viernes, 10 de julio de 2015

TERMINATOR: GÉNESIS (Terminator: Genisys)


En su momento no tuve la oportunidad de valorar la llegada a las salas de proyección de la primera entrega de la saga “Terminator”, puesto que yo era un niño por aquel entonces. Sin embargo, recuerdo perfectamente el estreno de su segunda parte, el 5 de diciembre de 1991 y cómo disfruté de lo lindo con tal despliegue de efectos especiales, acción a raudales e intenso montaje. La cinta obtuvo cuatro Oscar, una cifra nada habitual en su género, y fue la más taquillera del año, alcanzando además para muchos la consideración de gran película. 
Todavía a día de hoy, continúo deleitándome con sus reposiciones, viendo la persecución en moto de su protagonista adolescente, con el tema de fondo de “You Could Be Mine”, de Guns N´ Roses, y con los dos robots, el ofensivo y el defensivo, luchando por, respectivamente, dar caza y proteger a aquel joven llamado a ser el futuro líder de la resistencia de la raza humana frente al poder de la máquinas. Por lo tanto, visioné el film inicial a posteriori, reconociendo que, pese a la notable diferencia de calidad técnica entre ambas (una circunstancia también poco común), conformaban una franquicia de posición privilegiada en la historia de la ciencia ficción cinematográfica. 
Lástima que la incapacidad de los productores a la hora de poner punto final a la narración terminó por empañar el buen nombre del proyecto, contribuyendo a ello los rodajes de “Terminator 3: La rebelión de las máquinas” (2003) y “Terminator Salvation” (2009). Ahora insisten con esta quinta “Terminator Génesis” que, pese a sus espectaculares secuencias y el significativo incremento presupuestario, tampoco supera a sus antecesoras e, incluso, puede tildarse de decepcionante. De hecho, habiendo costado más del doble de “Terminator 2”, recaudaron una cantidad de dinero sustancialmente inferior. Pero la decepción a la que aludo no es meramente económica, sino que se refiere a la constatación del declive de una idea extendida en el tiempo sin ninguna necesidad, una realidad que defrauda, no sólo a sus incondicionales sino a quienes, sin llegar a tal extremo, admirábamos sus cualidades de antaño. 
En esta ocasión, se reiteran las mismas tramas ya esquilmadas. De nuevo, los viajes del futuro al pasado para custodiar al líder de la resistencia y garantizar su supervivencia. De nuevo, la lucha contra el superordenador Skynet. De nuevo, el cyborg polimimético de metal líquido. Y, sobre todo, de nuevo, Arnold Schwarzenegger, atrincherado en la postura de dar vida al mismo personaje que comenzó a interpretar con treinta y siete años, cuando ya roza los setenta. Podrían al menos haberle teñido las canas, porque su imagen de poderoso robot de pelo blanco resulta tan patética como ridícula es la sonrisa forzada que esboza en la escena final del beso de la joven pareja protagonista. 
Numerosas secuencias están perfectamente rodadas y demuestran el esmero técnico y visual, pero la sensación de contar la misma historia con idénticos recursos lastra irremediablemente el resultado obtenido. Asimismo, existen demasiadas escenas que recurren a aquellos primeros largometrajes como gancho para retener a los espectadores. En definitiva, más de lo mismo, sólo que, en este caso, más es menos. 
Acompañan en el reparto al ex Gobernador de California un errático Jason Clarke y una más acertada Emilia Clarke. Aunque se preste a confusión, no son hermanos. Ni siquiera son familia. Él es un actor australiano que ha destacado en “La noche más oscura” e intervenido en títulos relevantes, como “El gran Gatsby”, mientras que ella es una intérprete británica, famosa por la archiconocida serie “Juego de tronos”. El recientemente oscarizado y siempre efectivo J.K. Simmons se encarga de elevar el nivel artístico del elenco.

