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viernes, 4 de noviembre de 2022

EL ÁNGEL DE LA MUERTE (The Good Nurse)



Ver “El ángel de la muerte” ha supuesto para mí toda una sorpresa. No hay nada como asistir a la proyección de una película sin albergar previsiones ni expectativas porque, en esta ocasión, me he topado con un sólido thriller de corte dramático que alcanza con cierta soltura el entretenimiento y la intriga necesarios para mantener a buen nivel la filmación durante sus casi dos horas de duración. Se nota que los personajes están bien trabajados y que el guion los mima como parte fundamental del largometraje. Sobre la base de dos grandes interpretaciones, se impulsa una cinta con calidad suficiente para situarse entre las mejores del año, si bien este logro no resulte demasiado complicado, teniendo en cuenta la mediocridad imperante en los estrenos de 2022.

Detrás de la cámara se encuentra Tobias Lindholm, más conocido por sus guiones de “Otra ronda” y “La caza”, dirigidas ambas por Thomas Vinterberg y con el solvente e inquietante Mads Mikkelsen encabezando el reparto. Sin embargo, se trata ya de su cuarta obra, a las que añade también algún capítulo de la celebrada serie de televisión “Mindhunter”. De hecho, “A War (Una guerra)” fue nominada a mejor film de habla no inglesa en 2016. Este cineasta danés posee una notable habilidad para contar historias creíbles y rigurosas, y para construir narraciones partiendo de unos personajes consistentes. Uno de sus principales logros estriba en la capacidad para compaginar con acierto los elementos dramáticos con la esencia criminal del relato. Aquí nos traslada un acontecimiento real y, cuando se da esa circunstancia, sobrevuela la duda de cuántas licencias artísticas se habrá permitido para traducir los acontecimientos en imágenes. Sea como fuere, constituye un trabajo más que correcto y se percibe como uno de esos títulos que se van enriqueciendo tras cada posterior visionado.

El enfermero Charlie Cullen está considerado uno de los mayores asesinos en serie de todos los tiempos. Bajo el apodo de "ángel de la muerte", este marido y padre se ganaba la vida como cuidador, pero su secreta actividad de arrebatar vidas ajenas le llevó a implicarse a lo largo de dieciséis años en los fallecimientos de unas trescientas personas ingresadas en nueve hospitales de Nueva Jersey y Pensilvania. Pese a lo complicado de su temática, la propuesta se muestra contundente y nada edulcorada, sin caer en sensiblerías manipuladoras ni utilizar el dramatismo de forma interesada, y generando un resultado final notable y convincente. Presentada oficialmente en el Festival Internacional de Cine de Toronto, llega ahora a la plataforma Netflix como uno de sus estrenos más relevantes de la temporada.

Las actuaciones del equipo artístico representan el plato fuerte de “El ángel de la muerte”, con dos pesos pesados a la cabeza: Jessica Chastain y Eddie Redmayne. Ella, ganadora del Oscar por “Los ojos de Tammy Faye”, ha obtenido otras dos nominaciones por “La noche más oscura” (en mi opinión, su mejor actuación) y “Criadas y señoras”, aunque su amplia filmografía contiene joyas como “El año más violento”, “Interstellar”, “La desaparición de Eleanor Rigby”, “El caso Sloane” o “Molly's Game”. Últimamente ha dado algún patinazo impropio de su trayectoria, pero que no pone en cuestión su condición de extraordinaria intérprete digna de toda atención.

Redmayne, por su parte, posee también una estatuilla dorada gracias a su papel en “La teoría del todo”, y otra candidatura más por su intervención en “La chica danesa”. Sin contar con una carrera artística tan brillante como la de su compañera de reparto, demuestra siempre solvencia y efectividad. Ambos sostienen con vigor la esencia de la película. Entre los secundarios figuran Noah Emmerich (de la excelente serie “The Americans”, “Caza a la espía”, “Super 8”) y Kim Dickens (“Perdida”, “El hombre sin sombra”).



jueves, 14 de abril de 2022

ANIMALES FANTÁSTICOS: LOS SECRETOS DE DUMBLEDORE (Fantastic Beasts: The Secrets of Dumbledore)






