miércoles, 30 de mayo de 2018

CLINT EASTWOOD

Clint Eastwood nació en San Francisco el 31 de mayo de 1930. Actor, director, productor, músico y compositor estadounidense, alcanzó la popularidad en 1959 gracias a su personaje televisivo de Rowdy Yates, en la serie “Rawhide”. Su actuación llamó la atención del realizador italiano Sergio Leone, que creó junto al intérprete un subgénero cinematográfico denominado popularmente “spaghetti western”. Su primer título conjunto fue “Por un puñado de dólares” (1964), al que siguieron “La muerte tenía un precio” (1965) y “El bueno, el feo y el malo” (1966). A finales de los años sesenta colaboró con otro de sus maestros, Don Siegel, filmando con él “La jungla humana” (1968), “Dos mulas y una mujer” (1969), “Harry el sucio” (1971), “El seductor” (1971) y “Fuga de Alcatraz” (1979). 

En 1971, tras aparecer en famosas cintas como el musical “La leyenda de la ciudad sin nombre” (1969), de Joshua Logan o “Los violentos de Kelly” (1970), de Brian G. Hutton, Eastwood dio el salto a la dirección, debutando con “Escalofrío en la noche” (1971), a la que siguieron “Infierno de cobardes” (1972) y “Ruta suicida” (1977). A continuación participó en films como “El jinete pálido” (1985), “El sargento de hierro” (1986), “Cazador blanco, corazón negro” (1990) y, sobre todo, “Bird” (1988), biopic sobre el músico de jazz Charlie Parker. 

En los noventa termina de alcanzar por fin la gloria gracias a “Sin perdón” (1992), obra crepuscular del Oeste por la que ganó el Oscar al mejor director y a la mejor película, además de ser nominado como mejor actor. Otras muestras de su filmografía son “En la línea de fuego” (1993), de Wolfgang Petersen, “Un mundo perfecto” (1993), “Los puentes de Madison” (1995), “Medianoche en el jardín del bien y del mal” (1997), “Space Cowboys” (2000), “Mystic River” (2003) y “Million Dollar Baby” (2004), ya detrás de las cámaras. Por “Million Dollar Baby” fue galardonado de nuevo con la estatuilla dorada y con el Globo de Oro a la mejor dirección. 

Entre sus rodajes más recientes destacan “Banderas de nuestros padres” (2006) y “Cartas desde Iwo Jima” (2006), donde ofrecía desde diferentes perspectivas dos versiones de una batalla de la Segunda Guerra Mundial que aconteció en la citada isla japonesa. También sobresalió en “Gran Torino” (2008), “Invictus” (2009), con Morgan Freeman dando vida a Nelson Mandela, la historia sobrenatural de “Más allá de la vida” (2010), protagonizada por Matt Damon, y “J. Edgar” (2011), biografía de J. Edgar Hoover, director del FBI, con Leonardo DiCaprio como estrella. Más tarde realizó “Jersey Boys” (2014), otro biopic del grupo pop Four Seasons y “El francotirador” (2014), basada en las experiencias auténticas del militar Chris Kyle -encarnado por Bradley Cooper.- Posteriormente, Eastwood eligió otro personaje real, el piloto aéreo Chesley “Sully” Sullenberger, interpretado por Tom Hanks, para rodar “Sully” (2016), donde recrea un accidente aéreo sobre el río Hudson de Nueva York en el mes de enero de 2009. Su último trabajo hasta la fecha es “15:17 – Tren a París” (2018), basado en un suceso ocurrido en 2015, cuando tres soldados estadounidenses impidieron un atentado terrorista en un ferrocarril francés.

Escena de "Sin perdón"




Escena de "Million Dollar Baby"



viernes, 25 de mayo de 2018

HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS (Solo: A Star Wars Story)

