Francis Ford Coppola recibió recientemente el premio del American Film Institute (50th AFI Life Achievement Award Honoree).
Coppola, miembro fundador del consejo del AFI, recibió el galardón en una
ceremonia en el Teatro Dolby que reunió a legendarias estrellas de una época
del cine.
Steven Spielberg proclamó que
“The Godfather” es “la mejor película estadounidense que se haya hecho”; Robert
De Niro lamentó, en tono de broma, que haya sido elegido para la secuela y no
para la original; y Harrison Ford apenas contuvo el llanto al reflexionar sobre
su papel en la cinta “The Conversation”, de 1974.
Coppola se sentó entre
Spielberg y George Lucas, mientras que actores y cineastas, como Spike Lee,
Dustin Hoffman, Al Pacino y Morgan Freeman, participaron en el evento.
Lucas, viejo amigo y colega de
Coppola, le entregó el premio. Ambos se conocen desde hace décadas y fundaron
la productora American Zoetrope en 1969.
“Reuniste a un grupo de
jóvenes estudiantes de cine, nos juntaste. Nos mudamos a San Francisco con la
esperanza de vencer al sistema. Y lo hicimos. Como los cineastas de los albores
del arte, no teníamos reglas. Las escribimos, y tú sostenías la pluma”, dijo
Lucas.
Existen
numerosos mitos y leyendas en torno a la película “Apocalypse Now” que reflejan
lo caótico de su rodaje, la locura en la que casi cayó su director y las
innumerables improvisaciones que terminaron colándose en la versión final del
metraje. Mi impresión es que, dentro de varias décadas, también comenzarán a
circular curiosidades y anécdotas similares en relación a “Megalópolis”, el
epílogo cinematográfico de un maestro indiscutible. Francis Ford Coppola ha ganado
cinco Oscars de entre quince nominaciones, cuatro Globos de Oro de once
candidaturas y una interminable lista de premios y reconocimientos. Se trata,
sin duda, de uno de los cineastas más importantes e influyentes de la Historia
del Séptimo Arte. La saga de “El padrino”, “Cotton Club” o “Drácula, de Bram
Stoker”, entre otros, se alzan como títulos imprescindibles.
En una
secuencia de “Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra”, ante una
idea puesta en marcha por el singular Jack Sparrow, el personaje que
interpretaba Orlando Bloom exclama: “Esto es una locura, o una genialidad”, a
lo que responde el pirata: “Es sorprendente lo a menudo que coinciden esos dos
conceptos”. Personalmente, me cuesta decidir si el último largometraje de Coppola
debe catalogarse de mera locura sin sentido o, por el contrario, elevarse a la
categoría de genialidad.
Por un
lado, hay que reconocer su valentía a la hora de apostar por una majestuosidad
visual, una estética rompedora y un contenido que combina cinismo y crítica.
Sin embargo, en numerosos momentos de la proyección me resulta imposible asumir
tanta pomposidad y grandilocuencia, y me cuesta encontrar la coherencia en el
desarrollo de la trama, dada la suma de ocurrencias hiperdimensionadas que entorpecen,
más que impulsan, el mensaje que se desea transmitir. No obstante, quizá sea yo
quien no haya sabido percibir la sutileza en este modo de narración.
No
descarto que, en una posterior revisión del film, acepte lo que en un principio
me resultó excesivo. Pero, a primera vista, califico la obra de exagerada y más
bien decepcionante, sobre todo para alguien que ha escrito el nombre de su
creador con letras de oro en la cima de la industria del celuloide. Me consta
que el realizador ha dedicado largo tiempo a este proyecto y que la apuesta ha
sido total, arriesgando su propio patrimonio y su imperio vitivinícola. Quién
sabe. Tal vez, como el buen vino, necesite años de maduración para un visionado
más digestivo. En atención a su innegable sello personal, este trabajo cuenta
con todo mi respeto, si bien la propuesta en sí misma no me ha interesado ni
entretenido como otras.
