viernes, 5 de junio de 2026

THE DRAMA



“The Drama” (estrenada en España con su título original) me ha sorprendido, lo que ya es mucho más de lo que me suele suceder con la inmensa mayoría de las películas que veo. Incluso en buena parte de su metraje, tal sorpresa me resultó agradable. Hasta en sus momentos menos atrayentes, me convenció el tono general de descaro y originalidad. Desde luego constituye una propuesta diferente, todo un logro en estos tiempos de evidente reiteración, y su trama demuestra un atrevimiento que el director aprovecha para adentrarse en zonas incómodas y proponer alternativas interesantes.

Se trata del realizador y guionista noruego Kristoffer Borgli, de quien carecía de referencias hasta la fecha, pero que, sin duda, ha arriesgado con este trabajo al redefinir el modelo clásico de comedia romántica para darle la vuelta completamente.

El largometraje se construye sobre la base de un par de figuras emergentes, muy exitosas entre el público juvenil, pero, a la par, se percibe un empeño de provocación valiéndose de una pizca de inteligencia y un gran cinismo, lo que termina por descolocar al espectador.

He de confesar que no se insertará en mi listado de cintas preferidas, ni tampoco la revisaré una y otra vez, como hago con las obras maestras o las que, sencillamente, me tocan el corazón. Pero, aun así, valoro sus méritos y la labor de sus intérpretes.  

A pocos días de su boda, una joven pareja debe enfrentarse a una crisis inesperada, cuando algunos secretos ocultos salen a la luz. Lo que parecía un amor inquebrantable se tambalea, al descubrir que no se conocen tanto como creían. Mientras lidian con dudas, miedos y revelaciones que amenazan con separarlos, tendrán que decidir si su amor alberga la fuerza suficiente como para resistir a la verdad o si su historia sentimental acabará antes de iniciarse. A caballo entre la incertidumbre y la esperanza, cada elección personal podría cambiarlo todo.

A cargo de la productora “A24” y con un presupuesto de unos veintiocho millones de dólares, lleva recaudados más de ciento veinte a nivel mundial. Todavía mantiene el cartel de “productora independiente” y, a decir verdad, se expone y se compromete con un tipo de cine que, sea o no comercial, marca diferencias. “Midsommar”, de Ari Aster; “Enemy”, de Denis Villeneuve; “The Witch”, de Robert Eggers; “The Florida Project”, de Sean Baker; “Minari”, de Lee Isaac Chung; “Moonlight”, de Barry Jenkins; “El año más violento”, de J.C. Chandor; “Ex Machina”, de Alex Garland; “Past Lives”, de Celine Song o “Lady Bird”, de Greta Gerwig ejemplifican las apuestas de “A24” y, con independencia de que otros de sus proyectos me horroricen, se trata de una compañía a la que agradezco su tendencia de ir a contracorriente. El grueso del film reposa sobre los hombros de sus dos protagonistas: Zendaya y Robert Pattinson. Ella, ya una estrella antes de verla yo por vez primera en “El gran Showman”, me llamó realmente la atención en “Malcolm & Marie”. Ha encarnado a la novia de Spiderman e intervenido en la saga “Dune”, de Denis Villeneuve. Habiendo triunfado asimismo en la serie televisiva “Euphoria”, la considero una actriz notable que, de conducir su carrera profesional con acierto, llegará lejos.

Él, por su parte, debutó con “Harry Potter”, aunque obtuvo su mayor éxito gracias a la saga “Crepúsculo”. Ha participado en “La ciudad perdida de Z”, de James Gray; “Tenet”, de Christopher Nolan y “The Batman”, de Matt Reeves. Pese a contar con menor desparpajo y soltura que su compañera de reparto, resiste a su empuje. Les acompañan en papeles secundarios Alana Haim (“Licorice Pizza” y “Una batalla tras otra”, ambas de Paul Thomas Anderson) y Mamoudou Athie (“Jurassic World: Dominion”).




miércoles, 3 de junio de 2026

JAMES NEWTON HOWARD



El compositor James Newton Howard nació en Los Ángeles, el 9 de junio de 1951. 

Ha sido nueve veces nominado al Oscar, gracias a sus composiciones de “El príncipe de las mareas”, “El fugitivo”, “Junior”, “One Fine Day” (en el apartado de mejor canción original), “La boda de mi mejor amigo”, “The Village”, “Michael Clayton”, “Defiance” y “Noticias del gran mundo”.

Durante los años ochenta y principios de los noventa fue teclista para Elton John, pero finalmente se dedicó a la música cinematográfica. 

Además de las citas bandas sonoras, también ha firmado las partituras de “Los juegos del hambre”, “Agua para elefantes”, “El caballero oscuro” (junto con Hans Zimmer), “La guerra de Charlie Wilson”, “Diamante de sangre”, “Lady in the Water” o “King Kong” (la versión de Peter Jackson). 

