En mi niñez e, incluso, en mi adolescencia, los dibujos animados de “Looney Tunes” (cuya traducción podría significar algo así como “sintonías chifladas”) ocuparon un lugar muy especial. Esta franquicia, perteneciente a la compañía Warner Brothers, contaba con los inolvidables Bugs Bunny, el Pato Lucas, Porky, el canario Piolín, el gato Silvestre, el Coyote y el Correcaminos, entre otros. Pasé muchas horas frente al televisor disfrutando con las divertidas aventuras de tan excéntricos personajes. Ahora se estrena en la pantalla grande “Coyote vs. Acme”, recurriendo a la combinación de imagen real y animada al estilo de “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” (1988), la también ocurrente y entretenida obra de Robert Zemeckis.
Y lo cierto es que he disfrutado con su visionado. Se trata de una cinta ágil, risueña, graciosa y melancólica que consigue conectar con varias generaciones que, durante varias etapas de la vida, nos entretuvimos con estas animaciones que, pese a repetir tramas, trampas y enfrentamientos, provocaban nuestras carcajadas. No descarto que tal disfrute se deba a la conexión con nuestro niño interior, que ahí sigue pese al paso del tiempo. Yo defiendo la tesis de que lo que nos engancha y encandila de pequeños perdura para siempre. Y, desde luego, este largometraje acopla novedad y tradición con un acierto digno de elogio.
No obstante, el film ha corrido un serio riesgo de no llegar a las salas de proyección. En 2023, la Warner Brothers anunció que abandonaba el proyecto, en el que llevaba trabajando casi cinco años y había invertido unos setenta millones de dólares. Al parecer, en los problemas financieros de la productora se encontraría el origen de la decisión de no asumir el resto de costes derivados de la promoción, y se decantaron por el beneficio de la deducción fiscal como pérdida de la inversión efectuada hasta entonces. Al final, por fortuna, con un retraso considerable y a través de duras negociaciones con la distribuidora, “Coyote vs. Acme” ha visto la luz con notable éxito. En menos de tres semanas ha recaudado setenta y cinco millones y va camino del éxito de crítica y público.
En el empeño del Coyote por perseguir al Correcaminos, todos los productos fabricados por la empresa “ACME Corporation” suponen un fracaso, de modo el carnívoro contrata a un abogado humano, tan desafortunado como él, para demandar a la compañía. Cuando aquel descubre que el jefe de su antiguo bufete es el director general de ACME, cliente y letrado se alían para ganar el juicio.
El objetivo principal de la propuesta (entretener y divertir) se logra con creces. Su ajustada duración de apenas cien minutos basta para mostrar con brillantez y toques de genialidad el espíritu burlón de estas simpáticas figuras. Sorprende la participación como guionista de James Gunn, director de la trilogía de “Guardianes de la Galaxia” y del último “Superman” de 2025. Le acompañan en su labor de escritura Samy Burch (nominada al Oscar al mejor guion original por “May December”) y Jeremy Slater (más vinculado al terror y al género fantástico, como demostró en “Los cuatro fantásticos” o “Godzilla X Kong: The New Empire”). Aunque, de entrada, no parezcan los perfiles más adecuados para narrar esta historia, el resultado sin duda funciona.
Entre los actores de carne y hueso se hallan Will Forte (habitual en la televisión americana gracias a “Saturday Night Live” y visto “Nebraska”), John Cena (ex luchador reconvertido en intérprete -por ejemplo, en la décima entrega de “Fast & Furious”-), Luis Guzmán (“Traffic”, “Magnolia”) y Lana Condor (“X-Men: Apocalypse”).
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