Mostrando entradas con la etiqueta John Turturro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Turturro. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de marzo de 2022

THE BATMAN



A estas alturas de la Historia del Séptimo Arte, suponía un reto arriesgado abordar una nueva película sobre el personaje de Batman. La enorme proliferación de títulos con el hombre murciélago como protagonista, unida a la reciente y aclamada trilogía de Christopher Nolan encabezada por el actor Christian Bale, convertían tal propósito en una empresa difícil. Por ello, asumí con recelo la noticia del presente proyecto. Sin embargo, he de decir que el resultado final es, en términos generales, aceptable e, incluso, destacado en algún aspectos, si bien sigo anclando los tres largometrajes de Nolan en la cúspide de los filmes dedicados al célebre superhéroe de la factoría “DC Comics”. Su ritmo narrativo, su realización técnica y artística, su elenco y sus interpretaciones, así como la sólida combinación entre humor y acción, convierten a esas tres cintas en líderes indiscutibles, pero la propuesta de “The Batman” resulta cuando menos novedosa.

Cambia por completo las visiones de sus predecesoras y se sumerge en un universo lúgubre y pesimista en grado sumo. Desde su estética hasta su discurso, la propuesta se torna más siniestra. En este caso, la tristeza y la pesadumbre del héroe enmascarado, a las que se unen la plasmación de la corrupción y de la maldad generalizada, no dan opción a la gracia ni al divertimento ligero. Las tonalidades de la fotografía, la intensidad de la propia acción, las actuaciones de los actores y el contenido del guion se ponen al servicio de una trama oscura, tenebrosa y deprimente. Y en verdad se trata de un giro indispensable ya que, de lo contrario, nos hallaríamos ante una reiteración sin sentido. Se perciben sin disimulo ciertas influencias externas. Numerosas secuencias recuerdan a “Seven”, la magnífica obra de David Fincher o, dentro de su mismo género, a “Watchmen”. Obviamente, la gran obra protagonizada por Brad Pitt y Morgan Freeman se alza muy por encima de “The Batman”, pero refleja perfectamente el tono que se le ha querido dar a esta propuesta actual.

Entre sus fallos cabe señalar la duración claramente excesiva del metraje, que lastra parte de la tensión e intriga que recibe el espectador. Ese es un error grave. Asimismo, determinadas fases del relato avanzan con torpeza y algunos personajes no acaban de perfilarse con acierto. Aun así, y habida cuenta el riesgo asumido, merece cierta consideración por su apuesta visual.

Detrás de la cámara se sitúa Matt Reeves, de quien tuve conocimiento como realizador de la serie televisiva  “Felicity” y que, en su paso a la pantalla grande, se volvió bastante más retorcido, apostando por el terror de “Déjame entrar” (la versión interpretada por el nominado al Oscar por “El poder del perro” Kodi Smit-McPhee, y Chloë Grace Moretz) o por la ciencia ficción de “La guerra del planeta de los simios” y “El amanecer del planeta de los simios”. Posee una habilidad incuestionable para el rodaje de escenas que, como vía para subrayar el guion, dotan de la máxima rentabilidad a la escenografía y a la ambientación.

Y es que, aunque parezca una simplificación, el cine mayormente se dedica a contar dos tipos de historias (de amor o de lucha entre el bien y el mal) y en las segundas abundan cada vez más las que recalcan su matiz desesperanzador. Ciertamente, existen pocas razones para ser optimista en este mundo y, por ello, tendemos a evocar a un superhéroe justiciero que castigue a los malvados de un modo rápido e implacable. La novedad de “The Batman” estriba en que aquí el vengador deambula más deprimido que nunca ante el escaso éxito en su pugna por que triunfe el bien y parece que esa batalla sí se ha perdido.

Da vida al hombre murciélago Robert Pattinson, célebre por la saga de “Crepúsculo” y con participaciones en otros títulos de interés como “Z, la ciudad perdida” o “El faro”. Aunque no desentona como Batman, sí lo hace como Bruce Wayne. Le acompañan Zöe Kravitz (“Mad Max: Furia en la carretera”, “Divergente”), Paul Dano -que acrecienta su lista de perfiles estrambóticos y lunáticos (“Looper”, “Pequeña Miss Sunshine”, “Prisioneros” “Pozos de ambición”)-, Colin Farrell (“Al encuentro de Mr. Banks”, “Corrupción en Miami”), Jeffrey Wright (“Los idus de marzo”, “Casino Royale”, “Syriana”), Peter Sarsgaard (“El caso Fischer”, “An Education”) y John Turturro (“Quiz Show”, “Barton Fink”).