El príncipe de las mareas


El fugitivo

The Village




viernes, 29 de mayo de 2026

THE MANDALORIAN AND GROGU



Resulta difícil valorar y explicar la enorme repercusión e influencia que, tanto para la industria del cine como para sus millones de espectadores y aficionados, supone la saga de “Star Wars” creada bajo la mano de George Lucas. Tras las primera y segunda trilogías (Episodios IV, V, y VI -de 1977 a 1983- y Episodios I, II, y III -de 1999 a 2005-), el devenir de los personajes y sus aventuras se multiplicaron y, en cierta medida, se desnaturalizaron. A mi juicio, el punto de inflexión se produjo cuando Lucas vendió en 2012 a “The Walt Disney Company” su productora, “Lucas Film”, incluyendo los derechos de “Star Wars” e “Indiana Jones”. 
A partir de ese momento, la explotación comercial se llevó al extremo, y la creación artística perdió parte de su esencia. En cualquier caso, la evolución se diversificó, tanto en la gran pantalla como en las series de televisión y en las plataformas. Se rodaron cinco películas más: otra trilogía (Episodios VII, VIII y IX -entre 2015 y 2019-) y dos “spin-off” (“Rogue One: una historia de Star Wars” -2016- y “Han Solo: una historia de Star Wars” -2018-). En formato de serie, se torna prácticamente imposible seguir tal proliferación de producciones entre animación e imagen real. Aun así, obtuvo una notable repercusión “The Mandalorian”, que ha estrenado hasta la fecha tres temporadas y que ahora se traslada de la pequeña pantalla a las salas de proyección.
“The Mandalorian and Grogu” se aprovecha de la historia genérica de “Star Wars”, si bien con personajes diferentes a los ya vistos en las trilogías cinematográficas. Dotada de ritmo y atractivo visual, logra entretener, aunque a ese público fiel de los primeros episodios le parecerá una propuesta más desangelada y sin el gancho de aquellos actores y sus tramas legendarias.  
El director y también intérprete Jon Favreau, responsable como cineasta tanto de la serie en la que se basa el film como de franquicias como “Iron Man”, o de la versión en imagen no animada de “El rey león”, domina el espectáculo de las imágenes y la cadencia narrativa, si bien, en mi opinión, desatiende un tanto los personajes y el guion. Ello implica que, a buen seguro, gustará a los seguidores de la serie estrenada en “Disney +” y a los amantes del género de acción. Cumple con creces, desde la estricta pretensión del pasatiempo y a través de una cuidada recreación técnica. Sin embargo, no puede competir con las aventuras que le precedieron desde finales de la década de los setenta en adelante, incluso a partir del cambio de siglo.
En esta continuación de "The Mandalorian" como largometraje, el Imperio ha caído y los señores de la guerra continúan dispersos por toda la galaxia. Mientras, la incipiente Nueva República trabaja para proteger todo por lo que luchó la Rebelión, reclutando la ayuda del legendario caza recompensas mandaloriano Din Djarin y su joven aprendiz Grogu.
Dentro del elenco figura Pedro Pascal, muy de moda tras la innecesaria segunda parte de “Gladiator” y el desilusionante desembarco en la industria norteamericana de Celine Song con “Materialistas”. Ya protagonizó la versión televisiva y está acostumbrado a este tipo de franquicias, habiendo participado en “Los 4 Fantásticos: Primeros pasos” o en “Juego de tronos”. Le acompañan Sigourney Weaver (la legendaria teniente Ripley de la saga “Alien”, tres veces nominada al Oscar por sus actuaciones en “Gorilas en la niebla”, “Armas de mujer” y “Aliens, el regreso”) y Jeremy Allen White (The Bear). Asimismo, poniendo su voz sin aparecer en imagen, interviene el magnífico realizador Martin Scorsese. 



lunes, 25 de mayo de 2026

RACHEL PORTMAN


Rachel Portman nació en Surrey (Reino Unido) el 11 de diciembre de 1960. 

Compositora conocida principalmente por sus trabajos para el cine, fue la primera mujer en ganar el Oscar a la mejor banda sonora original por la película “Emma” (1996). 

Posteriormente, recibió otras dos nominaciones gracias a sus composiciones para “The Cider House Rules” (1999) y “Chocolat” (2000).

En 2010 le concedieron la Orden del Imperio Británico.

Además de sus partituras ya mencionadas, destacan las de “Belle” (2013), “One Day" (Siempre el mismo día) (2011), “Nunca me abandones” (2010), “La duquesa” (2008), “La mancha humana” (2003) o “La leyenda de Bagger Vance” (2000).


“The Cider House Rules”



“One Day" (Siempre el mismo día)

 


“Nunca me abandones”



domingo, 24 de mayo de 2026

PALMARÉS DEL FESTIVAL DE CINE DE CANNES 2026



‘Fjord’, protagonizada por Sebastian Stan y Renate Reinsve, se ha alzado con el premio a la mejor película del Festival de Cannes 2026, mientras que ‘Minotaur’, del ruso Andréi Zviáguintsev, ha obtenido el Gran Premio del Jurado. 


Palmarés completo


Palma de Oro: 'Fjord', de Cristian Mungiu

Gran Premio del Jurado (Grand Prix): 'Minotauro', de Andréi Zvyaguintsev

Premio del Jurado: 'The Dreamed Adventure', de Valeska Grisebach

Mejor dirección: ex aequo para
  •     Pawel Pawlikowski por 'Fatherland'
  •     Javier Calvo y Javier Ambrossi por 'La bola negra' 

Mejor actor: ex aequo para Emmanuel Macchia y Valentin Campagne por 'Coward', de Lukas Dhont

Mejor actriz: Virginie Efira y Tao Okamoto por 'All of a Sudden'

Mejor guion: Emmanuel Marre por 'Notre salut'


Otros premios


Palma de Oro al mejor cortometraje: 'Para los contrincantes', de Federico Luis

Cámara de Oro a la mejor ópera prima: 'Ben'Imana', de Marie Clementine Dusabejambo

Premio FIPRESCI en competición: 'Fjord', de Cristian Mungiu

Premio FIPRESCI de Una Cierta Mirada: 'Ben'Imana', de Marie Clementine Dusabejambo

Premio FIPRESCI a la mejor primera o segunda película de Quincena o Semana de la Crítica: 'La deuxième fille', de Jing Zou

viernes, 22 de mayo de 2026

JUGADA MAESTRA (How to Make a Killing)



Combinar la comedia con una trama de supuesta intriga criminal supone un reto bastante complicado. Por ello, numerosos proyectos que lo pretenden terminan por resultar un desastre o por caer en la irrelevancia.  Abundando en esta idea, se acaba de estrenar “Jugada maestra” (con un título original, “How to Make a Killing”, bastante más acertado) y, ciertamente, la maestría no aparece por ningún lado, aunque sí ciertos toques de glamour y sarcasmo que aspiran a sustentar el film durante sus escasos cien minutos de duración. Cuenta con varias secuencias divertidas y con el gancho de algunos intérpretes, además de con un guion lo suficientemente absurdo como para caricaturizar dicho suspense.  Sin embargo, su vertiente humorística peca de simpleza y carece del necesario mordiente, tal y como se demuestra en diálogos y situaciones ausentes de genialidad e incapaces de provocar ni risas ni sonrisas.

John Patton Ford, realizador que prácticamente debuta con este largometraje, se inició con otro trabajo en 2022 (“Emily, la estafadora”), aunque apenas se distribuyó, por lo que esta “Jugada maestra” constituye su desembarco inicial a las salas de proyección. Firma también el guion, aspecto donde radica, precisamente, la mayor parte de los problemas. Su punto cínico no llega nunca a ser rompedor ni original y, al final, se percibe con excesiva nitidez la artificialidad de la obra. La comedia negra ni siquiera alcanza un tono gris.  

Un joven inteligente y de carácter frío podría heredar una gran fortuna familiar si no ocupara un alejado octavo puesto en la línea de sucesión del magnate fallecido. Decidido a cambiar su destino, gesta un plan meticuloso y despiadado para acabar con todos los candidatos que se interponen entre él y la herencia. Al tiempo que su estrategia progresa, la ambición le envuelve en una espiral de violencia donde cada movimiento puede delatarlo.

