viernes, 28 de marzo de 2014

ENEMY

Denis Villeneuve comienza a hacerse un hueco entre los aficionados al “thriller”. En apenas cuatro años ha rodado tres largometrajes que sorprenden por su originalidad y su combinación casi perfecta del drama y la intriga, dotando a su trabajo de una verosimilitud que suele estar ausente en muchas de las cintas de este género. Logró que “Incendies” fuese nominada al Oscar y al BAFTA en la categoría de mejor film de habla no inglesa. “Prisioneros”, estrenada hace algunos meses en España, también obtuvo alguna candidatura a los premios de la Academia de Hollywood (en concreto, la de mejor fotografía), y ayudó a que el nombre del realizador canadiense empezara a sonar con fuerza dentro de la gran industria, dejando de ser un desconocido para los espectadores proclives a las emociones intensas. En todo caso, su concepto de tensión y su estilo de filmar escenas de acción son muy distintos al de la mayoría de sus colegas. No recurre a grandes persecuciones ni a espectaculares efectos especiales. Marca la diferencia al conseguir que los personajes sean los verdaderos protagonistas de las tramas y que de ellos nazca la angustia necesaria para llegar al público. 
Con “Enemy” da otra vuelta de tuerca a su peculiar universo cinematográfico, ofreciéndonos una paranoia de visión muy compleja. Cuenta la historia de un inestable profesor universitario que descubre la existencia de un actor idéntico a él. Descolocado ante tal circunstancia, decide conocer a su doble, internándose en una espiral obsesiva y agobiante que, además de perjudicar a ambos, afectará también a sus respectivas parejas. La cinta está basada en la novela del Premio Nobel de Literatura José Saramago “El hombre duplicado”. No he leído el libro del célebre escritor portugués, de manera que ignoro hasta qué punto su adaptación es fiel a la obra literaria. Lo que sí resulta evidente es que el cineasta disfruta traduciendo a imágenes la locura y la obsesión de unos protagonistas arrastrados por una situación desesperante y surrealista. 
Por todo ello, los espectadores disfrutarán con esta propuesta en la medida en que conecten con el laberinto mental en el que les quiere introducir Villeneuve y con la psicosis filmada con mano analítica. Si no se logra esa conexión es posible que el metraje les resulte largo, la trama incompresible y el planteamiento algo pedante. En mi caso, sin incluirla entre las mejores muestras del género, aprecio la capacidad de innovar, el valor de arriesgar y la alternativa que ofrece. En parte, me sentí atrapado por la desdichas que refleja, si bien no mantiene el mismo nivel de tensión durante toda la proyección. Pero creo que podemos estar ante un alumno aventajado de David Fincher, aunque le quede mucho para alcanzar la categoría del maestro. 
El elenco de actores es acertado y desempeña una buena labor. Jake Gyllenhaal ya demostró su versatilidad y eficacia en la sobresaliente “Zodiac” o en la notable “Prisioneros”. También resaltó en “Brokeback Mountain” o “Brothers”. Los proyectos en los que interviene mejoran gracias a su aportación, por lo que vale la pena seguir sus pasos profesionales. La actriz francesa Melanie Laurent y la canadiense Sarah Gadon completan el reparto con unas actuaciones muy correctas. La primera colaboró en “Ahora me ves” y en “Malditos bastardos”. A la segunda pudimos verla en “Un método peligroso” de David Cronenberg y próximamente aparecerá en las nuevas aventuras de Spiderman.

