Existe
una extraña conexión entre el cine de terror y el público adolescente, como si
el sadismo y las imágenes sangrientas y dolorosas intentaran suavizarse con unos
cuerpos jóvenes y la ingenuidad propia de la edad temprana. Repasando sagas
como las de “Pesadilla en Elm Street”, “Viernes 13”, “Sé lo que hicisteis el
último verano” o “Scream”, entre otras muchas, tanto sus protagonistas como los
principales destinatarios del producto son estudiantes, al parecer muy propicios
para sufrir muertes terribles y traumas salvajes. Probablemente, una parte de
los espectadores que en las décadas de los ochenta y los noventa disfrutaron (o
padecieron) en las salas de proyección con algunos de dichos títulos echen
ahora la vista atrás con cierta nostalgia. Será, en su caso, por los tiempos
pasados, no por la calidad cinematográfica de aquellas obras, precarias y
básicas, aunque también efectivas y entretenidas.
El
hecho es que pasan los años y determinadas fórmulas se repiten, alcanzando sus
objetivos pese a la carencia de cualidades. Las personas desean asustarse, lanzar gritos
contenidos y cerrar los ojos dejando la abertura suficiente para contemplar el
reguero de sangre y la proximidad del fin. “Primate”, en ese aspecto, cabe que
interese a quienes se sientan identificados leyendo estas líneas. A mi juicio, y
pese a su posible similitud con cintas terroríficas centradas en asesinos implacables,
profusión de vísceras y huesos quebrados, la presente propuesta resultará poco
original para quienes compren una entrada. Simple y llanamente cumple con unas
expectativas que, en el fondo, tampoco se presumían tan elevadas. Porque, como
rezaba aquel largometraje de 1988, “el terror no tiene forma” y cada uno lo
adapta a sus instintos.
Tras
su regreso de la Universidad, una joven viaja a un paradisíaco lugar con la
intención de pasar las mejores vacaciones posibles. Entre los habitantes del
enclave idílico se halla una inusual mascota: un chimpancé. El animal contrae la
rabia, transformándose desde entonces en una criatura violenta e impredecible. Atrapados
entre el jardín y la piscina de la lujosa residencia, los amigos buscan
desesperadamente la forma de sobrevivir a la furia del primate, convirtiendo su
descanso estival en una auténtica pesadilla.
Johannes
Roberts, conocido por sus anteriores filmes “A 47 metros”, su secuela “Resident
Evil: Bienvenidos a Raccoon City” y “El bosque de los malditos”, asume la labor
de dirección. Su filmografía ya manifiesta una idea bastante aproximada de su
forma de hacer cine. No sabría calibrar si se trata de una muestra de terror
exagerado o de una propuesta “gore” dulcificada. Pero, sea como fuere, este
cineasta no se complica ni con sus personajes ni con la narración, limitándose
a concatenar desgracias de todo tipo a sabiendas de que a alguien le gustará su
oferta. No me cabe duda de que acertará parcialmente, si bien no por lo que a
mí respecta.
En
la semana de su estreno, “Primate” se situó en el segundo puesto de la taquilla
norteamericana, recaudando once millones de dólares. Un mes después, ronda los
veinticinco, cifra lo suficientemente exigua como para no apostar por su
continuación. En ello confío.
Johnny
Sequoyah (la niña de la serie “Believe”), Jess Alexander (“La sirenita” de
2023), Gia Hunter (“Sherlock & Daughter”), Victoria Wyant (“Culpa mía:
Londres”) y Charlie Mann (“Los vigilantes”) integran el reparto.
En
mi opinión, “Un completo desconocido” (“A Complete Unknown”) -la biografía
sobre Bob Dylan dirigida por James Mangold y protagonizada por Timothée
Chalamet- fue la mejor cinta de 2025. El hecho de que este joven intérprete repita
de nuevo con otro destacado largometraje en 2026 comienza, pues, a no resultar
casual. “Marty Supreme” se estrenó en las salas españolas de proyección la
pasada semana, con la carta de presentación de optar a nueve Oscars (incluyendo
película, dirección, actor y guion original) y a once BAFTA, habiendo ganado ya
el Globo de Oro al mejor actor en una comedia y estando considerada, tanto por
el American Film Institute como por la National Board of Review, una de las
diez mejores del año. Suelo afirmar a menudo que la acumulación de nominaciones
y reconocimientos no significa demasiado pero, en esta ocasión, coincido con el
sentir general de los críticos cinematográficos. Se trata de un muy buen film
que, por ahora (a falta de visionar la brasileña “Agente secreto” y la francesa
“Un simple accidente”), se sitúa en el podio de la reciente producción de la
industria del Séptimo Arte.
