viernes, 10 de junio de 2016

DOS BUENOS TIPOS (The Nice Guys)

Combinar en una misma película los géneros de comedia y de acción suele dar lugar a una mezcla difícil de dominar con acierto. Lo habitual es que la proliferación de escenas de humor resten credibilidad a la intensidad de la propia historia y que la intriga se vea arrastrada por el tono divertido, impidiendo la consecución de un título de calidad. Si, además, se constata el abuso de chistes fáciles y de la estética hortera, el resultado es un buen puñado de cintas mediocres y escasamente elaboradas. “Dos buenos tipos” pretende superar ese reto, pero sólo lo logra a medias. Si bien las secuencias de tiroteos, explosiones y persecuciones resultan triviales, repetitivas y poco eficaces, tales deméritos se compensan con una comicidad efectiva y con unos diálogos más ágiles y mordaces que la trama detectivesca en sí, provocando sonrisas y consiguiendo entretener al espectador, lo que constituye un punto importante a su favor.
Shane Black, guionista de numerosas muestras de este estilo de cine (desde “Arma letal” a “El último boy scout”, desde “Memoria letal” a “El último gran héroe”) y director de la irreverente “Kiss Kiss, Bang Bang” y de “Ironman 3”, se sitúa detrás de la cámara. Se trata de cintas violentas, repletas de gags y con un constante tono narrativo entre chulesco y macarra. No es el tipo de cineasta de mi preferencia pero, aun así, considero que “Dos buenos tipos” es su obra más lograda, teniendo en cuenta que los dos protagonistas desempeñan sus papeles notablemente, aportándoles las dosis precisas de hilaridad. En definitiva, se trata de entender el film como lo que es, una trivialidad comercial con un ritmo acelerado y algún que otro destello de brillantez. En el fondo, parece que el realizador ha querido rodar una autoparodia de su trayectoria profesional y, contra todo pronóstico, la ha convertido en su mejor trabajo hasta la fecha. 
En Los Ángeles de los años setenta, un detective privado sin suerte y un matón a sueldo de poca monta investigan la misteriosa desaparición de una joven a la que ambos están siguiendo. Dicha investigación los convertirá en el blanco de una banda de delincuentes y los mezclará con la muerte, aparentemente por suicidio, de una estrella del porno en decadencia -que no guarda relación alguna con el caso que se traen entre manos-. Los dos tipos deberán utilizar todos sus recursos, legales o no, para salvarse y aclarar lo sucedido, aunque, a medida que descubren la verdad, reparan en que se hallan inmersos en una peligrosa trama de conspiración y corrupción que alcanza a las más altas esferas del poder. 
Ante esta perspectiva, los espectadores podrán disfrutar de una aceptable comedia gamberra con algún toque sutil pero, siempre y cuando, decidan no tomarse en serio lo que aparece en pantalla. La cinta logra mantener el interés durante la mayor parte de sus dos horas de proyección, ayudada por una fotografía colorista, pero sus carencias y su falta de pretensión por trascender son evidentes. 
Gran mérito del éxito final se debe a sus dos excepcionales intérpretes, que logran conectar entre sí de un modo sobresaliente. Russell Crowe, en la cima de los más grandes tras cuatro actuaciones extraordinarias y casi consecutivas en “L.A. Confidential”, “El dilema”, “Gladiator” y “Una mente maravillosa”, demuestra una vez más su versatilidad para afrontar proyectos de lo más diverso. Y Ryan Gosling, que acumula asimismo trabajos de primer nivel en títulos muy meritorios -“Blue Valentine”, “Drive”, “Los idus de marzo”, “La gran apuesta”- le da la réplica adecuada. Tanto uno como otro destacan profesionalmente en el actual panorama de Hollywood. Les acompañan a cargo de papeles secundarios la veterana Kim Basinger y la joven Angourie Rice.

Trailer en castellano

Trailer en versión original

Datos del film
Película: Dos buenos tipos.
Título original: The Nice Guys.
Dirección: Shane Black.
País: USA. Año: 2016. Género: Thriller.
Interpretación: Russell Crowe, Ryan Gosling, Kim Basinger, Keith David, Ty Simpkins, Beau Knapp, Matt Bomer.
Guion: Shane Black y Anthony Bagarozzi.
Producción: Joel Silver.

martes, 7 de junio de 2016

35 ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA" (Raiders of the Lost Ark)

La película estadounidense “En busca del arca perdida” se estrenó el día 12 de junio de 1981. Por lo tanto, se cumplen esta semana treinta y cinco años desde su llegada a las carteleras. Dirigida por Steven Spielberg y producida por George Lucas, recibió cuatro Oscar de nueve nominaciones y otro más adicional, al margen de las categorías oficiales. El guión corrió a cargo de Lawrence Kasdan tras una discusión de cuatro jornadas, en las que Spielberg, Lucas y él mismo definieron los principales elementos narrativos de la trama. 

El reparto reunió a los actores  Harrison Ford, Karen Allen, Paul Freeman, John Rhys-Davies y Denholm Elliott, y se rodó en Inglaterra, La Rochelle, Túnez, Hawai y California. El film obtuvo la mayor recaudación de aquel año y una de las mayores de todos los tiempos. Además su éxito, tanto de crítica como de público, supuso la continuación de las andanzas del popular aventurero en los títulos  “Indiana Jones and the Temple of Doom”, “Indiana Jones and the Last Crusade” e “Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull”, una de las sagas más reconocidas del género en la historia reciente del cine. 

