martes, 24 de febrero de 2026

GANADORES DEL FESTIVAL DE CINE DE BERLÍN 2026


LISTADO COMPLETO DE PREMIADOS


Oso de Oro: Yellow Letters, de Ilker Çatak

Oso de Plata Gran Premio del Jurado: Salvation, de Emin Alper

Oso de Plata Premio del Jurado: Queen At Sea, de Lance Hammer

Oso de Plata a la mejor dirección: Grant Gee, por Everybody Digs Bill Evans

Oso de Plata a la mejor interpretación protagonista: Sandra Hüller, por Rose

Oso de Plata a la mejor interpretación secundaria: Anna Calder-Marshall y Tom Courtenay, por Queen At Sea

Oso de Plata al mejor guión: Geneviève Dulude-de Celles, por Nina Roza

Oso de Plata a la mejor contribución artística: Yo (Love is a Rebellious Bird), de Anna Fitch y Banker White

Mejor documental: If Pegeons Turned to Gold, de Pepa Lubojacki

Mejor ópera prima: Chronicles From the Siege, de Abdallah Alkhatib

Oso de Oro al mejor cortometraje: Someday a Child, de Marie-Rose Osta

Oso de Plata de cortometraje: A Women's Place is Everywhere, de Fanny Texier

Premio CUPRA de dirección de cortometrajes: Jingkai Qu, por Kleptomania


lunes, 23 de febrero de 2026

PREMIOS BAFTA 2026


LISTADO DE GANADORES


Mejor película: “One Battle After Another” — Adam Somner, Sara Murphy, Paul Thomas Anderson

Mejor director: “One Battle After Another,” Paul Thomas Anderson

Mejor actriz: Jessie Buckley, “Hamnet”

Mejor actor: Robert Aramayo, “I Swear”

Mejor actriz de reparto: Wunmi Mosaku, “Sinners”

Mejor actor de reparto: Sean Penn, “One Battle After Another”

Mejor película británica: “Hamnet” — Chloé Zhao, Liza Marshall, Pippa Harris, Nicolas Gonda, Steven Speilberg, Sam Mendes, Maggie O’Farrell

Mejor debut de un director, escritor o productor británico: “My Father’s Shadow” — Akinola Davies Jr. (Director), Wale Davies (Escritor)

Mejor guion adaptado: “One Battle After Another,” Paul Thomas Anderson

Mejor guion original: “Sinners,” Ryan Coogler

Mejor película infantil y familiar: “Boong” — Lakshmipriya Devi, Ritesh Sidhwani

Mejor película de no habla inglesa: “Sentimental Value” — Joachim Trier, Maria Ekerhovd, Andrea Berentsen Ottmar

Mejor diseño de vestuario: “Frankenstein,” Kate Hawley

Mejores efectos visuales: “Avatar: Fire and Ash” — Joe Letteri, Richard Baneham, Daniel Barrett, Eric Saindon

Mejor documental: “Mr. Nobody Against Putin” — David Borenstein, Helle Faber, Radovan Síbrt, Alžběta Karásková

Mejor película animada: “Zootopia 2” — Jared Bush, Byron Howard, Yvett Merino

Mejor casting: “I Swear,” Lauren Evans

Mejor cinematografía: "One Battle After Another,” Michael Bauman

Mejor edición: “One Battle After Another,” Andy Jurgensen

Mejor maquillaje y peluquería: “Frankenstein” — Jordan Samuel, Cliona Furey, Mike Hill, Megan Many

Mejor música original: “Sinners,” Ludwig Göransson

Mejor diseño de producción: “Frankenstein”, Tamara Deverell y Shane Vieau

Mejor sonido: “F1” — Gareth John, Al Nelson, Gwendolyn Yates Whittle, Gary A. Rizzo, Juan Peralta

Mejor cortometraje británico animado: “Two Black Boys in Paradise” — Baz Sells, Dean Atta, Ben Jackson

Mejor cortometraje británico: “This Is Endometriosis” — Georgie Wileman, Matt Houghton, Harriette Wright