A
mi juicio merece numerosos elogios, desde divertida a entretenida, con un ritmo
notable, una relevante realización y una brillante interpretación coral.
Además, pese a sus casi dos horas y media de duración, no transmite la
necesidad de meter tijera en el metraje. Muestra su complejidad al combinar una
vertiente dramática con otra más desenfadada y el contenido increíble de
algunas partes del relato se mitiga al saber que se basa en una historia real,
demostrando así que la realidad supera ampliamente a la mayoría de las
ficciones.
Marty
Reisman, carismático buscavidas de Nueva York, descubrió su don para el “ping
pong” en los clubes clandestinos de Manhattan, donde jugaba por dinero. Su
estilo llamativo y su audacia ofensiva le llevaron a lo más alto del tenis de
mesa ganando veintidós títulos importantes, entre ellos dos campeonatos
nacionales. Se convirtió a los 67 años en el campeón más veterano de un torneo
estadounidense de deportes de raqueta. Su vida, entre apuestas y desafíos constantes,
es la de un rebelde (con o sin causa) que hizo historia.
Josh
Safdie, realizador de “Diamantes en bruto” -que le reportó cierta repercusión
en 2019- firma con “Marty Supreme” su mejor trabajo hasta la fecha. Funciona
como testimonio deportivo, como comedia y, parcialmente, como drama. Con un
presupuesto cercano a los setenta millones de dólares (elevado, para su productora
“A24”) ha superado los cien de recaudación antes de que se den a conocer los
apoyos de los miembros de la Academia de Hollywood.
Una
de las categorías en las que competirá en la próxima ceremonia de entrega será
la reciente de “mejor casting”, habida cuenta de que sus actuaciones sobresalen
de manera indudable. A la cabeza de ellas se halla la de Timothée Chalamet,
quien de momento se ha alzado con el Globo de Oro y opta seriamente a la
estatuilla dorada. Pese a su juventud, puede presumir de contar en su
currículum con títulos como “Interstellar”, “Lady Bird”, “A Complete Unknown”,
“Call Me by Your Name”, las dos entregas de “Dune” y la presente “Marty
Supreme”. Su categoría artística se supera con el paso del tiempo. Cabe esperar
que siga orientando adecuadamente su carrera profesional, ya que puede
convertirse en uno de los grandes.
Le
acompañan Gwyneth Paltrow (Oscar por “Shakespeare enamorado” e integrante de
los elencos de “Seven”, “El talento de Mr. Ripley” o “Two Lovers”), Odessa
A'zion (“Good Girl Jane”, “Cincuenta tartas para Jane”) y Larry 'Ratso' Sloman
(“Diamantes en bruto”).
La Academia del Cine de Francia ha anunciado sus candidaturas a los
Premios César. La 51ª edición tendrá lugar el próximo 26 de febrero.