La cinta se inspira en “Ocho sentencias de muerte” (“Kind Hearts and Coronets”), rodada en 1949 por Robert Hamer y protagonizada por Alec Guinness y Dennis Price, que obtuvo una nominación al BAFTA como mejor película británica del año. En mi opinión, el original supera a esta adaptación moderna y hace preferible su visionado.

Mi impresión, aunque no soy capaz de confirmarla, se centra en que el realizador no se atrevió a dar el paso al siguiente nivel, conformándose con una recreación cómoda pero simplista, tanto en el aspecto cómico como en el criminal, generando de ese modo un efecto placebo. Unir riqueza y opulencia a belleza atrae momentáneamente, pero, a la larga, condena la propuesta a la pobreza y a la indefinición respecto a sus posibilidades primarias. 

Encabeza el reparto Glen Powell, visto en notables éxitos de taquilla como “Top Gun: Maverick”, comedias como “Cualquiera menos tú” o títulos como “Figuras ocultas” o la encantadora “La sociedad literaria y el pastel de patata”. A mi juicio, interpreta siempre el mismo papel, aunque en distintos géneros. Habrá que seguir esperando su evolución futura. Le acompaña Margaret Qualley con un perfil un tanto insulso, pero que saca adelante gracias a su mera presencia. Partícipe de “La sustancia” o “Érase una vez en… Hollywood”, su potencial artístico queda fuera de toda duda. Ojalá sepa escoger próximas actuaciones que hagan justicia a su capacidad profesional. Entre los secundarios figuran nombres tan ilustres como el respetadísimo Ed Harris (cuatro veces nominado al Oscar) y Jessica Henwick (“Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion”).




miércoles, 20 de mayo de 2026

CRAIG ARMSTRONG


Craig Armstrong nació en Glasgow el 29 de abril de 1959. 

Músico y compositor de bandas sonoras, ha sido premiado con dos BAFTA por sus trabajos para las películas “Moulin Rouge” (2002) y “Romeo y Julieta de William Shakespeare” (1998).

Entre sus composiciones destacan, además de las ya mencionadas, “El americano impasible” (2002), “Love Actually” (2003), “El gran Gatsby” (2013) y “Antes de ti” (2016).


Love Actually



El americano impasible



Antes de ti



viernes, 15 de mayo de 2026

CRIATURAS LUMINOSAS (Remarkably Bright Creatures)



Se ha estrenado en la plataforma Netflix “Criaturas luminosas”, adaptación cinematográfica de la novela homónima y, desde el primer minuto, ya presagiaba que iba a tratarse de un melodrama tierno y bienintencionado. Dicho así, no debería sonar peyorativo en absoluto. Sin embargo, la línea que le acerca a la cursilería y al empalago queda tan próxima que casi la cruza en cada escena, dando lugar a un estilo que aletarga y, a ratos, aburre.  Todo resulta suave, liviano y benévolo, incluso cuando se pretende transmitir tristeza o amargura, provocando una sensación uniforme, ya sea en una secuencia romántica, entrañable, triste o melancólica.

Su directora, Olivia Newman, me agradó con su anterior largometraje, “La chica salvaje”, otra adaptación literaria con bastante más enjundia y contenido. En este nuevo trabajo se deja llevar por unos personajes previsibles y planos, pero, sobre todo, por una dinámica muy blanda en la forma y en el fondo que, aunque le permite avanzar en la trama, nunca logra que despegue realmente y que ofrezca nada interesante. 

Una viuda anciana entabla una insólita amistad con un pulpo gigante que vive en el acuario donde ella trabaja. Poco a poco, comienza también a relacionarse y a ayudar a un nuevo empleado, joven y desorientado. Sus vidas parecen atascadas, pero, contra todo pronóstico, será el animal el que termine convirtiéndose en el elemento que las cambiará para siempre.

Esta especie de versión octópoda de “Liberad a Willy” contiene todos los elementos del más tópico telefilme de sobremesa, apto para hacer la digestión entre cabezada y cabezada entre planos tiernos y sentimentales. Se digiere fácil, pero no deja una especial huella. Si le añadiéramos nieve, adornos y luces de colores, podría asimilarse perfectamente a uno de esos títulos navideños que inundan las televisiones en época invernal.

No cabe duda de que contará con su público, pero, en mi opinión, representa una propuesta excesivamente almidonada y de escaso ritmo.   Desde la música hasta la fotografía, pasando por los perfiles y los diálogos, la ternura rezuma de tal manera que no es creíble ni interesante.

Sin embargo, destaca el elenco de actores encabezado por Sally Field, veterana actriz de Hollywood ganadora de dos Oscars por sus actuaciones en “Norma Rae” y “En un lugar del corazón”. Ha participado asimismo en destacadas cintas como “Ausencia de malicia”, “Magnolias de acero”, “Forrest Gump” o “Lincoln”. Nominada once veces a los Globos de Oro y con dos de ellos en su haber, encarna a uno de los rostros más amables del cine de las cinco últimas décadas. Sostiene el peso de la acción y compone un papel absolutamente bondadoso.

Otras figuras afamadas y de experimentadas trayectorias son el todo terreno Colm Meaney (uno de los secundarios más prolíficos del Séptimo Arte, visto en “Dublineses”, “Dick Tracy”, “La jungla 2”, “The Commitments”, “Un horizonte muy lejano”, “El último mohicano”, “Alerta máxima” o “El inglés que subió una colina, pero bajó una montaña”) y Kathy Baker, poco conocida por su nombre, pero que ha intervenido en numerosos largometrajes como “Elegidos para la gloria”, “Eduardo Manostijeras”, “Jennifer 8”, “Las normas de la casa de la sidra”, “Cold Mountain” o “El secreto de Adeline”, entre otros.

Entre los más jóvenes se encuentran Lewis Pullman (“Top Gun: Maverick”, “Malos tiempos en El Royale”) y Sofia Black-D'Elia (“Ben-Hur”, versión de 2016).




miércoles, 13 de mayo de 2026

ABEL KORZENIOWSKI


Abel Korzeniowski es un compositor y músico polaco nacido en 1972, nominado por sus bandas sonoras en dos ocasiones a los Globos de Oro y en una a los BAFTA.

En el año 2009 compuso la música para “Un hombre soltero”, de Tom Ford. Con dicho realizador colaboró también en 2016, como responsable de la partitura de “Animales nocturnos”.