En varias ocasiones he utilizado para alguna de mis críticas una de las citas de la película “El club de la lucha”: “Cuando se padece de insomnio, nada parece real, las cosas se distancian, todo parece una copia de una copia de otra copia”. Esa es, sin duda, una de las sensaciones más comunes que genera el cine de hoy en día. A veces, aunque se pretenda realizar algo diferente, sale siempre lo mismo, o muy parecido. Así, ahora se usan términos como “Spin-off”, muy apropiado cuando se trata de distinguirse de un producto previo, pero tan parecido al mismo tiempo que se entiende como una especie de trama paralela a la original. La saga de “Animales fantásticos” (compuesta por “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”, “Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald” y, ahora, “Animales fantásticos: Los secretos de Dumbledore”) constituye precisamente un “Spin-off” de Harry Potter, creaciones ambas de la escritora J.K. Rowling. Sin embargo, en este caso nos sitúa ante “una copia de una copia de otra copia” que, para no variar, va perdiendo nitidez y calidad a medida que se reproduce una y otra vez.

Y conste que, dentro de la extensa saga del joven mago, algunos títulos resultan de mi agrado. El primero, sin ir más lejos, me sorprendió sobremanera y lo considero una obra original, entretenida y muy bien contada, conservando algunas de sus secuelas numerosos de esos méritos. Aun así, la reiteración me saturó al final y me provocó mayor distancia y desinterés. Con “Animales fantásticos” comencé ya con recelo desde el inicio. Se intuía la voluntad de rodar un proyecto diferente, pero no dejaba de ser el enésimo intento de prolongar otro éxito rentable. Un intento, por otra parte, loable desde el punto de vista empresarial, aunque decepcionante artísticamente hablando, por culpa de la insistencia y la reincidencia. Esta tercera entrega ahonda aún más, si cabe, en tales déficits.

David Yates, responsable de cuatro largometrajes de Harry Potter y de los tres de “Animales fantásticos”, asume la realización. Desde luego, conoce los personajes, las reglas y los principios del universo Rowling. No obstante, no construye una historia interesante y cualquier virtud es heredada o repetida. Esta sensación de hastío aumenta ante el anuncio de preparación de dos nuevas partes. No me extrañaría que la quinta la subdividieran igualmente en dos, para continuar estirando el chicle hasta el infinito. Parafraseando el origen de la trilogía, “Ideas fantásticas y dónde encontrarlas” se alza como su verdadero problema de fondo.

El profesor Albus Dumbledore sabe que el poderoso hechicero oscuro Gellert Grindelwald planifica apoderarse del mundo mágico. Incapaz de detenerlo él solo, confía en el magizoólogo Newt Scamander para dirigir a un intrépido equipo de magos, brujas y al valiente panadero Muggle en una misión peligrosa, donde se encuentran con antiguos y nuevos animales y se enfrentan a una legión cada vez más nutrida de seguidores de Grindelwald.

La duración de la cinta (dos horas y veinte minutos) se torna excesiva y rellenada artificialmente con demasiados efectos visuales que no van acompañados de un guion sólido. Por mucho que no quiera reconocerse, hace tiempo que este hechizo dejó de surtir efecto.

Eddie Redmayne repite nuevamente en el papel protagonista. El oscarizado actor de “La teoría del todo” parece haberse habituado a este tipo de intervenciones, pero esa reiteración le aleja del prometedor futuro que presagiaba hace años. Junto a él se halla Jude Law, en cuyo pasado hay también que rebuscar para encontrar sus mejores actuaciones. Mads Mikkelsen, que sustituye a Johnny Deep, completa el trío principal. Les acompañan Ezra Miller (“Las ventajas de ser un marginado”, “Batman v Superman: El amanecer de la justicia”) y Katherine Waterston (“Alien: Covenant”, “Steve Jobs”).





viernes, 9 de octubre de 2020

EL JUICIO A LOS 7 DE CHICAGO (The Trial of the Chicago 7)


Siento auténtica veneración por el polifacético Aaron Sorkin. Posee una innata habilidad creativa para combinar ingenio, denuncia y reflexión. De ahí que sus guiones me hayan proporcionado momentos inolvidables tanto en el cine como en la televisión. Su debut como guionista tuvo lugar con “Algunos hombres buenos”, una película que atesora menciones dentro del género judicial. Responsable de dos series para la pequeña pantalla tan imprescindibles como “El ala oeste de la Casa Blanca” y “The Newsroom”, retornó con brillantez y genialidad al Séptimo Arte a través de títulos como “La guerra de Charlie Wilson”, “La red social” o “Moneyball: Rompiendo las reglas”. Se estrenó asimismo en la dirección con la notable “Molly's Game” y su nombre es garantía de calidad, humor y filosofía vital, que le han reportado hasta la fecha un Oscar, dos Globos de Oro, seis Emmy y un BAFTA, de entre una larga lista de premios y reconocimientos.