Resumir
el guion supone una complejidad notable, no sabiendo si nos coloca frente ante
una fábula o ante una épica epopeya de romanos ambientada en una América
moderna. La ciudad de Nueva Roma se extiende en una encrucijada entre la visión
de un artista que persigue un futuro utópico e idealista y su opositor, el
alcalde, empeñado en mantener un sistema regresivo y codicioso. En medio de
ambos, la hija del segundo, cuyo amor por el primero le hace cuestionarse su
lealtad filial.
A ratos se
percibe el talento de un innovador director, así como un reguero de juicios y consignas
más o menos subliminales que aspira a convertir en epitafio artístico. En ese
sentido, reconozco su mérito, aunque no haya calibrado adecuadamente el
subrayado de una puesta en escena más excéntrica que original.
El propio
casting se presenta tan apabullante como “Megalópolis”. Adam Driver (“Paterson”,
“Historia de un matrimonio”, “Infiltrado en el KKKlan”), Giancarlo Esposito
(“Sospechosos habituales”, “Haz lo que debas”), Nathalie Emmanuel (vista en las
cuatro últimas entregas de “Fast & Furious”), Shia LaBeouf (“Pacto de
silencio”, “Sin ley”), Jon Voight (“Cowboy de medianoche”, “Ali”, “Legítima
defensa”), Laurence Fishburne (“Matrix”, “Contagio”, “Mystic River”), Talia
Shire (“El padrino”, “Rocky”) o Jason Schwartzman (“Academia Rushmore”, “Moonrise
Kingdom”) dan fe de ello.
El 24 de marzo de 1972 se estrenó en la cartelera
norteamericana ‘El padrino’, así que este mes se cumple medio siglo de la llegada a las
pantallas de una de las más aclamadas y célebres películas de todos los
tiempos.
Francis Ford Coppola, con 32 años en el momento del estreno
y poseedor de un Oscar por el guion adaptado de ‘Patton’ (Franklin J. Schaffner, 1970),
contaba ya en su filmografía con largometrajes como ‘Demencia 13’ (1963), ‘El valle del
arco iris’ (1968) o el desastre comercial ‘Llueve sobre mi corazón’ (1969). Sin embargo, desde entonces todo sería diferente para él.
La cinta fue producida por Albert S. Ruddy, vinculado a la
compañía Paramount Pictures. Basada en la novela homónima (inspirada a su vez en la Familia Real de los Mortillaro de Sicilia) de Mario
Puzo, dicho escritor adaptó su texto junto a Coppola y Robert Towne (este último sin figurar en los títulos de crédito).
El film resultó uno de los más populares del 72 y
recibió elogios de la crítica y el público, con un especial reconocimiento a las
interpretaciones de su elenco (en particular, las de Marlon Brando y Al Pacino), la
dirección, el guion, la cinematografía, la edición, la partitura y la
recreación de la mafia. Revitalizó la carrera de Brando -que había sufrido un declive durante la década de los sesenta antes de protagonizar éxitos como 'El último tango en París', 'Superman' y 'Apocalypse Now'- y lanzó las de Coppola, Pacino y el resto de los actores.
En la 45.ª ceremonia de la Academia de Hollywood obtuvo las estatuillas a película, actor (Brando) y guion adaptado (Puzo y Coppola). Sus otras siete candidaturas recayeron sobre Al Pacino, James Caan, Robert Duvall (actores de reparto) y Coppola (director).
Desde su estreno, 'El padrino' está considerada
como una de las mejores y más influyentes películas de la Historia del Séptimo Arte, sobre todo en el género de cine de gángsteres. Fue seleccionada para su conservación por el National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos en 1990, al calificarse como «cultural, histórica o estéticamente
significativa» y clasificarse como la segunda mejor cinta estadounidense (detrás de 'Ciudadano Kane') por el American Film Institute.
El Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (FIMUCITÉ) celebrará su 13ª edición en Santa Cruz de Tenerife entre los próximos días 20 y 29 de septiembre.