EE RISING STAR AWARD (voto del público): Robert Aramayo


viernes, 20 de febrero de 2026

CUMBRES BORRASCOSAS (Wuthering Heights)



Por lo general, cuando escucho o leo noticias sobre directores de cine que pretenden revisionar clásicos de la Literatura o readaptar películas antiguas, la primera sensación que me invade es el recelo. La tendencia a modernizar las tramas y a revestir con modas y gustos actuales ideas reflejadas para épocas pasadas, se traduce en que lo que veo me rechine. “Cumbres borrascosas” se alza como una novela emblemática que ha trascendido a su época. Sus numerosas versiones para el Séptimo Arte han corrido a cargo de realizadores como William Wyler o Peter Kosminsky, y de estrellas como Ralph Fiennes, Laurence Olivier, Timothy Dalton, Juliette Binoche o Merle Oberon, quienes han dado vida a los atormentados Cathy y Heathcliff.

Promocionada desde hace meses y estrenada coincidiendo con la celebración de San Valentín, llega a las carteleras el último proyecto basado en esta arrebatada historia. A poco que se disponga de un mínimo de profesionalidad técnica, siempre se extraerá algún resultado positivo del magnífico libro de Emily Brontë. Y, a poco también que se cuide la ambientación y se perfilen con acierto las interpretaciones, el conjunto podrá considerarse aceptable. A partir de ahí, los gustos del espectador marcarán su opinión definitiva. Hay quien prefiere que se incorporen al guion aspectos más propios de este tiempo, y hay quien se decanta por que sea fiel al original. Hay quien se deslumbra ante el colorido y la presentación visual vanguardista y llamativa, y hay quien prefiere encontrar lo que imaginó al leer el texto.

Semejante diferencia de criterios determinará que la cinta guste, disguste o provoque indiferencia, si bien parece indudable que se ha promocionado igual que las ventas de perfumes, subrayando la belleza de la pareja protagonista e inundando de colores chillones unos decorados vanguardistas que no encajan en absoluto con el relato en origen. A modo de ejemplo, en una de las secuencias finales del filme se plasma un baño de sangre sobre la cama y un mar de sanguijuelas por las paredes que bien podría haber pintado Salvador Dalí, pero que en absoluto corresponde a una ambientación de la campiña inglesa de hace siglos. Algo similar ocurre con un discutible uso de las canciones como parte del subrayado narrativo que usa la cinta.

A mi juicio Emerald Fennell, ganadora del Oscar al mejor guion original por “Una joven prometedora” y responsable de aquella rareza titulada “Saltburn”, no se ha acercado a la narración de Brontë con el debido respeto a la creación ajena. La ha maquillado y actualizado hasta unos niveles que han desnaturalizado el trabajo de la novelista británica. Me consta que no cabe a estas alturas hablar de derechos de autor tal y como se entienden a día de hoy. Incluso resulta defendible el derecho de los cineastas a modificar a su libre albedrío las propuestas de otros artistas. Aun así, yo soy de los que considera que, cuando ni las tramas ni los personajes te pertenecen plenamente, no es legítimo usarlos a tu antojo prescindiendo de su esencia. Sirva como muestra el caso de la hermana de Emily, Charlotte, cuya inolvidable “Jane Eyre” (2011) llevó a la gran pantalla con acercamiento respetuoso y de manera notable Cary Joji Fukunaga.

Sea como fuere, el gran éxito de taquilla no admite discusión, ya que la cuidada campaña de publicidad, el tirón de los actores y su visión más fresca calarán entre un público mayoritario.

Margot Robbie, actriz que ha mostrado sobradamente su valía en largometrajes como “Yo, Tonya” o “María, reina de Escocia”, encarna a Catherine Earnshaw. Su impactante belleza y su aguda visión comercial la han situado a ambos lados de la cámara, encargándose asimismo de la producción. En las dos facetas, habida cuenta del tono y el estilo pretendidos, cumple con solvencia. Jacob Elordi, candidato a la estatuilla de Hollywood en la categoría de mejor actor secundario por su papel de “Frankenstein”, le da la réplica, formando un tándem de anuncio.