Trailer en castellano



Trailer en versión original



Datos del film
Película: Terminator: Génesis.
Título original: Terminator: Genisys.
Dirección: Alan Taylor.
País: USA. Año: 2015. Duración: 119 min. Género: Acción, ciencia-ficción.
Reparto: Arnold Schwarzenegger (El Guardián), Emilia Clarke (Sarah Connor), Jason Clarke (John Connor), Jai Courtney (Kyle Reese), J.K. Simmons (O’Brien), Matthew Smith (T-5000), Byung-Hun Lee (T-1000).
Guion: Laeta Kalogridis y Patrick Lussier; basado en los personajes creados por James Cameron y Gale Anne Hurd.
Música: Lorne Balfe.


martes, 7 de julio de 2015

KEVIN BACON


Kevin Bacon nació en Filadelfia el 8 de julio de 1958. Actor de cine y teatro estadounidense, ganador de un Globo de Oro por “El regreso de un soldado” (2009) y de dos Premios del Sindicato de Actores (por la cinta anteriormente citada y por “Apolo 13” (1995), hizo su debut en en la gran pantalla con “Desmadre a la americana”(1978) de John Landis y muy pronto consiguió pequeños papeles en títulos tan conocidos como “Viernes 13” (1980) y “Diner” (1982), un drama de Barry Levinson protagonizado por Mickey Rourke, Daniel Stern y Steve Guttenberg. El éxito le llegó con el musical dirigido por Herbert Ross “Footloose” (1984). También destacó en otros filmes posteriores, como “Quicksilver” (1986) o “La loca aventura del matrimonio” (1988).

Ya en la década de los noventa compartió cartel con Julia Roberts y Kiefer Sutherland en “Linea mortal”, cinta dirigida por Joel Schumacher. Un año más tarde Oliver Stone lo convocó para un pequeño personaje de “JFK: Caso abierto” (1991), largometraje de gran repercusión que obtuvo dos Oscar de ocho nominaciones. Después intervino en “Algunos hombres buenos” (1992), acompañando con Tom Cruise, Jack Nicholson y Demi Moore y cosechando de nuevo un gran resultado en taquilla, además de otras cuatro opciones a recibir una estatuilla dorada, incluida la de mejor película.  Bacon aspiró a su primer Globo de Oro al mejor actor de reparto por su participación en “Río salvaje” (1994), junto a Meryl Streep. Integró asimismo el reparto de “Homicidio en primer grado” (1995), con Christian Slater y Gary Oldman, que le dejó a las puertas del Premio del Sindicato de Actores. Ese mismo año triunfó gracias a "Apollo 13" (1995), en un elenco formado también por Tom Hanks y Ed Harris que fue premiado de forma colectiva por el citado Sindicato de intérpretes y que recaudó la considerable cifra de 355 millones de dólares a nivel mundial. Más tarde llegaría "Sleepers" (1996), con Robert De Niro, Dustin Hoffman, Brad Pitt y Jason Patric.


Ya en 2000 protagonizó con Elizabeth Shue “El hombre sin sombra” y tres años después intervino en el rodaje de “Mystic River”, de Clint Eastwood, donde compartió cartel con Sean Penn, Tim Robbins, Laurence Fishburne y Laura Linney. En 2005 dirigió y produjo "Loverboy", contando con algunos compañeros como Oliver Platt, Marisa Tomei, Matt Dillon y Sandra Bullock -a cargo de un pequeño cameo-. Añadió a su filmografía otros títulos como “Frost/Nixon” (2008), junto a Frank Langella, Sam Rockwell y Matt Dillon, o el telefilm “Taking Chance” (2009), que le reportó el  Globo de Oro y el Premio del Sindicato de Actores, ambos en la categoría de mejor actor de miniserie, por su papel de Teniente Mike Strobl. 

Sus trabajos más recientes son “X-Men: primera generación” (2011), de Matthew Vaughn, dando vida a Sebastian Shaw, y "Crazy, Stupid, Love" (2011).

Desde 2012 protagoniza la serie de televisión "The Following".