Su programa recoge los siguientes conciertos:
‘Cinema Morricone’
20 de septiembre (Teatro Leal)
21 de septiembre (Teatro Guiniguada)
Hasta que llegó su hora: Theme, Farewell To Cheyenne, The Man With The Harmonica
La leyenda del pianista en el océano: Playing Love
El secreto de Sáhara: Sahara Dream
Cinema Paradiso: Cinema Paradiso, Childhood and Manhood, Love Theme
La misión: Brothers, Climb, The Falls, Gabriel’s Oboe, Remorse, On Earth As It Is In Heaven
¡Agáchate, maldito! Theme
Días del cielo: The Farmer and The Girl, Happiness, Harvest, Threshing
Érase una vez América: Main Theme, Poverty, Cockeye’s Song, Deborah’s Theme
Los intocables de Elliot Ness: Ness and His Family, Al Capone, Death Theme, The Untouchables
‘Let’s Dance’
21 de septiembre (Teatro Guimerá)
'Wipe Out' (The Surfaris) - Dirty Dancing
'Everybody Needs Somebody To Love’ (The Blues Brothers) - The Blues Brothers
'Don´t Go Breaking My Heart' (Elton John) - Ella Enchanted
'Hot Stuff' (Donna Summmer) - The Full Monty
'Xanadu' (Olivia Newton John) – Xanadu
'Walking On Sunshine' (Katrina & The Waves) - High Fidelity
'Land of 1000 Dances' (Wilson Pickett) - The Great Outdoors
'It’s Not Unusual' (Tom Jones) – Mars Attacks!
'Mr Zoot Suit' (The Flying Neutrinos) - Blast From The Past
'Hit The Road Jack' (Ray Charles) - The Dream Team
'Great Balls Of Fire' (Jerry Lee Lewis) - Great Balls Of Fire
'Think' (Aretha Franklin) - The Blues Brothers
'My Sharona’ (The Knac) - Reality Bites
'The Time Of My Life' (Bill Medley y Jennifer Warnes) – Dirty Dancing
'Far From Over' (Vince DiCola) – Staying Alive
'Hey Mickey' (Sweet California) - Bring It On
'Town Called Malice' (The Jam) – Billy Elliot
'War' (Edwin Star) – Rush Hour
'Dancing In The Street' (Martha Reeves & The Vandellas) – Sister Act 2
'Sway' (Michael Bouble) - The Wedding Date
'Footloose' (Blake Shelton) – Footlose
'Old Time Rock & Roll' (Bob Seger) - Risky Business
'I’m Still Standing' (Elton John) – Sing
‘Randy Edelman: A Close Relationship’
26 de septiembre (Teatro Guimerá)
Randy Edelman, uno de los compositores de Hollywood más reconocidos de la actualidad y autor de las bandas sonoras de películas como “Dragonheart”, “El último mohicano”, “Poli de guardería" y de series de televisión como “McGyver”, repasará su fascinante y ecléctica carrera musical en un emotivo e íntimo concierto a piano.