Trailer en castellano



Trailer en versión original



Datos del film

Película: Enemy.
Dirección: Denis Villeneuve.
Países: Canadá y España. Año: 2013. Duración: 95 min. Género: Thriller.
Interpretación: Jake Gyllenhaal (Adam / Anthony), Mélanie Laurent (Mary), Isabella Rossellini (Caroline), Sarah Gadon (Helen).
Guion: Javier Gullón, basado en la novela “El hombre duplicado”, de José Saramago.
Producción: Niv Fichman y Miguel A. Faura.
Música: Danny Bensi y Saunder Jurrians.
Fotografía: Nicolás Bolduc.
Montaje: Matt Hannam.
Diseño de producción: Patrice Vermette.
Vestuario: Reneé April.


martes, 25 de marzo de 2014

KEIRA KNIGHTLEY

 La actriz y modelo Keira Knightley nació en Londres el 26 de marzo de 1985. A partir de los seis años participó en programas de televisión, debutando en la pantalla grande en la película británica “Dos mujeres” (1994), dirigida por Moira Armstrong. Su primera incursión en Hollywood se produjo con “Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma” (1999), interpretando a Sabé, la encargada de suplantar a la Princesa Amidala, resultando elegida por su gran parecido con Natalie Portman. Posteriormente, acompañó a Thora Birch en “The Hole” (2001) y asumió su primer papel de entidad en “Quiero ser como Beckham” (2002). El salto al estrellato se produjo en 2003, cuando intervino como Elizabeth Swann en la cinta de aventuras “Piratas del Caribe. La maldición de la perla negra”. Al margen del cine, Keira ha participado en bastantes producciones televisivas, como la miniserie “Oliver Twist” (1999) o el telefilm “La princesa de Sherwood” (2001), destacando su protagonismo en “Doctor Zhivago” (2002), donde encarnaba a Lara Antipova, el mismo personaje al que dio vida Julie Christie en la versión cinematográfica. 
Otros títulos de su filmografía son "Orgullo y Prejuicio" (2005), por la que recibió una nominación al Oscar como mejor actriz, y "Domino" (2006), largometraje de acción dirigido por Tony Scott, en el que se convertía en una cazarrecompensas llamada Domino Harvey. 
En "Expiación (Atonement)" (2007), de Joe Wright, adaptación de la novela homónima de Ian McEwan, Knightley encabezó el reparto, acompañada de James McAvoy. Este drama romántico ambientado en los años 30 también le posibilitó optar al Globo de Oro a la mejor actriz, además de obtener otras siete candidaturas a las estatuillas de Hollywood, entre ellas las de mejor película y mejor guion. Posteriormente integró el elenco de "La Duquesa" (2008), como Georgiana, una aristócrata del siglo XVIII, ascendiente de Lady Di. Ese mismo año actuó en el drama "En el límite del amor" (2008), en el rol de la amante del poeta Dylan Thomas, Vera Phillips. 
Años más tarde intervino en un título de ciencia ficción sobre clonaciones, adaptación de una obra de Kazuo Ishiguro ,"Nunca me abandones" (2010), donde compartía créditos con Andrew Garfield y Carey Mulligan. Formó asimismo parte del casting de "Sólo una noche" (2010), junto a Sam Worthington y Guillaume Canet. Actuó también en el drama criminal "London Boulevard" (2010), sobre un libro de Ken Bruen y en unión de Colin Farrell, y en "Un método peligroso" (2010), en la piel de una estudiante de Medicina que contactaba con los psiquiatras Jung (Michael Fassbender) y Freud (Viggo Mortensen). 
Más recientemente ha vuelto a trabajar las órdenes de Joe Wright en “Anna Karenina”, brillante adaptación de la célebre novela, y acaba de estrenar “Begin Again" y "Descifrando enigma" por la que ha vuelto a ser nomianda al Oscar.


Escena de la película






Escena de la película





Escena de la película




viernes, 21 de marzo de 2014

SIN ESCALAS (Non Stop)