Hay desastres que se ven venir de lejos. Desde un principio, la producción de “Han Solo: Una historia de Star Wars” parecía estar gafada. La propuesta de contar la historia de uno de los personajes icónicos y con mayor carisma de la saga espacial más emblemática del Séptimo Arte ya era, en sí misma, una osadía. Phil Lord y Chris Miller, responsables de “LEGO: La película”, comenzaron siendo los directores del proyecto, pero las diferencias creativas con los productores y algunos miembros del elenco artístico dieron lugar a que, en mitad del rodaje y con buena parte del mismo ya filmada, se cambiase tanto a la pareja de cineastas como al editor contratado. Para minimizar el impacto de semejante descalabro, se mantuvo a Lord y Miller como productores ejecutivos, asumiendo la labor detrás de la cámara Ron Howard y Pietro Scalia el montaje. Como en otras ocasiones, no ha quedado claro qué concreto material rodado debería contener la firma de los despedidos. En todo caso, no hay duda de que nos hallamos ante un trabajo que carece de una autoría clara. Se trata de una película huérfana y desangelada que emborrona el prestigio cinematográfico que Han Solo exhibía hasta la fecha. 
Es verdad que la altura del listón era muy elevada. Se partía de un papel estelar caracterizado por su chispa irónica y su magnetismo natural. El potencial del atractivo piloto aventurero se debía en gran medida a la presencia y desparpajo de un joven Harrison Ford, así como al acompañamiento del universo esencial de “Star Wars”. Sin embargo, todo ello desaparece por desgracia en este largometraje. Se sustituye a un peso pesado por un aspirante a peso pluma. Desaparecen Luke Skywalker, la princesa Leia y los legendarios Jedis. Se parte de un guion artificial no ideado por el creador de la verdadera historia. El resultado final, por lo tanto, ha sido más que previsible: una cinta correcta desde el punto de vista técnico, pero carente de alma. Mecánica, pero sin el espíritu inspirador que ha convertido a la saga de “Star Wars” en un indiscutible referente mundial. 
Pese al esfuerzo desplegado, “Han Solo: Una historia de Star Wars” se ve lastrada por unas continuas comparaciones de las que siempre sale perdiendo y por una permanente sensación de representar una copia de segundo nivel. No cuenta ni con la música de John Williams, ni con el personaje originario ni con la esencia verdadera. Parece una de esas falsificaciones de marcas de prestigio realizada en Taiwan. Puntualmente puede dar el pego pero, a la larga, la diferencia resulta evidente. Al final se llega a la conclusión que ya se intuía al oír hablar del proyecto por primera vez. En definitiva, un film prescindible que, tras sobrepasar el presupuesto previsto a causa de los cambios inesperados de producción, deja mucho que desear. 
Alden Ehrenreich ha sido el actor elegido para sustituir a Harrison Ford. Hasta ahora había participado en títulos como “La excepción a la regla”, de Warren Beatty, “Ave, César”, de los hermanos Coen o “Stoker”, de Chan-wook Park. Pese a hacer todo lo que puede, no evita un absoluto descontrol a su alrededor. Le acompañan el polifacético Woody Harrelson, la pujante Emilia Clarke y el irregular Paul Bettany. Menos mal que aparece Chewbacca, de largo el que mejor resiste la comparativa. 
Se rumorea que, tanto Alden Ehrenreich como Emilia Clarke, han firmado sendos contratos que aseguran las secuelas de esta precuela. De ser así, se confirman mis sospechas acerca de la existencia de un peligro claro e inminente que amenaza la supervivencia del cine como arte creativo destinado a contar historias. Definitivamente, habrá que prepararse para la reconversión de la denominada “industria de los sueños” en otra industria más al uso.

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film:
Título original: Solo: A Star Wars Story
Año: 2018
Duración: 135 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Ron Howard
Guion: Lawrence Kasdan, Jon Kasdan (Personaje: George Lucas)
Música: John Powell
Fotografía: Bradford Young
Reparto: Alden Ehrenreich, Emilia Clarke, Donald Glover, Woody Harrelson, Thandie Newton, Phoebe Waller-Bridge

miércoles, 23 de mayo de 2018

25 ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "LA EDAD DE LA INOCENCIA" (25th Anniversary of the Premiere of The Age of Innocence)

“La edad de la inocencia” (“The Age of Innocence”) es una adaptación cinematográfica de la novela homónima escrita por Edith Wharton en 1920. Fue dirigida por Martin Scorsese, protagonizada por Daniel Day-Lewis, Michelle Pfeiffer y Winona Ryder, y realizada por Columbia Pictures. Se proyectó por vez primera en el Festival de Cine de Venecia de 1993, por lo que se cumplen ahora 25 años de su estreno mundial. 

La película ganó el Oscar al mejor diseño de vestuario y fue nominada en las categorías de mejor actriz de reparto (Winona Ryder), mejor guión adaptado (Jay Cocks y Martin Scorsese), mejor música original (Elmer Bernstein) y mejor dirección artística (Dante Ferretti y Robert J. Franco).

La historia se desarrolla en el Nueva York de 1870. Newland Archer (Daniel Day-Lewis), un caballero de la alta sociedad neoyorquina, está prometido con May Welland (Winona Ryder), una joven de su misma clase social. Pero sus sentimientos cambian cuando conoce a la poco convencional prima de May, la condesa Olenska (Michelle Pfeiffer). Desde el principio defenderá la difícil posición de ésta, cuya separación de un marido autoritario la ha convertido en una especie de proscrita dentro del estamento al que pertenece. 

La cinta se alzó con un Globo de Oro a la mejor actriz de reparto para Winona Ryder, optando también a los premios de mejor película dramática, mejor director y mejor actriz protagonista.


Escenas de la película