Isaki Lacuesta ha logrado su segunda Concha de Oro con la película 'Entre dos aguas', una mirada casi documental sobre la perpetuación de la pobreza en una de las zonas más afectadas de España.
RELACIÓN DE PREMIOS
Concha de Oro a la Mejor Película: "Entre dos aguas", de Isaki Lacuesta
Premio Especial del Jurado: "Alpha. The Right to Kill", de Brillante Mendoza
Concha de Plata al Mejor Director: Benjamin Naishtat por "Rojo"
Concha de Plata al Mejor Actor: Darío Grandinetti por "Rojo"
Concha de Plata a la Mejor Actriz: Pia Tjelta por "Blind Spot"
Premio a la Mejor Fotografía: Pedro Sotero por "Rojo"
Premio al Mejor Guión: ex aequo Paul Laverty por "Yuli" y Louis Garrel y Jean-Claude Carrière por "A Faithful Man"
Premio Nuevos Directores: "Jesús", de Hiroshi Okuyama
Mención especial a "Viaje al cuarto de una madre", de Celia Rico
Premio del Público: "Un día más con vida", de Raúl de la Fuente y Damian Nenow
Premio Horizontes Latinos: "Familia sumergida", de María Ache
Mención especial: "El motoarrebatador", de Agustín Toscano
Premio de la Juventud: "Viaje al cuarto de una madre", de Celia Rico
Premio Cine en Construcción: "Los tiburones", de Lucía Garibaldi
Premio Zabaltegi Tabakalera: "Song for the Jungle", de Jean Gabriel Périot
Mención especial: "Los que desean", de Elena López Riera
Premio "Otra mirada", de TVE: "The Third Wife", de Ash Mayfair
Premio Irízar del Cine Vasco: "Oreina", de Koldo Almandoz
Premio del Público a la Mejor Película Europea: "Girl", de Lucas Dhont
Premio FIPRESCI: "High Life", de Claire Denis
Premio Feroz Zinemaldia: "Quién te cantará", de Carlos Vermut
Premio Cooperación Española: "Los silencios", de Beatriz Seigner
A veces es sorprendente cómo un cambio de género cinematográfico determina un notable avance en la capacidad de un director a la hora de narrar una historia. Reconozco que nunca me ha gustado Paul Feig, sobre todo por lo que se refiere a sus trabajos para la gran pantalla. Le asocio a un tipo de humor simplón, hueco, caduco y vulgar que termina por producirme un rechazo casi visceral. Entre sus trabajos más conocidos se encuentran “Espías”, con la agotadora Melissa McCarthy, la reciente versión “femenina” de “Cazafantasmas” (de nuevo con la irritante Melissa McCarthy) o “Cuerpos especiales” (sí, sí, otra vez con una exasperante McCarthy). Todas ellas son muestras de un estilo de comicidad incapaz de provocarme siquiera una tímida sonrisa. Si acaso, una mueca de desaprobación que permanece en mi rostro hasta degenerar en un rictus que me abandona únicamente al finalizar la proyección.
Sin embargo, Feig cambia ahora por completo de registro, se libera de las cadenas impuestas por unos chistes de dudosa eficacia y se introduce de lleno en el terreno de un pseudo thriller. Solo cabía mejorar y, por eso mismo, mejora. No obstante, mucho cuidado con ver el vaso medio lleno, puesto que este salto de calidad es producto de los paupérrimos registros que arrastraba tras sus últimas apuestas. “Un pequeño favor” transita con cierta soltura por la intriga prefabricada y logra, a base de anzuelos estéticos, mantener el interés. Ni la trama, ni los personajes, ni la narración ofrecen nada cinematográficamente destacado pero, si el espectador pone algo de su parte, termina por entretener, como lo suele hacer la embriagante artificialidad de la belleza excesiva, el lujo estridente o la sensualidad forzada.
Una joven y moderna madre bloguera de una ciudad pequeña comprueba cómo su mundo cambia repentinamente cuando su mejor amiga, una bella y sofisticada antítesis de su persona, desaparece repentinamente.
Nos situamos ante una película pequeña, a juego con el título del propio filme, si bien no se le puede negar su efectividad para amenizar de forma distendida y discontinua las algo menos de dos horas de duración. Por suerte, sus dos protagonistas femeninas poseen suficientes recursos para, cada una en su papel, cargar sobre sus espaldas buena parte del peso del largometraje y sacarlo adelante. De hecho, ambas aportan más energía que el propio guion. Con algún trompicón de por medio, la cinta culmina el propósito de agradar a un devorador de palomitas medio. Incluso ofrece con bastante más acierto que en todas sus anteriores comedias juntas un mayor nivel cómico.
Así las cosas, los dos pilares más férreos de “Un pequeño favor” son, sin duda, Anna Kendrick y Blake Lively. La primera cuenta en su filmografía con alguna comedia sobresaliente como “Up in the Air” que, además de suponerle una nominación al Oscar como mejor actriz secundaria, le curtió para abordar otros papeles propicios para la diversión. Se trata de una intérprete hábil y con recursos, capaz de dotar de un toque irónico la secuencia más sosa. A poco que acierte con la elección de sus próximos proyectos, le auguro un futuro profesional con el que hará disfrutar al público. En cuanto a Blake Lively, apenas tiene que esforzarse para apabullar visualmente a la cámara. Como si de una extensión algo evolucionada de su personaje de la serie de televisión “Gossip Girl” se tratara, cumple sobradamente su misión apoyada en su indiscutible atractivo físico. También ha dado muestras de versatilidad, efectividad y talento en trabajos como “El secreto de Adaline”, “Café Society” y “The Town: Ciudad de ladrones”, títulos muy diferentes entre sí pero con una calidad y un interés suficientes para ser visionados. El resto del reparto transita de forma anodina, al no tener la oportunidad de eludir las ataduras de un guion carente de posibilidades para su lucimiento.
Trailer en castellano
Trailer en versión original
Datos del filme
Título original: A Simple Favor
Año: 2018
Duración: 117 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Paul Feig
Guion: Paul Feig, Jessica Sharzer (Novela: Darcey Bell)
Música: Theodore Shapiro
Fotografía: John Schwartzman
Reparto: Blake Lively, Anna Kendrick, Henry Golding, Glenda Braganza, Dyanne Ramsay
La actriz estadounidense Linda Hamilton nació en Maryland el 26 de septiembre de 1956 y, prácticamente desde sus inicios, logró el éxito gracias al papel por el que se le recuerda hasta la actualidad: el personaje de Sarah Connor en la película “Terminator” (1984), de James Cameron.
Repetiría con el director en 1991 en su segunda parte, “Terminator 2”, obteniendo un gran resultado de taquilla a nivel mundial.
Ese mismo año participó en “Los chicos del maíz”, de Fritz Kiersch y posteriormente intervino en otras cintas menores, como “Luna negra” (1986), junto a Tommy Lee Jones y “King Kong 2” (1986), realizada por John Guillermin.
Todavía en la década de los noventa actuó en “Un testigo en silencio” (1994), de Bruce Beresford y en “Conspiración en la sombra” (1997), de George P. Cosmatos.
Actualmente se encuentra rodando en compañía de Arnold Schwarzenegger una nueva entrega de “Terminator”, en esta ocasión a las órdenes de Tim Miller,.