En 2011 fue el elegido por Madonna cuando la famosa cantante decidió dar el salto a la dirección con el rodaje “Wallis y Eduardo: El romance del siglo”. Y, si bien la película cosechó malas críticas, su parte musical resultó muy elogiada, recibiendo Korzeniowski una nominación al Globo de Oro.

Circunstancia similar sucedió con “Romeo y Julieta” (2013), de Carlo Carlei.

Otras destacadas composiciones de su autoría son las de “Emily” (2022), de Frances O'Connor y “El espía inglés” (2020), de Dominic Cooke.


“Un hombre soltero"



“Romeo y Julieta”



“Wallis y Eduardo: El romance del siglo”



“Animales nocturnos”



viernes, 8 de mayo de 2026

EL DIABLO VISTE DE PRADA 2 (The Devil Wears Prada 2)



La película “El diablo viste de Prada” se estrenó hace ya veinte años, cosechando un gran triunfo. Más allá de sus dos nominaciones al Oscar, cinco a los BAFTA y tres a los Globos de Oro (en este caso, Meryl Streep se alzó con el galardón a mejor actriz de comedia o musical -uno de sus ocho Globos-), recaudó más de trescientos millones de dólares a nivel mundial, lo que, para un presupuesto de apenas treinta y cinco, supuso una rentabilidad muy lucrativa. Además, ciertamente se trataba de una comedia con chispa, bien interpretada y de agradable visión, a cargo de algunos momentos destacados y de varios diálogos contundentes. Se sigue proyectando con frecuencia en las plataformas y en la pequeña pantalla, manteniendo todavía su gancho para entretener y convencer.

Ahora, dos décadas después, se estrena una segunda parte que ni estaba prevista ni era necesaria. La historia había terminado como debía, de manera correcta. Pero a la industria de Hollywood le encantan las segundas, las terceras y hasta las infinitas entregas, en su empeño por alargar los éxitos como forma de entender el Séptimo Arte. Ahora, con una inversión cercana a los cien millones, vuelven a reunirse sus estrellas para revisar el universo de las revistas de moda y su evolución en los tiempos recientes.

Si bien no sucumbe ante la desidia y la mediocridad habituales de las continuaciones, la cinta pierde frescura, originalidad y, sobre todo, capacidad para sorprender. Los personajes conservan parcialmente su tirón de conexión con el público, pero, en general, la propuesta descansa mayoritariamente sobre el recuerdo de su antecesora, más que sobre sus propias aportaciones. Parafraseando al universo que le sirve como base, transita de la alta costura al prêt-à-porter, salvando las distancias. Aun así, cumple con creces como mero entretenimiento.

Miranda Priestly, leyenda de la moda y directora de la emblemática publicación Runway, se enfrenta de nuevo a Emily Charlton, su ex empleada y asistente, convertida ahora en poderosa ejecutiva de una empresa rival. La realidad ha cambiado y los medios de comunicación escritos se hallan en crisis, perdiendo terreno frente al incontrolable sistema digital. Ambas mujeres entablan una intensa batalla por los ingresos publicitarios, mientras Priestly, que ve más cercana la jubilación, se empeña en salvaguardar su legado intacto.

Meryl Streep permanece en la brecha. Su filmografía y su carrera profesional resultan tan brillantes que no cabe resumirlas en las escasas líneas de esta crítica. A mi juicio, se alza como la actriz por antonomasia, seguramente la más grande en activo. Nos ha regalado actuaciones tan magistrales que sólo procede dispensarle respeto y admiración profundos. También Anne Hathaway puede presumir de contar con una estatuilla dorada gracias a su participación en “Los miserables”, de integrar repartos de títulos tan legendarios como “Interstellar” y de llevar a cabo notables interpretaciones como la de “La boda de Rachel”. Juntas forman un tándem que sustenta el relato en un alto porcentaje.

Les acompañan de nuevo Emily Blunt y Stanley Tucci. Una y otro apuntalan los aspectos cómicos y dan pequeños empujones que consolidan el listón global del proyecto. Como incorporaciones novedosas figuran Kenneth Branagh (“Hamlet”, “Henry V”), Lucy Liu (“Chicago”, “Kill Bill, volumen 1”) o Lady Gaga (“La casa Gucci”, “Ha nacido una estrella”).

Confío en que esta iniciativa no se perpetúe, porque resultaría tristísimo asistir a su tercera parte, con el riesgo de derivar en la enésima saga que añadiera dígitos detrás del título. Sus elevados ingresos no deberían representar una llamada a estirar más el chicle. Determinados filmes, por su esencia y naturaleza, empiezan y acaban en sí mismos. Por lo tanto, se impone apostar por otras narraciones y no empecinarse en revivir la que ya terminó.  




martes, 5 de mayo de 2026

DAVE GRUSIN


Dave Grusin nació en Colorado el 26 de junio de 1934. Músico y compositor estadounidense, ganador de un Oscar y de diez premios Grammy, ha estado nominado a la estatuilla dorada en ocho ocasiones. 

Así, ha optado a ella en 1979 por “El cielo puede esperar”, en 1980 por “Campeón”, en 1982 por “En el estanque dorado”, en 1983 por “Tootsie”, en 1990 por “Los fabulosos Baker Boys”, en 1991 por “Habana” y en 1994 por “La tapadera”.

Logró el preciado galardón en 1989 por “Un lugar llamado Milagro”.

Otras de sus bandas sonoras más relevantes son las de “Caprichos del destino” (1999), “Una árida estación blanca” (1989), “Los Goonies” y “Enamorarse” (ambas de 1984), “Ausencia de malicia” (1981) o “La chica del adiós” (1977).


"En el estanque dorado"


"Los fabulosos Baker Boys"


"Enamorarse"









viernes, 1 de mayo de 2026

DEPREDADOR DOMINANTE (Apex)



Se acaba de estrenar en la plataforma Netflix “Depredador dominante”, dirigida por el islandés Baltasar Kormákur, quien se dio a conocer en 2005 con “Verdades ocultas” y que posteriormente logró que su film “The Deep” fuese seleccionado para representar a su país en la categoría de mejor film de habla no inglesa en la 85º edición de los Oscar de Hollywood. A partir de ese momento, logró cierta fama con títulos como “Contraband”, protagonizado por Mark Wahlberg; “2 Guns”, de nuevo con Wahlberg y Denzel Washington; “Everest”, con Jason Clarke y Jake Gyllenhaal; o “A la deriva”, con Shailene Woodley. Su estilo está marcado por la acción y, en gran medida, por la recreación de experiencias extremas en parajes naturales. Tanto en las citadas “The Deep”, “Everest” y “A la deriva” como en la actual “Depredador dominante”, la hostilidad que alberga la naturaleza juega como un personaje más.