LISTADO DE NOMINACIONES
Mejor película
El apego —
producido por Fabrice Goldstein, Antoine Rein — dirigido por Carine Tardieu
Dossier 137 —
producido por Caroline Benjo, Barbara Letellier, Carole Scotta — dirigido por
Dominik Moll
Nueva Ola —
producido por Michèle Pétin, Laurent Pétin — dirigido por Richard Linklater
La pequeña última — producido por Julie Billy, Naomi Denamur — dirigido
por Hafsia Herzi
Un simple
accidente — producido por Philippe Martin — dirigido por Jafar
Panahi
Mejor dirección
Carine Tardieu por El apego
Dominik Moll por Archivo 137
Stéphane Demoustier por El desconocido del Gran Arco
Richard Linklater por Nueva Ola
Hafsia Herzi por La pequeña última
Mejor actriz
Leïla Bekhti (Mi madre,
Dios y Sylvie Vartan)
Valeria Bruni Tedeschi (El apego)
Léa Drucker (Archivo 137)
Isabelle Huppert (La mujer más
rica del mundo)
Mélanie Thierry (La habitación de Mariana)
Mejor actor
Claes Bang (El desconocido del Gran Arco)
Bastien Bouillon (Partir un día)
Laurent Lafitte (La mujer más rica del mundo)
Pio Marmaï (El apego)
Benjamin Voisin (El extranjero)
Mejor actriz de reparto
Jeanne Balibar (Nino)
Dominique Blanc (Partir un día)
Marina Foïs (La mujer más rica del mundo)
Ji-Min Park (La pequeña última)
Vimala Pons (El apego)
Mejor actor de reparto
Swann Arlaud (El desconocido del Gran Arco)
Xavier Dolan (El desconocido del Gran Arco)
Michel Fau (El desconocido del Gran Arco)
Pierre Lottin (El extranjero)
Raphaël Personnaz (La mujer más rica del mundo)
Mejor protagonista femenina revelación
Manon Clavel (Kika)
Suzanne Lindon (La llegada
del futuro)
Nadia Melliti (La pequeña última)
Camille Rutherford (Jane Austen
arruinó mi vida)
Anja Verderosa (La prueba del fuego)
Mejor actor revelación
Idir Azougli (Météors)
Sayyid El Alami (La Pampa)
Félix Lefebvre (La prueba de fuego)
Guillaume Marbeck (Nueva Ola)
Théodore Pellerin (Nino)
Mejor guión original
Dominik Moll, Gilles Marchand por Expediente 137
Pauline Loquès por Nino
Holly Gent, Vince Palmo por Nueva Ola
Franck Dubosc, Sarah Kaminsky por Un oso en
Jura
Jafar Panahi por Un simple accidente
Mejor adaptación
Carine Tardieu, Raphaële Moussafir, Agnès Feuvre por L’attachement
Stéphane Demoustier por L’inconnu de la Grande Arche
Hafsia Herzi por La petite dernière
Mejor banda sonora original
Arnaud Toulon por Arco
Olivier Marguerit por Expediente 137
Fatima Al Qadiri por El extranjero
Alex Beaupain por La mujer más rica del mundo
Amine Bouhafa por La pequeña última
Mejor sonido
Nicolas Becker, Andrea Ferrera, Damien Lazzerini para Arco
Romain Cadilhac, Marc Namblard, Olivier Touche, Olivier Goinard para El
canto de los bosques
François Maurel, Rym Debbarh-Mounir, Nathalie Vidal para Informe
137
Jean Minondo, Serge Rouquairol, Christophe Vingtrinier para Nueva
Ola
Rémi Chanaud, Jeanne Delplanq, Fanny Martin, Nels Barletta para Partir
algún día
Mejor fotografía
Elin Kirschfink por El apego
Patrick Ghiringhelli por Expediente 137
Marine Atlan por La sumergida
Manu Dacosse por El extranjero
David Chambille por Nueva Ola
Mejor montaje
Stan Collet por 13 días, 13
noches
Christel Dewynter por L’attachement
Laurent Rouan por Dossier 137
Catherine Schwartz por Nueva Ola
Géraldine Mangenot por La pequeña última
Mejor vestuario
Céline Guignard por La condición
Corinne Bruand por Drácula
Jürgen Doering por La mujer más rica del mundo
Pascaline Chavanne por Nueva Ola
Pierre-Yves Gayraud por La llegada del futuro
Mejor decoración
Jean-Philippe Moreaux por Chien 51
Catherine Cosme por El desconocido del Gran Arco
Riton Dupire-Clément por Mi madre, Dios y Sylvie Vartan
Katia Wyszkop por Nueva Ola
Marie Cheminal por La llegada del futuro
Mejores efectos visuales
Cédric Fayolle por Perro 51
Rodolphe Chabrier, Benoît de Longlée por El hombre que encogió
Lise Fischer por El desconocido del Gran.Arco
Alain Carsoux por Nueva Ola
Mejor película de animación
Amélie y la
metafísica de los tubos — dirigido por Maïlys Vallade,
Liane-Cho Han — producido por Nidia Santiago, Edwina Liard, Claire La Combe,
Henri Magalon
Arco — dirigido por Ugo Bienvenu — producido por Félix de Givry,