‘Mis terrores favoritos’
27 de septiembre (Auditorio de Tenerife)
Obertura: "Terroríficamente muertos" (Joseph LoDuca), La dimensión desconocida (Marius Constant), Halloween (John Carpenter), El exorcista (Mike Oldfield), SAW (Charlie Closer)
Pesadilla en Elm Street (Charles Bernstein) - Suite
Terror en Amityville (Lalo Schifrin) - Main Title
Psicosis (Bernard Herrmann) - Prelude
La semilla del diablo (Krzysztof Komeda) - Main Theme
Terror de la Hammer: La maldición de Frankenstein / Drácula (James Bernard) - Suite
La maldición de Damien (Jerry Goldsmith) - All The Power / End Title
Suite "Mis terrores favoritos": La noche del terror ciego (Antón García Abril), La residencia (Waldo de los Ríos), ¿Quién puede matar a un niño? (Waldo de los Ríos)
Arrástrame al infierno (Christopher Young) - Concerto to Hell
Hellraiser / Hellbound: Hellraiser II (Christopher Young) - Suite
Entrevista con el vampiro (Elliot Goldenthal) - Born to Darkness / Lestat’s Tarantella / Louise’s Revenge
Sleepy Hollow (Danny Elfman) - Suite
Poltergeist (Jerry Goldsmith) - Rebirth
Viernes 13 (Harry Manfredini) - Suite
‘Drácula de Bram Stoker’
28 de septiembre (Auditorio de Tenerife)
De entre todos los monstruos clásicos de la gran pantalla. destaca por derecho propio el vampiro creado por la pluma del escritor Bram Stoker. Han sido numerosos los cineastas que le han llevado al cine, pero ninguno como Francis Ford Coppola supo aglutinar el legado alrededor del personaje y volcarlo de manera tan sensacional en una obra maestra de gran valor artístico. El éxito de crítica y público aún resuena, convirtiendo su film en el título de Drácula por antonomasia. La música llegaría de la mano del polaco Wojciech Kilar, consolidándose como la mayor referencia sonora del género de vampiros. La experiencia consistirá en ver la película proyectada en pantalla gigante mientras la banda sonora es interpretada en vivo por una orquesta sinfónica y un coro en perfecta sincronización con las imágenes.
‘Campeones de la gran pantalla’
29 de septiembre (Auditorio de Tenerife)
Obertura "Campeones de la gran pantalla”: Sintonía Deportes RTVE (Antón García Abril), Yo hice a Roque III (Alfonso Agullo /Eddy Guerin / Carlos Vila), Street Fighter II (Yoko Shimomura), Karate Kid (Bill Conti), Super Campeones (Osamu Yoshioka, Hiroshi Uchiki)
Hoosiers, más que ídolos (Jerry Goldsmith)
RAD (John Farnham) - Break The Ice (interpretada por Marc Quee)
Carros de fuego (Vangelis) - Chariots of Fire Titles
Titanes, hicieron historia (Trevor Rabin) - Suite
El mejor (Randy Newman)
Rudy, reto a la gloria (Jerry Goldsmith) - The Final Game
Rocky (Bill Conti) - Going The Distance / Gonna Fly Now
Formula 1 (Brian Tyler) - Formula 1 Theme
Angeles (Randy Edelman) - Suite
NBC Football Theme (Randy Edelman)
Dragón, la vida de Bruce Lee (Randy Edelman) - Dragon’s Heartbeat
Rocky IV (Vince DiCola) - Training Montage / Hearts on Fire / Up the Mountain / War! - “Hearts on Fire” (interpretada por Marc Quee)
Se cumplen cuarenta años del estreno de “Apocalypse Now”, cinta bélica estadounidense dirigida y producida en 1979 por Francis Ford Coppola. Su guión se basó en “El corazón de las tinieblas” (Heart of Darkness), una novela breve de Joseph Conrad ambientada en el África de finales del siglo XIX, si bien trasladando la acción a la Guerra de Vietnam. Estuvo igualmente influenciada por el film de Werner Herzog “Aguirre, la cólera de Dios” (Aguirre, der Zorn Gottes) (1972).
La película ganó dos Oscars (fotografía y sonido) y cosechó otras seis candidaturas (director, película, actor de reparto -Robert Duvall-, guión adaptado, dirección artística y montaje). Obtuvo asimismo la Palma de Oro del Festival de Cannes y se alzó con tres Globos de Oro (dirección, actor secundario y banda sonora).
En el año 2000, este título fue considerado «cultural, histórica y estéticamente significativo» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, y seleccionado para su preservación en el National Film Registry.
Un año después, Coppola presentó de nuevo en Cannes otro montaje, que alcanzaba ya las tres horas y media de duración, con el nombre de "Apocalypse Now Redux". Y si la primera versión se convirtió en una obra de culto, la segunda tampoco defraudó ni a la crítica ni a los antiguos admiradores.