A través de una larga introducción que refleja sus penurias, una pareja trata de escalar un elevado risco en condiciones muy adversas para, a continuación, adentrarse en unos enclaves australianos en los que la protagonista se enfrentará también a la dificultad y a la hostilidad de ríos y montañas, haciendo frente además a un maníaco decidido a darle caza. Al final, como escribiría Thomas Hobbes en su obra “Leviatán” (1651), «el hombre es un lobo para el hombre», siendo aún más salvaje que los más inhóspitos mares y selvas.

La filmación resulta correcta, así como el esfuerzo por recrear la intensidad de las intrigas y tormentos que sufre el personaje principal, aunque nunca llega alcanzar un nivel realmente brillante. Aceptable como pasatiempo, en modo alguno supone una propuesta destacada en cuanto a su originalidad y fuerza.  Con una ajustada duración de apenas hora y media, logra mantener un ritmo constante durante toda la proyección. No obstante, denota cierto tufillo a telefilme de sobremesa, intuyéndose las herramientas para manipular al espectador con el fin de generarle angustia.

Sasha, una mujer intrépida y amante de las aventuras, trata de superar una tragedia personal adentrándose en el ecosistema de Australia para encontrar la paz interior. Le gusta superar sus propios límites, por lo que inicia una expedición extrema a lo largo de un río y de unas montañas salvajes. Sin embargo, su iniciativa pronto se convierte en una lucha desesperada por sobrevivir, cuando descubre que un peligroso y despiadado asesino la acecha tras haberla elegido como presa.

La cinta entretiene, pero sus expectativas se cumplen sólo en parte. En el fondo, su trama repetitiva no ofrece novedades ni sorpresas, desarrollándose de manera amena, pero previsible.  

Charlize Theron encarna a la intrépida sufridora. Ganadora de una estatuilla dorada por “Monster” (primera sudafricana en recibirlo), ha intervenido de forma notable en “Las normas de la casa de la sidra”, “El escándalo (Bombshell)”, “Tully” o “La leyenda de Bagger Vance”. En “Depredador dominante” cumple tanto con el reto físico como con el interpretativo, si bien no aparecerá en el listado de sus mejores trabajos.

Le acompaña Taron Egerton, que personificó al cantante Elton John en el biopic “Rocketman” (2019), valiéndole el Globo de Oro como actor en comedia o musical. A cargo de un papel secundario figura asimismo Eric Bana (“Black Hawk Down”, “Hulk”, “Múnich”).




miércoles, 29 de abril de 2026

RYÜICHI SAKAMOTO



Ryūichi Sakamoto nació en Tokio el 17 de enero de 1952 y falleció en la misma ciudad el 28 de marzo de 2023. Compositor, productor, pianista, cantante, escritor y actor japonés, compuso la banda sonora de "Feliz Navidad, Mr. Lawrence" (1983), que le reportó el BAFTA a la mejor música original, así como en la de “El último emperador” (1987), con la que consiguió un Oscar junto a sus compañeros David Byrne y Cong Su. 

Otros filmes en los que Sakamoto se encargó de la música fueron "The Sheltering Sky" (1990), de Bernardo Bertolucci (premiada por la Asociación de Críticos de Los Ángeles); "Tacones lejanos" (1991), de Pedro Almodóvar; "Pequeño Buda" (1993), también de Bertolucci; "Wild Palms" (1993), de Oliver Stone; "Love is the Devil: Study for a Portrait of Francis Bacon" (1998), de John Maybury; "Snake Eyes" (1998) y "Femme Fatale" (2002), de Brian De Palma; "Gohatto" (1999), de Oshima; una canción para "Dhobi Ghat" (2011), de Kiran Rao; "Hara-kiri: Muerte de un samurai" (2011), de Takashi Miike; "El renacido" (2005), de Alejandro González Iñárritu; "El fotógrafo de Minamata" (2020), de Andrew Levitas; y "Monstruo" (2023), de Hirokazu Koreeda. 

Fue también el responsable musical de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, evento transmitido a más de mil millones de espectadores.

Feliz Navidad, Mr. Lawrence

El último emperador



The Sheltering Sky


viernes, 24 de abril de 2026

OUTCOME



Jonah Hill es un conocido intérprete norteamericano que ha destacado principalmente en el género de la comedia. Incluso cuando las películas en las que interviene reflejan una vertiente dramática, sus personajes constituyen una vía de escape para que el público acabe sonriendo. Nominado a dos Oscars como mejor actor de reparto por “Moneyball: Rompiendo las reglas” y “El lobo de Wall Street”, cabe mencionar entre sus títulos más destacados “No mires arriba” y “Juego de armas”, a los que se unen otras propuestas más prescindibles que le foguearon como cómico, entre ellas “Infiltrados en clase” y su continuación, “Infiltrados en la Universidad”.

En su faceta como director, sin embargo, ha contado con peor fortuna. Tras rodar algunos documentales, episodios de series de televisión y videoclips musicales, debutó en la pantalla grande en 2018 con el largometraje de ficción “En los 90”. Ahora estrena en la plataforma Apple TV su segundo trabajo, “Outcome”, pretendida reflexión sobre la fama construida desde la parodia, aunque con ciertos toques propios de la intriga. A mi juicio, tal combinación resulta fallida, pese a que secuencias puntuales capten algo de atención en virtud de la figura que aparezca en escena. El estilo cómico deviene demasiado basto, simplón y, para mi particular sentido del humor, muy poco divertido, arrastrando al resto de la trama cuando aspira a introducir alguna pincelada más propia del “thriller”.     

Reef Hawk, una gran celebridad de Hollywood, ve peligrar su carrera tras la aparición de un misterioso vídeo con el que quieren chantajearle. Con ayuda de sus amigos y de su abogado, trata de descubrir al responsable, mientras reflexiona y afronta sus errores del pasado. En este laberinto, a medio camino entre la investigación y la redención, se replantea su culpa, la reparación del daño causado y su verdadera personalidad, lo que puede terminar por destruir o por salvar su imagen pública.

Hill busca engatusar a los espectadores ofreciéndoles un elenco de celebridades. Sin embargo, el guion flojea y la capacidad narrativa queda en evidencia, incluso hasta dar un poco de vergüenza ajena. No descarto que haya quienes rían con naturalidad ante las situaciones supuestamente hilarantes que propone el realizador, habida cuenta de que el humor un aspecto tan sumamente personal. Pero, por lo que a mí respecta, califico su ofrecimiento como tontería sin gracia. Además, tampoco atina con el cambio aleatorio de registro entre el drama y el enredo.    