La prensa especializada también le concedió valoraciones muy positivas.  Vincent Canby (The New York Times) la declaró como «una de las películas de aventuras estadounidenses más disparatadamente divertidas, ingeniosas y estilizadas de todos los tiempos», mientras que Roger Ebert (Chicago Sun-Times) manifestó que «son dos cosas las que convierten a "Raiders of the Lost Ark" en algo más que sólo un triunfo tecnológico: su sentido del humor y el estilo único de sus personajes [...] Nos hace reír por sorpresa, por alivio o por incredulidad en la técnica que nos presenta, al desarrollar un incidente tras otro a través de una serie interminable de invenciones». Por su  parte, la revista "Rolling Stone" reflejó en sus páginas que se trataba de «una película de acción sabatina, tan divertida e interesante que puede ser disfrutada en cualquier día de la semana». A su vez, la publicación "Empire" la ubicó en 2008 en el segundo puesto de su lista de las 500 mejores películas de todos los tiempos.


Algunas escenas del largometraje















viernes, 3 de junio de 2016

WARCRAFT

Iba a comenzar mi valoración sobre “Warcraft” afirmando que el cine está en crisis. Pero siempre que oigo comentar a alguien que vivimos tiempos difíciles recuerdo una escena de la maravillosa película “El hijo de la novia”. En ella, un hombre de negocios trata de convencer al protagonista de que venda su restaurante utilizando un sencillo argumento: la precaria situación económica por la que atraviesa el país indica que la venta es la mejor opción. Entonces, un extraordinario Ricardo Darín, ayudado de su envolvente acento argentino, le responde con el siguiente discurso: “¿Cuándo no hubo crisis acá? Quiero decir, si no hay inflación hay recesión y, si no, hay recesión con inflación. Si no es el Fondo Monetario es el Frente Popular… La cuestión es que si no es en el frente es en el fondo, pero siempre una mancha de humedad en esta casa hay.” Y tiene toda la razón. Siempre estamos en crisis y el cine no es una excepción, aunque ahora no estoy hablando sólo de las cuestiones financieras sino de las creativas y artísticas. 
Hace escasas semanas llegó a las salas de proyección el film “Angry Birds”. Por alguna extraña razón que no llego a comprender, determinadas personas consideraron que era buena idea trasladar a la gran pantalla este popular juego para dispositivos móviles, una de esas aplicaciones que se descargan en los teléfonos de última generación y que, supuestamente, sirve para que la gente rellene sus tiempos muertos moviendo el dedo sin parar. Y ahora le ha tocado el turno a “Warcraft”, estreno basado en unos famosos videojuegos sobre guerras épicas y fantásticas. 
Para ser sincero, no recuerdo ni una sola adaptación cinematográfica de un producto para consolas o similares que se haya llevado a cabo con acierto. Desde que en 1993 se estrenase “Super Mario Bros” (todavía me pregunto cómo convencieron a Bob Hoskins para que participara en aquel rodaje), todos los títulos que me vienen a la cabeza oscilan entre lo prescindible y lo espantoso. “Street Figther” en 1994, “Mortal Kombat” en 1995, los largometrajes de Lara Croft, la bochornosa “DOA: Dead or Alive” en 2006 o el gran fiasco de “Prince of Persia” en 2010, por citar unas cuantas de ellas. Tan sólo las cintas de “Resident Evil” obtuvieron alguna repercusión, aunque sólo fuera en términos de taquilla. 
¿Por qué entonces ese empeño en tropezar reiteradamente en la misma piedra y desnaturalizar el cine? Es un misterio. Puedo reconocerle a “Warcraft” una pulcritud técnica notable y una recreación visual imponente –características, por otra parte, no especialmente meritorias cuando se dispone de un presupuesto de ciento sesenta millones de dólares-. En los demás aspectos, es otro nuevo intento (en mi caso particular, inútil) de apabullar visualmente al espectador e intentar que no caiga en la cuenta del enorme vacío de guión, interpretación y narración. En definitiva, la negación misma del cine hecha cine. Una paradoja macabra. 
La trama nos traslada a un mundo donde habitan especies tan distintas como los humanos, los orcos o los enanos. Un escenario en el que la magia, los hechizos y las batallas acaparan toda la atención de los dos bandos del conflicto. Por un lado, los humanos, liderados por la Alianza. Por el otro, los orcos, a cargo de un sanguinario ejército conocido como la Horda. 
El cineasta británico Duncan Jones, que debutó en 2009 con la meritoria “Moon” -llegó a ganar un BAFTA- se sitúa detrás de la cámara. Sin embargo, aquí pierde gran parte de su creatividad y de su capacidad narrativa para embarcarse en un proyecto claramente fallido. Los actores que integran el reparto son desconocidos para el gran público: Travis Fimmel, Paula Patton (secundaria en “Déjà vu”, con Denzel Washington o “Misión imposible: Protocolo fantasma”, con Tom Cruise) , Ben Foster (“El tren de las 3:10”) y Dominic Cooper (“Capitán América: el primer vengador”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Película: Warcraft: El origen.
Dirección: Duncan Jones.
País: USA. Año: 2016. Duración: 123 min. Género: Acción, fantástico.
Reparto: Travis Fimmel (Anduin Lothar), Ben Foster (Medivh), Paula Patton (Garona), Toby Kebbell (Durotan), Rob Kazinsky (Orgrim), Dominic Cooper (rey Llane Wrynn), Daniel Wu (Gul’Dan), Ben Schnetzer (Khadgar), Ruth Negga (lady Taria).
Guion: Charles Leavitt y Duncan Jones, basado en el videojuego.