No recuerdo una sola película que me haya gustado cuya trama transcurra íntegra o mayoritariamente dentro de un avión. Cintas como “Air Force One”, “Decisión crítica”, “Pasajero 57” o “Plan de vuelo: desaparecida” me parecieron fallidas, con algunas escenas interesantes pero, en conjunto, carentes de una trama creíble y de un mínimo de rigor. Se centraban tanto en mantener un ritmo frenético y en transmitir al espectador un elevado nivel de tensión que se olvidaban de ese elemento tan crucial del arte cinematográfico, el guión, la piedra angular sobre la que se construye el resto del edificio. 
En ese sentido, “Sin escalas” hereda todas las virtudes y todos los defectos de los títulos antes mencionados. Logra ensamblar durante su hora y tres cuartos de duración una trama ágil, de las que enganchan al público, ante una situación tensa y catastrófica. Pero para ello se enreda en un laberinto del que es imposible salir airoso. Nos coloca frente a un guion tramposo, de los que asombran en su inicio pero desilusionan en su conclusión. Y es en los créditos finales cuando, repasando varias de sus secuencias, se evidencia la inconsistencia del relato, la utilización de trucos para captar nuestra atención y el recurso de giros repentinos y toscos para sostener un argumento tan enrevesado. Recurrir permanentemente a las sorpresas puede funcionar durante un tiempo pero es un ardid que no garantiza la continuidad hasta el final de la proyección. Uno se da cuenta de ese detalle cuando ya ha transcurrido más de la mitad del film aunque, por lo menos, disfruta de parte del metraje inmerso en las triquiñuelas de la narración. 
El realizador español Jaume Collet-Serra comienza a hacerse un hueco en la complicada industria norteamericana. Tras debutar con la floja muestra de terror “La casa de cera”, publicitada al máximo en base a la participación en la misma de la artificial millonaria Paris Hilton, continuó su línea ascendente en las taquillas con “La huérfana” y, sobre todo, con “Sin identidad”, protagonizada también por Liam Neeson, cabeza de cartel de “Sin escalas”, recaudando casi ciento cuarenta millones de dólares, pese a partir de un presupuesto inicial muy inferior, de en torno a los treinta. En esta segunda colaboración con el actor británico el coste de la producción ha aumentado hasta los cincuenta millones pero, en compensación, ha encabezado el ranking de recaudación en su estreno, el primer fin de semana de marzo. De hecho, ya ha superado la inversión inicial tan sólo en el mercado estadounidense. 
Por lo tanto, las preferencias de Collet-Serra se dirigen a los géneros de terror y de acción, ambos muy propicios para el tópico y el estereotipo. Personalmente, preferiría ver en sus próximos trabajos una mayor originalidad y un interés superior por del tratamiento de los personajes, otorgándoles mayor relevancia en sus obras. En mi opinión, se excede en atender a los sustos y a la angustia, en detrimento de una visión artística más compleja y cualificada. 
Liam Neeson encabeza el reparto y demuestra una vez más su decepcionante evolución profesional. Lejos queda la época gloriosa de sus más destacadas interpretaciones en “La lista de Schindler” (por la que recibió una nominación al Oscar), “Michael Collins” o “Kingsley”. De un tiempo a esta parte ha decidido embarcarse en otros rodajes con desigual fortuna y, aunque participó en la sobresaliente “Batman Begins”, intervino posteriormente en “Venganza”, “El equipo A”, “Ira de titanes” y las dos rodadas a las órdenes del joven cineasta catalán, todas ellas muy por debajo de su demostrada calidad como intérprete. Le acompañan la interesante Julianne Moore (alejada asimismo de sus mejores papeles de “Las horas” o “Lejos del cielo”) y la recién oscarizada Lupita Nyong´o (mejor actriz de reparto por “12 años de esclavitud), en una actuación secundaria.

Trailer en castellano

Trailer en versión original

Datos del film
Película: Non-stop (Sin escalas).
Dirección: Jaume Collet-Serra.
País: USA. Año: 2014. Género: Acción, thriller, suspense.
Interpretación: Liam Neeson (Bill Marks), Julianne Moore (Jen Summers), Michelle Dockery (Nancy), Lupita Nyong’o (Gwen), Anson Mount, Linus Roache, Scoot McNairy, Nate Parker, Bar Paly, Frank Deal, Edoardo Costa, Corey Hawkins, Corey Stoll, Omar Metwally.
Guion: John W. Richardson y Chris Roach IV.
Producción: Alex Heineman, Andrew Rona y Joel Silver