Ugo Bienvenu, Sophie Mas, Natalie Portman
La vida en el castillo, mi infancia en Versalles — dirigido por
Clémence Madeleine-Perdrillat, Nathaniel H’Lim — producido por Lionel Massol
Mejor película documental
¡En
bicicleta! — dirigido por Mathias Mlekuz — producido por Jean-Louis
Livi, Marc-Etienne Schwartz
El canto de los bosques — dirigido por Vincent Munier — producido
por Pierre-Emmanuel Fleurantin, Laurent Baujard, Vincent Munier
El quinto plano del muelle — dirigido por Dominique Cabrera —
producido por Fadma Edroszali, Caroline Glorion
Que nadie entienda nada — dirigido por Yannick Kergoat — producido
por Gabrielle Juhlel, Valentina Novati
Pon tu alma
en tu mano y camina — dirigido por Sepideh Farsi — producido
por Javad Djavahery
Mejor ópera prima
Arco — dirigido por Ugo Bienvenu — producido por Félix de Givry,
Ugo Bienvenu, Sophie Mas y Natalie Portman
Prueba de fuego — dirigido por Aurélien Peyre — producido por
Bruno Levy
Nino — dirigido por Pauline Loquès — producido por Sandra da
Fonseca
La Pampa — dirigido por Antoine Chevrollier — producido por
Nicolas Blanc
Partir un día — dirigido por Amélie Bonnin — producido por Bastien
Daret, Arthur Goisset Mohamed, Robin Robles, Sylvie Pialat y Benoît Quainon
Mejor película internacional
El agente
secreto — dirigido por Kleber Mendonça Filho
Black Dog —
dirigido por Guan Hu
Sirât —
dirigido por Oliver Laxe
Una batalla
tras otra — dirigido por Paul Thomas Anderson
Valor
sentimental — dirigido por Joachim Trier
Mejor cortometraje de animación
Las hermosas cicatrices — dirigido por Raphaël Jouzeau — producido
por Francesca Bettini-Barnes, Charlotte Vande Vyvre
Dios es tímido — dirigido por Jocelyn Charles — producido por
Félix de Givry, Ugo Bienvenu, Josephine Mancini
Hija del agua — dirigido por Sandra Desmazières — producido por
Jérôme Barthélémy, Daniel Sauvage, Olivier Catherin
Mejor corto documental
En el baño de las damas — dirigido por Margaux Fournier —
producido por Laureen Bolton y Audrey Smadja Iritz
Lavado de autos — dirigido por Laïs Decaster — producido por
Nathan Jactel y Gabrielle Voigt
Ni Dios ni Padre — dirigido por Paul Kermarec — producido por
Stéphane Marchal y Nelson Ghrénassia
Mejor cortometraje de ficción
Big Boys Don’t Cry — dirigido por Arnaud Delmarle — producido por
Anne Luthaud, Joanna Stkiwoska
Dos personas intercambiando saliva — dirigido por Natalie
Musteata, Alexandre Singh — producido por Valentina Merli, Violeta Kreimer
La muerte de un actor — dirigido por Ambroise Rateau — producido
por Lucas Tothe, Jessica Arfuso
Wonderwall — dirigido por Roísín Burns — producido por Mathilde
Delaunay
“Hamnet”
es, sin duda, uno de los largometrajes del año. Globo de Oro a la mejor
película dramática y a la mejor actriz protagonista, acaba de alzarse con ocho
nominaciones a los Oscars de Hollywood, entre ellas, las de película,
dirección, actriz protagonista y guion adaptado. He de reconocer mis
reticencias iniciales, ya que soy uno de los pocos espectadores a quien no
gustó “Nomadland”, premiada también de forma reiterada. Su directora, Chloé
Zhao, si bien me llamó la atención con “The Rider” (2017), me aburrió bastante
con su propuesta sobre los nómadas americanos en los tiempos modernos. Así que
me temía una circunstancia similar con la adaptación de la célebre novela de la
escritora británica Maggie O'Farrell, que ya leí en su momento. Sin embargo,
confieso que, a mi juicio, la cineasta china ha rodado ahora su trabajo más
destacado.
Mantiene
un estilo pausado y hasta meramente contemplativo que, en ocasiones, termina
por aletargar. En compensación, su sensibilidad ante el dolor y su belleza
visual colman de sobra esa tendencia a la languidez narrativa tan propia de
Zhao. Gracias a una magnífica dirección de actores y a una cuidada ambientación,
las dos horas de proyección (con alguna excepción perdonable) presentan una amalgama
de sensaciones no siempre fáciles de digerir, pero sí muy interesantes de ver. Hermosa
y dura al mismo tiempo, consigue trasladar con acierto a imágenes uno de los
libros más relevantes de esta década.
