitura en la que el compositor aplica un contundente y efectista tema principal, a modo de amenaza implícita, que se repite a lo largo del metraje con mayor o menor fuerza en las percusiones. Lo contrasta con una bella melodía intimista que aplica para reforzar el sentimiento de indefensión y soledad del personaje protagonista en su enfrentamiento al villano, así como para las escenas románticas.
  • ‘La leyenda del pianista en el océano’ (1998). El músico volvió a trabajar junto a Tornatore una década después de Cinema Paradiso para contar esta adaptación del monólogo teatral "Novecento", del dramaturgo Alessandro Baricco.
  • ‘Los odiosos ocho’ (2015). Tras estar nominado en seis ocasiones a los Oscar y haber recibido en 2007 una estatuilla honorífica de la Academia, poco apuntaba a la posibilidad de que se alzase con el galardón en 2016 pero, finalmente, así fue.


viernes, 3 de julio de 2020

FESTIVAL DE LA CANCIÓN DE EUROVISIÓN (Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga)

Comencé a ver “Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga” con muy pocas ganas y el casi total convencimiento de que no me iba a gustar. Tres razones significativas me hacían presagiar el desastre que estaba por venir: el director David Bokin, el actor Will Ferrell y el popular certamen eurovisivo como tema central. Tres argumentos de peso para apostar por el espanto. Dobkin jamás ha filmado un largometraje de mi agrado. Más allá de su faceta como realizador de videoclips musicales para grupos como “Maroon 5” y cantantes como “Elton John”, su predisposición hacia la comedia absurda y simplona (“Los rebeldes de Shanghai”, con Jackie Chan y Owen Wilson; “De boda en boda”, de nuevo con Owen Wilson acompañado de Vince Vaughn; “El cambiazo”, con Jason Bateman y Ryan Reynolds) le coloca en las antípodas de mis gustos. Ni cuando intentó ponerse más serio en “El juez” (con Robert Downey Jr. y Robert Duvall al frente del reparto), aunque mejoró ligeramente, pudo desurdirse del estilo artificial, amañado y tramposo que aqueja a gran parte de la industria norteamericana del Séptimo Arte. 
Supongo que esta cinta entretendrá a los fanáticos de célebre concurso musical entre quienes, desde luego, no me incluyo. Además, por lo que respecta a sus aspectos artístico y cinematográfico, resulta pobre y hasta ridícula. Me consta que son numerosas las personas partidarias de este tipo de comicidad pero, en mi opinión, semejante reiteración de chistes y gracietas bastarían como mucho para configurar un programa de la pequeña pantalla. Porque una película es otra cosa. Parafraseando uno de los célebres diálogos de “Pulp Fiction”, “no es la misma liga. Ni siquiera es el mismo deporte”. Sin embargo, la especialidad de David Dobkin es filmar siempre y en todo momento un larguísimo sketch. 
La trama carece por completo de complicación. Dos músicos islandeses aprovechan la oportunidad de poder cumplir su sueño de participar en el Festival de la Canción de Eurovisión. Ahí termina el argumento. El resto es mero relleno humorístico de dudosa gracia a cargo de personajes provistos de un mínimo interés. 
Se intenta paliar el despropósito gracias a algunos cameos de cantantes conocidos como Demi Lovato o Conchita Wurst, ganadora en 2014. Evidentemente, este pretendido reclamo no aporta nada al resultado final, suponiendo una prolongación innecesaria que tal vez encajara mejor como idea para un cortometraje. Con una duración superior las dos horas, la proyección se torna insoportable para cualquier aficionado que busque en las diversas plataformas digitales entretenimiento y cine de verdad en tiempos de pandemia. 
El equipo artístico está integrado por rostros famosos de cierto renombre, como Pierce Brosnan y Rachel McAdams. Él no ha terminado de desvincularse de su etiqueta de galán de acción en títulos mediocres porque, probablemente, nunca lo ha intentado. Sus aportaciones al papel de James Bond no han destacado nunca y tampoco dando vida a otros personajes ha demostrado poseer excesivos recursos interpretativos, excepción hecha de “Evelyn”, de Bruce Beresford y “El escritor”, de Roman Polanski, en las que apuntó alguna cualidad más señalada. Lo que a Brosnan le sale realmente bien es hacer de Brosnan. Ella, por el contrario, presenta una trayectoria bastante más interesante, en la que sus actuaciones en “Disobedience”, de Sebastián Lelio, “Spotlight”, de Tom McCarthy o “Midnight in Paris”, de Woody Allen evidencian su versatilidad. Junto a éxitos como “El diario de Noa”, figuran también comedias anodinas que, en todo caso, no oscurecen otros de sus filmes de innegable calidad e, incluso, de obligada visión. La pérdida de tiempo que implica su intervención en “Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga” no deja lugar a dudas. 
Y, por último, queda Will Ferrell, al que no debería valorar habida cuenta mi nula simpatía hacia él. Se trata del típico actor sin ninguna chispa que, paradójicamente, se limita a rodar comedias centradas en una clase de humor grosero, plano y previsible en las que, tanto los personajes como el guion, resultan irrelevantes. En definitiva, otro intérprete que se limita una y otra vez de hacer de sí mismo. 

Trailer


Datos del filme

Título original: Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga
Año: 2020
Duración: 123 min.
País: Estados Unidos
Dirección: David Dobkin
Guion: Will Ferrell, Andrew Steele
Música: Atli Örvarsson
Fotografía: Danny Cohen
Reparto: Rachel McAdams, Will Ferrell, Pierce Brosnan, Demi Lovato, Dan Stevens

miércoles, 1 de julio de 2020

20º ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "GLADIATOR" (20th Anniversary of the Premiere of "Gladiator")

Se cumplen veinte años del estreno de la película “Gladiator”, dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Russell Crowe, Joaquin Phoenix y Connie Nielsen. 

Crowe interpreta a Máximo Décimo Meridio, un leal general hispano del ejército del Imperio romano que es traicionado por Cómodo, el ambicioso hijo del emperador Marco Aurelio, quien ha asesinado a su padre y se ha hecho con el trono. Forzado a convertirse en esclavo, Máximo triunfa como gladiador mientras anhela vengar la muerte de su familia y la del emperador. 

"Gladiator" fue un éxito tanto entre la crítica especializada como entre el público, y contribuyó al breve resurgir del cine épico ambientado en la Antigüedad Clásica. La cinta recibió numerosos premios y nominaciones, incluidos cinco Oscars (entre ellos los de mejor película y mejor actor principal). Obtuvo asimismo dos Globos de Oro  y cuatro BAFTAS (en ambos casos al de mejor película). 

Se estrenó en 2.938 salas de cine de Estados Unidos y recaudó 34,83 millones de dólares en su primer fin de semana en cartel. En apenas quince días su recaudación en la taquilla norteamericana sobrepasó los 103 millones de dólares, llegando a nivel mundial a más de 450. 

Escenas de la película