Mostrando entradas con la etiqueta Na Hong-jin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Na Hong-jin. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de noviembre de 2026

HOPE



Na Hong-jin consolida con “Hope” su posición como uno de los autores más ambiciosos e intensos de las cinematografías asiáticas contemporáneas. Tras irrumpir con fuerza en el panorama mundial gracias a “The Chaser” (2008) y confirmar su virtuosismo narrativo con el thriller “The Yellow Sea” (2010), el cineasta surcoreano alcanzó el reconocimiento crítico universal gracias a la aclamada (en los circuitos del cine más alternativo) “El extraño” (The Wailing, 2016). A lo largo de su trayectoria ha recibido tres galardones en el Festival de Sitges. Con “Hope”, el realizador da un salto hacia la ciencia ficción sin renunciar a su inconfundible sello atmosférico.
La película se presenta en las salas de proyección tras haber completado un notable recorrido por el circuito de certámenes. Su presentación en la sección oficial a competición de Cannes generó una enorme expectación entre la crítica especializada, consolidada posteriormente tras su celebrado paso por Sitges. Considerada la producción cinematográfica más costosa en la historia del séptimo arte de Corea del Sur -con un presupuesto estimado de 67 millones de euros-, ha liderado de forma rotunda su mercado interior, comenzando ahora la carrera internacional.
La trama traslada al espectador a una remota y tranquila aldea costera, un paraje aislado donde la rutina de sus moradores se rompe de forma drástica tras el avistamiento de un extraño fenómeno en los alrededores de las montañas. Pronto, los agentes de policía locales y un grupo de vecinos descubren que se enfrentan a la llegada de una entidad extraterrestre de origen misterioso e inmenso poder. Lo que comienza como un intento de contención por parte de las autoridades escala rápidamente, hasta convertirse en una lucha brutal e impredecible por la supervivencia, donde los habitantes del pueblo se ven atrapados entre el cerco militar y la incomprensible naturaleza de los visitantes.
Desde el punto de vista cinematográfico, el estilo visual de Na Hong-jin se caracteriza por un hiperrealismo sucio y una narración tensa que sofoca activamente al público. Huye de la estética pulida y su cámara se mueve, en ocasiones, de forma poco académica, pero efectiva para sus objetivos. A diferencia del estilo simétrico de compatriotas como Bong Joon-ho, la puesta en escena de Hong-jin transmite un caos milimétricamente calculado, donde la violencia se siente visceral, incómoda y dolorosamente tangible en cada plano.
Resulta inevitable hacer comparaciones con cintas como “Depredador”, dirigida por John McTiernan en 1987 y con la que comparte buena parte de las herramientas básicas de la filmación: la atmósfera asfixiante, la utilización del paisaje y la paulatina construcción de la amenaza provocan un estado de inquietud constante. Acredita, igualmente, una gran pericia técnica al rodar secuencias de acción, aunque quizás abuse demasiado de las coreografías y la desproporción. Desproporción que, por otra parte, también se percibe en el propio metraje. Pese a estos altibajos en el ritmo, la obra se sostiene gracias a su arrolladora personalidad estética y a la negativa de su responsable a recurrir a las fórmulas habituales del “blockbuster” hollywoodense.
El apartado interpretativo constituye uno de los pilares centrales de la propuesta. Hwang Jung-min, actor fetiche de la industria coreana visto en “The Wailing” (2016) y “Deliver Us From Evil” (2020), ancla el film con una vehemente actuación como agente al mando. Le acompaña Zo In-sung (“The King” de 2017). El reparto incluye asimismo al atrayente matrimonio en la vida real formado por Michael Fassbender (“Shame”, “Prometheus”, “Steve Jobs”) y Alicia Vikander (“Ex Machina”, “La chica danesa”), quienes junto a Taylor Russell (“Hasta los huesos: Bones and All”) conforman un elenco coral que dota de peso dramático a este atípico y audaz encuentro interplanetario.