La
trama se centra en la figura de Agnes, la esposa de William Shakespeare,
marcada por la pena tras la muerte de su hijo Hamnet. Ella lucha por
sobrellevar la pérdida mientras protege a su familia y busca sentido en medio
del duelo. Simultáneamente, este trágico acontecimiento se convierte en el
telón de fondo para la creación de Hamlet, uno de los títulos más emblemáticos
del autor.
Con
Steven Spielberg y Sam Mendes a cargo de la producción, la historia trasciende
y conmueve desde la congoja, con una acusada ambición por recrear la belleza de
la vida más allá de sus oscuridades. Golpea y acaricia a la par, y casi de
manera idéntica. Constituye, en ese sentido, una original propuesta sobre lo
que puede suponer una existencia normal y cotidiana, por mucho que se refiera a
uno de los mayores genios de la literatura universal.
Jessie
Buckley interpreta a Agnes de modo excelente. En la próxima edición de los
premios de la Academia de Hollywood va a resultar complicadísimo elegir a la
ganadora de esta categoría. Tanto Rose Byrne en “Si pudiera, te daría una
patada”, como Renate Reinsve en “Valor sentimental”, completan una terna donde decantarse
por una de ellas requiere de un enorme esfuerzo. Buckley ya optó al preciado
galardón en 2022 como actriz de reparto por “La hija oscura” y ha participado
en “Rompiendo las reglas”, “El espía inglés” o “Judy”.
En
esta ocasión le da la réplica Paul Mescal, candidato asimismo en 2023 por su
actuación principal en “Aftersun”. Aquí lleva a cabo una labor notable, aunque
tal vez un peldaño por debajo de la de su compañera de reparto. Curiosamente, ambos
habían coincidido en la citada “La hija oscura” y él ha intervenido
recientemente en la prescindible “Gladiator II”.
Completa
el elenco Emily Watson, en su día optante al Oscar por “Rompiendo las olas” y “Hilary
y Jackie”, y recordada por las célebres “The Boxer”, “Gosford Park” o “War Horse”.
Entre los secundarios sobresalen Joe Alwyn (“La favorita”, “The Brutalist”), David
Wilmot (“Anna Karenina”, “El irlandés” de John Michael McDonagh) y Dainton
Anderson, el niño que encarnó al mismísimo Cary Grant en su época infantil en
la serie “Archie”.
Pase
lo que pase en la mágica noche del 16 de marzo, cuando se abran los sobres en
la ceremonia de entrega, “Hamnet” competirá con dignidad y rigor para obtener
unos galardones que, por muy discutidos y discutibles, representan el mayor
referente cinematográfico a nivel mundial.
El
próximo viernes 30 de enero se estrena la película “La lucha”, realizada por el
cineasta tinerfeño José Alayón quien, además, es productor, guionista y director
de fotografía. Este cineasta ya ha recibido premios y reconocimientos en los
certámenes cinematográficos de Las Palmas, Cartagena, Murcia y en el Europeo de
Sevilla. Su último trabajo se proyectó asimismo en el Festival de Cine de San
Sebastián de 2025. No cabe resumir su proyecto calificándolo como una cinta
sobre la lucha canaria. Con independencia de que este deporte vernáculo
constituya una pieza fundamental de la trama, mayor importancia reflejan sus
personajes y sus conflictos interiores, que se superponen a esa lucha externa
desarrollada en un terrero sobre el que se afanan por no caer en primer lugar.
Se
trata de una obra en la que los silencios dicen tanto o más que los diálogos, y
en la que Fuerteventura y la citada disciplina autóctona canaria se hallan
presentes de forma constante, dotando a la narración de un tono y un halo
sumamente especiales. Construida a contracorriente de buena parte de las
producciones que se estrenan en las salas de proyección, ni la historia ni el
compás del montaje se ven afectados por el frenesí ruidoso de la mayoría de
títulos que llegan a las carteleras. En ese sentido, “La lucha” se alza como un
trabajo original y valiente.