Keanu Reeves da vida a la estrella de cine en apuros. Mantiene una sólida posición en la industria, ganada a pulso desde hace décadas gracias a sus participaciones en “Le llaman Bodhi”, “Drácula de Bram Stoker”, “Speed” o las sagas de “Matrix” y “John Wick”. Aquí actúa con corrección, pero la endeblez de su papel le impide un mayor lucimiento. Además del propio Jonah Hill, le acompañan de modo secundario Cameron Diaz (“La boda de mi mejor amigo”, “Gangs of New York”), el célebre director Martin Scorsese -quien ya había intervenido en “Quiz Show”, “El dilema” o “Los sueños de Akira Kurosawa”)-, Matt Bomer (“In Time”) o Ivy Wolk (“Anora”, “Si pudiera, te daría una patada”).

Tal vez la secuencia que mejor resume el film sea la de Reeves pidiendo perdón a Scorsese y soportando el sermón de este sobre cómo se siente ante los desplantes que ha sufrido. El impacto de ver a dos pesos pesados del Séptimo Arte tan dispares interactuando llama la atención. Incluso se percibe el esfuerzo de ambos por sacar adelante la escena de manera óptima. Lástima que los diálogos y la narración se manifiesten postizos y sin alma. Y ese problema, desde luego, no es atribuible a ninguno de ellos.




martes, 21 de abril de 2026

TREINTA ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE LA PELÍCULA "TESIS"




En abril de 1996 se estrenó la película “Tesis” de Alejandro Amenábar. Se cumplen ahora treinta años. Para conmemorarlo, su director ha vuelto a la Facultad de Ciencias de la Información, en la que estudió y grabó parte del filme, para compartir sus experiencias. 

El acto se celebró en un abarrotado Salón de Actos "Carlos Saura", y contó con la participación del propio cineasta, quien mantuvo un coloquio tras la proyección con los asistentes. 

Amenábar acababa de cumplir por aquel entonces 24 años y el rodaje de la película tuvo lugar durante las vacaciones de verano de 1995. 

El largometraje ganó siete premios Goya (película, director novel, actor revelación, guion original, dirección de producción, montaje y sonido). 

La cinta recibió muy buenas críticas y una gran acogida del público, dando inicio a una de las carreras cinematográficas más importantes de nuestra cinematografía. 





viernes, 17 de abril de 2026

INCONTROLABLE (I Swear)



En la última edición de los premios BAFTA, otorgados por la Academia de Cine Británico, “Incontrolable” (cuyo título original es “I Swear”) se alzó con dos galardones: mejor actor protagonista y mejor casting. Comencé a verla sabiendo que se basa en una historia real y que su trama se centra en un personaje que sufre el denominado Síndrome de Tourette, trastorno neurológico caracterizado por movimientos repetitivos y sonidos indeseados que no se pueden controlar. Por ello, los afectados generan tics involuntarios y emiten ruidos o palabras ofensivas sin control alguno. De entrada, este tipo de producciones me causan cierto reparo, pues se exponen a caer en una sensiblería empalagosa –incluso, manipuladora- o en una dramatización que supere la propia capacidad del espectador. No obstante, la película transita con soltura y hasta encanto por esta tragedia personal.

No parece adecuado tildar de comedia a este largometraje, si bien los recursos humorísticos y cómicos funcionan como un motor más de la narración. De hecho, en algunos momentos conmueve de un modo espontáneo, provocando una sensación placentera que constituye, a mi juicio, el principal mérito del film. Más allá de la posible labor divulgativa sobre esta enfermedad (que no todo el mundo considera como tal) y de la peligrosa deriva dramática sobre la que estos relatos tienden a deambular, la proyección mantiene unos niveles de ritmo y emoción sostenida que agradan.

Se trata de una propuesta acerca de los buenos sentimientos y del esfuerzo por superar las adversidades que, afortunadamente, no subraya con insistencia ninguna moraleja ni pretende manipular al público para llevarlo a su terreno. Refleja, además, ese regusto clásico que responde en gran medida a las señas de identidad del cine británico.

Kirk Jones asume la dirección y la elaboración del guión. Debutó como cineasta en 1998 con la comedia un tanto extravagante “Despertando a Ned”, para posteriormente rodar “La niñera mágica” (2005), “Todos están bien” (2008) y la segunda parte de “Mi gran boda griega” (2016). Con “Incontrolable” firma su mejor obra.

Cuenta la vida de John Davidson, una existencia marcada por el rechazo, la lucha y el afán de superación. Diagnosticado con el Síndrome de Tourette a los 15 años, sufrió el estigma y el repudio de sus compañeros, que lo tachaban de loco por culpa de un trastorno poco conocido en aquellos tiempos. Ya de adulto, transformó su sufrimiento en batalla para cambiar la percepción sobre las víctimas como él, dedicándose a visibilizar su padecimiento y a concienciar al resto de la sociedad.

Con una duración cercana a las dos horas, la cinta no resulta larga y, sobre todo, contagia optimismo, vitalidad y humanidad. Lástima que, al salir de la sala, esas emociones se evaporen al contemplar en los informativos la penosa deriva de nuestro planeta.  

El joven actor Robert Aramayo, protagonista absoluto, y responsable gracias a su magnífica interpretación de sostener este complejo trabajo, ha recibido, además del citado BAFTA, los reconocimientos del British Independent Film Awards y del London Critics Circle Film Awards. Le acompañan Maxine Peake (“La teoría del todo”) y Shirley Henderson (“Un gran día para ellas”).




miércoles, 15 de abril de 2026

FESTIVAL DE CINE DE CANNES 2026


El Festival de Cannes se celebrará del 12 al 23 de mayo de 2026. Las películas que competirán en su Sección Oficial son las siguientes:

  • Minotaur, de Andrey Zvyagintsev
  • El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen
  • The Man I Love, de Ira Sachs
  • Fatherland (1949), de Pawel Pawlikowski
  • Moulin, de Laszlo Nemes
  • Fjord, de Cristian Mungiu
  • Histoire de la nuit, de Léa Mysius
  • Notre salut, de Emmanuel Marre
  • Gentle Monster, de Marie Kreutzer
  • Hope, de Na Hong-Jin
  • The Unknown, Arthur Harari
  • Sudden, de Ryusuke Hamaguchi
  • Sheep in the Box, de Irokazu Kore-eda
  • Coward, de Lukas Dhont
  • Garance, de Jeanne Herry
  • Nagi Notes, de Hiroshi Fukada
  • La bola negra, de Los Javis
  • The Dreamed Adventure, de Valeska Grisebach
  • A Woman’s Life, de Charline Bourgeois-Taquet
  • Parallel Tales, de Asghar Farhadi
  • Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar


viernes, 10 de abril de 2026

LA GRAZIA


Paolo Sorrentino es un director y guionista italiano con estilo propio. A día de hoy, probablemente sea el cineasta más relevante de Italia. Su cinta “La gran belleza” ganó el Oscar y el BAFTA a la mejor película de habla no inglesa y también ha cosechado premios en los Festivales de Cine de Cannes y Venecia. En su filmografía, además del ya citado, se hallan títulos como “La juventud” (2015), “Silvio (y los otros)” (2018) o, más recientemente, “Parthenope” (2024). Este napolitano ha dotado a sus trabajos de un sello muy característico, centrado sobre todo en las reflexiones sobre el paso del tiempo y la melancolía, con historias que mezclan delicadeza y profundidad con cierto toque de cinismo y descaro. Tal vez su mayor cualidad estribe en hablar de temas cotidianos y relevantes con una visión totalmente personal y una estética altamente cuidada. Desde el punto de vista visual resulta atrayente y, por lo que se refiere al aspecto narrativo, interesante. Con independencia de que algunos de sus filmes gusten más que otros, sus propuestas siempre se revisten de elegancia y se construyen sobre ideas firmes. En definitiva, disfrutar de sus obras equivale a adentrarse en un museo donde el visitante se va a sentir sin duda interpelado.

Ahora presenta “La grazia” (estrenada con su título original), que obtuvo varios galardones en la última Mostra veneciana, junto a dos nominaciones a los Premios del Cine Europeo (actor y guion). Se trata de un largometraje político, pero más optimista de lo que el panorama real depara a través de los líderes mundiales y de esa denominada “geopolítica” que nos deprimen a diario en los informativos. La narrativa continúa presidida por el refinamiento y por ese particular sentido del humor que engancha. A ratos poética y a ratos intensa, supone una oferta sumamente interesante.

Mariano De Santis, presidente ficticio de la República italiana, es un veterano político demócrata, humanista y católico que, de repente, comienza a dudar sobre la adopción de determinadas decisiones, en especial sobre vetar o no una ley de eutanasia que le genera un profundo dilema moral.

Pese a sus casi dos horas y cuarto de duración, “La grazia” no se percibe como larga y logra mantener un ritmo adecuado durante todo el metraje. Se experimenta con claridad la exquisitez en los planos, la distinción en la puesta en escena, la sensibilidad en los temas tratados y una pizca de sorna que inevitablemente mueve a la reflexión. Se trata de una de las grandes obras de Sorrentino, al punto de que, si mantiene esta línea, habrá que esperar con ansiedad su siguiente trabajo. El nombre define a la perfección el estado del realizador, de gracia, y perpetúa su habilidad para aderezar cada encuadre de cámara con una imagen hermosa y, casi cada diálogo, con un detalle certero. No he visto “Father Mother Sister Brother”, de Jim Jarmusch (ganadora del reciente León de Oro) pero, si superó a la propuesta de Sorrentino, me afanaré por visionarla.

Sea como fuere, y más allá de sus aciertos cinematográficos, “La grazia” constituye una llamada de atención sobre la inmensa distancia que existe entre la gobernanza y la realidad. Acostumbrado a la mezquindad, la mediocridad y el histrionismo que reflejan la mayoría de los medios de comunicación, esta mirada me reconforta y alecciona acerca de los problemas y las responsabilidades asociados a la utilización y al ejercicio del poder. 

Se sitúa al frente del reparto el actor Toni Servillo, habitual en el cine de Paolo Sorrentino (“Las consecuencias del amor”, “La gran belleza”, “Fue la mano de Dios”, “Silvio (y los otros)”. Ha actuado igualmente en “Gomorra” o “Una vida tranquila”. Desempeña aquí una labor solvente sobre la que se sostiene el grueso de la acción.




miércoles, 8 de abril de 2026

ROBIN WRIGHT


Robin Wright nació en Dallas (Texas) el 8 de abril de 1966. Comenzó su andadura profesional en la serie de televisión “Santa Bárbara” y, ya en 1987, protagonizó para la pantalla grande “La princesa prometida”, de Rob Reiner, uno de sus papeles más emblemáticos.

Posteriormente intervino en “El clan de los irlandeses” (1990), “Forrest Gump” (1994) -otra de sus interpretaciones más conocidas-, “Moll Flanders: El coraje de una mujer” (1996) o “Mensaje en una botella” (1999). En el año 2000 actuó en “El protegido”.

En el presente siglo ha participado en títulos tan destacados como “Nueve vidas” (2005), “La conspiración” (2010), “Moneyball” (2011), “Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres” (2011) y “Blade Runner 2029” (2017).

Asimismo, triunfó de nuevo en el ámbito televisivo gracias a “House of Cards”.




viernes, 3 de abril de 2026

PROYECTO SALVACIÓN (Project Hail Mary)


En mi opinión, dentro del género de la ciencia ficción, el subgénero espacial vivió un antes y un después en 2014, tras el estreno de “Interstellar”. Esta obra maestra de Christopher Nolan reúne infinidad de méritos cinematográficos de primera magnitud, además de hallarse envuelta en un halo de credibilidad y rigor científico pocas veces logrado. Obviamente, la recién estrenada “Proyecto Salvación” ni siquiera se acerca (probablemente, tampoco lo pretende) a los niveles de la película protagonizada por Matthew McConaughey, pero sí alcanza una cota de entretenimiento bastante aceptable, si bien desde una perspectiva más cómica y liviana. Ambas propuestas se han abordado desde planos muy diferentes. La primera, desde el drama y la docta pulcritud. La segunda, desde la comedia sin pretensiones eruditas. En todo caso, atendiendo a los parámetros de diversión y distracción, tanto una como otra llegan a metas similares por diferentes caminos.

Se podría afirmar que “Proyecto Salvación” se alza como un producto de visión infantil o, mejor aún, ingenua, que dota a la narración de un estilo desenfadado y hasta optimista. Sus directores, Phil Lord y Christopher Miller, han sido también guionistas y productores de títulos como “La LEGO película”, “Infiltrados en la Universidad” e “Infiltrados en clase”, de un tono cómico y ligero, y con aciertos y desaciertos. En este nuevo trabajo tratan de mantener esa dinámica jovial y graciosa que contagia al público de cierto entusiasmo. En ese sentido, el visionado resulta sencillo y agradable.

