martes, 21 de julio de 2015

TERENCE STAMP



Terence Stamp nació el 22 de julio de 1938 en Londres. Estudió interpretación en el Webber Douglas Academy of Dramatic Arts y debutó en el cine a comienzos de la década de los sesenta (época en la que compartió piso con Michael Caine) con el drama de Peter Glenville “Escándalo en las aulas” (1962). Ese mismo año consiguió cierta fama internacional gracias a su papel de Billy Budd en “La fragata infernal”, película dirigida por Peter Ustinov que adaptaba una novela de Herman Melville. La actuación de Stamp logró llamar la atención de Hollywood, al punto de conseguir una nominación al Oscar al mejor actor secundario. 

Su siguiente aparición cinematográfica en “El coleccionista” (1965) de William Wyler le convirtió en una de las estrellas masculinas más importantes de aquel período. Su personaje de Freddie Clegg, que intentaba secuestrar y enamorar al de la actriz Samantha Eggar, le hizo merecedor de un premio en el Festival de Cannes. Llegó a ser uno de los nombres más más significativos del cine europeo, con títulos como “Modesty Blaise” (1966) de Joseph Losey y junto a Monica Vitti,  “Lejos del mundanal ruido” (1967), cinta de Joseph Schlesinger basada en una obra de Thomas Hardy, “Historias extraordinarias”, de Federico Fellini (1968) o “Teorema” (1968), de Pier Paolo Pasolini.

Su carrera presentó cierto declive en los setenta, revitalizándose un tanto con apariciones como la del villano General Zod en “Superman” y “Superman II”. En esta segunda parte, dirigida por Richard Lester, disfrutó de una mayor presencia en pantalla que en su antecesora, a las órdenes de Richard Donner. 

Ya en la década de los ochenta participó en los largometrajes “Peligrosamente juntos” (1986), con Robert Redford y Debra Winger, “El siciliano” (1987), de Michael Cimino o “Alien Nación” (1988), muestra de ciencia-ficción realizada por Graham Baker. 

Ya en los noventa se puso en manos de la española Pilar Miró para rodar “Beltenebros” (1991), acompañó a Kim Basinger y Val Kilmer en el thriller “Extremadamente peligrosa” (1993), conoció un renacer popular con su recreación de una madura drag queen en “Las aventuras de Priscilla, reina del desierto” (1994), asumió el rol Canciller Supremo Valorum en “Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma” (1999) y fue un gurú para Eddie Murphy en la divertida comedia “Bowfinger – El pícaro” (1999). 

Integran asimismo su filmografía otros trabajos como “Elektra” (2005), cinta de acción en la que interpretaba al mentor de Jennifer Garner, “Superagente 86 de película” (2008), con Steve Carell y Anne Hathaway, donde encarnaba al villano líder de KAOS, “Wanted (Se Busca)” (2008), junto a James McAvoy y Angelina Jolie, “Valkiria” (2008), protagonizada por Tom Cruise, y “Destino oculto” (2011), dando la réplica a Matt Damon. 



Escena de la película "El coleccionista"





Escena de la película "Beltenebros"




viernes, 17 de julio de 2015

DEL REVÉS (Inside Out)