En
la árida isla majorera, Miguel y su hija Mariana intentan seguir adelante tras
la muerte de su esposa y madre, una pérdida que ha dejado a ambos a la deriva. En
la práctica de la lucha estriba su refugio y su vía para encontrar un lugar en
el mundo. Sin embargo, el cuerpo de Miguel comienza a fallar y a
lesionarse.Más complicada, si cabe, resulta
la relación del padre con la joven que, incapaz de controlar su rabia, tensa
ese vínculo mutuo día a día. Mientras la final de un importante campeonato se aproxima,
los dos buscan reencontrarse antes de que sea demasiado tarde.
La
dirección actoral y las interpretaciones de la pareja protagonista representan
el punto fuerte de la propuesta. Destaca particularmente el papel de la
adolescente, cuyo descaro y naturalidad confieren a su personaje una enorme
credibilidad. Film intimista, sencillo en apariencia y complejo en el fondo, acredita
sobradamente la existencia de un realizador honesto que transmite una sincera
visión personal de los temas que aborda. Con un ajustado metraje de apenas hora
y media, “La lucha” supone una magnífica opción para disfrutar del cine
canario, habida cuenta de la dificultad que entraña alcanzar la meta de la gran
pantalla.
Algunas
secuencias adolecen de una aportación visual más elaborada, sobre todo cuando
la muchacha no entra en escena, y determinados planos excesivamente pausados
tal vez ralenticen a ese sector del público acostumbrado a la acción
desbordante. Aun así, la narración conserva el interés y, en ocasiones, se
muestra conmovedora y entrañable. Confío en que los espectadores acudan a verla
y se dejen llevar por el sello particular de José Alayón, cuyo regalo a la
cinematografía isleña merece reconocimiento y agradecimiento.
Yazmina
Estupiñán se inicia en el Séptimo Arte pisando fuerte. Ojalá disponga de nuevas
oportunidades profesionales, ya que su actuación dota al conjunto artístico de
una fuerza muy peculiar. El también debutante Tomasín Padrón da vida a su
progenitor. Trascendiendo a su imponente físico de luchador, transmite con
autenticidad la grandeza de su corazón y el dolor por la pérdida de su mujer,
que le ha dejado sin rumbo. Entre sus manos sostienen esta bella carta de amor
a la lucha canaria y a sus practicantes.
MEJOR PELÍCULA: SENTIMENTAL VALUE (AFFEKSJONSVERDI), dirigida por
Joachim Trier, producida por Maria Ekerhovd, Andrea Berentsen Ottmar, Juliette
Schrameck, Nathanaël Karmitz, Elisha Karmitz, Fionnuala Jamison, Sisse Graum
Jørgensen, Lizette Jonjic, Janine Jackowski, Jonas Dornbach, Maren Ade, Atilla
Salih Yücer & Lars Thomas Skare
MEJOR DIRECCIÓN: Joachim Trier por SENTIMENTAL VALUE
(AFFEKSJONSVERDI)
MEJOR ACTOR: Stellan Skarsgård por SENTIMENTAL VALUE
MEJOR ACTRIZ: Renate Reinsve por SENTIMENTAL VALUE
MEJOR GUIÓN: Eskil Vogt & Joachim Trier por SENTIMENTAL VALUE
(AFFEKSJONSVERDI)
MEJOR FOTOGRAFÍA: Mauro Herce por SIRĀT
MEJOR MONTAJE: Cristóbal Fernández por SIRĀT
MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Laia Ateca por SIRĀT
MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO: Sabrina Krämer por SOUND OF FALLING
MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: Torsten Witte por BUGONIA
MEJOR MÚSICA ORIGINAL: Hania Rani por SENTIMENTAL VALUE
MEJOR DISEÑO DE SONIDO: Laia Casanovas por SIRĀT
MEJOR CASTING: Nadia Acimi, Luis Bértolo & María Rodrigo por SIRĀT
MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN: ARCO, dirigida por Ugo Bienvenu
MEJOR DOCUMENTAL: FIUME O MORTE, dirigida por Igor Bezinović
DESCUBRIMIENTO EUROPEO: ON FALLING, dirigida por Laura Carreira
PREMIO DEL PÚBLICO JOVEN: SIBLINGS (LA VITA DA GRANDI), dirigida por Greta
Scarano
MEJOR CORTOMETRAJE: CITY OF POETS, dirigida por Sara Rajaei
PREMIOS ESPECIALES
Lifetime Achievement: LIV ULLMANN
European Achievement in World Cinema: ALICE ROHRWACHER
Eurimages International Co-Production Award: MAREN ADE, JONAS
DORNBACH y JANINE JACKOWSKI