El problema radica en su excesiva duración, superior a las dos horas y media, ya que mantener un listón elevado durante tanto tiempo entraña gran dificultad. Por ello se torna predecible y un tanto cansina, cayendo en ocasiones en la tontería más que en el candor. No obstante, en conjunto, constituye una opción correcta como pasatiempo. A ratos, vivaz y placentera. Simpática, aunque con un punto de insustancial.  

Un profesor de Ciencias despierta dentro de una nave espacial, a años luz de su hogar y sin entender cómo ha llegado hasta allí. A medida que recupera la memoria, se dispone a descubrir su misión: resolver el enigma de la misteriosa sustancia que provoca la extinción del Sol. Deberá recurrir a sus conocimientos científicos y a sus ideas poco ortodoxas para salvar cuanto hay en la Tierra y evitar que el planeta sufra el mismo destino que el astro rey. En ese camino encontrará a un curioso aliado con el que entablará una amistad inesperada.

A cargo de un elevado presupuesto de más de doscientos millones de dólares, ha obtenido una considerable taquilla durante el fin de semana de su estreno en Estados Unidos, logrando recaudar más de ciento sesenta millones de dólares en tres días. Todo apunta a que acreditará cifras sobresalientes y tendrá buena acogida por parte de los espectadores, sustentadas en gran medida por el carisma de su estrella principal y por su cuidado aspecto visual.

Encabeza el reparto y soporta el peso del filme Ryan Gosling, quien actúa y, además, produce la cinta. Tres veces nominado al Oscar, cuenta en su haber con cintas tan destacadas como “La, La, Land”, “Los idus de marzo”, “Drive”, “Blue Valentine” o “La gran apuesta”. Se trata de un actor versátil y eficaz que aquí desempeña con solvencia su papel.

Le acompañan Sandra Hüller (“Anatomía de una caída”, “La zona de interés”), Lionel Boyce (de la serie “The Bear”), Milana Vayntrub (de la televisiva “This is Us”) o Ken Leung (famoso por su participación en “Perdidos”).




miércoles, 1 de abril de 2026

BARRY SONNENFELD



El cineasta estadounidense Barry Sonnenfeld nació en Nueva York el 1 de abril de 1953.

Comenzó trabajando como director de fotografía para los hermanos Coen (“Sangre fácil”, “Arizona Baby”, “Muerte entre las flores”), así como en títulos tan conocidos como “Big”, "Cuando Harry encontró a Sally” o “Misery”. Posteriormente, empezó a producir y a dirigir sus propias películas. 

Debutó como realizador en 1991 con “La familia Adams”, a la que siguió su secuela en 1993. 

Filmó asimismo “Cómo conquistar Hollywood” y la saga “Men in Black”. 






viernes, 27 de marzo de 2026

AMARGA NAVIDAD



La última película de Pedro Almodóvar es un puzle de muchas piezas que, inicialmente, se me antojó deslucido y poco interesante. Sin embargo, reconozco que, a medida que avanzaba la proyección y dichas piezas encajaban, terminó por formar un todo más lustroso y, por momentos, incluso brillante. Se entremezclan dos historias, una supuestamente real y otra supuestamente ficticia -la que escribe su protagonista, cineasta y narrador, a modo de guion para su próximo proyecto-. Y lo que plasma sobre el papel este alter ego de Almodóvar y, acto seguido, recrea en la pantalla, domina el relato de la primera parte del metraje durante más de una hora. Este inicio me pareció artificial, poco creíble y de un dramatismo tan intenso como trucado. El realizador se empeña en dar fe de sus señas de identidad en diversas escenas, tanto si proceden en el desarrollo de la acción como si rechinan y lo distorsionan. Por ello, mis sensaciones me llevaban a considerar que se trataba de otra propuesta fallida del manchego.

Pero, a partir de entonces, el film remontó y la ficción dio el relevo a la realidad como motor de la trama. Lo que me resultaba poco creíble se tornó en verosímil. Lo artificial, en auténtico. Y el dramatismo trucado, en la antesala de un clímax final apoteósico que da sentido a aquellos primeros minutos insulsos. Cabe destacar una concreta secuencia en la que el personaje del cineasta discute con sinceridad, elocuencia y acierto con una antigua asistente. Mientras ella le recriminaba la endeblez de su guion y la mediocridad de su trabajo más reciente, parecía que hablaba por mi boca sobre mi impresión del largometraje hasta ese momento. Y fue entonces cuando reparé en que todo encajaba y que esa especie de “auto ficción” supone, en realidad, una “auto crítica” del propio Almodóvar hacia sí mismo, regalándome a partir de ese instante su mejor cine desde “Hable con ella”.

El protagonista constituye un calco del cineasta, si bien siempre quedará la duda sobre el porcentaje de dramatización y de realismo empleados.  En torno a él gira el sector “verdadero” de la trama, en el que cuenta el desarrollo del argumento de su siguiente obra: ficción dentro de la ficción. Se centra en Elsa, una publicista cuya madre fallece en el largo puente que da comienzo al mes de diciembre. Encuentra refugio en su actividad profesional, una suerte de huida hacia adelante. Trabaja sin parar y no se concede el tiempo necesario para guardar el duelo por la ausencia de su progenitora, hasta que una crisis de pánico le obliga a imponerse un descanso. Su pareja, Bonifacio, se erige como tabla de salvación en esa etapa de crisis. Llegada a este punto, decide viajar a la isla de Lanzarote junto a varias amigas necesitadas, asimismo, de consuelo.

Gracias a esa remontada final, “Amarga Navidad” me dejó un buen sabor de boca. En el desenlace de la cinta me reencuentro con el cine de Almodóvar que a mí me gusta y que evidencia esa regla no escrita de que la calidad de una obra es directamente proporcional a su conexión con el artista. Aquí el autor ha sido valiente y honesto. Y, francamente, se agradece.

En consonancia con mi exposición anterior, observo una mayor excelencia en los actores que intervienen en esa parte “real”: Leonardo Sbaraglia (ganador de un Goya por “Intacto”, de Juan Carlos Fresnadillo y participante en “Dolor y gloria” o “Relatos Salvajes”), Aitana Sánchez Gijón (Goya de Honor y vista en “El maquinista” o “La camarera del Titanic”) o Quim Gutiérrez (“La niebla y la doncella”, “Azuloscurocasinegro”).

En la “ficción dentro de la ficción” figuran Bárbara Lennie (Goya por “Magical Girl”), Milena Smit (“Madres paralelas”) o Patrick Criado (“Bajo cero”).