El séptimo arte mantiene una enorme deuda artística con las mentes privilegiadas que desarrollan los proyectos de la productora PIXAR. De esta factoría de realización de largometrajes, con apenas dos décadas de vida, han nacido innumerables joyas que no sólo han revitalizado el género de animación en particular, sino el cine en su conjunto. Títulos como “Toy Story”, “Buscando a Nemo”, “Monstruos S.A.”, “Los increíbles”, “Up” o “Ratatouille” han marcado un antes y un después dentro de este particular universo cinematográfico. Dichas cintas son un alarde de diversión, emoción, inteligencia y originalidad, virtudes que escasean por desgracia en el actual mundo del celuloide. Se trata de obras que convencen al público en su conjunto, sean niños, jóvenes, adultos, críticos, académicos o profesionales del sector. Son capaces de acaparar simultáneamente los primeros puestos de la recaudación y los galardones más prestigiosos de la industria. Aspiran a la excelencia y, la mayor parte de las veces, la alcanzan. Por ello, cada una de sus nuevas aventuras es un acontecimiento en sí mismo. 
Ahora se estrena “Del revés”, una muestra de creatividad y valentía que en nada se parece a lo presentado hasta la fecha por sus creadores. Ya sólo por esa virtud de ir contra corriente y apostar por ideas novedosas (con el riesgo que comporta), merecen el reconocimiento más unánime. En esta ocasión conservan en gran medida sus características señas de identidad, aunque los dibujos actuales poseen un marcado acento surrealista que quizá coja por sorpresa a los espectadores más convencionales. Por medio de una serie de imágenes que parecen salidas de unos cerebros más jóvenes y modernos si cabe, la narración ofrece dos visiones distintas pero complementarias. Una sucede en el interior de los personajes y la otra en su exterior, reflejando estilos muy diferentes. 
Cuenta la historia de una niña que, en compañía de su familia, debe superar el obstáculo de mudarse de ciudad a la otra punta de los Estados Unidos. Su protagonista, Riley, será guiada por sus emociones: Alegría, Miedo, Ira, Asco y Tristeza. Cada una de ellas vive en el centro de control de su cabeza, desde donde la ayudarán y aconsejarán en su día a día. La joven tratará de adaptarse a su nueva existencia en San Francisco pero el caos se instalará en su cerebro. Aunque Alegría, su emoción principal y más importante, intenta mantener una actitud positiva, las demás chocan a la hora de decidir cómo actuar en una nueva población, un nuevo hogar y una nueva escuela. 
Prodigiosa por su ambición de ir siempre un paso más allá, “Del revés” mantiene la comicidad y la ternura, aunque con un nuevo sentido visual que no se parece en nada a ningún título estrenado hasta ahora. De trama compleja pero de presentación sencilla, nos ofrece un guión ingenioso, incluso denso, aderezado con un tipo de fantasía animada apta para públicos de cualquier edad. Transmite un aluvión de ingenio que, a buen seguro, requerirá de más de un visionado para poder captar toda su magnitud. Como ya me sucediera con otras apuestas revolucionarias y refrescantes –por ejemplo, “Pesadilla antes de Navidad”-, no me queda otra opción que aplaudir con intensidad este trabajo, que cosechó una ovación cerrada en el último Festival de Cannes. Sin duda, constituye la mejor propuesta de la cartelera de julio. 
Sus realizadores son Pete Docter (responsable, a su vez, de “Monstruos S.A.” y “Up”) y Ronaldo del Carmen, que da el salto a la dirección desde el departamento de animación de “Ratatouille”. Pese a ser poco conocidos por el gran público, se trata de cineastas muy profesionales que dominan las técnicas del entretenimiento y de la diversión. Un auténtico lujo.

Trailer en castellano



Trailer en versión original






martes, 14 de julio de 2015

FOREST WHITAKER


El actor, director y productor estadounidense Forest Whitaker nació en Texas el 15 de julio de 1961. Su interpretación del sanguinario dictador ugandés Idi Amin en “El último rey de Escocia” le valió múltiples reconocimientos, entre ellos el Oscar, el Globo de Oro y el BAFTA británico.

Cuando era apenas un niño, su familia se trasladó a California. En su época de estudiante destacó como jugador de fútbol americano, consiguiendo así una beca para acudir a la Universidad State Polytecnic de Pomona. Sin embargo, una lesión en la espalda le impidió alcanzar el objetivo de dedicarse profesionalmente al deporte y amplió su interés por la música, más concretamente por la ópera. Intentó convertirse en tenor pero, finalmente, sus virtudes artísticas derivaron al campo de la actuación, en la que se formó en Berkeley. 

Debutó en la pantalla grande a comienzos de los años 80, participando en la cinta de temática criminal “Tag” (1982) y en la comedia adolescente “Aquel excitante curso” (1982), protagonizada por Jennifer Jason Leigh y Sean Penn. En dicha década intervino en episodios de conocidas series de televisión, como “Canción triste de Hill Street”, “Arnold” o “Norte y Sur”. Consiguió salir del anonimato gracias a su aparición junto a Paul Newman en “El color del dinero” (1986) y formando parte del reparto del film bélico de Oliver Stone “Platoon” (1986). Más tarde, compartió créditos con Robin Williams en “Good Morning, Vietnam” (1987) y dio vida al gran Charlie Parker en “Bird” (1988), biopic del famoso saxofonista dirigido por Clint Eastwood. Merced a este trabajo, Whitaker obtuvo un premio en el Festival de Cannes.

En 1992 rodó uno de sus títulos más celebrados,  “Juego de lágrimas”, film de intriga política y psicológica dirigido por Neil Jordan y co-protagonizado por Stephen Rea, donde interpretó a un soldado secuestrado por el IRA. También en los noventa destacan en su filmografía “Smoke” (1995), comedia dramática con guión de Paul Auster y “Ghost Dog, El camino del samurai” (1999), drama escrito y dirigido por Jim Jarmusch.
Posteriormente figuran el thriller “Última llamada” (2002), en el que interpreta a un investigador policial, “La habitación del pánico” (2002), claustrofóbica historia en la que asumía el rol de ladrón y el también thriller “En el punto de mira” (2008). 
Al margen de su faceta como actor, ha dirigido algunas películas, como “Esperando un respiro” (1995), “Siempre queda el amor” (1998) y “Una hija diferente” (2005). Entre sus últimas apariciones cinematográficas destaca por méritos propios “El mayordomo” (2013), de Lee Daniels.

Escena de la película "El último rey de Escocia"





Película "Juego de lágrimas" (íntegra y en versión original)