Ahora llega a las carteleras su último trabajo como realizador y guionista, “El juicio de los 7 de Chicago”, un guiño a aquel cine de denuncia de los años setenta que, en gran medida, se enraíza con el actual clima político. Su innegociable estilo fluido, vigoroso y eléctrico, compone una exhortación de los fantasmas de esta sociedad crispada y desnortada en la que vivimos, compaginando con acierto el entretenimiento más eficaz con el lanzamiento de dardos en forma de diálogos corrosivos. Esta intransferible seña de identidad de Sorkin le ha catapultado hasta convertirle en uno de los mejores redactores para la imagen de todos los tiempos.

La historia, basada en hechos reales, se centra en un grupo de manifestantes que en 1968 interrumpieron la convención del Partido Demócrata en Chicago con sus protestas en contra de la guerra de Vietnam. En medio del clima de división generada por dicho conflicto bélico, unido al asesinato de Robert Kennedy y a la decisión de Lyndon B. Johnson de no volver a presentarse a la reelección presidencial, lanzaron objetos contra la Policía, que respondió con gases lacrimógenos, y el centro de la ciudad fue testigo de enfrentamientos y caos. Los demócratas eligieron finalmente a Hubert Humphrey sobre Eugene McCarthy, aunque no pudieron evitar que perdiera las elecciones frente el candidato del Partido Republicano, Richard M. Nixon.


La cinta resulta potente y vigorosa en su aspecto visual, y sobresaliente en su vertiente narrativa, además de constituir un vehículo de lucimiento para los actores. No cabe duda de que Aaron Sorkin rehoga toda su producción con sus inquietudes políticas. Por ello, es del todo imposible presenciar este relato sin realizar multitud de conexiones entre los conflictos de hace medio siglo con los que tienen lugar a día de hoy.

Junto a su exhibición en algunas salas de proyección (la pandemia de coronavirus continúa haciendo estragos entre los profesionales del sector),  “El juicio de los 7 de Chicago” puede visionarse en Netflix por tratarse de un largometraje filmado para dicha plataforma digital. A mi juicio, en este 2020 tan desolador para las artes en general, vale la pena verlo sin ninguna duda y, ya aprovechando la coyuntura, revisar de principio a fin la obra completa de este neoyorkino extraordinario. Junto a tantísimas series que ahora triunfan entre jóvenes y adultos, me gustaría que esos mismos espectadores capaces de ver temporadas completas durante un fin de semana hicieran un hueco para repescar la producción televisiva de Sorkin. Los ocho minutos iniciales del primer episodio de “The Newsroom” valen más que la una temporada de muchas de las actuales series de moda y la respuesta de Jeff Daniels a una joven estudiante que le pregunta por qué Estados Unidos (no) es el mejor país del mundo conforma una de esas secuencias memorables que resume el estilo sorkiniano.

Eddie Redmayne (Oscar al mejor actor por “La teoría del todo”), Mark Rylance (premiado también con el estatuilla de Hollywood por “El puente de los espías”), Sacha Baron Cohen (“La invención de Hugo”), Jeremy Strong (“La gran apuesta”), John Carroll Lynch (“Zodiac”), Joseph Gordon-Levitt (“Origen”) y Frank Langella (“El desafío - Frost contra Nixon”) integran un reparto tan lucido como efectivo.

Trailer 



Datos del filme

Título original: The Trial of the Chicago 7

Año: 2020

Duración: 129 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Aaron Sorkin

Guion: Aaron Sorkin

Música: Daniel Pemberton

Fotografía: Phedon Papamichael

Reparto: Eddie Redmayne, Sacha Baron Cohen, Joseph Gordon-Levitt, Mark Rylance, Michael Keaton, Alex Sharp, Jeremy Strong, John Carroll Lynch, Yahya Abdul-Mateen II, Ben Shenkman, J.C. MacKenzie, Frank Langella