viernes, 3 de mayo de 2019

GLORIA BELL

Siempre he contemplado con reticencia y desagrado la figura del “remake”. Considero un planteamiento erróneo el hecho de rodar de nuevo una película ya producida, filmada y estrenada, máxime si el original ya cuenta con una calidad notable que deja escaso margen para la mejora. Desde los ejemplos más sangrantes e innecesarios (las versiones de “Psicosis” de Alfred Hitchcock y Gus Van Sant, las de “El planeta de los simios” de Franklin Schaffner y Tim Burton o las de “Desafío total” de Paul Verhoeven y Len Wiseman, entre otras muchas) hasta los más aceptables (“Valor de ley” de Henry Hathaway y de los hermanos Coen o “El cabo del miedo” de J. Lee Thompson y Martin Scorsese, por citar algunos) hallo en su mayoría un punto de sacrilegio inútil y la inevitable comparación que generan suele resultar un lastre difícil de soltar. 
En todo caso, existen dos supuestos concretos que juzgo aún más incompresibles, si cabe. El primero, filmar para el mercado norteamericano una película de otra nacionalidad con el absurdo pretexto de que allí se precisa de estrellas autóctonas para su comercialización (véase “Abre los ojos” de Alejandro Amenábar y su posterior “Vanilla Sky” -ya con Tom Cruise en el reparto- o el “El secreto de sus ojos” de Juan José Campanella, que derivó en la fallida “El secreto de una obsesión”, protagonizada por Julia Roberts y Nicole Kidman). El segundo, recurrir al mismo director como responsable de la nueva versión (como ya hiciera Alfred Hitchcock con “El hombre que sabía demasiado” en los años 1934 y 1956). 
Pues bien, en “Gloria Bell” coinciden ambos supuestos. Su realizador, Sebastián Lelio, estrenó en 2013 la cinta chilena “Gloria”, que destacó en festivales y certámenes, obteniendo un premio en el Festival de Cine de Berlín y una nominación al Goya a la mejor película latinoamericana. Ahora es él mismo quien asume este rodaje como producción estadounidense, contando con los actores Julianne Moore y John Turturro entre sus intérpretes. En definitiva, misma historia, mismo planteamiento y mismas secuencias, pero en idioma inglés y con la luminiscencia que desprenden esos grandes nombres de la industria de Hollywood. Con todo, el film es notable aunque, una vez visto el anterior, cabe preguntarse el motivo de la reiteración. Si la razón es que se digiera con mayor facilidad por el público anglosajón, me parece incomprensible, aparte de que dicho fenómeno no se produce en el sentido contrario. Pese a ello Lelio, hábilmente, vuelve a demostrar su capacidad para centrarse en lo esencial y narrar de forma cercana y creíble una recreación de personas auténticas. 
Gloria es una divorciada madura y de espíritu libre que desempeña un monótono empleo en una oficina. Como no puede reprimir su pasión por la pista de baile, se deja caer cada noche por las discotecas de Los Ángeles donde un día conoce a Arnold, con quien comienza un nuevo e inesperado romance plagado de emociones y complicaciones. 
Se trata de una obra construida sobre la base de unas buenas interpretaciones y de una habilidad certera para reflejar cinematográficamente la emociones. Transita entre la corrección y la lucidez para ofrecer un producto honesto, si bien no logra en ningún momento sustituir a la primera versión en la mente de sus espectadores. 
La actriz Julianne Moore sobresale prácticamente sin esfuerzo dentro del equipo artístico. Ganadora de un Oscar por “Siempre Alice” y candidata a la estatuilla por cintas tan interesantes y dispares como “Las horas”, “Lejos del cielo”, “Boogie Nights” o “El fin del romance”, aborda con solvencia el personaje sobre el que se asienta el largometraje. Le acompañan Sean Austin (que debutó en “Los Goonies” y se consolidó en la saga de “El señor de los anillos”), John Turturro (sensacional en “Quiz Show”, “Barton Fink” y “El gran Lebowski”) y Michael Cera (“Juno”, “Molly's Game”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original



Datos del filme:
Título original: Gloria Bell
Año: 2018
Duración: 102 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Sebastián Lelio
Guion: Sebastián Lelio, Alice Johnson Boher
Fotografía: Natasha Braier
Reparto Julianne Moore, John Turturro, Michael Cera

martes, 27 de febrero de 2018

JOHN TURTURRO

John Turturro nació en Nueva York el 28 de febrero de 1957. Actor y director estadounidense, su padre era un carpintero de ascendencia italiana y su madre, una cantante de jazz amateur.

Debutó en el cine en 1980, apareciendo sin acreditar en la cinta sobre boxeo “Toro salvaje” (1980), de Martin Scorsese. A mediados de dicha década inició su carrera teatral en Broadway al protagonizar “Muerte de un viajante”, de Arthur Miller. 

Intervino posteriormente en la comedia dirigida por Susan Seidelman e interpretada por Madonna y Rosanna Arquette “Buscando a Susan desesperadamente” (1985), trabajó con Woody Allen en “Hannah y sus hermanas” (1986), fue requerido de nuevo por Martin Scorsese para intervenir en “El color del dinero” (1986) y comenzó su colaboración con Spike Lee al forma parte del reparto de “Haz lo que debas” (1989). 

Con los hermanos Coen coincidió por primera vez en “Muerte entre las flores” (1990). A lo largo de los años noventa participó en “Barton Fink” (1991), otra vez con los Coen, “Quiz Show: El dilema” (1994), de Robert Redford, “Clockers” (1995), de Spike Lee y “El gran Lebowski” (1998), repitiendo con Joel y Ethan Coen. Por su papel en “Barton Fink” se alzó con el premio a la mejor interpretación masculina en el prestigioso Festival de Cannes, en el que, con su segunda cinta como director -“Illuminata” (1998)-, optó a la Palma de Oro. 

En este nuevo milenio Turturro ha intervenido en títulos más comerciales, como “Daño colateral” (2002), de Andrew Davis -junto a Arnold Schwarzenegger- o las comedias “Mr. Deeds” (2002) y “Ejecutivo agresivo” (2003), ambas en compañía de Adam Sandler.


Escena de "El gran Lebowski"




Escena de "Haz lo que debas"