En
mi opinión, “Un completo desconocido” (“A Complete Unknown”) -la biografía
sobre Bob Dylan dirigida por James Mangold y protagonizada por Timothée
Chalamet- fue la mejor cinta de 2025. El hecho de que este joven intérprete repita
de nuevo con otro destacado largometraje en 2026 comienza, pues, a no resultar
casual. “Marty Supreme” se estrenó en las salas españolas de proyección la
pasada semana, con la carta de presentación de optar a nueve Oscars (incluyendo
película, dirección, actor y guion original) y a once BAFTA, habiendo ganado ya
el Globo de Oro al mejor actor en una comedia y estando considerada, tanto por
el American Film Institute como por la National Board of Review, una de las
diez mejores del año. Suelo afirmar a menudo que la acumulación de nominaciones
y reconocimientos no significa demasiado pero, en esta ocasión, coincido con el
sentir general de los críticos cinematográficos. Se trata de un muy buen film
que, por ahora (a falta de visionar la brasileña “Agente secreto” y la francesa
“Un simple accidente”), se sitúa en el podio de la reciente producción de la
industria del Séptimo Arte.
A
mi juicio merece numerosos elogios, desde divertida a entretenida, con un ritmo
notable, una relevante realización y una brillante interpretación coral.
Además, pese a sus casi dos horas y media de duración, no transmite la
necesidad de meter tijera en el metraje. Muestra su complejidad al combinar una
vertiente dramática con otra más desenfadada y el contenido increíble de
algunas partes del relato se mitiga al saber que se basa en una historia real,
demostrando así que la realidad supera ampliamente a la mayoría de las
ficciones.
Marty
Reisman, carismático buscavidas de Nueva York, descubrió su don para el “ping
pong” en los clubes clandestinos de Manhattan, donde jugaba por dinero. Su
estilo llamativo y su audacia ofensiva le llevaron a lo más alto del tenis de
mesa ganando veintidós títulos importantes, entre ellos dos campeonatos
nacionales. Se convirtió a los 67 años en el campeón más veterano de un torneo
estadounidense de deportes de raqueta. Su vida, entre apuestas y desafíos constantes,
es la de un rebelde (con o sin causa) que hizo historia.
Josh
Safdie, realizador de “Diamantes en bruto” -que le reportó cierta repercusión
en 2019- firma con “Marty Supreme” su mejor trabajo hasta la fecha. Funciona
como testimonio deportivo, como comedia y, parcialmente, como drama. Con un
presupuesto cercano a los setenta millones de dólares (elevado, para su productora
“A24”) ha superado los cien de recaudación antes de que se den a conocer los
apoyos de los miembros de la Academia de Hollywood.
Una
de las categorías en las que competirá en la próxima ceremonia de entrega será
la reciente de “mejor casting”, habida cuenta de que sus actuaciones sobresalen
de manera indudable. A la cabeza de ellas se halla la de Timothée Chalamet,
quien de momento se ha alzado con el Globo de Oro y opta seriamente a la
estatuilla dorada. Pese a su juventud, puede presumir de contar en su
currículum con títulos como “Interstellar”, “Lady Bird”, “A Complete Unknown”,
“Call Me by Your Name”, las dos entregas de “Dune” y la presente “Marty
Supreme”. Su categoría artística se supera con el paso del tiempo. Cabe esperar
que siga orientando adecuadamente su carrera profesional, ya que puede
convertirse en uno de los grandes.
Le
acompañan Gwyneth Paltrow (Oscar por “Shakespeare enamorado” e integrante de
los elencos de “Seven”, “El talento de Mr. Ripley” o “Two Lovers”), Odessa
A'zion (“Good Girl Jane”, “Cincuenta tartas para Jane”) y Larry 'Ratso' Sloman
(“Diamantes en bruto”).
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