Escena de la película "J.F.K.: Caso abierto"





Escena de la película "Algunos hombres buenos"





Escena de la película "Mystic River"




viernes, 3 de julio de 2015

LOS MINIONS (Minions)


El hecho de que un personaje secundario eclipse al protagonista de una película no es infrecuente. Pero lo que resulta más extraño es que, con el transcurso del tiempo, los productores planteen la secuela de un largometraje para mayor gloria de aquel personaje inicialmente menor. Dentro del género de animación, existen dos ejemplos recientes de este fenómeno. El próximo año llegará a las pantallas de todo el mundo la continuación de la deliciosa “Buscando a Nemo”, siendo en esa ocasión la figura estelar del film su inolvidable compañera Dory. Y ahora mismo se acaba de estrenar “Minions”, situando en primer plano a los divertidísimos seres amarillos que eran meras comparsas en las dos entregas de “Gru, mi villano favorito” de 2010 y 2013. En ambos títulos, se alzaban como el complemento perfecto de la comicidad de la trama, conectando estrechamente con el público y convirtiéndose en las verdaderas estrellas del “merchandising” asociado. Su imagen alcanzó, sin duda, mayor popularidad que la del resto de figuras de la historia, luciendo sobre camisetas y demás artículos comerciales. Incluso, su punto de humor e irreverencia llenó un hueco en solitario dentro de algún cortometraje hasta que, finalmente, han protagonizado sus propias aventuras cinematográficas. 
Ello no significa que la presencia de Gru quede por ello descartada, entre otras razones porque el éxito que obtiene en las taquillas es más que evidente, traduciéndose en quinientos cuarenta millones (la primera parte) y novecientos setenta (la segunda), a partir de un presupuesto de apenas setenta. Por lo tanto, al margen de que estos “minions” se escindan temporalmente en busca de nuevos horizontes, no es de extrañar que se prevea para 2017 un tercer estreno de la saga. 
Se trata, pues, de una opción segura para que todos los miembros de las familias disfruten de una comedia eficaz y refrescante. No obstante, su hora y media de duración quizá resulte un tanto larga, ya que el nivel de entretenimiento y diversión es irregular y oscilante. Sin embargo, el resultado final es muy correcto y consigue de sobra los objetivos trazados. Más allá de estas inclasificables miniaturas, no existe en la proyección otro contrapunto con la misma capacidad de engatusar a los espectadores. Por lo tanto, no parece probable que esta producción supere a sus antecesoras de “Gru”, si bien risas y sonrisas están garantizadas y son un logro a tener en cuenta. 
Los “minions”, organismos amarillos unicelulares sumamente especiales, han ido evolucionado progresivamente hasta adoptar la forma en la que los conocemos actualmente. Ahora han decidido ponerse al servicio de los malvados del planeta, desde el Tiranosaurio Rex hasta Napoleón Bonaparte, para colocarse bajo el mando de la terrible Scarlet Overkill. 
Dos directores son los responsable del rodaje. Uno, el veterano Pierre Coffin, responsable de las dos anteriores entregas de “Gru, mi villano favorito” (una de las cuales le reportó una nominación al Oscar al mejor largometraje de animación). El otro, el debutante Kyle Balda. Ambos firman un trabajo imaginativo y, en gran medida, adorable. 
En su versión original, es posible escuchar las voces de actores tan consagrados como Sandra Bullock, Michael Keaton, Steve Carell, Geoffrey Rush y el televisivo Jon Hamm. En Latinoamérica, recogen el testigo, entre otros, los cantantes Ricky Martin y Thalía, mientras que en España son Quim Gutiérrez y Alexandra Jiménez algunos de los encargados del doblaje.

Trailer en castellano



Trailer en versión original



Datos del film
Película: Los Minions.
Dirección: Kyle Balda y Pierre Coffin.
País: USA. Año: 2015. Duración: 91 min. Género: Animación, comedia.
Doblaje original: Sandra Bullock, Jon Hamm, Pierre Coffin, Chris Renaud. Guion: Brian Lynch.
Producción: Janet Healy y Christopher Meledandri.